Historia y evolución del pensamiento científico

Autor: Ramón Ruiz

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23-03-2007

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¿Qué es el cerebro humano?

“Los antiguos griegos pensaban que la mente se encontraba en el corazón y no en el cerebro humano. Consideraban que ya que la mente era esencial para el ser humano, está debería estar en el órgano más vital de todos los órganos”.

El cerebro tiene aproximadamente el tamaño de dos manos colocadas una junto a la otra o el de un coco. Pesa alrededor de 1.5 kg, es de consistencia blanda, de color blanco-grisáceo, compuesto básicamente de agua en sus células, llamadas neuronas.

El individuo tiene dos mentes, una que piensa y razona (actos voluntarios o racionales), y otra que siente actos involuntarios o instintivos) es un conjunto de conocimientos impulsivos y poderosos.29

Hay tres cerebros en uno, según el Dr. MacLean (1987), y se demostró que las emociones y el estrés afectan el aprendizaje y cómo se registra el aprendizaje en el cerebro.30

El cerebro humano es el gran centro biológico en el que la materia se transforma en conciencia. El cerebro es el gran centro en el que radican las dos fuerzas de conciencia y la mente. Los dos lados del cerebro humano, el lado derecho donde se desarrolla la imaginación y la creatividad y el lado izquierdo que corresponde al análisis lógico y otras inteligencias.

 

Por lo tanto, la esencia de nuestra persona o ser es nuestra unidad de conciencia. En el interior de nuestro cerebro ocurre el mayor milagro de la vida que es el poder darme cuenta de que “yo pienso y existo…”

Dentro de cada ser humano se encierra un universo. Tal vez aún mucho más vasto y grandioso que el de afuera formado por millones de seres humanos, criaturas biológicas, planetas, estrellas y galaxias.

El universo personal, el de la conciencia. Ahí yacen de acuerdo con Paul MacLein. Todo el archivo evolutivo del cerebro tripartito, el reptil, el mamífero y la neocorteza cerebral.

¿Qué es la mente y cuales son sus características?
¿Cómo podemos examinar nuestra capacidad y ver que objetos están a nuestro alcance y cuales por encima de nuestra comprensión?
¿Cómo conocer el origen, la certeza y la extensión de los conocimientos humanos?
¿Cómo conocer los fundamentos y los grados de creencia, de opinión y sentimiento que pueden tenerse respecto de los diferentes objetos que se refieren a nuestro espíritu?
¿Cuáles son las facultades del espíritu?
¿Cuáles son los límites de la certeza de nuestros conocimientos y los fundamentos de las opiniones que se ven reinar entre los hombres?

¿Qué es el intelecto y cómo se desarrolla en el individuo?

El funcionamiento de los seres humanos en el aprendizaje y en la vida cotidiana esta básicamente determinada por la cantidad de neurohormonas endógenas que produce nuestro cerebro y que también consume. Estas sustancias químicas o drogas endógenas se producen dentro o en la superficie de nuestro cerebro y se consumen también ahí; por lo tanto, es como si tuviéramos toda una farmacia dentro de nosotros que segrega las materias indispensables para la construcción del conocimiento y el pensamiento.

El cerebro es no solamente una máquina registradora sino que al mismo tiempo que registra interpreta el sentido de las impresiones. El acto de percepción no es como la respuesta de una maquina. Si se instala a varios artistas a que pinten el mismo paisaje, cada uno de ello nos da un cuadro diferente. Cada espectador de una película puede hablarnos de las diferentes cosas que ha observado; una pieza de música es percibida de modo muy distinto por diferentes oyentes; varios testigos de un accidente o de un suceso nos cuentan variadas versiones. No percibimos sólo con un órgano sino que cada fenómeno es registrado por varios y la más ligera desviación en cada uno puede dar lugar a considerables variaciones en cada persona.

