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Comunicación presentada en el:
1er Encuentro Regional para el Estudio del Patrimonio Cultural.
Monterrey, Nuevo León. 28, 29 y 30 de octubre del 2004.
PRESENTACION
El patrimonio industrial es un concepto que se ha legitimado a nivel
internacional a partir de un
proceso que se identifica con la posmodernidad: el paso de la hegemonía
cultural de la
civilización industrial a la emergencia de la cultura de la sociedad
posindustrial. En tal contexto
La European Federation of Associations of Industrial and Technical
Heritage (E-FAITH),
está convocando a declarar el año 2006 como el Año Europeo del
Patrimonio Industrial y
Ténico.1 Noticia que resulta por demás ilustrativa del proceso que hemos
mencionado.
El concepto de patrimonio industrial tiene dos acepciones: el patrimonio
material y el
patrimonio intangible. La propuesta de la presente comunicación se ubica
en el nivel del
patrimonio industrial intangible, es decir, el patrimonio de las
mentalidades, las ideas, los valores,
las costumbres y las creencias. En este caso particular me propongo
analizar los valores culturales
que se han construido a través del tiempo, para tejer el entramado que
forma la red de las
representaciones simbólicas que identifican el imaginario colectivo de
la sociedad regiomontana
del siglo XX, es decir, de la cultura industrial de Monterrey, que es el
propósito de la presente
comunicación.
Desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX el símbolo que ha
distinguido a
Monterrey, ha sido la industria, ese complejo proceso tecnológico,
económico, social y cultural
producto y productor de la civilización moderna: la civilización
industrial. La sociedad
regiomontana del siglo XXI tiene muchos testimonios de la herencia
cultural que ha construido a
partir de las fábricas industriales: ideas, literatura, centros
habitacionales, edificios fabriles,
escuelas, iglesias, centros recreativos y deportivos; conjuntos de
símbolos, creencias, ideas, que
han formado un sistema de valores a lo largo de la historia.
Los seres humanos que han fundado y desarrollado fábricas industriales:
empresarios,
empleados y obreros --como productores y consumidores-- han sido
protagonistas de la
construcción de la ciudad-fábrica: Monterrey; al mismo tiempo, han
contribuido a la definición
de símbolos fabriles e industriales con los que se han identificado
culturalmente varias
generaciones de regiomontanos. La significación histórica de las
fábricas y la industrialización de
Monterrey y municipios aledaños han inspirado a destacados
intelectuales, quienes se han
asomado a la realidad nuevoleonesa para explicar el milagro industrial
regio. Alfonso Reyes
definió la ciudad regia con la fórmula de "honesta fábrica de virtudes
públicas". Raúl Rangel
Frías hizo aportaciones teóricas para conceptualizar el significado de
la cultura fabril industrial.
Nemesio García Naranjo elaboró una explicación literaria de la historia
de la Cervecería
Cuauhtémoc.
En el escrito que sigue nos proponemos describir las formas en que la
sociedad regiomontana
ha construido los valores de la cultura industrial y las formas en que
los actores sociales observan
y evalúan su propia historia que le da identidad a la cultura industrial
de Monterrey.
El concepto de cultura se asume aquí como parte del sistema social que
organiza"...los
valores, las normas y los símbolos que guían las elecciones de los
actores y que limitan los tipos
de interacción que pueden tener lugar entre éstos..."2
2 Talcott Parsons y Edgard A. Shils, Hacia una teoría general de la
acción, Kapeluusz, Buenos Aires, Argentina,
1968. Capítulo 1, Algunas categorías fundamentales de la teoría de la
acción: exposición general. pp 19 y ss.
El concepto de valor se entiende aquí como la pauta cultural formada por
sistemas de ideas y
creencias; expresiones simbólicas que determinan las orientaciones de la
acción social, según el
esquema teórico propuesto por Talcott Parsons.3 En un desarrollo del
concepto el sistema de
valores se concibe como lo define Max Weber, "...representaciones
normativas de carácter
ético..."4; que le dan coherencia y estabilidad a los sistemas sociales
y culturales.
El escrito se integra por tres apartados:
1. La cultura industrial regiomontana en Alfonso Reyes y Raúl Rangel
Frías.
2. Las fábricas industriales y la literatura fabril.
3. La cultura industrial y la construcción de los valores del trabajo
disciplinado.
1. La cultura industrial regiomontana en Alfonso Reyes y Raúl Rangel
Frías.
La cultura industrial regiomontana ha sido motivo de la reflexión de los
intelectuales más
destacados, entre ellos Alfonso Reyes, uno de los valores más
representativos de la literatura
hispanoamericana, quien en su vasta obra literaria le ha dedicado
palabras elogiosas al espíritu
emprendedor regio, entendido como esfuerzo por vencer obstáculos y
forjador de proyectos
basados en el trabajo. Es célebre su definición de los regiomontanos
como "héroes en mangas de
camisa".
