Este que es mi cuarto libro, considero que es realmente el primero
porque ha sido escrito con la intención de compartir con las personas
que lleguen a leerlo una vida de experiencia, más que una intención
docente como fueron los dos anteriores[i] o centrado en la técnica para
ejercitar la administración participativa como fue el primero.
Mi intención al escribirlo es la de acercarme a los empresarios para
hacerlos reflexionar acerca de la forma de la gestión que vienen
desarrollando en sus empresas, incitándolos a que analicen los trece
principios expuestos en los trece capítulos, sí como las reflexiones que
acompañan a cada uno, principios y reflexiones matizados de anécdotas
reales de mi vida profesional y con los cuales pretendo que el lector
haga un alto en el camino para repensar su empresa, llevándola a los
estándares que requiere una empresa de Clase Internacional.
Si usted querido lector es un emprendedor, encontrará en los trece
principios expuestos una fuente de reflexión acerca de la mejor forma de
hacer gestión empresarial, procurando comprender lo que pasa en el
mercado, en los procesos productivos, en el producto, pero ante todo en
la capacidad de crear una relación asociativa con los trabajadores.
Una de las pretensiones del libro es que se aprenda a diferenciar al
negociante que busca la riqueza por la riqueza, de forma rápida y sin
escrúpulos, del empresario que es aquel visionario que proyecta su
negocio en el tiempo y cuya misión va más allá del simple
enriquecimiento, ya que comprende que su misión es la de generar riqueza
con responsabilidad social.
Pero mi pretensión no solo se centra en esa diferencia, sino que quise
llegar más allá y para hacerlo busque en el baúl de mis recuerdos e
identifiqué trece principios expresados de manera sencilla, sin
pretensiones tecnicistas y en lenguaje común que creo que servirán para
que el lector establezca un Plan que le permita hacer una gestión
efectiva de su empresa o bien, que el emprendedor tenga en cuenta cuando
decida crear empresa.
En el Capítulo I planteo una serie de cuestionamientos para que el
lector empresario o emprendedor, defina su negocio, es decir que
reflexione y responda a preguntas como: ¿Cuál es mi negocio? ¿Estoy en
el negocio en el que debo estar? O bien si está produciendo los bienes o
servicios que la demanda exige. Es muy común que el empresario
permanezca en el negocio en el que está por simple inercia, porque “toda
la vida ha hecho lo que está haciendo” o bien porque el emprendedor
“cree” que el negocio que está pensando es bueno porque ha funcionado
para otros, dejando de lado un verdadero conocimiento del negocio.
En el Capítulo II Pretendo llevar al lector a que reflexione sobre el
mercado en el cual está o debe estar su empresa, haciendo énfasis en la
importancia de conocer las estrategias que están al alcance de todos los
empresarios, con el fin de conocer al cliente, el mercado y los canales
de distribución más adecuados para acercar sus productos al consumidor.
Menciono algunas de las estrategias de producto y estrategias de mercado
más comunes utilizadas por empresas de tamaño grande y medio y que son
aplicables a las de menor tamaño.
Al finalizar el Capítulo, menciono una de las estrategias de mayor éxito
en el desarrollo de mercados: La franquicia.
En el Capítulo III toco uno de los temas más importantes de la empresa
Pyme, las cuales hoy por hoy, representan en Colombia más del 68% del
total de las empresas de este tamaño registradas, me estoy refiriendo a
las empresas de familia. Mi intención en este capitulo, es hacer que el
lector empresario considere que no es eterno en el cargo que inventó
para él cuando creó la empresa y que si no lo ha hecho, debe empezar a
pensar quien lo va a suceder, cuando y cómo. Así mismo, busco que
reflexione en la importancia de tener un Protocolo de Familia, es decir
que tenga de manera escrita y definida el papel de cada uno de los
miembros de la familia, su remuneración y ante todo la sucesión cuando
llegue el momento; una gran cantidad de empresas Pyme desaparecen con la
segunda generación.
El Capítulo IV hace relación a un principio que busca hacer del tiempo
uno de los factores de mayor impacto en la gestión efectiva de empresas
Pyme. El empresario y en general las personas, tienen como hábito
despilfarrar su tiempo en cosas inútiles que disfrazan de urgente, en
detrimento de aquellas que realmente establecen la diferencia.
El Capítulo V trata de demostrar al lector que el entorno empresarial ha
cambiado y seguirá cambiando de manera que lo que hoy es mañana ya no lo
es; pero ante todo busca que el lector comprenda qué significan la
globalización, la apertura y la internacionalización y cómo estos
fenómenos de las relaciones internacionales condicionan el
comportamiento de las empresas.
El Capítulo VI sensibiliza al lector sobre la importancia de la
Planeación de largo plazo, como instrumento de gestión. Lo hace
reflexionar sobre la importancia de mirar al futuro y a utilizar el
pasado solo como referencia y no como fundamento de la realidad de la
empresa. El apego al pasado para justificar lo que se hace en el
presente, es una práctica común, que impide la modernización de las
empresas y su reacomodo a las condiciones variables del mercado.
El Capítulo VII enfatiza en la productividad como fundamento de la
competitividad empresarial y como punto de arranque en el proceso que es
evidente a lo largo del libro sobre la importancia o más bien sobre la
necesidad de establecer las bases de una nueva relación de la empresa
con los actores del entorno.
La productividad es, tal vez, el mejor instrumento para racionalizar
los costos y la remuneración de los trabajadores, sin afectar los costos
operacionales de la empresa.
El Capítulo VIII hace reflexionar al lector acerca de la forma de crear
Capital Humano a partir del Recurso Humano con el cual cuenta la
empresa, en un proceso mediante el cual se sustituye el paternalismo,
como anacronismo cultural, por el de la alianza de factores que mejoran
la productividad y genera en las empresas una nueva cultura en la que
los trabajadores más capacitados y mejor entrenados, derraman su
conocimiento sobre el resto de compañeros y en la que la participación
en la solución de situaciones reemplaza al verticalismo organizacional.
El Capítulo IX hace referencia a la importancia que tiene la información
como herramienta para la toma racional de decisiones oportunas y con
fundamento en la racionalidad de la información. Relaciona la
información con el control efectivo y describe cómo la información es
indispensable no solo en los procesos administrativos sino también en
los procesos productivos y de mercadeo. Conduce al lector hacia el
conocimiento del cliente, que está a la mano en la medida en que se
establecen procedimientos para extraer la información contenida en los
pedidos, las facturas, los informes de ventas, etc.
En los Capítulos X y XI se tratan dos principios que aparentemente no
están relacionados; La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y la
necesidad de actuar bajo los principios de un Código de Ética. La
Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un principio moral que
impulsa a las empresas a ir más allá del simple cumplimiento de los
compromisos legales o de la filantropía y se extiende a la participación
activa de la solución de las dificultades que suelen existir en el
entorno y a la preservación del medio ambiente y pasa por el precio y
las cantidades justas. Los principios y valores de una empresa no pueden
ser diferentes de aquellos que rigen la conducta de las personas
vinculadas a ésta, entonces no se entiende cómo yo profeso una creencia
y cumplo con las exigencias del culto pero engaño con el precio o con la
cantidad o bien llevo una vida desordenada.
El Capítulo XII sirvió de marco para tres grandes principios: La Visión
estratégica, la Innovación y la asociatividad. La Visión estratégica,
está íntimamente relacionada con la Planeación Estratégica tratada en el
Capítulo VI pero se enfoca hacia la forma de hacerla y de la Gerencia
por resultados.
La Innovación, es creatividad y ésta a su vez es la capacidad de
generar nuevo conocimiento al interior de la empresa, a partir de
principios básicos aplicables en la vida cotidiana y que mejora la
competitividad, la calidad y por ende la competitividad. La
asociatividad está fundamentada en el principio de la coopetencia, que
es la capacidad de las empresas de unirse para competir. El ejemplo de
las Pyme Italianas o españolas que centraron su capacidad de competir en
los mercados externos a través de formas asociativas, ha llevado a que
algunas organizaciones en Colombia, como ACOPI, estén promoviendo este
principio desde hace más de diez años.
Por último, el Capítulo XIII surgió después de creer que había terminado
el libro y observé que aunque el tema del mejoramiento continuo, estaba
implícito en cada uno de los principios desarrollados no estaba lo
suficientemente claro la importancia de los procesos integrales de
gestión y de mejoramiento.
Para terminar, creo que estos trece principios que he enunciado no
fueron desarrollados como un manual para aplicarlos, si no como una
lectura que abriera el camino hacia la reflexión sobre la importancia de
establecer un camino y utilizar unas herramientas para llegar al final
de ese camino, aunque en algunos me sedujo la idea de ir más allá de la
simple reflexión y esbocé algunos principios de procedimiento.
GERENCIA EFECTIVA DE PYMES
PRINCIPIOS BASICOS PARA LA GESTION EXITOSA DE EMPRESAS PYME
CAPITULO I
DEFINA SU NEGOCIO
¿Cuál es realmente mi negocio?
La experiencia enseña que una muy buena parte de los empresarios de
empresas MIPE[ii], son personas empíricas que han “montado un negocio”
para sobrevivir (empresas de subsistencia) o para “escampar mientras
que”…… (empresas paraguas) que permiten tanto la una como la otra,
resolver un problema económico de subsistencia familiar y personal que
desde la visión de quien “monta el negocio”, es puramente transitoria,
pero que con el paso del tiempo se convierte en una actividad que genera
pírricos ingresos pero que permite la subsistencia del núcleo familiar
que termina vinculado al negocio a expensas de su calidad de vida.
Existe un segundo grupo de personas que “crearon empresa” a partir de
una idea o de un conocimiento empírico previo, sin tener la formación
académica suficiente para utilizar instrumentos como el plan de
negocios[iii] o un estudio de mercado[iv].
Al otro extremo de esta clase de personas que “montan un negocio” o
“crean empresa de manera intuitiva”, ha surgido desde hace ya más de un
lustro, una clase de personas que se denominan emprendedores y que
buscan la creación de empresas como instrumento para la generación de
riqueza perdurable y autosostenible, para lo cual utilizan instrumentos
lógicos pero con fundamento técnico que han reemplazado la intuición por
el plan de negocios y la simple inspección por la inteligencia de
mercados.