Kant dice que, “vemos las cosas no como ellas son sino como somos nosotros”. La percepción puede llegar a ser una interpretación de lo desconocido. El siguiente cuento nos expone la idea que tenía un ciego del sol:

Érase un hombre ciego de nacimiento. Nunca había visto el sol y preguntaba cómo era a la gente que lo había visto. Alguien le dijo que el sol tiene la forma de un plato de latón. El ciego golpeo un plato de latón y escucho su sonido. De ahí en adelante cuando oía el sonido de una campana pensaba que era el sol. Más tarde le dijeron que la luz del sol era como la de una vela; el ciego palpó una vela y creyó que tal era la forma del sol y así cuando más adelante tocó una gran vela pensó que se trataba del sol.

Se deduce de esta historia que la percepción no puede ser comunicada y se deduce también sus relaciones con la imaginación. De dicho cuento podemos sacar la conclusión de que la verdad es más difícil de ver el sol, y cuando la gente no la conoce se comporta exactamente igual que el ciego. Lo que es verdad para las percepciones exteriores también lo es para las internas; estas percepciones no son elementos fijos y tienen que ser comprendidas en su conjunto.

¿Qué ocurre cuando miramos un objeto?

Las ondas luminosas reflejadas por el objeto llegan a nuestros ojos y, con ciertas modificaciones, impresionan la retina donde nos dan una imagen invertida que es enderezada al llegar al cerebro, donde además se relaciona con diversas asociaciones y recuerdos. Esta imagen combinada es entonces proyectada sobre el objeto, el cual nunca rasga el velo de nuestra percepción. Nunca percibimos el mundo exterior sino en razón del nuestro propio.

Por tanto, la percepción no es totalmente distinta de la imaginación. Siempre se proyecta sobre las percepciones cierto grado de fantasía. Debemos establecer una distinción básica entre sensación, es decir, la recepción del estímulo, y la percepción que incluye el conocimiento de la existencia del objeto. La percepción combina cierto número de sensaciones; por ejemplo, el color, la forma, el olor, tamaño y peso, etc.32

Debemos de recordar que, la realidad exterior tiene algunas cualidades que podemos reconocer con la razón. Esas cualidades son las relaciones matemáticas, es decir todo aquello que puede medirse, como la longitud, la anchura y la profundidad. Esas cualidades cuantitativas son tan claras y evidentes para la razón como que los seres humanos somos unos seres pensantes. Por otra parte, las cualidades cualitativas como el color, el olor y el sabor, están relacionadas con nuestros sentidos y no describen realmente la realidad exterior.

Pero la realidad exterior es esencialmente distinta a la realidad del pensamiento. Rene Descartes (1596-1650), ya había constatado que existían dos formas distintas de realidad, o dos sustancias. Una sustancia es el pensamiento o “alma”, la otra es la extensión o “materia”. El alma solamente es consciente, no ocupa lugar en el espacio y por ello tampoco puede dividirse en partes más pequeñas. La materia, sin embargo, sólo tiene extensión, ocupa lugar en el espacio y siempre puede dividirse en partes cada vez más pequeñas, pero no es consciente.

Sócrates, estaba convencido de que sólo nuestra razón puede proporcionarnos conocimientos seguros y verdaderos. No podemos fiarnos de lo que dicen los viejos libros. Ni siquiera podemos fiarnos de lo que nos dicen nuestros sentidos.

Así pensó Platón, también él opinó que sólo la razón nos puede proporcionar conocimientos seguros. Hay una línea que va desde Sócrates y Platón y que pasa por San Agustín antes de llegar a Rene Descartes. Todos estos filósofos fueron racionalistas. Opinaban que la razón es la única fuente segura de conocimiento.

1.15.17. LA IMAGINACION COMO PROCESO MENTAL

¿Qué es la imaginación?

Llamamos imaginación a aquella manifestación de nuestra actividad cuyo carácter consiste en representar, es decir, en poner actos productivos de imágenes. En las imágenes distinguimos con el contenido el acto, el representar, o sea, el producir contenidos de conciencia en cuya realidad no creemos. La formación de los productos imaginativos se rigen exclusivamente por las leyes de asociación y reproducción.