En el escrito titulado: "Nuevo León", contenido en el tomo XXII de las
obras
completas,5destaca que Nuevo León no haya sido un lugar favorecido por
la naturaleza para ser
un lugar próspero. Por lo cual el hombre ha tenido que crearlo todo.
Este razonamiento ha sido
repetido por Reyes en otros trabajos, lo cual se funda en la idea de
subrayar la cultura industrial
comparándola con otras regiones del país en las cuales abundan los
bienes prodigados por la
naturaleza. En los "Regiomontanos"6, Reyes dice: "En otras zonas la
naturaleza fue más
dadivosa. Allá ( en Nuevo León) hubo que arrancárselo todo, y esta pugna
feliz, esta creación
sobre la nada, es una de las demostraciones mas patentes de la cultura y
de las posibilidades del
espíritu. Porque el espíritu es, sobre todo, rectificación y superación,
modelación que transfigura
el dato bruto de las realidades exteriores. En nuestra historia-continúa
Alfonso Reyes- Nuevo
León se destaca con relieve único... allá (Nuevo León) no había tronco
para el injerto; no
encontraron los fundadores un cimiento de civilización estable sobre el
cual plantar su nuevo
edificio; no contaron con los brazos del indio para levantar su
arquitectura como aconteció en la
meseta central. Todo fue pugnacidad y ceño, duelo del hombre contra el
medio. Un río casi seco,
mas que río camino de pedruscos, se hincha de pronto y produce
inesperados desbordes.."
Si bien es cierto que desde un principio del poblamiento del territorio
se produjo una
guerra viva entre indígenas huachichiles e hispanos, por otra parte la
colonización del Valle de
Extremadura, fue posible gracias al concurso de los indígenas
pacificados que los españoles
trajeron de otros lugares del país (tlaxcaltecas y otomís), por otra
parte la industria en Nuevo
León se realizó gracias a la existencia de fuentes de materias primas,
como los minerales y la
abundancia de agua, entre otros. Sin embargo, la reflexión apunta a
destacar la acción
transformadora del trabajo fabril. El valor del discurso alfonsino tiene
como fin destacar las
virtudes de los regiomontanos en el campo de la producción industrial,
que le da una dimensión
nacional. Como queda de manifiesto en el siguiente fragmento:
"Hoy la capital de Nuevo León es la capital industrial de la República.
Sus productos se
derraman por el país, fomentando la riqueza local y ayudando a la
gradual emancipación
económica de la nación, y además, logran pasar las fronteras y competir
sin desdodoro en tierras
extrañas."
En "Los regiomontanos", 7Alfonso Reyes hace referencia explícita "a las
creaciones
fabriles", que hacen famoso al Estado de Nuevo León. Compara la
producción material que
distingue a los regiomontanos, lo que oscureció la producción literaria,
no porque haya faltado,
sino porque "el milagro de la creación económica ha sido... tan
portentoso que, de pronto, ofusca
y relega en la penumbra la obra solitaria y paciente de los
escritores.."
Alfonso Reyes rebautiza la capital del Estado de Nuevo León con el
título de: "Honesta
fábrica de virtudes públicas".8 Dibuja el perfil de los regiomontanos:
"El regiomontano, cuando
no es hombre de saber, es hombre de sabiduría. Sin asomo de burla
pudiera afirmarse que es un
héroe en mangas de camisa, un paladín en blusa de obrero, un filosofo
sin saberlo".
Dos fábricas llamaron la atención de Reyes, que forjaron la identidad
cultural industrial de
Monterrey: la Fundidora y la Cervecería": ¡Finura y resistencia como en
el acero famoso de
nuestras fundiciones! ¡ Levedad y frescura como la bebida efervescente
de nuestras cervecerías
famosas!"
Alfonso Reyes rubrica sus reflexiones sobre la cultura fabril e
industrial de los
regiomontanos, con su poema "Romance de Monterrey", en el cual ocupa un
lugar destacado la
fábrica y la industria, en las ideas de "fábrica de la frontera", "por
los pitos de tus fraguas y de tu
industria en los silbos".
Otro intelectual que ha contribuido a la construcción conceptual de la
cultura industrial y
fabril es Raúl Rangel Frías. Sus reflexiones lo ubican como directo
continuador del pensamiento
de Alfonso Reyes, sobre la identidad de la cultura basada en las
experiencias de la industria y las
fábricas regiomontanas. Su análisis se dirige más al campo de la
antropología cultural y
filosófica.
En "Teorema de Nuevo León"9, Rangel Frías hace un desarrollo teórico
sobre la cultura
industrial y fabril de Nuevo León. Comenzando desde las características
del poblamiento
regional, desde la etapa colonial. Otra de las hipótesis fecundas
rubricada por el maestro Rangel
Frías es la importancia del factor migratorio para la implantación
fabril en la región, dice: " fue la
gente que estuvo al frente de negocios en Monterrey a fines del siglo
XIX, familias españolas,
francesas, alemanas e italianas que han ido fundiéndose en filiaciones
que son hoy enteramente
mexicanas".