Independientemente de la clase de empresa que tengan los unos y los
otros, pero con más énfasis en los dos primeros, los cambios acelerados
que se vienen presentando en los mercados y en la forma de hacer
negocios, no los ha permeado lo suficiente como para buscar un reenfoque
de su actividad o cuando menos para revisar la clase de negocio que
constituye su actividad principal, llamado en algunos segmentos esnob
como el “Core Business[v]” es decir el corazón o núcleo del negocio. En
otras palabras el comportamiento del mercado me obliga a revisar o a
identificar, cual es el núcleo o esencia de mi empresa.
¿Cuál es mi negocio?[vi]
Por qué es importante conocer o más bien revisar ¿cual es mi negocio? o
¿cual es mi Core Business? básicamente por las siguientes razones:
1. La velocidad con la cual los productos envejecen hoy
2. Los gustos cambiantes de los consumidores que desestabilizan los
mercados.
3. Las oportunidades de los nuevos mercados que se están abriendo con
los TLC[vii]s que está negociando Colombia.
4. Las amenazas de la
competencia de nuevos proveedores, que ingresarán al mercado colombiano
como consecuencia de los TLCs que Colombia está negociando.
El ciclo de los bienes manufacturados ha evolucionado casi a la misma
velocidad con la cual evoluciona la tecnología; hace veinte años la
permanencia promedio de un producto en el mercado (excepto el de moda)
era de aproximadamente cinco (5) años hoy, la vida de un producto es
casi de semanas. Si se pudiera comercializar la totalidad de los nuevos
productos que día a día se inventan o que son sujeto de procesos de
innovación, el mercado se convertiría en un caos inimaginable; tal es la
velocidad del cambio que fácilmente lo que se compre hoy mañana ya puede
ser obsoleto.
Pero así como los productos evolucionan constantemente, los gustos de
los consumidores son diariamente influidos y condicionados por los
medios masivos de comunicación y por las estrategias de mercadeo audio
visual con el cual se satura al consumidor vía la televisión y la radio
comerciales: por cada quince minutos de transmisión el 40% está
destinado a la publicidad y solo el 60% a la transmisión del contenido
y, como si esto fuera poco, la Internet se ha estado convirtiendo en la
fuente de información y de negocios más revolucionaría conocida por la
humanidad, aunque actualmente solo el 2% de los negocios se hace por la
red, se espera que para el año 2010 la cifra de e-business sea diez
veces mayor[viii].
De otra parte la eliminación de las barreras a la circulación de
personas y las corrientes migratorias hacia los países con mayor
capacidad de consumo, han creado una nueva clase de consumidores que
combina los hábitos de consumo ancestrales con los que debe adoptar en
el país que los acoge[ix]; hábitos no consolidados ni asumidos
totalmente por el inmigrante y que se tornan cambiantes como
consecuencia del impacto de los medios de comunicación que penetran en
la intimidad de las personas fijando en su subconsciente ideas nuevas
que los llevan a experimentar nuevas sensaciones, nuevos sabores, nuevos
colores y nuevos diseños; en muchos casos la demanda exige respuestas
diferenciadas o diseños especiales, que constituyen lo que se llama los
nichos de mercado.
Si yo miro hacia adentro de mi empresa y encuentro que mis procesos y
equipamiento no han sido modernizados en los últimos diez años, o que
los bienes o servicios que ofrezco son los mismos que hace cinco o más
años, es muy posible que sea la hora de hacer un alto en el camino y
revisar, entre otros, los siguientes indicadores:
Comportamiento de mis ventas, en unidades, en los últimos tres (3)
años
Mezcla de mis productos, es decir cuales son los bienes que forman el
Pareto de mi empresa[x], en los últimos tres (3) años.
Cómo han evolucionado mis inventarios de Productos terminados y en
proceso en los últimos tres años.
Cómo se ha comportado la liquidez de mi empresa, en ese mismo período y
por último,
Cómo ha evolucionado el indicador de productividad de la Mano de Obra en
los últimos tres años[xi].
Si además de confirmar que el equipamiento es obsoleto, que los bienes y
servicios que ofrezco no han cambiado y que los indicadores anteriores
han dejado de ser favorables al comportamiento empresarial, entonces es
hora de plantearme la pregunta ¿Estoy en el negocio en el que debo
estar? Porque es habitual que los empresarios busquen la “calentura en
las sabanas” cuando en realidad lo que está pasando no es otra cosa que
el negocio en el que está, no es el negocio en el que debe estar.
El mercado suele hablarnos a través de señales como el aumento de
inventarios, la disminución de las ventas o la iliquidez y no es común
que entendamos estas señales que indican que “algo está pasando”.
Generalmente, o no entendemos o nos hacemos los de la “vista gorda” o
simplemente trasladamos el peso de la culpa a terceros y en lugar de
hacer lo obvio simplemente condenamos nuestra empresa al ostracismo de
su pequeñez. Es que el cambio es costoso y no exactamente en dinero sino
en las transformaciones que implica, en los riesgos que debo asumir,
pero ante todo en cuanto al cambio que debe empezar dentro de mí. La
evolución de mi empresa hacia un estadio de mayor competitividad no se
puede dar si yo no lidero ese cambio desde lo más profundo de mi
interior; el cambio que mi empresa requiere empieza y termina por el
cambio que debo darle a mi vida como persona y como empresario[xii] no
tiene sentido que yo pretenda darle un norte a mi empresa y hasta
reorientarla, si no se para donde voy como persona y donde quiero estar
dentro de un par de años; no se concibe que en mi empresa
institucionalice los grupos de trabajo, si yo soy una persona incapaz de
trabajar en equipo, sería un contrasentido que yo pretenda crear una
cultura empresarial fundamentada en las nuevas tecnologías de la
información y las comunicaciones, en procesos de mejoramiento continuo o
automatización de procesos, si yo creo que “todo eso es propio de la
gran empresa” y que por lo tanto “no tengo nada que hacer”.
En mi vida como consultor muchas veces tuve que enfrentar el
predicamento de los empresarios acerca de la falta de liquidez y de la
disminución gradual y continua del capital de trabajo. Al recibir estos
requerimientos mi primera reacción era la de decirle al empresario: Ojo
con el endeudamiento, en Colombia es relativamente fácil endeudarse, lo
difícil es pagar.
Las repetidas crisis empresariales pero en
particular la de los años 1998 a 2000, me dio la razón. Las empresas que
sobrevivieron fueron aquellas que habían manejado con prudencia su
endeudamiento. Pero, ¿a qué viene todo esto? Sencillamente porque el
empresario tiene la tendencia de creer que la falta de liquidez de su
empresa es la causa de sus males; sin embrago, mi experiencia me ha
enseñado que la falta de liquidez es el efecto y no la causa de que las
cosas no estén marchando bien en mi empresa, y no están marchando bien
simplemente porque he perdido el norte de mi negocio.
La acumulación de inventarios terminados y en proceso, la caída de la
productividad y de la rentabilidad de las ventas y del negocio en
general, son semáforos que se encienden para avisarnos que es hora de
revisar el negocio. Cuando esto sucede debo responder a la siguiente
pregunta: ¿Estoy produciendo los bienes y ofreciendo los servicios que
el mercado demanda?
Pero hay algo más: ¿Estoy vendiendo a “mis precios” o a los de mi
competencia? Es un lugar común oír decir a los empresarios que la
competencia desleal, el contrabando y la informalidad son sus mayores
enemigos; sin embargo, es también muy común que los precios de los
bienes que ofrecen no correspondan a los costos reales de producción, si
no a la percepción que se tiene del mercado y de los precios a los que
venden las empresas que ejercen liderazgo; en otras palabras es muy
común que los empresarios fijen sus precios como un porcentaje de los
que tienen los productos de su competencia; esta costumbre nos lleva a
las siguientes preguntas:; ¿Sé cuanto cuestan mis bienes y servicios?
¿Cómo defino mis precios? ¿Mis precios son compatibles con los del
mercado?
Mi intención no es hacer de este libro un extenso recetario de fórmulas
que resuelva todos los problemas de los empresarios PYME, es por eso que
no voy a profundizar en las metodologías para el costeo de los bienes o
servicios que ofrecen al mercado; sin embargo es bueno destacar que el
más conocido y aceptado de los métodos de costeo actual es el llamado
Costos ABC[xiii].
La importancia de conocer los costos a los que produzco tiene que ver,
entre otras, con la forma como se suele hacer “canibalismo de mercado”.
Una de las prácticas más comunes es la de pretender mantenerse en el
mercado “quebrando los precios” como reacción a esa misma estrategia por
parte de la competencia, especialmente cuando ésta es la gran empresa.
Cada día es más común, con algunos matices, el enfrentamiento de la PYME
con la gran empresa por una fracción del mercado que cada vez significa
menos en función de su tamaño en nuestro país, pero ante todo de las
oportunidades que ofrece la nueva dinámica del comercio
internacional[xiv].
Pero si es necia la competencia de precios con la gran empresa, es
suicida la misma estrategia aplicada para enfrentar a las empresas de
tamaño mediano y pequeño, que participan del mismo tipo de mercado en el
cual está mi empresa.
La estrategia de reaccionar ante la amenaza de la competencia vía los
precios, no es sostenible en el largo plazo y por el contrario su efecto
es la descapitalización y la pérdida de valor de las empresas,
especialmente cuando no se conocen los costos a los cuales se produce.
No conocer los costos del producto y por consiguiente no poder
establecer los precios de forma lógica coloca en la cuerda floja a las
empresas, porque no pueden determinar a tiempo donde termina el límite
de la rentabilidad y empieza el de la iliquidez y la inviabilidad[xv].
Esto es lo que yo llamaría una estrategia bumerang, porque tarde que
temprano se le devuelve al empresario que tomó la iniciativa de
utilizarla.
El empresario de pequeña y mediana empresa, pero especialmente los
empresarios del segmento MIPE, tienen la creencia de que la contabilidad
no es más que un requisito legal que permite soportar los pagos de los
compromisos con el Estado y por consiguiente solo es el registro
histórico de lo que pasó en la empresa; de ahí se desprende la “inútil
necesidad” de conocer los costos a los que producen los bienes o
servicios que ofrecen al mercado.
Recuerdo en cierta ocasión en la cual estaba asesorando una empresa, que
en la reunión para definir el plan de operación del año siguiente al
tocar el tema de las utilidades, el encargado de la contabilidad le dijo
al empresario: “Jefe usted no se preocupe por los costos, dígame cuanto
quiere declarar y yo me encargo del resto”. En ese momento entendí que
la empresa estaba en manos de un “esbirro de la incompetencia”; pero lo
más grave es que tiempo después pude confirmar que era un problema
cultural de las empresas de menor tamaño.