Las imágenes son productos, verdaderas construcciones que no representan objeto real ninguno; es la imaginación constructiva, denominada también creadora o productiva. Las imágenes representan experiencias anteriormente tenidas, las reproducen con mayor o menor exactitud; se llama entonces imaginación reproductiva.

1.5.18. Fases de aplicación de la Memoria

1.- Recepción de la Información a través de nuestros sentidos (oído, vista, tacto y gusto).
2.- Asociación de la Información, esta es una regla de oro; ya que de acuerdo como se logre encontrar alguna relación con la información anterior, se puede aprovechar adecuadamente. Cuantas más asociaciones establezcamos mucho mejor recordaremos.
3.- Conservación o Retención de la Información.
4.- Evocación de la Información.

1.5.18.1. Los cuatro mecanismos básicos de la memoria

Si no tuviéramos memoria, a pesar de los órganos de los sentidos no seriamos, conscientes de lo que habíamos visto, oído o percibido, porque los estímulos pasan a través de nosotros sin dejar huellas. Debido a la función de recepción o retención en el cerebro que llamamos memoria, conocemos ciertos estímulos que percibimos. No todo lo retenemos; cuando vamos por una calle vemos miles de caras, oímos innumerables ruidos, percibimos gran número de estímulos. Los más pasan sin dejarnos huella, pero retenemos la imagen general de la calle, quizás el cuadro más interesante de una exposición o el contenido de una conversación, esto es, aquello que ha llamado nuestra atención.

Una de las funciones básicas de la memoria, la de adquisición o retención, está relacionada con la atención. El material adquirido es retenido; el tesoro de la memoria preserva para su utilización posterior los conocimientos que va adquiriendo. La retención del material (retentiva) es la base de la tercera función de la memoria, el reconocimiento. Sólo podemos reconocer un nuevo estimulo si lo hemos ya experimentado con anterioridad y si entonces fuè fijado en nuestra mente (fijación) de tal modo que el compararlo con el nuevo material nos lleve a reconocer mecánicamente a los estímulos exteriores. Podemos intencionalmente reproducir el material que hemos adquirido y retenido, es decir, poseemos la función de evocar el pasado. La evocación se produce mediante la función de la memoria que llamamos recuerdo o función de recordar.

1.5.18.2. La máquina de memorizar

Las cuatro funciones básicas de la memoria; adquisición, retención, reconocimiento y recuerdo, hacen pensar a primera vista en ciertas analogías con una máquina que puede conservar ciertos estímulos como los sonidos, retenerlos en un disco y reproducirlos. Si el mismo estímulo reaparece, un mecanismo la pone en movimiento.

Hasta cierto grado, se puede mantener el concepto de la memoria como mecanismo. Se ha observado que casi el 50% de los niños menores de catorce años, después de ver un cuadro durante breve tiempo (de 10 a 40 segundos) son capaces de describirlo con tanta exactitud como si todavía estuvieran mirándolo y, a veces, pueden recordar hasta los menores detalles.

A esta capacidad se le ha llamado “imaginación eidética” o, lo que es lo mismo, fantasía reproductiva. En este caso, la memoria actúa como una cámara mental registrando las fotografías mentales.

Las funciones de la memoria pueden trastornarse a edad muy avanzada pudiendo llegar hasta la llamada “demencia senil”. Aristóteles compara la memoria con una tablilla de cera en la que, cuando está nueva y blanda, se puede escribir fácilmente, pero si está dura y rígida no admite nuevas impresiones. La función puede trastornarse a causa de lesiones cerebrales o de intoxicaciones, como el alcoholismo crónico. En la psicosis llamada Korsakoff la memoria retiene, recuerda y reconoce todo lo ocurrido antes de la enfermedad, pero en cambio ya no puede recibir las impresiones recientes. En los casos de lesiones cerebrales como las que producen los disparos de arma de fuego, el paciente no puede recordar los hechos ocurridos antes de un shock, como ocurre en los traumatismos craneales. En algunos casos la memoria retiene ciertos recuerdos que son repetidos una y otra vez, como ocurre en un disco rayado.