Los migrantes europeos del siglo XIX sumados a los que poblaron el Nuevo
Reyno de
León: españoles, criollos y mestizos así como a los indígenas
pacificados traídos de Tlaxcala,
produjeron en conjunto una fórmula mental, espiritual que hizo
posible-desde el punto de vista
humano-la industrialización del Regio Monte.
Una contribución importante que hace el maestro Rangel Frías es la
conceptualización de
la cultura industrial:
"La industria que es un medio de provecho y aplicacion de recursos
económicos es
también una forma cultural. Pone énfasis en el esquema racional de la
vida entre todas las formas
que están ligadas con la cultura. Hace la proyección del hombre y de su
organización social, con
base en la técnica y la producción de bienes económicos."
Los factores históricos que explican los primeros brotes de la industria
fabril, se asocian
con las consecuencias de la guerra de Estados Unidos y México, así como
con la Guerra Civil
estadounidense. En una reflexión filosófica, el maestro Rangel,
sintetiza los factores
mencionados, para concluir que "la combinación de estas fuerzas muestran
cómo se van uniendo
factores, a los que sin atribuir propósitos ni fines preconcebidos dan
con el tiempo una resultante
histórica, como si se hubieran ligado entre sí".
En otro trabajo titulado: "Teoría de Monterrey"10, Rangel Frías precisa
los efectos de la
Guerra Civil norteamericana en el desarrollo industrial de Monterrey:
"La ubicación de los
centros manufactureros norteamericanos-dice-más próxima al litoral del
Atlántico y en conexión
con el comercio mundial por este océano, encontró su plano de
deslizamiento hacia México por
una vía ferrocarrilera".
Al quedar Monterrey enlazado con Tampico, Matamoros, Torreón y la
capital de la
República por medio del ferrocarril, quedó en una posición estratégica
entre Estados Unidos y
México.
Sin embargo de nada vale la posición geográfica si no se cuenta con
hombres cuya energía
y visión conviertan en hechos que generen riqueza y bienestar para el
pueblo, es lo que interpreta
Rangel Frías del proceso de combinación de hombres, medio geográfico e
inversión de recursos
en la producción de bienes.
¿Qué factores fueron decisivos para la configuración urbana de la
ciudad?
Instalaciones industriales, establecimientos bancarios, edificación
publica y privada,
saneamiento de la ciudad y dotación de agua potable.
Como efecto directo del desarrollo industrializador la ciudad vive
transformaciones
radicales: " la casa familiar-nos dice el maestro Rangel- transa con la
antigua huerta, a la cual
aprisiona entre patio y traspatio. Hacia el norte y tras una apretada
faja de casas de hechura
mediterránea... se observan instalaciones industriales, entre una tupida
y sinuosa red de viviendas
obreras; vías férreas a cuya orilla se acomodan las fábricas, como si
fuesen otro río; y esa
anchurosa ribera que es la avenida Francisco I. Madero, donde la
población obrera pone con sus
yompas azules la nota alegre y optimista del nuevo tiempo".
Raúl Rangel Frías no sólo hizo reflexiones teóricas sobre la cultura
fabril e industrial
regias, también se ocupó de escribir relatos de la vida cotidiana
vinculados a la actividad de la
fábrica, en particular con la Fundidora Monterrey.
En "El Reyno"11se pueden leer dos relatos que hacen alusión a peonajes y
situaciones
identificadas con la vida fabril: "José y sus amigos" y "La huelga".
Al mejor estilo de Emilio Zolá en "Germinal", Raúl Rangel Frías en "José
y sus amigos",
dibuja con realismo la vida de una familia obrera de la Fundidora. El
personaje central: José, hijo
de Rafaela, de padre desconocido, quien busca y al fin encuentra un
lugar en la Fundidora, como
eventual, de peón. Narra con singular maestría las vicisitudes de la
vida obrera dentro de la
fábrica, el sistema escalafonario sindical. Asocia origen racial con los
puestos de los jefes,
capataces y peones. Refiriéndose a José, narra las primeras tareas de un
obrero recién ingresado
al trabajo:
"Muchos días pasó a las puertas de la fábrica, sólo que en esta vez fue
distinto: lo
llamaron por su nombre y le dieron paso en la rejilla lateral de la
entrada, recogió una contraseña
y con otros más los llevaron por el patio y fueron declarados en los
ficheros del personal del día,
jornalero y peón de cuadrilla en los patios de carga con paga ordinaria.
Carretilla de mano y una
pala para mover el mineral hasta los carritos por donde era empujado
hacia la boca del horno:
otras veces acarrea escoria sólida hasta el banco de grasa en un
tiradero con vista al seno del río."
Después del examen médico José es admitido en la peonada, y empieza la
descripción
vivencial de las diferencias de clases dentro de la planta:
"Muchos con huarache y sombrero de palma que sólo maestros mecánicos y
los
ingenieros llevan botas y chaquetas de cuero. Hacen de hormigas andantes
al derredor del honro,
el monstruo parecido a un volcán que vomita hierro de las entrañas."