Como conclusión creo que es inevitable el proceso de “destrucción
creativa” del que habla Schumpeter, en su libro Capitalismo, Socialismo
y Democracia[xvi]; ha llegado el momento para las empresas de menor
tamaño (y para algunas grandes) de revisar profundamente el negocio en
el que han estado hasta ahora y buscar respuestas que permitan la
supervivencia de sus empresas en un mercado cambiante, universal y
flexible, su transformación y modernización o, simplemente su
desaparición. Es muy posible que la iliquidez, el aumento de los
inventarios y la consecuente disminución de las ventas, solo sean un
aviso de la necesidad de replantear el negocio, pero esta decisión
implica romper los paradigmas que tradicionalmente he aceptado: que
tengo el mejor producto, que mi calidad es óptima y que lo que me pasa
se debe a factores externos como el contrabando, la tasa de cambio o la
competencia, etc.
Frente a las amenazas que representan los productos provenientes de las
nuevas economías de escala como las de Brasil, China e India, se ha
insistido, cuando la información existente lo permite, en acudir al
establecimiento de barreras arancelarias o comerciales de carácter
temporal (cupos a las importaciones, franjas de precios, medidas anti
dumping, etc.) que no tienen otro objetivo que aplazar la agonía de las
empresas que no comprenden que el mercado les ha vuelto la espalda y que
ha llegado la hora de responder a la pregunta ¿Cuál es mi negocio?
Como dijo Schumpeter[xvii] en el libro antes mencionado: “El capitalismo
es un modelo en el cual lo nuevo está reemplazando las estructuras y
métodos del pasado, porque va destruyendo ininterrumpidamente lo antiguo
y creando nuevos elementos”, lo sorprendente es que este gran pensador
de la economía moderna lo dijo en el año de 1942.
Ahora bien, si quiere profundizar en el alcance del tema de este
capítulo, respóndase las siguientes preguntas:
¿Cual es realmente mi negocio? Escriba la respuesta y analícela con su
cercano
¿Por qué estoy en el negocio en el que estoy? Escriba la respuesta y
analícela con su equipo cercano.
¿Estoy en el negocio en el que debo estar? Cualquiera que sea su
respuesta, escríbala y discútala con su equipo cercano.
¿Estoy fabricando los productos que debo fabricar? Si la respuesta es
no, escríbala y discútala con su equipo cercano, pídales a ellos que
escriban sus propias respuestas.
¿Estoy vendiendo a “mis precios” y no a los de mercado? Invite a su
equipo cercano a reflexionar sobre esta pregunta y revise qué es lo que
realmente está haciendo.
¿Sé cuanto me cuesta mi producto? Si la respuesta es no, es urgente que
establezca un modelo de costeo de productos.
¿Cómo defino mis precios? Analice la forma como lo hacer y estudie si
esa es la forma más adecuada, si considera que no lo es, pida apoyo para
reorganizar esa área.
¿Siento que estoy siendo desplazado de mis mercados naturales? ¿Por
qué?, ¿Por quienes? ¿Qué tienen sus productos que no tienen los míos?
Recuerde, escriba todas las respuestas.
CAPITULO II
DEFINA SU MERCADO
¿Cómo hacer para que mi competencia no cuente?
Existen dos caminos para enfrentar la competencia:
Enfrentarla en una guerra de precios
Hacer que mi competencia no cuente.
Si la falta de una metodología de costeo puede llevar a que las empresas
no puedan establecer los precios de competencia de sus bienes y caer en
la estrategia perversa de “quebrar los precios” de manera tal que en el
mediano plazo tenga que “salirse del negocio”, no es menos cierto que la
falta de conocimiento del mercado puede llevarme a tomar decisiones
equivocadas que comprometan la supervivencia de la empresa.
Es muy común cuando se dialoga con los empresarios acerca de este tema
del mercado que respondan con “mucha seguridad” que conocen su mercado y
que más aún conocen su competencia; “¿cómo no conocerlo si llevo n años
atendiendo mi clientela?” Pero al preguntarle por qué no ha crecido su
negocio, la respuesta es “que la clientela que tenía ha dejado de serme
fiel porque la competencia me la ha quitado quebrando precios, con los
cuales yo no puedo competir por mi calidad”. Y, surge una vez más el
espectro del precio y la calidad y yo me pregunto, ¿será que el mercado
está tan deteriorado que solo importa el precio? O ¿será que ni el
precio, ni la calidad satisfacen a los compradores?[xviii]; aceptando
que esta última premisa es la que determina el comportamiento de los
clientes, surgen entonces las estrategias de agregar valor a los bienes
o servicios que ofrezco y de reenfocar el negocio.
Hace un par de años, en cumplimiento de mis funciones visité a un
empresario de la industria del mueble y al recorrer la planta me llamó
la atención la gran cantidad de productos en proceso que tenía
almacenados y le pregunté que cual era la razón a lo cual me respondió
que “no podía competir en precios con los productos de baja calidad que
estaban ofreciendo algunas grandes superficies” Y añadió “mira mis
muebles son de pura madera de primera, mira cuanto pesan” Discutimos
acerca de su mercado y de sus productos, pero además le comenté que el
juego de escritorio (de diseño muy moderno) que tenía en mi oficina, lo
había comprado en uno de esos almacenes y que me había ahorrado más del
30% del precio y que la calidad era excelente.
Y, al insistir en que describiera cual era su mercado fue sorprendente
ver cómo no solo el producto no había evolucionado, si no que el mercado
y sus clientes eran los mismos de los cinco últimos años.
Meses después tuve ocasión de conversar nuevamente con el empresario y
observé que ya no me comentaba acerca de la falta de ventas; al
preguntarle me dijo que estaba produciendo una nueva línea de muebles y
accesorios para proyectos de construcción y que le estaba yendo de
maravilla.
En un estudio que realicé para la Gobernación de Cundinamarca, por
cuenta de la Presidencia Nacional de ACOPI[xix], en el año 2000 fue
sorprendente conocer que cerca del 95% de los 47.000 establecimientos de
comercio, censados por el DANE para el estudio, atendían el mercado
local; es decir, que el mercado para estas empresas no tenía un
cubrimiento mayor al de unas cuantas manzanas alrededor de su negocio y
en el mejor de los casos el municipio en el cual desempeñaba su
actividad comercial, la conclusión inicial era que el tamaño de los
establecimientos (95% microempresas[xx]), condicionaban su
comportamiento; sin embargo, como Director Ejecutivo de ACOPI BOGOTA
CUNDINAMARCA, pude comprobar que una gran mayoría de las empresas PYME
no conocen sus mercados y solo conocen la competencia cercana, es decir
la que hace lo mismo y accede al mismo mercado que él.
Pero el problema no se queda ahí, no solo hay desconocimiento del
mercado si no que esto conduce a que las PYME en su gran mayoría sean
“vendedores pasivos” es decir no tienen una estrategia definida de
mercado y reaccionan frente a la demanda porque no son capaces de crear
demanda.
En casi todas las empresas PYME el área comercial está integrada por un
Jefe de ventas, o encargado de las ventas que generalmente tiene un
vínculo con el empresario y uno o dos vendedores, en ocasiones de medio
tiempo, que se limitan a “tomar pedidos”.
El desconocimiento del mercado y la limitada capacidad de crearlo a
partir de una gestión inteligente, ha llevado a una buena cantidad de
PYMES a decidir que su mejor canal de distribución son las góndolas de
las grandes superficies (sueño de muchos empresarios), con lo cual
sacrifican o más bien trasladan una gran parte de su utilidad (casi
toda) a este formato de comercialización en contra del cual no tengo
nada, excepto por la forma como expolia al productor de un buen margen
de su utilidad colocándolo en la cuerda floja del dilema: Vender o
desaparecer.
El empresario PYME, incapaz de desarrollar una gestión comercial
estratégica, acude a las grandes superficies, olvidando (¿?) que existe
otro 50% del mercado al cual puede llegar (el de las tiendas de barrio o
pequeños y medianos almacenes y superetes) en el cual existe una
posibilidad de negociación más justa y con mayor margen de rentabilidad.
Pero, ¿qué debe hacer el empresario para responder a la amenaza? En un
artículo reciente que se publicó en la página web de ACOPI BOGOTA
CUNDINAMARCA y en la revista PYME de la Presidencia de ACOPI, respondí a
esa pregunta:
“Una de las más grandes debilidades de la PYME, está en las áreas de
mercadeo y ventas. Generalmente, un gerente PYME concentra su acción en
la producción, el producto y en la posibilidad de obtener los recursos
que necesita para la operación.
El mercadeo no ha sido, tradicionalmente, el área fuerte de este
tamaño de empresas y he ahí que muchas de ellas caigan en el facilismo
estratégico de buscar a todo costo, la posibilidad de acceder a las
góndolas de las grandes superficies, sacrificando el margen de utilidad
y condicionando su crecimiento al que logre a través de este canal de
comercialización.
Para Ricardo Fernández, especialista mexicano en Marketing existen
cuatro estrategias para el crecimiento de las empresas:
PENETRACION DE MERCADO.
Esta estrategia consiste en vender más producto al mismo mercado, con
el objeto de aumentar su participación.
Esta estrategia se recomienda a empresas que producen o venden productos
o servicios que no han cubierto completamente su mercado potencial; es
decir cuando se descubre que aún existen consumidores que necesitan el
producto.
DESARROLLO DE MERCADO.
En esta estrategia el empresario busca vender los productos o
servicios que actualmente tiene la empresa, en nuevos mercados.
El objetivo que se busca es encontrar otros grupos o segmentos que
puedan consumir o utilizar los servicios, además de los clientes
actuales.
La estrategia es aplicable cuando el mercado puede adaptarse a nuevos
hábitos de compra o cuando se detectan oportunidades en otros segmentos;
lo cual sucede cuando se considera que el producto o servicio abarcó el
mercado potencial.
Elegir la estrategia correcta
No es nada sencillo.
Cada opción depende
de las oportunidades que genera el mercado
DESARROLLO DE PRODUCTO.
Consiste en generar nuevos artículos, productos o servicios,
dirigidos al mercado actual, aprovechando la experiencia de la empresa,
en el desarrollo de nuevos productos o servicios que puedan resultar
atractivos para los consumidores de su actual mercado.
Es aplicable a las empresas que tienen marcas con prestigio en el
segmento de mercado al que se dirigen.
MATRIZ DE IGOR ARSHOFF
Estrategia
de Penetración de mercados
Estrategia
de Desarrollo de mercados
Estrategia
de Desarrollo de producto
Estrategia
de Diversificación de Producto
DIVERSIFICACIÓN DE PRODUCTO
De todas, es la estrategia más temeraria ya que consiste en
aventurarse a nuevos mercados con nuevos productos.