El acerbo mnémico se refuerza por repeticiones del mismo estímulo, en tal forma que se llega a memorizar cada estímulo o combinación. Una combinación de sonidos sin sentido llega a conectarse con ciertas reacciones, y así ocurre que cuando un perro oye la combinación de sonidos T-O-M-A acude a su dueño. Tanto el hombre como el animal desarrollan “reflejos condicionados”, con los que la memoria responde inmediatamente a estímulos a los que está sintonizada.

El método de asociación por parejas se utiliza para probar el mecanismo de establecer enlaces, el recuerdo de un miembro del par cuando se presenta el otro, la duración de la retención, la rapidez para memorizar y la retención de una serie sucesiva de estímulos o de ejemplos aislados. La memoria se estimula por la semejanza, la contigüidad, la proximidad, la frecuencia, el contraste y la intensidad.

Los factores estimulantes varían con los individuos, pero la proximidad suele ser más efectiva que la frecuencia y ésta más que la intensidad.

El factor activo de la memoria se estudia también en experimentos de reaprendizaje. Todo material aprendido previamente y vuelto a arreglar en cuanto a su continuidad para una segunda memorización, es aprendido más rápidamente que el material nuevo.37

Las emociones son un factor perturbador para la memoria, la cual tiende a procurar el mayor grado de equilibrio. Por ejemplo, el olvido depende de un sistema dinámico del organismo, de un hecho que puede trastornar.

Las cuatro fases básicas de la memoria; adquisición, retención, reconocimiento y recuerdo.

¿Cómo se puede explicar y describir la relación que existe entre el pensamiento y la existencia humana?38

¿Dónde se guardan o se almacenan las representaciones mentales del individuo como producto del estimulo de los objetos o hechos del mundo sensible?

¿Cuál es el grado de confiabilidad o veracidad de las representaciones mentales que el individuo construye de los objetos o hechos del mundo sensible?

2. La Conciencia Humana

Así como las ciencias del hombre es el único fundamento sólido para las otras ciencias, así el único fundamento sólido que podamos dar a la ciencia del hombre reposa necesariamente sobre la EXPERIENCIA y la OBSERVACION. El órgano del saber o de la razón es la conciencia.

Es importante saber cómo obtiene el SABER o EL CONOCIMIENTO por OBSERVACION y EXPERIENCIA el hombre a través de la CONCIENCIA.

¿Qué es la conciencia?

Es el órgano del saber; es un proceso heterogéneo, dentro del cual figura el saber. LA CONCIENCIA no es siempre una receptora pasiva. Ordena y elabora todas las sensaciones y emociones y procesos mentales que entran poco a poco en ella.40

LA CONCIENCIA es, según David Hume una especie de teatro donde aparecen los distintos juicios sucediéndose los unos a los otros; pasan, vuelven, se marchan y se mezclan en una infinidad de posturas y situaciones.41

CONCIENCIA DE UNO MISMO, significa ser consciente de nuestro humor (estados de animo) y también de nuestras ideas sobre el humor (John Mayer). Puede ser también, una atención a estados de conciencia más internos que no provoque reacción ni juicio ésta sensibilidad puede ser también menos ecuánime.42

LA CONCIENCIA es un rasgo esencial de todo cuanto existe {…}, una evidencia que se manifiesta en su coherencia y conformidad sistemática a la ley que exhiben las totalidades orgánicas. Es posible sospechar que la MATERIA solamente se corresponde con un nivel de la realidad; el otro nivel es el de la conciencia y sus manifestaciones conductuales que no excluyen su casualidad en la materia, pero también la trasciende.