Las diferencias raciales y de nacionalidad se combinan con los puestos y
las jerarquías:
"La gente es como la mezcla que le dio origen a la industria. Muy abajo
la indiada; y los
capataces mestizos, cercanos en el color y en los rencores. Los
oficiales y maestros de talleres o
máquinas son extranjeros lo mismo que los jefes de producción,
prusianos, polacos y americanos;
los empleados de la administración, criollos; y los meros jefes,
españoles, italianos o franceses."
¿ Por que a la Fundidora se le llamó "la Maestranza?". El maestro Rangel
Frías tiene la
respuesta:
"Cuando se comenzó la fundición la llamaron "la maestranza" porque la
que había antes
era para hacer cañones y balas; esta es la imagen más conocida de su
semejante. Y la gente pensó
que sólo habría de servir pa' quello".
En "La Huelga", Rangel Frías presenta los momentos agitados de los
inicios de una
huelga en la Fundidora, la reunión clandestina entre los activistas:
Germán, Mundo, Andrés y
José. La participación de los estudiantes en el "movimiento". La llegada
sorpresiva de la policía y
el encarcelamiento de los activistas. El motivo que inició la huelga: la
suspensión unos obreros
sindicalizados. Las asambleas sindicales y luego la represión contra los
huelguistas.
2. Las fábricas industriales y la literatura fabril.
En el interior de las fábricas se ha producido y se sigue produciendo
una vasta obra editorial,
sobre los más diversos temas: revistas, boletines, manuales, textos.
Asimismo las fábricas han
sido fuente de inspiración literaria entre los seres humanos que en
ellas se desempeñan, o los que
desde afuera han tenido contacto.
Una de ellas es el texto de Homero Galarza Elizondo12: "Una fiesta
inolvidable", cuenta la
vida cotidiana de los moradores de la colonia Acero de la Fundidora.
Contiene breves cuentos,
desde el efecto del fuego de los hornos de la fábrica sobre la fantasía
de los niños -"Una noche de
espanto"-hasta la comparación que hace entre la Fundidora y Celulosa
sobre el grado
contaminante y de fetidez de ambas plantas. Cuenta Galarza en "Fundidora
vs. Celulosa":
"Todas las mañanas el sol resbalaba por el Cerro de la Silla y caía en
los peroles de la
Fundidora para fundirse luego en un haz de lingotes. Enseguida se
iniciaba un concierto de ruidos
de máquinas, grúas, sirenas en diferentes movimientos y para diversos
instrumentos, bajo la
dirección de un Stravinsky incesante durante los tres turnos.
Como vivíamos en las entrañas de la Fundidora, llegaban todos los días
unas emanaciones
fétidas y enrarecidas que rompían con la monotonía y gravedad del
momento. Mientras
respirábamos esos pestazos se hacían burlas, aunque muchos cerraban
puertas y ventanas los
fuertes olores penetraban.
La combustión de gases en la elaboración y producción del fierro y acero
eran un asunto
detallado que sólo podían ser explicados por Poncho, Federico o Gerardo,
los científicos de la
Colonia.
En la fundición del hierro podían estar presentes 57 elementos-decía
Poncho-y enumeraba
y describía para asombro nuestro.
Bastan 17 elementos para producir el simple acero de carbón- decía
Federico y acotaba:
manganeso, fósforo, azufre, silicio, oxígeno, cobre, níquel, arsénico,
estaño, cobalto, cromo,
molibdeno, aluminio, antimonio... ¿ Y quieres producir un acero
superior?, - lo interrumpía
Gerardo-. Entonces-decía Poncho: " permítanme enumerar estos elementos:
cromo, cobalto,
columbio, cobre, manganeso, molibdeno, níquel, silicio, titanio,
tungsteno, uranio, vanadio y
circonio.
Ahora bien, decía Gerardo, ¿cuántos pies cúbicos de aire se necesitan
por cada tonelada
de lingotes?
-Yo te contesto decía Federico: 440 mil pies cúbicos, exactamente. ¿No
es así Poncho?
- Correcto-decía Poncho-, o, lo que es lo mismo, 4 toneladas de aire.
- Vámonos, dijo el Chato, ya me dolió la cabeza y la Fundidora empieza
hacer sus necesidades.
-¡Qué bárbaros, cómo saben tanto!- Dijo Chuy-.
- Es que se aprenden el "Previsión y Seguridad " de memoria, y le
machetean todos los días-dijo
Mace-."