Esta estrategia es tan arriesgada como empezar un nuevo negocio, pero
puede generar interesantes ventajas para la empresa, como un mayor
reconocimiento de marca y perspectivas inmejorables de crecimiento a
largo plazo.
La diversificación surge,
Principalmente,
cuando la empresa detecta
una oportunidad de mercado
El éxito de esta estrategia depende de la eficacia de la aplicación y de
las condiciones del mercado.
La diversificación puede ser concéntrica, es decir, desarrollando
productos que utilicen la misma tecnología básica de producción; puede
ser horizontal, o sea, productos complementarios a los ya existentes o
bien, puede ser, conglomerada es decir a partir de productos totalmente
distintos.
La diversificación surge principalmente, cuando se detecta una
oportunidad de mercado para desarrollar productos nuevos en mercados
nuevos.
Claro que las estrategias mencionadas “per se”, no funcionan, cada
cambio de la estrategia comercial debe de ir acompañada de un cambio en
la actitud de las personas encargadas de colocar los productos en los
mercados, lo cual se logra con capacitación, pero ante todo venciendo el
factor RA (resistencia al cambio) que suele presentarse cuando alguien
siente amenazada su posición dentro de una empresa, que acomete cambios
radicales.
QUINTA ESTRATEGIA[xxi].
Adicionalmente, surge una gran posibilidad de crecimiento y expansión de
las empresas a través del MODELO DE FRANQUICIAS.
El tema de las franquicias es algo relativamente nuevo en Colombia,
la mayor parte de las compañías apenas está aprendiendo al respecto,
prueba de ello es que el término franquicias ni siquiera existe en
nuestra legislación comercial. Sin embargo, algunas empresas se han
vuelto expertas en el sistema y han comprendido que el mismo es un
mecanismo eficaz para lograr expansiones y crecimientos, sin necesidad
de tantos recursos propios. Este es el caso de KOKORICO, AZUCAR y
PRESTO, entre otras.
La franquicia es un poderoso instrumento de mercadeo que utiliza un
método rápido y seguro de comercialización a través de la unión de dos
partes: franquiciador, quien cede el derecho de explotación y
franquiciado, quien adquiere el derecho, en pro del desarrollo de un
mismo negocio. Hoy las franquicias son un fenómeno mundial, con
apreciable desarrollo en Colombia, ante lo cual las empresas PYME no
pueden quedar retrasadas, pues se trata del desarrollo de un sistema que
ha cambiado la forma de hacer negocios”.
Sin embargo, hay que ser claros, para franquiciar un negocio es
indispensable conocer los costos de los productos y el mercado al que
van dirigidos, así como definir y documentar los procedimientos y
posicionar una imagen corporativa; en fin de cuentas que eso es
justamente el core business de la franquicia.
Según un estudio reciente de la firma especializada Tormo &
Asociados[xxii], en Colombia operan hoy 297 redes de franquicias de las
cuales el 29,4% corresponde a Moda y Confecciones; el 13,2% a Comidas
rápidas, restaurantes y bares; Tiendas especializadas el 10,8%;
servicios especializados 10,5%; Calzado y Artículos de Cuero 4,1% (dice
el informe que es un sector que viene en ascenso); Educación 3%;
Servicios de automóviles 2,7%; Panaderías y Pastelerías 2,7%; Joyerías y
bisuterías 2,7% y Heladerías 2,7%. Como se puede apreciar no solo ya hay
una gran variedad de negocios franquiciados, si no que está creciendo a
un ritmo del 30% anual.
Después de publicado el artículo comprendí que las anteriores
estrategias pueden responden a la pregunta qué hacer, más no resuelve la
pregunta sobre ¿cómo hacerlo?, excepto las franquicias que responden al
qué y al cómo. Ya que cualquier estrategia no es aplicable si no
conocemos el mercado y sus características, entonces ¿cómo hacerlo?
¿Cómo conocer el mercado? Para responder a estas preguntas recomiendo
dos estrategias, una de amplia cobertura y la otra específica para el
conocimiento del mercado, me estoy refiriendo a la Inteligencia de
Mercados y al Benchmarking[xxiii].
Para hacer inteligencia o análisis de mercados, existen herramientas
tales como Intelexport de Proexport; Pymexport.com de ACOPI BOGOTA
CUNDINAMARCA y el e-market place de Fundes, orientadas al mercado
externo; claro que además existe la posibilidad de hacer estudios
directos y específicos para cada empresa, entonces se puede contratar a
expertos en mercadeo o bien, hacer un convenio con una Universidad para
que con el apoyo de estudiantes y la guía de un tutor, se ejecute el
proyecto.
El Benchmarking, es una metodología que no ha estado al alcance de las
PYME, porque requiere una organización que muchas veces no está
disponible en este tamaño de empresas; la ventaja de este método de
estudio es que permite conocer una visión de cualquiera de las áreas de
la empresa en la que se tenga interés o bien, realizar BM enfocado al
cliente, con lo cual se podría establecer un contacto directo con el
cliente, con el fin de identificar sus necesidades específicas o bien,
establecer lo que se llama el factor crítico de éxito (fce) en las
empresas líderes o competidoras, así como la posibilidad de aprendizaje
de algo nuevo y el aprovechamiento de nuevas ideas para la empresa, que
permita dar respuestas a la demanda cambiante de un mercado dinámico y
también cambiante.
De esta última frase, surge otra de las amenazas implícitas en el
desconocimiento del mercado, “la verdad de hoy puede no ser la realidad
de mañana”, es por eso que su conocimiento debe ser una actividad
permanente de cualquier empresa que quiera comprender y dar respuestas
al mercado en el cual quiere estar y afirmo que es una amenaza para las
empresas porque existen muchas que insisten en un enfoque de producto y
no de mercado; es decir hay empresas que no se apropian de las señales
del mercado porque creen que su producto es bueno y que las amenazas y
las dificultades de acceso al mercado provienen de causas externas y no
de su falta de visión estratégica del negocio.
Pero lo anterior no es suficiente, es necesario que el empresario pueda
responder también a las siguientes preguntas:
¿Que productos le compran? ¿Que tan seguido? ¿Cuanto le compran?
¿Cuál es el valor actual de cada cliente? ¿Cuál es su valor potencial?
¿En que estado del ciclo de vida se encuentra cada cliente[xxiv]? ¿Que
tan rápido se ha movido esta relación?
Solo conociendo al cliente y su potencial, puedo establecer las tácticas
para el desarrollo de las estrategias de penetración de mercado y
desarrollo de producto.
Ahora bien, así como se debe conocer al cliente y su potencial, también
es indispensable conocer a los clientes potenciales y a sus necesidades,
porque esta es la forma como se puede establecer las tácticas para la
ejecución de las estrategias de desarrollo de mercados y diversificación
de producto
Sin embargo, no hay que caer en “la trampa de la información” es muy
importante que el empresario sepa:
Decidir que es lo que quiere saber sobre su cliente
Establecer una matriz de segmentación de clientes[xxv]
Determinar como se va a aprender y obtener la información de sus
clientes
Crear un modelo único de interacción centrado en la experiencia del
cliente
Definir como capturar información crítica del cliente
Existe dos tipos de información que se debe recolectar sobre los
clientes: información sobre comportamiento e información sobre
preferencias.
La información sobre comportamiento es la información transaccional que
se observa cuando el cliente interactúa con la empresa. Por lo general
la compañía posee información de comportamiento de los clientes desde
que inicio sus negocios con él, en forma de registro de productos,
órdenes de compra, facturas, pagos, envíos, etc. Por esta vía es que se
recoge la mayor cantidad de información de los clientes y, por lo
general, esta información es la primera que debe revisarse para
comprender al cliente. La información de preferencias es aquella que los
clientes suministran sobre sí mismos a través de sondeos y perfiles.
Con la llegada de la Internet[xxvi], se ha creado un tipo adicional de
información de comportamiento que se denomina información de
observación. Esta información permite analizar el contenido que busca el
cliente, la forma de navegación, los temas que le interesan, la forma en
que responde a la información y el tipo de información que solicita de
las páginas que visita. De este tipo de información, se puede hacer una
analogía como si ese cliente llegara a nuestro punto de venta, y
analizar que le interesa, que mira, que se prueba, que pone dentro de su
carrito de compra o qué es lo que compra.
En resumen se trata de obtener la mayor cantidad de información
relevante acerca de los clientes a través de indicadores tales como:
Clientes totales, Ingresos, márgenes y ganancias
Clientes totales, Ingresos ,márgenes y ganancias por segmento
Clientes totales, Ingresos márgenes y ganancias por estado del ciclo de
vida
Nuevos clientes y clientes perdidos por espacio de tiempo
Tamaño promedio de la orden de compra.
Pero, ¿por qué debo tomarme la molestia de conocer a mis clientes y
de comprender lo que el mercado intenta decirme? ¿Por qué debo
establecer vínculos con mis clientes que me permita conocer sus
necesidades? La respuesta es simple: si yo no ofrezco lo que el mercado
demanda y lo que los clientes actuales y potenciales necesitan, con el
tiempo el mercado se encargará de pasarme la cuenta de cobro,
impidiéndome crecer o en el peor de los escenarios, sacándome de él.
Entonces, lo que debemos hacer es diseñar una estrategia de mercadeo que
debe tener dos enfoques:
De mercado, que pasa por la identificación de nichos o sea de ciertos “pedazos de mercado” que tienen características particulares, tales como los nuevos mercados en los cuales existen necesidades latentes que no han sido atendidas, ya sea porque se desconoce la existencia de su potencial o porque no ha interesado a las empresas que usualmente operan en grandes segmentos de mercado; puede expresarse también que el nicho de mercado lo conforman consumidores con necesidades y características homogéneas. Los nichos son localizados en áreas específicas que comprenden lugares identificados como espacios vírgenes, que están esperando ser descubiertos.
La identificación del nicho indica el señalamiento específico de un
nuevo mercado, que suele ser buscado afanosamente por los productores
mediante los servicios de investigadores y que muchas veces es el
sentido del olfato y el sentido común lo que ayuda a determinarlos.
Ocupar nichos es rentable, la razón principal es que la empresa que los
ocupa primero debe conocer bien sus productos y los clientes a los
cuales busca satisfacer; la empresa que ocupa el nicho puede vender con
un recargo sustancial sobre su costo debido al valor agregado que el
producto adquiere, así como al comercializarlos en masa puede conseguir
alcanzar un volumen de venta cuantioso. La empresa que ocupa el nicho
puede obtener márgenes amplios de ganancia atendiendo a una clientela
cautiva, fiel a sus productos.