2.1. El desarrollo de la Conciencia como el Núcleo de carácter

Ausubel ha descrito las capacidades psicológicas fundamentales de la conciencia como “el aspecto de la estructura del ego que trata de la organización cognoscitivo-emotiva de los valores morales”.

Estas capacidades psicológicas se pueden relacionar con la finalidad de clasificarlas. Cuando se las compara con la clasificación de las habilidades afectivas, se perciben otras posibilidades de acción que tiene el maestro para promover la socialización. Es evidente, por ejemplo, que las habilidades y capacidades de alto nivel son forzosamente complementarias, y existe, por lo tanto, la posibilidad de una interdependencia entre los niveles más bajos de ambas clasificaciones.

Acerca de esta interdependencia, en la figura ( ), se ilustra el hecho de que el proceso de socialización depende de un desarrollo adecuados en cada nivel sucesivo.

Las siguientes descripciones se refieren, al desarrollo de las Capacidades Psicológicas Fundamentales en que se basa la Conciencia, ponen de relieve la importancia que tienen para la enseñanza el comprender las habilidades afectivas y sociales.

1. La capacidad para prever consecuencias. Ausubel sugiere que la actividad de la conciencia presupone capacidad para prever consecuencias desagradables. No importa que sea el castigo, la inseguridad, la ansiedad o la culpa; la conciencia no podrá conducir hacia un control inhibitorio de la conducta si el niño no puede proyectar en su imaginación las consecuencias de sus actos antes de realizarlos.

Aunque la capacidad para prever es fundamental para el desarrollo de la conciencia, en el caso de muchas personas su significado no desaparece sino que permanece como uno de los factores más importantes que rigen sus relaciones con los demás. Por ejemplo, aquellos alumnos que tienen una limitada inteligencia o un limitado sistema de valores, pueden estar colocados en una situación social demasiado compleja que les impida apreciar las consecuencias de sus actos; muy a menudo son castigados por lo que no es otra cosa que la ignorancia.

En tales casos, la máxima legal de que ignorar la ley no es excusa va en contra de la responsabilidad profesional.

Cabe suponer que las habilidades de recibir y responder dependerán de cierto grado de estabilidad en la experiencia que se tiene para prever las consecuencias.

2. la capacidad para tolerar la frustración. El desarrollo del autocontrol implica la existencia de cierta fuerza compensadora. Por una parte, actúa el impulso hacia una satisfacción inmediata, en tanto que en el lado opuesto hay otro que justifica el aplazarla. El niño que desee conservar la aprobación de sus padres aprende a aplazar la satisfacción de aquellos impulsos placenteros que son contrarios a los deseos expresos de sus padres.

La capacidad para tolerar la frustración es indispensable para la mutualidad básica que debe haber en una decepción y una respuesta efectivas, o sea, en las relaciones entre el ego y lo demás en las que intervienen las habilidades afectivas que requieren esta forma de autodisciplina.

3. Capacidad para internalizar valores. Este aspecto psicológico se considera como la capacidad para asimilar normas externas o para crear otras que, en un caso u otro ejercerán una influencia direccional interna relativamente estable sobre la conducta…El proceso de Internalización en relación con el desarrollo de la conciencia difiere de la Internalización de cualquier otro valor solamente en el hecho de que interviene un factor moral.

La Internalización de los valores se puede realizar en varias formas: a través de la identificación emocional con otra persona (por ejemplo, del niño con la madre que le muestra cariño): a través de la adopción de valores por utilidad o conveniencia; o bien como resultado de la valoración racional o adopción ulterior de los mismos por considerarlos de provecho. Es esta situación, las variables más importantes son la calidad de las relaciones del ego con los demás y los valores expresados en la conducta de las personas con quienes interactúa el individuo. Así pues, el alumno que considera que los adultos en general son hostiles limita su acceso a muchas fuentes de valores, lo cual ocurre también con el alumno procedente de un hogar en donde ambos padres carecen de un sistema de valores integrados.