Otro ejemplo es el siguiente, tomado de El Porvenir, cuando la Fundidora
cumplió 50 años:
"Los templos de Monterrey son sus fábricas, en sus torres metálicas y en
sus fundiciones
tiene sus más nobles monumentos. Hay ciudades y regiones que son famosas
por las huellas de
sus arcos, catacumbas, mausoleos, estatuas, castillos y templos que en
ellas dejaron sus
civilizaciones pretéritas. Monterrey, al contrario casi no tiene
monumentos históricos de que
enorgullecerse: le faltan ruinas arqueológicas, los castillos
medievales, templos del renacimiento,
y poco le queda del mexicano barroco del siglo XVIII. En cambio
Monterrey se ufana con razón,
de poseer algunos de los más bellos monumentos-sí, artísticos-de nuestra
época: las grandes
fábricas que rasgan las nubes con sus chimeneas humeantes; las torres de
acero de los altos
hornos; las pirámides monumentales de sus plantas eléctricas; y la
maravilla de su maquinaria,
tan perfecta, tan amiga del hombre.
El templo a Quetzalcoatl. El viajero del siglo xx que desee conocer la
gran zona
monumental de Monterrey debe comenzar su recorrido por "la Fundidora de
Fierro y Acero". su
presencia se impone, desde lejos, por la geometría de sus chimeneas, de
sus vigas, calderas,
depósitos, tubos, rieles aéreos, torres, grúas, techos y escaleras, que
perfilan su expresiva silueta...
El horno alto: grandioso templo de la producción, ocupa el simbólico
lugar y el jerárquico
puesto que los aztecas conferían, en sus metrópolis sagradas, al
bienhechor Quetzalcoatl, señor de
la luz y de la vida. Después de la Fundidora que también podría llamarse
el palacio del acero, el
visitante de la ciudad pasará obligatoriamente a la que podría llamarse
el palacio de cristal: La
Vidriera. Y pasando como en las galerías de un museo en los templos de
la ciudad arqueológica,
de maravilla en maravilla, el visitante se traslada a la fábrica que
lleva el nombre grandioso del
único héroe - Cuauhtémoc-que, en el decír del poeta, se halla a la
altura del arte."13
En las fábricas se ha formado una tradición comunicativa por medio de
revistas y
periódicos. En ellos se publican mensajes motivacionales de la empresa,
reseñas sobre
cumpleaños de los trabajadores y empleados, información literaria y
científica; información
política y hasta poemas.
Por los años cincuenta, en la fábrica El Porvenir de El Cercado, N. L.
se editaba El Telar,
un pequeño periódico que dejó de circular posteriormente. Desde los años
ochenta se publica un
pequeño boletín semanario bajo el título "Textimundo", que circula en el
interior de la planta.
Difunde breves notas informativas sobre la vida de la comunidad laboral
de El Porvenir.
Asimismo los trabajadores, por su cuenta han editado publicaciones de
contenido sindical.
En La Leona se publicó desde 1958 hasta 1960, una revista mensual con el
título de La
Rueca, de las mismas características que las otras, con notas sociales:
cumpleaños de trabajadores
y empleados, notas deportivas y mensajes de seguridad e higiene. Estuvo
dirigida por Baudelio
Garza.
Un personaje destacado de la fábrica La Leona fue Octavio Herrera. Nació
en San Pedro
de las Colonias, Coahuila, el 5 de enero de 1905. Trabajó como mayordomo
de los campos de
algodón de don Jesús J. Llaguno. En 1938, a los 32 años, ingresó en la
Fábrica de Hilados y
Tejidos La Leona.
Estuvo a cargo del departamento de personal. De espíritu romántico,
escribió versos que
fueron publicados en "La Rueca". Tras 21 años de servicios, murió el 28
de 1959.
De sus poemas destaca el siguiente que el dedicó a la fábrica, en el que
hace énfasis en el el
recuerdo, los silbatos. Es una historia en la que el autor combina el
esfuerzo, los anhelos de
justicia. El amor al trabajo fundado en el oficio de la industria
textil: la trama, la urdimbre, el
tejido de la fantasía y el destino.
Dentro de la industria textil pionera, La Fama de Nuevo León, es
importante mencionar a
don Jesús Cortés García, obrero de la fábrica y dirigente sindical,
escribió un texto titulado
"Semblanzas. Estampas y apuntes de un pueblo: La Fama, Nuevo León."En el
cual narra sus
vivencias como obrero y como habitante de la comunidad en relación con
la fábrica. Dice:
"Cuantas añoranzas nos trae el recuerdo de la sonoridad diáfana y pura
de "Los pitos" o silbatos
de las fábricas textiles de La Fama y La Leona, evocarlos aquí no es una
ilusión o fantasía,
ocurría que en aquellos tiempos este vallecillo circundado de montañas,
todo era quietud y
silencio". Hace un análisis del origen de los trabajadores textiles:
"Todavía en la década de los 30
y los años 40, el trabajador textil de La Fama, N.L. era mitad obrero y
mitad campesino. La
herencia de su origen pastoral no se le podía borrar ni de su mente ni
de su corazón". 14
La Fundidora Monterrey.
La producción editorial de la Fundidora puede dividirse en dos aspectos:
las ediciones
promovidas por la propia gerencia de la fábrica y las editadas por el
sindicato y la cooperativa. A
lo largo de la vida de la fábrica y del sindicato, se produjeron
diversas publicaciones, unas de
larga duración y otras de vida efímera.