El nicho puede llegar a ser la diferencia entre la competencia de los
negocios. Es una porción específica del mercado potencial que no ha sido
tomada por los competidores. El éxito está en colocar negocios en
lugares no identificados por el competidor.
Una segunda estrategia es la segmentación del mercado que se puede
definir como la sumatoria de nichos o bien como una parte del mercado
que reúne características o perfiles especiales que lo diferencia de
otros grupos de consumidores. En otras palabras, Es el proceso que
consiste en dividir el mercado total de un bien o servicio en varios
grupos más pequeños e internamente homogéneos.
Todos los mercados están compuestos de segmentos y éstos a su vez están
formados usualmente por subsegmentos y por nichos. Por ejemplo el
segmento de adolescentes puede dividirse aún más atendiendo a bases de
edad, sexo, o algún otro tipo de interés.
Un segmento de mercado está constituido por un grupo importante de
compradores. La segmentación es un enfoque orientado hacia el consumidor
y se diseñó para identificar y servir a éste grupo.
No existe una sola forma de segmentar un mercado, es por eso que se
deben probar diversas variables, solas y combinadas, con la esperanza de
encontrar la manera óptima de concebir la estructura del mercado. A
continuación se detallan algunas de las principales variables
utilizadas:
Segmentación geográfica.
Requiere que el mercado se divida en varias unidades geográficas como
naciones, estados, condados, ciudades o barrios; se puede operar en una
o dos áreas, o en todas.
Segmentación demográfica.
Es la división en grupos basados en variables demográficas como la
edad, el sexo, el tamaño de la familia, ciclo de vida, nivel de
ingresos. Una de las razones por la que se utiliza éste tipo de
segmentación es que las necesidades, deseos y tazas de uso están a
menudo estrechamente relacionadas con las variables demográficas.
Segmentación psicográfica.
Aquí los clientes se dividen en grupos según su clase social, estilo
de vida o personalidad.
Segmentación por conducta.
En esta segmentación los clientes se dividen en grupos según sus
conocimientos, actitudes, costumbres o sus respuestas a un producto.
El segmento ha de ser medible; es necesario cuantificar el número de
consumidores así como su consumo y tendencias.
Debe ser accesible, o sea, alcanzable y atendible de un modo rentable.
Además debe tener una rentabilidad potencial que justifique el riesgo y
los esfuerzos de inversión de la empresa.
La tercera estrategia del enfoque de mercado, se relaciona con la
diversificación de los mercados. Es muy común que las empresas centren
la mayor parte de su esfuerzo de mercadeo en una fracción del mercado en
el cual ha desarrollado una zona de confort, es decir un espacio en el
cual su función es la de tomar pedidos y que constituye su Pareto
comercial; un espacio en donde el esfuerzo es mínimo pero el potencial
también. Cuando esto sucede, llegó la hora de ampliar el horizonte
comercial de la empresa y de buscar nuevos mercados. Pero buscar nuevos
mercados no es tan fácil particularmente si pretendo hacerlo sin
introducir los cambios en la organización de la empresa y en su cultura.
Para que ésta y las otras estrategias de mercadeo sean exitosas es
necesario contar con los recursos humanos y organizacionales necesarios,
la disyuntiva del empresario que logra comprender los mensajes que el
mercado le envía es la de redireccionar la empresa o simplemente
sentarse a ver cómo éste destruye lenta pero gradualmente el esfuerzo y
trabajo de años.
Pero si el mercado jalona a la empresa hacia su consolidación o hacia su
destrucción, no es menos cierto que existe un factor adicional que puede
hacer estéril el esfuerzo de redireccionamiento y es la incapacidad de
la empresa para ofrecer al mercado la oferta crítica necesaria (OCN) o
sea la capacidad de la empresa de atender un mercado y que es igual a la
cantidad de producto que su mercado demanda (DTP)[xxvii] en un período
determinado, dividido por la capacidad total de producción (CTP) en ese
mismo periodo, todo en unidades de producto.
OCN = DTPn / CTPn
Cuando el resultado es mayor que 1 la empresa no tiene capacidad
excedente para atender la demanda; Cuando el resultado es menor que 1 y
tiende a cero, la empresa tiene capacidad instalada sobrante para
atender la demanda del mercado en el que está y por consiguiente debe
buscar la forma de cubrir el mercado que tiene o buscar nuevos, la clave
está en que la empresa se convierta en una “creadora de mercado”.
El segundo enfoque se refiere a las estrategias de producto, de las
cuales me referiré a dos en particular:
Diferenciación de producto, que se puede lograr a través del diseño o de
los materiales que se utilicen para obtener el producto final. La
estrategia de diferenciación es una de las menos aconsejables porque son
rápidamente replicables por los otros oferentes del mercado, a menos que
logre introducir una estrategia flexible para hacerlo, es decir que la
diferenciación se convierta en un proceso continuo de innovación del
producto, ya sea a través del diseño o bien del mejoramiento, mezcla o
utilización de nuevos materiales.
Tal vez la mejor forma de diferenciación se logra cuando aprendo a leer
e interpretar las necesidades de los clientes porque el objetivo final
de la estrategia es que el comprador “sienta que el bien o servicio ha
sido diseñado y producido para él”
La otra estrategia de producto, se llama innovación y se tratará en el
capitulo en el que se desarrollará el concepto que denomino V.I.A.
Para cerrar este capítulo creo recordar desde la lejanía de mi baúl de
los recuerdos que en cierta ocasión me invitaron a formar parte de una
junta directiva de una empresa del sector de alimentos; en una de las
primeras reuniones de junta el gerente comentó que la empresa debía
aumentar dramáticamente las ventas para seguir siendo viable; frente a
esa afirmación uno de los miembros de junta preguntó que aumentar las
ventas ¿de qué? La primera reacción de los presentes fue la de decirle a
quien hizo la pregunta que por qué preguntaba eso; que si acaso no
estaba claro que eran las ventas del producto que se fabricaba las que
se debían aumentar.
clave era la que debía de aumentarse. Días después, la pregunta que
pareció un exabrupto se convirtió en la clave de la estrategia de
crecimiento de la empresa. Al analizar la mezcla de producto se encontró
que sería suicida incrementar las ventas del producto principal, ya que
el mercado estaba dominado por un grupo de empresas de mayor tamaño que
estaban canibaleando[xxviii] el mercado; en tanto que los subproductos
se veían no como una oportunidad del negocio si no como una carga que
distorsionaba los costos. Y, justamente la respuesta a esa pregunta
insensata(¿?) fue la que trazó el futuro comercial de la empresa ya que
los subproductos eran susceptibles de adicionarles valor (diferenciación
de producto) y de crear un nuevo mercado (diversificación de mercado),
pero algo más interesante aún el mercado que se creó fue el de las
tiendas de los pueblos de la periferia de Bogotá (nicho de mercado) y se
llegó más lejos al establecer que el producto a vender debía de estar
orientado hacia personas de bajos ingresos (segmentación de mercado),
con lo cual de paso se mejoraría la dieta alimenticia de ese segmento de
consumidores, dado el innegable poder nutricional de los subproductos.
Lo invito a reflexionar sobre el tema de este capitulo, respondiendo a
las siguientes preguntas:
¿Conozco realmente mi mercado?
¿Cuál es mi competencia?
¿Cuales son los canales de distribución que estoy utilizando?
¿Por qué estoy utilizando esos canales, qué ventajas y
desventajas representa para mi empresa cada uno?
¿Cómo hacer inteligencia de mercados?
¿Cómo hacer benchmarking?
¿Qué estrategias estoy aplicando para comercializar mis productos?
Nichos – segmentación – diversificación –
Diferenciación – Diseño – Materiales –
¿Se cual es mi oferta crítica necesaria (OCN)
Estudie todas y cada una de sus respuesta; someta el
cuestionario a su equipo cercano y dialogue con ellos sobre la
percepción que cada cual tiene. Piense la forma en que se pueden
resolver los puntos vacíos del cuestionario. No olvide escribir
las respuestas.
CAPITULO III
PIENSE EN SU EMPRESA DESPUES DE USTED
¿Mi empresa durará tanto como yo?
El paso de los años es inexorable y la juventud que nos acompañó
con toda su energía y capacidad de riesgo, desaparece de manera
progresiva. De esta afirmación, surgen dos preguntas:
¿Debo condenar a mi empresa, la obra de mi vida, a que
decline como yo?
¿Es que es inevitable que mi empresa envejezca conmigo?
Queramos o no llega un momento en la vida en el cual ya no somos
capaces de evolucionar como evoluciona el mundo a nuestro
alrededor; llega un momento en que la tecnología nos abruma y el
riesgo nos asusta, cuando esto sucede lo más común es que
busquemos una “zona de confort” en la cual nos sentimos cómodos
y tranquilos porque dejamos de ser protagonistas de nuestras
vidas y motor de nuestra obra, para pasar a ser simplemente
espectadores de los hechos que se suceden a nuestro alrededor,
decisión que inevitablemente condena a mi empresa a ese limbo de
acción en la que decidí ubicarme.
El hombre en su esencia es un ser vanidoso y soberbio y le
cuesta trabajo aceptar no solamente sus equivocaciones sino que
con el tiempo inevitablemente se disminuye no solo la vista, si
no la visión que tenemos de la vida y del negocio.
Cuando todo lo anterior se da y llegamos a esa condición de
manera inexorable, es el momento de hacernos las siguientes
preguntas:
¿Cuándo debo retirarme?
¿Quién será mi sucesor?
¿Cómo quiero que sea mi empresa después de mí?
¿Tengo claro el papel de mi familia en mi empresa, ahora y
después de mi?
¿Cuándo debo retirarme? Qué difícil es aceptar que tenemos que
hacernos esa pregunta, pero más difícil aún es lograr una
respuesta y es que el ser humano además de soberbio y vanidoso
vive lleno de lo que los psicólogos llaman “los apegos” es decir
de una serie de condicionamientos que determinan su forma de
vida y que como forman parte integral de ésta, no puede
abandonar.
Empiece por observar su comportamiento diario y cuando de manera
abierta se de cuenta que ya no es acatado como antes, que su
memoria no le es fiel o bien que siente que no tiene la
capacidad que tenía unos años atrás para resolver los problemas
o que cuando le hablan de cambios considera que no vale la pena
hacerlos porque “yo vengo haciendo hace años lo mismo y me ha
dado resultado”, llegó el momento de planear el retiro por la
puerta grande por donde siempre entró.