Las ideas, impresiones, sensaciones y pensamientos subconscientes desempeñan un papel muy importante en el mundo del pensamiento. Se comprende ahora que en todo acto consciente, hay muchas cosas que pertenecen a la región subconsciente.

Tras del dominio de lo consciente se extiende la gran región de lo subconsciente. Esta región subconsciente encierra muchos misterios que detienen la atención de los psicólogos y otros pensadores. Se estima que menos de diez por ciento de las operaciones mentales de la vida cotidiana se operan en la gran región de lo subconsciente. Lo que llamamos el pensamiento consciente, no es más que las cimas de montañas sumergidas, cuya masa queda escondida por las aguas. Nos encontramos como una selva, en una noche profunda, con una linterna que proyecta en nuestro derredor un pequeño circulo luminoso, rodeado de un extenso anillo de penumbra después del cual no queda más que oscuridad, se efectúa un trabajo cuyos resultados son, cuando es menester, introducidos en el circulo luminoso que llamamos CONCIENCIA.

La memoria es principalmente una función de nuestra mente subconsciente. En la gran región de lo subconsciente es donde se encuentra el gran almacén de depósito de la Memoria.

Desde el momento que recibimos una impresión hasta el momento en que ésta vuelve al campo de lo consciente, las facultades subconscientes están en obra. Recibimos y almacenamos una impresión; ¿en dónde la almacenamos? No es en la región consciente, sino la tendríamos constantemente presente, pero sí en las profundidades del almacén subconsciente, mezcladas con otras impresiones, y a menudo con tanto descuido que nos es casi imposible volverla hallar cuando la necesitamos. ¿Es dónde se escondió ésta durante los años que con frecuencia transcurren entre el momento del almacenamiento y el de la vuelta de la vida? ¿Qué medio empleamos cuando queremos recordar una impresión? Sencillamente una orden que parte de la voluntad y manda a los trabajadores del almacén subconsciente que encuentren y saquen a luz la impresión guardada por tanto tiempo.

Conciencia no puede ser considerada como sinónimo de mente. Si tratamos la conciencia y la mente como teniendo igual extensión y apartamos la idea del dominio subconsciente del intelecto, no podremos explicar en dónde se encuentra todo lo demás de la mente durante un estado consciente particular, en dónde se encuentran todos los demás artículos del surtido mental fuera del objeto particular empleado en este momento.

El dominio de lo consciente en un momento cualquiera es muy limitado; a semejanza de cuando se mira en un microscopio o en un telescopio, donde no se ve más que lo que está en el campo del instrumento, todo lo que está fuera de esta campo inexistente en este momento. La mente está constantemente llena de ideas, de pensamientos, de impresiones, etc., de los cuales somos absolutamente inconscientes mientras no llegan al campo de la conciencia.

Se cree que toda impresión recibida, todo pensamiento concebido, todo acto ejecutado es registrado en alguna parte del gran almacén subconsciente de la mente y que nada queda absolutamente olvidado para siempre. Muchas cosas que parecen olvidadas muchos años, vuelven a aparecer en el campo de la conciencia cuando son llamadas por alguna asociación de ideas, algún deseo, alguna necesidad, algún esfuerzo.

Muchas impresiones mentales, no volverán a aparecer nunca en el campo de la conciencia, porque no hay menester; sin embargo, quedarán escondidas en la profundidad de la mente, esperando la hora de ser empleadas, exactamente como la luz y el calor futuros quedan escondidos en las capas de carbón que se descubren en la superficie de la tierra, esperando el momento de ser puestas en uso.

En cualquier momento, sólo somos conscientes de una muy pequeña parte de lo que está almacenado en la mente. Muchas cosas que parecen olvidadas, y que en muchas ocasiones hemos querido recordar, vuelven en un momento dado, en apariencia involuntariamente, en el campo de la conciencia, como por su movimiento propio.

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Ramón Ruiz - dreulerruizarrobayahoo.com

Ingeniero Civil y Doctorante en Educación. Mexico 2006. 

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