Colectividad
Órgano de la Sociedad Recreativa "Acero". Editada por los empleados y
obreros de la Cía.
Fundidora y Afinadora Monterrey. Director Profesor Simón Salazar Mora.
En su directorio se decía que publicaba "poesía y prosas regionales". Se
publicó del 30 de
octubre de 1926 a octubre de 1931.
CyPSA
Consumo y Previsión Social "Acero", S. C. L.
Servicio, Protección y Cultura. Semanario obrero-cooperativista.
Director: Profesor Simón Salazar Mora
(1931-1933)
Grupo de colaboradores: Profesor José G. García Estrada, Juan B.
Estrada, Federico B. Criarte,
profesora Raquel Cantú Leal, Emma Strozzi, Fernando Urquijo, Jacinto
Moreno Aguirre,
Guillermo Cavazos, Jesús M. Tamez, Ramón Cárdenas C. Antonio Cerda,
Eusebio Garza.
Temas: deportivos, consejos sobre ahorro, reseñas de libros. Noticias
internacionales, nacionales
y locales.
Previsión y Seguridad
Anuario de la Fundidora Monterrey. Se editó a lo largo de 32 años, de
1937 a 1969.La
publicación nació bajo la dirección de Manuel L. Barragán. Inició con un
tiraje de 20 mil
ejemplares, con el subtítulo de "Almanaque anual para el taller y el
hogar mexicanos". En el
primer número se incluyeron escritos sobre consejos prácticos para las
comisiones de seguridad.
Los accidentes de trabajo y sus causas.
A lo largo de sus 32 años el anuario dedicó su atención a temas
relacionados con
mitología y religión, dogmas y cultos. Costumbres, ética y moral de
individuos y colectividades,
leyes y gobiernos. Lengua, sus orígenes, su evolución. Monumentos y
obras arquitectónicas.
Literatura universal y mexicana; música y ciencias.
Pasionaria
Revista sindical mensual. Órgano oficial de la Sección 67 del Sindicato
Industrial de
Trabajadores Minero Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana.
Se publicó en la década de los treinta. El título alude al sobrenombre
de Dolores Ibarruri
dirigente comunista española. Estuvo dirigida por Antonio García Moreno.
Los artículos
publicados hacían referencia a la defensa de la República española y a
la condena del franquismo
español, el fascismo italiano y el nazismo alemán.
Alfonso Reyes tuvo oportunidad de dedicarle bellos pensamientos a la
Fundidora. En el
cincuenta aniversario de la Maestranza, leyó un discurso titulado: "Ante
los altos hornos", en el
cual, entre otras cosas, dice: "La Compañia Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey ha
levantado en el mundo el nombre de la patria chica y la grande patria, y
ha derramado
profusamente el trabajo y el bienestar, bendición de los pueblos."15
También existe una producción poética, tanto de trabajadores como de
empleados,
dedicada a la fábrica de fierro y acero. En algunas poesías se mezcla el
orgullo regional que
simboliza la Fundidora Monterrey, con la fábrica como fuente de trabajo,
forjadora de valores:
disciplina, amor al trabajo, afán de progreso y superación. A
continuación se incluyen dos
poemas dedicados a la Fundidora, el primero con motivo del cincuenta
aniversario y el segundo
publicado después que se clausuró la fábrica.
En la lírica de los trabajadores de la Fundidora Monterrey, S.A., se
destacan los valores
como el orgullo, el esfuerzo, la constancia, el optimismo, la
laboriosidad, el espíritu de
conquista; la legitimidad, la firmeza, el honor; la superación. El
deber, la honra, la nobleza. La
dignidad. La fe. La grandiosidad. La fuerza y los méritos por el logro
de arrancar a la naturaleza
pedazos de montaña. Todos los valores asociados con las actividades de
la empresa, que produce
férreas estructuras de edificios o majestuosos puentes. O máquinas, o
arados, o caminos de acero
ferroviarios.
Cuando la Fundidora Monterrey, S. A., fue clausurada en 1986, se produjo
un sentimiento
de pérdida muy profunda entre los trabajadores y empleados de la
fábrica.
Plutarco Guzmán compuso un largo poema en seis actos, en el que narra la
importancia de
la Fundidora para la ciudad de Monterrey, como destinos paralelos. Lo
interesante de la reflexión
es que concluye con la forma en que se utilizaron las instalaciones de
la fábrica, después del
cierre, y lo conceptúa como un renacimiento.16 Las partes que componen
el escrito hablan de la
trayectoria de la planta industrial, la fusión entre la fábrica, el ser
humano y el acero. El autor
resalta los valores que se inculcaron en cada trabajador:
"... Pues este lugar fue templo
en que el esfuerzo del hombre,
entonó cada jornada
un himno a la libertad,
y ese credo permitió,
que cada obrero tuviera:
¡Triunfos... Honor... Dignidad!
Con lo cual pudo llevar
el cotidiano salario,
que hizo posible a los suyos
tener...¡Paz...Gozo...y Amor!