Pero antes de decidir el momento, hay que resolver los otros
interrogantes ¿Quién será mi sucesor? Generalmente, cuando nos
hacemos esta pregunta descubrimos que no tenemos un segundo a
bordo porque nos consideramos inmortales o porque nadie hacía
las cosas como creíamos que debían de hacerse o simplemente
porque educamos a nuestros hijos para un mejor futuro, pero
fuera de la empresa. Ni ellos ni nosotros comprendimos que el
verdadero mejor futuro estaba en la oportunidad de hacer de la
empresa familiar un emporio de riqueza y bienestar, en
permanente evolución.[xxix]
¿Pero cual es la respuesta? Pues no es fácil resolver algo que
debimos definir desde el momento en que la empresa se convirtió
en el “modus vivendi familiar”. Para facilitar la respuesta
podemos hacernos algunas otras preguntas, como por ejemplo:
¿Quién es la persona que mejor me interpreta en la empresa?
¿Quién es la persona que ha demostrado capacidad para ver el
futuro de la empresa? O ¿Quién es la persona que más confianza
me genera? Sin embargo, es importante excluir de este portafolio
de preguntas, una que es muy común hacernos: ¿Quién es la
persona que me sigue la corriente? Aquella con la que no tengo
enfrentamientos porque siempre me dice sí? Y, digo que hay que
excluirla porque es la única pregunta que no me debo hacer
cuando trate de escoger a mi sucesor, simplemente porque esa
persona no es más que un camaleón que disfraza sus sentimientos
y vende con facilidad sus objetivos. Se imagina
usted su empresa, la obra de su vida, en manos de una persona
que solo piensa en “sentirse cómodo” con todos y con todo?
La escogencia del sucesor, suele ser uno de los pretextos que
más demora la decisión de la salida, porque de ella depende el
futuro; futuro que imaginó hace muchos años, que fue el norte
que guió a la empresa hasta la situación en que se encuentra
pero que por fuerza de los hechos empezó a ser pasado.
¿Tengo idea de lo que será mi empresa después de mí?
Continuemos con el proceso que implica la salida del gestor de
la empresa bajo las condiciones planteadas al comienzo del
capítulo. A las preguntas ¿Cuándo retirarme? ¿Quién me
reemplazará? Sigue otra cuya respuesta tiene el mismo nivel de
complejidad: ¿Cómo quiero que sea mi empresa después de mí?
Generalmente la tendencia es al continuismo, pues lo más natural
es que yo desee que las cosas no cambien cuando me retire del
manejo de la empresa que durante muchos años fue mi razón de
vida; es usual que nos opongamos a que un extraño “destruya lo
que tanto me costó construir”; sin embargo, el éxito de la
sucesión está en que la persona seleccionada aporte una nueva
dinámica de forma tal, que el relevo sea una oportunidad de
relanzamiento del enfoque empresarial, centrado en los cambios
que durante años aplazamos y que las condiciones del mercado
permanentemente cambiantes exige.
Y, entre tanto ¿qué papel juega la familia en todo este proceso?
El concepto de empresa de familia, involucra de manera
inevitable a todos y cada uno de los integrantes del núcleo
familiar y cuanto más complejo sea éste, es decir cuantos más
grados de consanguinidad estén involucrados, más difícil es
definir el papel que cada cual juega en un eventual nuevo
esquema de la empresa, con o sin el gestor. Pero si el nivel de
dificultad se profundiza con los grados de consanguinidad, es
aun mayor cuando la sociedad la integran dos familias sin
vínculo de consanguinidad o cuando a la familia ingresan los
cónyuges de los hijos; como dice jocosamente un prestigioso
empresario de una empresa de familia: “no hay nada más peligroso
que un yerno con ideas o una nuera con necesidades”. Claro que
aunque a manera de chiste, se trata justamente de lograr que la
incorporación a la familia de personas sin grado de
consanguinidad, se haga con los menores traumas posibles y sin
que se constituya en una amenaza para nadie.
Hace un par de años el futuro de una empresa muy bien manejada,
con dificultades pero con un plan estratégico definido, estuvo a
punto de irse a pique después de veinticinco años de gerencia
alternada entre uno y otro socio, cuando los hijos de cada uno
ingresaron y, aunque con aptitudes similares, tenían visiones
distintas de la empresa, lo cual empezó a originar fricciones
entre las dos familias que hasta entonces eran muy buenas
amigas, amistad gestada durante más de cinco lustros de trabajo
hombro a hombro.
El conflicto llegó al extremo de pretender disolver la sociedad
pero eran concientes de las fortalezas de la empresa; pensaron
entonces en que cualquiera de los dos vendiera su parte al otro,
pero no se pusieron de acuerdo en el precio y no pudieron
(quisieron) pagar la valoración por un tercero. Después de
muchas dificultades, el problema se resolvió cuando decidieron
elaborar un acuerdo en el cual definieron el papel de cada
familia y de cada miembro en la empresa.
Aunque la fisura en las relaciones no se subsanó, se llegó a una
lógica del manejo de la empresa, en el cual primó el interés
económico sobre cualquiera otro, gracias al acuerdo firmado.
La respuesta a la pregunta ¿qué papel juega la familia en todo
este proceso?, se llama Protocolo de Familia, nombre que define
un proceso mucho más complejo de lo que su definición literal
simple pueda significar
Pero ¿qué es realmente un Protocolo de Familia (PF)?. Ante todo
es un acuerdo dinámico[xxx] de voluntades que establece los
principios que garantizan la continuidad de la empresa,
anticipando cualquier conflicto o discrepancia que pueda surgir
entre los miembros de la familia y estableciendo los mecanismos
para la solución de las controversias entre ellos, conservando
sus principios básicos.
El protocolo de familia (PF) permite definir el papel de los
miembros de la familia dentro y fuera de la empresa, la sucesión
del gestor, la remuneración de los miembros de la familia, para
lo cual regula las relaciones económicas y profesionales entre
los miembros de la familia que tienen la condición de socios y
la empresa, además establece los principios que regulan su
gestión y organización.
Para la elaboración del protocolo de familia (PF) es
indispensable la colaboración y participación de todos los
miembros de la familia
En términos generales un Protocolo de Familia (PF) debe contener
los siguientes capítulos:
Introducción
Pactos Sociales o Estatutarios
Pactos Para-Sociales o Extra-Estatutarios
Organos De Carácter Familiar
Cláusula De Cierre.
Los pactos sociales o estatutarios tienen efectos frente a
terceros, en tanto que los pactos para-sociales o
extra-estatutarios, contemplan aspectos que inciden en la vida
de la empresa familiar tales como: acceso y salida de socios de
la empresa familiar y del gobierno de la empresa; sucesión,
pactos intrafamiliares y solución de conflictos, entre otros.
El Consejo de Familia
Por lo interesante del tema voy a extenderme un poco en el tema
de los Órganos de Carácter familiar, que básicamente son: La
Junta de Familia, el Consejo de Familia y dos comités que son
los que realmente llaman mi atención: El Comité de seguimiento
del Protocolo de Familia (PF), en cuyo seno se deben crear dos
subcomités: el de formación y entrenamiento de los miembros más
jóvenes de la familia y el de retribución. De estos temas el que
siempre me ha apasionado aunque ha sido una de mis grandes
frustraciones, es el de la formación y entrenamiento de los más
jóvenes de la familia, tarea que debe empezar desde la niñez,
creando en el niño sentimiento de pertenencia hacia la empresa.
No podemos esperar que un adolescente se involucre en las tareas
de la empresa, si no hemos creado este hábito en la niñez y no
podemos pretender que el hombre maduro se sienta parte de la
empresa, si no hemos creado cultura empresarial familiar, desde
la adolescencia.
Nunca olvidaré el caso de un buen amigo empresario que un día se
quejaba con mucha pena de la indiferencia de sus hijos por la
empresa. Decía el empresario en medio de su dolor en ¿qué fallé?
les di todo: buena vida, excelente educación y ahora cuando les
pido que formen parte de la empresa, me responden que “eso no es
para ellos”, que sus objetivos están fuera de la empresa.
Testigo de la queja, le pregunté a mi amigo qué había hecho
él para que sus hijos niños y posteriormente adolescentes se
encariñaran con la empresa y continué preguntándole que cuantas
veces los había llevado a que conocieran el manejo de la empresa
y me respondió: “pues realmente como solo podían trabajar en las
vacaciones y estas eran para descansar y pasear con ellos pues
nunca se me ocurrió que debía involucrarlos en el día a día de
la empresa desde niños”. Entonces le respondí: este no es el
caso de cría cuervos y te sacarán los ojos; es el caso de ¿cómo
querer lo que no se conoce? Terminando la conversación descubrí
que no solo no los llevó nunca a conocer la “maquina de
bienestar familiar” si no que además llevaba a la casa los
problemas del día a día, con lo cual los hijos solo tenían la
imagen de una empresa que expoliaba emocionalmente a su padre.
El tema de la retribución es tan complejo, que puede determinar
la viabilidad o inviabilidad de la empresa familiar. No puede
ser, ni debe ser lo mismo la retribución o compensación de los
familiares vinculados o no a la empresa, en los diferentes
períodos de maduración (inicio, fortalecimiento, consolidación);
sin embargo sí deben existir los siguientes principios
fundamentales, por lo menos:
A trabajo igual, igual remuneración, sin importar si quien desempeña las funciones es o no miembro de la familia. La igualdad entre los hijos y entre los demás familiares, se debe dar por fuera de la empresa y sin comprometer sus recursos.
La empresa es un negocio y no un centro de bienestar social familiar. La planta de personal no debe crecer por necesidades familiares, no importa las que ellas sean, sino por la necesidad del negocio y su costo debe tener relación con los costos del mercado.
Cree un fondo, tomando una parte de la retribución a los familiares, para atender a las necesidades extra laborales, de la familia, tales como las calamidades domésticas o gastos extraordinarios urgentes que no tengan que ver con el mejoramiento simple de la calidad de vida de los familiares per se.
No vincule, no confunda, ni arriesgue el patrimonio familiar,
con el de la empresa. Sin embargo, no cree aquel a expensas de
éste.
No le haga trampa a la empresa ocasionándole gastos y expensas
familiares que no tienen que ver con el negocio.
No evada la afiliación, sobre valores reales, de los miembros de
la familia vinculados a la empresa a los sistemas de seguridad
social y salud.