Es sin duda...¡ Tierra buena!"
La Cervecería Cuauhtémoc.
Desde el interior de la fábrica es importante mencionar la revista
Trabajo y Ahorro editada por la
cooperativa Sociedad Cuauhtémoc y Famosa. En 1996 cumplió 75 años de
publicarse la revista
que ha desempeñado el objetivo de comunicar a la comunidad fabril
Cuauhtémoc. El primer
número se editó el 4 de junio de 1921. De acuerdo con la Comisión
Calificadora de Publicaciones
de la Secretaría de Gobernación, la revista Trabajo y Ahorro es la
publicación interna más
antigua de México, luego de Revista de Revistas, editada actualmente por
Excelsior.17Su primer
director fue Rafael R. Villarreal, quien también fue el primer
subsecretario de la Sociedad
Cuauhtémoc y Famosa. Sobre la Cervecería Cuauhtémoc se ha escrito mucho.
Desde Nemesio
García Naranjo, mencionado en la introducción, hasta Salvador Novo, que
en su Crónica
Regiomontana, hace un paralelo histórico entre Monterrey y la
Cervecería, así como el
argumento de que la cerveza es un antídoto contra el alcoholismo, dice":
Amplios estudios
estadísticos han demostrado que en los países en que predomina la
cerveza, el índice de
alcoholismo es inferior al de aquellos en que se beben vinos y licores;
y que la incidencia
delictiva es también acusadamente menor en los países cerveceros que en
los vinícolas". Y
recomienda: "En el combate contra el alcoholismo que justificadamente
libran los gobiernos, la
cerveza ha resultado ser una arma de la mayor eficacia cuando se otorgan
las facilidades para su
propagación."
Cementos Hidalgo.
La planta productora de cemento se fundó en 1906. Durante el sexenio
cardenista fue convertida
en cooperativa obrera. Existe un texto de la historia de la fábrica en
el que se incluyó un acróstico
que ilustra el pensamiento de un obrero cooperativista, sobre la
fábrica:
Acróstico dedicado a la fábrica Cementos Hidalgo, cuando era
cooperativa.
Por Ventura Martínez Serna.
C uando no veo tus hornos girar
E mbarga una inmensa tristeza a mi corazón porque
M e recuerda aquellos días grises de 1932 cuando Cementos sus puertas
cerró
E migramos a otras tierras llenos de nostalgia y de dolor
N o quisiera recordar aquellos días aciagos llenos de miseria que
T odos pasamos sin pan y sin sal que comer, que desolación
O remos siempre y pidamos a Dios para que nuestra cooperativa
S iga, siga adelante prosperando para bien de todos.
H agamos de esta industria cementera una fuente
I nagotable de trabajo y prosperidad para nuestro pueblo y región
D emos ejemplo de tenacidad, de trabajo fecundo y creador
A los compañeros socios fundadores que ya se fueron y que su vida a ella
consagraron
L os admiramos y valoramos igualmente a los que están, nuestro gran
respeto
G ocemos y disfrutemos todos unidos como uno solo de los beneficios que
nos
O torga a todos los socios y trabajadores, que por siempre así sea, que
nunca se extinga el humo
de vida.
S igamos conservando las sabias recomendaciones de nuestro gran
benefactor general Lázaro
C árdenas
Con unidad siempre se llega al triunfo y el triunfo siempre es progreso
L os años pasan y se van y sus huellas dejan, la historia se escribe
para que todos la
comprendamos
3. La cultura industrial y la construcción de los valores del trabajo
disciplinado.
Una de las características que definen a la fábrica idustrial, es la
reunión en un establecimiento,
de un número considerable de personas dedicadas al desempeño de labores
específicas y cuyo
factor central dentro de la fábrica es la disciplina laboral. Sin
disciplina no hay ni productividad,
ni calidad, ni producción, lo cual convierte y hace de la disciplina un
valor superior a todos los
que se puedan apreciar en el lugar de trabajo.
Max Weber18 le ha dedicado particular atención al tema de la "disciplina
de taller", la cual
adquiere particular importancia en el sistema industrial en la medida en
que involucra la
obediencia y la autoridad. La obediencia que impera en el taller
industrial es voluntaria, a
diferencia de la obediencia y la disciplina militar que son obligadas.
La fábrica industrial creó el sistema fabril basado en el control y la
supervisión de la
disciplina laboral. Ni las labores agrícolas, ni el taller artesano como
tampoco el trabajo
doméstico de la industria a domicilio requirieron una conducta tan
disciplinada como el sistema
de fábricas. En el sistema de manufactura basado en el trabajo realizado
en los domicilios, la
supervisión era muy laxa y esporádica por el que encargaba los
productos, quien solo visitaba a
los trabajadores cuando entregaba la materia prima o al recoger el
producto acabado. El taller
artesanal se distinguía porque los maestros y los aprendices tenían la
posibilidad de renunciar e
independizarse, por cuanto poseían los medios para trabajar.