En cuanto al Código de Conducta, es un tema que se tratará en el
capitulo XI.
En resumen, la estrategia más efectiva para enfrentar las
situaciones que origina la empresa familiar frente al gestor, a
sus hijos y a los miembros de la familia, tanto natural, como
política (yernos, suegras, cuñados, etc.) podría sustentarse en
tres estructuras correlacionadas y en dos órganos de apoyo que
permiten direccional el futuro de la empresa en dos aspectos
cruciales: las nuevas generaciones y la retribución de los
vinculados y no vinculados.
En el diagrama anterior, se condensa todo lo que mencioné en los
párrafos precedentes.
El relevo generacional debe ser una oportunidad de refrescar el
estilo de gerencia y de redireccionar la estrategia comercial y
en general el enfoque del negocio, retomando las respuestas a
las preguntas ¿Cuál es mi negocio? , ¿Cuál es mi mercado?
Hasta ahora me he referido a la salida del empresario por
terminación de su ciclo vital; sin embargo, hay otra situación
que amerita el retiro o por lo menos un redireccionamiento del
estilo de gerencia omnipresente del gestor y es cuando enfrenta
la situación planteada en los capítulos I y II de este libro,
pero no encuentra las respuestas, ni mucho menos el camino de
salida. Esta situación es más compleja que la del retiro por
terminación del ciclo vital ya que no puede ser programada, ni
da espera, como sí puede suceder con aquella.
Haga una pausa en la lectura de los demás capítulos y reflexione
sobre los temas de éste respondiendo las siguientes preguntas:
¿Mi empresa durará tanto como yo?
¿Cuándo debo retirarme?
¿Quién será mi sucesor?
¿Cómo quiero que sea mi empresa después de mí?
¿Tengo claro el papel de mi familia en mi empresa, ahora y
después de mi?
¿Tengo o he pensado en tener una Junta Directiva?
Si la tengo, ¿estoy satisfecho con el papel que juega en la
empresa?
Si no la tengo, ¿por qué no la he nombrado? A quienes nombraría
y por qué?
¿He promovido la elaboración del Protocolo de Familia?
Si no, ¿por qué no lo he hecho?
No es necesario que responda de inmediato a este cuestionario.
Sáquele tiempo y hágalo con cabeza fría. Cada quien tiene un
“mejor amigo” converse con él sobre estos temas.
Si tiene el valor suficiente, reúna a la familia para dialogar
sobre el tema. Escuche, no trate de imponer su criterio, ni su
punto de vista.
Recuerde que usted no es eterno y sin importar la edad, lo único
cierto es que usted tendrá que morirse, ¿quiere condenar a su
empresa a la desaparición cuando usted muera? Nadie, ahora, ni
en los próximos años, ni nunca puede llevarse nada de lo que
logró, ¿prefiere dejar a la deriva sus logros antes que
organizar su partida? Ha pensado en que su nivel de estrés o el
abuso de la maquinaria con la que lo dotó el creador puede
fallar?
Elaborar un Protocolo de familia, no es fácil por eso le
recomiendo que acuda al apoyo de un experto, no deje a su
familia y a su empresa sin definir qué pasará después que usted
se vaya.
CAPITULO IV
EL TIEMPO ES ORO, UTILICELO BIEN
¿Lo urgente me impide atender lo importante?
Desde hace muchos años vengo sosteniendo que, en general, los
empresarios PYME trabajan con “chorros de adrenalina”.
Es usual que los empresarios de la pequeña y mediana empresa,
con contadas excepciones, desarrollen una desenfrenada actividad
en las quincenas, buscando los recursos necesarios para pagar la
nómina, los proveedores y todos los compromisos de la empresa;
después de la exhaustiva tarea el empresario suele sentirse
totalmente realizado y “listo para emprender la misma tarea en
la siguiente quincena”. Así mismo, es muy común encontrar
empresarios que reciben una visita para conversar de un negocio
y que prácticamente no tienen tiempo para atender a la visita
porque están respondiendo dos y hasta tres teléfonos (sin
incluir los dos celulares que suelen tener). Cuando uno los oye,
hablan de lo divino y de lo humano y, atienden dos y tres cosas
a la vez, en un derroche de energía envidiable; obvio que
después de cada conversación telefónica viene un grito llamando
a fulano o a zutano, para darle las instrucciones del caso, es a
esto a lo que denomino trabajar con chorros de adrenalina.
También es usual que cuando se invita al empresario a un
seminario o a una reunión, lo primero que diga es: que no sea un
viernes porque es un día “muy complicado” y agrega, no ve que es
el día de los pagos y del recaudo de la cartera?
Pero hay algo que realmente exaspera y es que cuando se invita
al empresario para que participe de un programa de planeación o
de redireccionamiento estratégico, dice que “no tiene tiempo” u
otra respuesta aún más desconcertante: “No puedo porque tengo
que trabajar”.
Estos ejemplos describen a los empresarios del tipo “guardia
forestal” que cuida los árboles pero descuida el bosque.
Generalmente estos empresarios terminan el día totalmente
agotados, irascibles y con ganas de “un trago” que en ocasiones
no se toman porque descubren que no tienen con quien tomárselo.
Si usted quiere saber en qué gasta su tiempo haga un simple
ejercicio: Cada día durante quince días hábiles, apunte
rigurosamente todo lo que hace durante cada uno de los quince
días, utilizando la siguiente matriz de administración del
tiempo[xxxi]:
URGENTE
NO URGENTE
IMPORTANTE
Crisis, Presión, apagar incendios
Fechas límite, Problemas que agobian [C1]
Planeación, Visión, valores,
Preparación, capacitación o entrenamiento, recreación verdadera.
[C2]
NO
IMPORTANTE
Interrupciones, reuniones o
visitas imprevistas o inesperadas. [C3]
Actividades de evasión; trivialidades, pérdida de tiempo.
[C4]
Cuadrante 1 [C1]: Caracterizado por actividades que de no ser
atendidas, veríamos amenazada nuestra existencia hoy: proyectos
con fechas de cierre y con tiempo límite, vencimientos,
resolución de problemas inmediatos, etc. Toda actividad que
presiona sobre nosotros y signifique una gestión orientada a
resolver problemas, enfrentar crisis, etc.
Cuadrante 2 [C2]: Este cuadrante contiene a aquellas cuestiones
que si bien están más lejanas en cuanto a horizonte de tiempo
para su resolución, son las que permiten nuestro aprendizaje y
mejora a futuro. En alguna medida, aprender significa sacrificar
parcialmente nuestro bienestar actual en la búsqueda de un mejor
futuro. Ejemplos: Planificar mejoras, capacitar, prevenir
riesgos, anticiparse a tendencias, resolver conflictos antes de
que se transformen en crisis, descanso y recuperación de
energías personales, etc. Lo Importante, No urgente representa
el desarrollo de las capacidades para mejorar la respuesta a
desafíos futuros. Además este cuadrante, y lo que coloquemos en
él, determina a todos los demás: Sin lo Importante, no puede
haber lo Urgente. Poner primero, lo primero (es decir lo
Importante), será nuestra consigna. Como estas cuestiones están
más lejanas en el tiempo para su resolución, no presionan sobre
nosotros, sino que nosotros debemos presionar sobre ellas.
Pero también invertimos tiempo en actividades y tareas que no
corresponden a los Cuadrantes [C1] o [C2].
Llamaremos Roba tiempos a estos verdaderos consumidores de
nuestra energía, actividades ubicadas en los cuadrantes [C3] Y
[C4]
Cuadrante [C3]: Lo componen todas las interrupciones,
imprevistos, reuniones no planificadas, etc. En general,
representan deseos y necesidades de los demás que se transforman
en solicitudes explícitas hacia nosotros y nos distraen de las
tareas de los Cuadrantes [C1] y [C2]. Ceder a estas solicitudes
es una tentación constante ya que de ellas deriva muchas veces
nuestra popularidad y aceptación frente a las demás personas.
Aunque podemos comprobar que el costo de ceder, significa
postergar nuestros deseos y aspiraciones.
Cuadrante [C4]: Actividades de evasión, trivialidades, ocio no
planificado, pérdidas de tiempo, etc. Muchas veces, pasar
demasiado tiempo en este cuadrante puede acarrear una crisis por
falta de previsión y preparación adecuada para enfrentar
nuestros problemas. La indiferencia o la culpa son subproductos
emocionales resultantes de este cuadrante.
Todas las personas -al igual que las organizaciones-, acabamos
en mayor medida, transformándonos en el objeto de nuestra
atención, recorriendo un trayecto de profecía autocumplidora: Si
dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a pilotear tormentas
y manejar crisis, es probable que sólo por azar podamos navegar
en aguas calmas. Y, esto es lo que habitualmente sucede cuando
no conseguimos superar la tendencia a atender sólo lo urgente
dejando de lado lo importante.
Para superar esta riesgosa tendencia, es necesario revisar
primero algunos paradigmas que regulan nuestra actividad,
esquemas de interpretación de la realidad. Particularmente,
aquel que entiende que ocuparse de planificar el futuro es un
privilegio reservado a personas “exitosas” que atraviesan una
circunstancia tal, que les permite disponer de tiempo y recursos
suficientes para hacerlo.
Pero en verdad, este razonamiento invierte peligrosamente los
términos. Porque el éxito de una persona u organización no
deriva de su circunstancia actual, sino que más bien su
circunstancia actual, es el resultado de su comportamiento
anterior. Y si observamos a quienes atraviesan hoy
circunstancias exitosas, veremos que dedicaron ayer un espacio
central para ocuparse de lo importante, además de atender lo
urgente.
Por lo tanto la prioridad de quien aspire a alcanzar
efectividad, es responsabilizarse por construir desde hoy, los
pilares de su futuro.
Paradoja: “Lo que resulta verdaderamente urgente, es ocuparse de
lo importante”.
Al hacer el ejercicio anterior, puede dar respuesta a la
pregunta ¿Cómo distribuyo mi tiempo? Pero cual es la importancia
de conocer cómo distribuyo el tiempo? Dice un viejo adagio
popular que el tiempo es oro y en verdad que es una afirmación
irrefutable; si realmente fuéramos concientes de la importancia
del tiempo, no lo desperdiciaríamos como suele suceder.