Por ello la cultura fabril tiene una de sus expresiones fundamentales en
la llamada cultura
del trabajo, referida específicamente al sistema fabril, valor que se ha
resaltado como una forma
distintiva de los regiomontanos. Lo cual adquiere concreción en la
disciplina laboral y los valores
que de ella se generan, centralmente el trabajo disciplinado y las
características positivas que lo
refuerzan: deber, asiduidad, cumplimiento, obligación.
La disciplina de trabajo como valor tiene una larga trayectoria
histórica. Durante la época
de Luis XIV, el ministro Colbert se dedicó a impulsar las manufacturas
textiles, productoras de
géneros y calcetería de lana. En las fábricas Gobelino y Savonnerie, a
cargo del Estado, el
ministro nombró un grupo de intendentes para vigilar y supervisar la
disciplina del trabajo. En
ellas se difundían valores tales como la austeridad, que consistía en el
ahorro de materiales, la
moralidad era objeto de meticulosas prescripciones. Durante las labores
estaba prohibido proferir
palabras inadecuadas; los domingos y días festivos se promovían las
sanas diversiones. La piedad
era considerada como la observación de las costumbres religiosas que
garantizaban la moral y la
obediencia. Para el objeto de inculcar la disciplina el rey y su
ministro visitaban los talleres para
exhortar a los trabajadores a cumplir bien con su deber. Grandes señores
así como los obispos y
hasta las damas de alcurnia asistían a las fábricas con el mismo
propósito. 19
El propio sir Richard Arkwrigt innovador y promotor del telar mecánico
ganó fama como
organizador de la disciplina fabril.
Hubo un tiempo en que la disciplina fabril estaba a cargo del mismo
patrono, quien
físicamente estaba presente en la planta supervisando y vigilando el
cumplimiento de las tareas.
El crecimiento y desarrollo de la industria hizo insuficiente la
disciplina laboral a partir de la
anterior experiencia. Se requirieron métodos más elaborados y
científicos. Fue Taylor quien se
encargó de elaborar y sistematizar una teoría sobre la disciplina
laboral y sus correspondientes
ordenamientos. De formación religiosa quáquera, educado en tradiciones
estrictas de trabajo,
disciplina y ahorro, Taylor formuló su administración científica del
trabajo y dotó a la industria
de una base conceptual consistente, centrada en la división del trabajo
mecánica y repetitiva; así
como en la medición de tiempos y movimientos.
Esa tradición constituye un aspecto muy destacado de la cultura fabril
regiomontana, que
se ha desarrollado en el interior de las fábricas y que se trasmite
hacia el resto de la sociedad. La
que se mantiene y refuerza como valor más preciado.
En el interior de las fábricas y de la empresa se pueden encontrar
muchas expresiones
específicas, de la valoración del trabajo disciplinado, como aspecto de
la cultura fabril. La revista
informativa de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, de la Cervecería
Cuauhtémoc, en su número
del 90 aniversario de la fábrica, da a conocer el ideario Cuauhtémoc. En
el punto número VI
declara la importancia de la puntualidad:
"Quien no puede guardar sus citas, muy pronto se constituirá en un
estorbo".
El ideario XII subraya la necesidad de estar seguro de disfrutar el
trabajo o de lo contrario,
cambiar de compañía, dice:
"Es muy legítimo tener pasatiempos predilectos, e interés en otras
cosas; pero si se estima
como un sacrificio venir los sábados, o quedarse en la oficina más allá
del horario en caso
preciso, entonces lo que se necesita es un descanso u otra compañía en
que trabajar".
El punto XIV conmina a pensar prioritariamente en interés del negocio
más que en el
propio, lo que podría definirse como el principio de fidelidad: "La
fidelidad a la empresa
promueve el propio beneficio".
El trabajo disciplinado como principio fundamental de la cultura fabril,
asume formas
poéticas, como es el caso de la fábrica textil El Porvenir, de El
Cercado Nuevo León.20El
siguiente pensamiento fue formulado por el ingeniero Rafael Rico
Samaniego, director de la
planta:
"Amor al trabajo
Qué hermoso sería aquel momento en que todo el personal de esta fábrica,
sin excepción, se
sintiera íntimamente orgulloso de lo que hubiera producido ese día, y
satisfecho de haber
realizado a conciencia la parte del esfuerzo que cada cual le hubiera
correspondido ejecutar.
....sería un momento de indescriptible belleza,
....sería un momento de triunfo colectivo,
....sería un momento de paz social, sería un momento de verdadero
patriotismo,
¡Ese momento feliz, no dependerá de nadie, solo y exclusivamente de ti
mismo ¡
Ese momento se llama: Amor al trabajo."
Otra práctica que se ha convertido en una tradición en el mundo
industrial es la premiación por
antigüedad, el valor del reconocimiento, que resalta la lealtad del
trabajador con la empresa y con
la fábrica.
Con lo expuesto se ha constatado que la cultura industrial ha creado
valores y el de la disciplina o
el trabajo disciplinado es uno de los principales.
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