Si usted, realiza el ejercicio antes mencionado y pondera el
tiempo que le dedica a cada actividad, podrá saber cómo y en qué
utiliza su tiempo, preocúpese si la mayor parte del tiempo la
está utilizando en actividades que están en el cuadrante de lo
no importante y no urgente; si este es su caso usted es un
“despilfarrador de tiempo”. Por el contrario, si su actividad se
ubica en el cuadrante de lo Importante no urgente, usted es el
mayor “inversionista de su tiempo”. En todo caso, si quiere ser
un verdadero administrador del tiempo, acostúmbrese a utilizar
una agenda y las hay de todo tipo desde las de papel a la usanza
del siglo pasado, pasando por las Palm, los celulares, sin
olvidar los servicios de Outlook, Yahoo, Gmail y otros
proveedores de servicios de Internet. Pero por qué es importante
ser un socio del cuadrante dos de la matriz de tiempo? la
respuesta es elemental: significa sacrificar parcialmente
nuestro bienestar actual en la búsqueda de un mejor futuro; es
planificar mejoras, crear nuevas competencias, prevenir y
aceptar riesgos, anticiparse a tendencias, resolver conflictos
antes de que se transformen en crisis y, utilizar el tiempo para
actividades de descanso y recuperación de energías personales;
pero lo más importante, es la mejor forma de evadir las
actividades roba tiempos.
La magia del tiempo, cuando se utiliza positivamente, ejerce una
influencia decisiva no solo sobre los resultados de la empresa,
sino en la construcción de un plan de vida, enfocado en los
resultados, en donde el uso racional y efectivo del tiempo, es
el principal componente.
Con todo lo anterior no quiero decir que la única razón de ser
es trabajar, trabajar y trabajar, por el contrario el uso
racional del tiempo implica un tiempo para todo, aún para
descansar, para compartir y tal vez lo más importante para ser
responsable socialmente; cuanto más exitoso sea usted, más es su
deuda con la comunidad que le permitió el éxito y contribuyó a
éste, aceptando sus productos o servicios.
¿Comprendió por qué el tiempo es oro? Pero lo más importante,
¿ha reflexionado sobre el uso del tiempo? Reflexione
respondiendo estas preguntas:
¿Tengo una agenda?
¿Cómo distribuyo mi tiempo?
¿Cuánto dedico a lo importante y cuanto a asuntos de trámite?
¿Cuánto tiempo dedico a “pensar” en mi empresa?
¿Lo urgente me impide atender lo importante?
No deje de escribir sus respuestas.
CAPITULO V
SU EMPRESA NO ES UNA ISLA
Piense globalmente actúe localmente
El mundo se ha ido achicando y las barreras entre naciones cada
día son más sutiles, al menos en lo que corresponde a la
actividad económica y su empresa realiza una actividad
económica. La revolución del siglo XXI está marcada por el
impacto de las tecnologías de información y comunicaciones,
conocida como Tics no solo en las relaciones entre las empresas,
sino entre las personas y los países. Estamos enfrentando la
creación de una “sociedad global”.
La sociedad global, se ha venido construyendo a través de la
eliminación de las barreras comerciales y de movilidad de las
personas, consignadas en los Tratados de libre comercio, pero
para entender el alcance de los TLC que Colombia ha negociado,
está negociando y seguirá negociando es indispensable comprender
el siguiente diagrama:
En él se condensa el ciclo por el cual tienen que atravesar,
casi de manera inevitable, las economías, los mercados, las
empresas y la sociedad de cualquier país.
En ese orden de ideas, ¿qué significa la globalización de las
economías? Una entre muchas definiciones es que la globalización
no es más que la eliminación de las fronteras nacionales, la
eliminación gradual, progresiva y sistémica del concepto de
Estado – Nación, y su reemplazo por instrumentos supranacionales
tales como la OMC –Organización Mundial de Comercio – o por
Corporaciones Transnacionales que, muchas veces, tienen ingresos
superiores al PIB[xxxii] de muchas naciones. Esta es la primera
de las tres realidades que condicionan el mundo actual;
La segunda es la apertura de mercados. En la medida en que las
barreras físicas tienden a desaparecer, surge la necesidad de
eliminar las barreras que entraban el comercio entre países, lo
cual conduce a la eliminación de las barreras arancelarias –
aranceles – y para arancelarias: medidas fitosanitarias,
certificados de origen, normas laborales, producción limpia,
normas de calidad, etc. Estas dos clases de barreras son las que
se negocian en los Tratados de Libre Comercio.
La tercera de las realidades mostradas en el gráfico, tiene que
ver con la capacidad de las empresas para pensar globalmente y
actuar localmente; una empresa de clase internacional no es
aquella que exporta una buena parte de su producción, es ante
todo aquella empresa que puede hacerle frente con éxito a la
competencia extranjera en sus mercados naturales, para lo cual
debe “crear un pensamiento estratégico” fundamentado en producir
lo que los mercados demandan, al precio que ese mismo mercado
determina, en cantidades y con la oportunidad suficiente para no
permitir que la competencia la desplace y que utiliza su ventaja
como apalancamiento para incursionar con éxito en los mercados
internacionales.
La sumatoria de las tres variables mencionadas ha condicionado
la creación del concepto de Sociedad Global, en la cual la
cultura y el conocimiento han sufrido una profunda
transformación que está induciendo la creación de un nuevo ser
humano universal[xxxiii].
Recuerdo que en alguna ocasión conversando con una empresaria,
me dijo que quería internacionalizar su empresa y que estaba en
contacto con Proexport[xxxiv], para participar en su programa
Expopyme[xxxv], porque ella quería exportar. Le pregunté que
cómo estaban sus productos en el mercado – producía ropa
informal masculina – y me respondió que justamente por eso
quería exportar, porque consideraba que la “competencia desleal”
de productos extranjeros la estaba matando. Nos sentamos a
conversar y después de un largo dialogo, de esos que requieren
de mucha paciencia y entrega, de analizar su situación llegamos
a la conclusión que antes de exportar, debía de
internacionalizar su empresa.
La razón por la cual estaba siendo desplazada de su mercado natural era simplemente porque no estaba vendiendo lo que éste le exigía, pero además la calidad de sus productos se había deteriorado porque su estrategia para sobrevivir la centró en desmejorar la calidad para rebajar precios y así competir con los productos del exterior. Mi amiga, no se había dado cuenta que cuanto más “ahorraba” comprando insumos y materias primas de baja calidad, más se empobrecía. Organizamos entonces un “plan de Acción de cinco puntos: 1.- Identificar un nicho de mercado, el cual encontró en la ropa para el sector de la salud; 2.- Innovación en procesos y productos, para lo cual se introdujeron algunos equipos básicos de control numérico, en las máquinas que eran clave para la nueva producción y que podrían ser cuellos de botella; Así mismo, se buscó un nuevo proveedor de insumos que garantizara la calidad que el mercado demandaba; por último, contrató una diseñadora y se firmó un contrato para el corte de los materiales con una empresa amiga que tenía subutilizado unos equipos de corte por computador; con lo cual se ahorró el 10% del costo de los materiales por una mejor distribución de los moldes en el corte. 3.- Se introdujo la cultura de la información a través de un sistema administrativo que le permitió llevar un control riguroso de los procesos y sus costos. 4.- Se capacitó al personal y se cambió su retribución, introduciendo el concepto de salario variable, por resultados; 5.- por último, se hizo un Plan de mercadeo, que permitió la rápida venta de la nueva producción, a través de una red de almacenes especializados, ofreciéndole a estos la garantía de cero inventario en sus bodegas y la entrega oportuna, en 24 horas de los pedidos en firme.
Pasados dos años, se consolidó como una de las empresas
proveedoras de ropa para el sector salud y empezó a organizar su
Plan de mercadeo exportador, que la llevó a hacer otras
innovaciones incursionando en la fabricación de ropa con
material desechable, para exportar a USA y a la UE.
En esta última fase, recibió la asistencia técnica de una
empresa especializada en investigar patentes que ya han vencido
y que son de libre acceso para la comunidad empresarial.
Algunos llaman al mundo actual la “aldea Global” y tiene mucho
sentido porque como en las antiguas aldeas de la edad media y
del comienzo de nuestra era post colonial, los habitantes de una
aldea o de uno de nuestros pueblos, conocía en detalle lo que
pasaba no solo en lo público sino en lo privado. Hoy, no solo es
la necesidad de estar bien informados de lo que pasa en el mundo
(todo empresario debe “sacar tiempo” para informarse del diario
acontecer no solo a través de la prensa, la radio o la TV si no
a través de la Internet y de medios de comunicación
especializados), si no de lo que pasa en nuestro negocio. La
tendencia de los precios internacionales de nuestras materias
primas, la moda, la situación política, el desempleo y las tasas
de crecimiento de los países con los cuales comercializamos
nuestros productos (incluyendo el de nuestro país), determinan
el comportamiento de los mercados y por ende de nuestras
empresas. La China, la India, Pakistán, están tan lejos como lo
que demora un vuelo comercial o lo que es más impactante a la
distancia de una página web o de un portal de negocios.
Las TICs[xxxvi], así como los avances en la aviación comercial,
han estrechado dramáticamente los espacios geográficos y los
kilómetros están siendo cambiados por los bits[xxxvii] y por los
mega hertzios[xxxviii]. Bajo este nuevo paradigma de la
información nada es extraño a nadie, no importa donde esté o
donde se produzca la información, los hechos están ahí en el
mismo momento en que se producen y lo peor que me puede pasar es
no enterarme de lo que sucede, cuando sucede, sin importar
donde, ese es el efecto de la globalización.
Deténgase en la lectura y reflexione sobre los siguientes
interrogantes: Escriba las respuestas que usted le da a las
preguntas, que le propongo.
¿Conoce el concepto de empresa internacional? ¿Piensa que su
empresa puede serlo?
¿Ha pensado cómo impactaría a su empresa los productos de otros
países?
¿Es usted de los que piensa que lo pasa en la China nada tiene
que ver con su empresa?
Trate de responderlas y entenderá que su empresa no es una isla.
Responda además, estas otras preguntas:
¿Conoce el entorno de su empresa? ¿Cuál es?
Globalización, apertura e internacionalización, ¿Sabe qué
significan?
¿Sabe realmente qué son los tratados de libre comercio (TLC)?
CAPITULO VI
GERENCIE CON VISION DE FUTURO
¿Tiene sentido planear a largo plazo?
Los profetas del pesimismo aseguran que lo único cierto en el
largo plazo es que estaremos muertos. Eso justamente es lo que
le pasará a su empresa si sólo tiene tiempo para la
administración del día a día, sin previsión, ni proyección del
futuro.
A mi particularmente siempre me ha parecido un ejercicio
aburrido el de sentarme a pensar sobre mi empresa, dentro de
dos, tres, cinco o más años, especialmente cuando no existe
seguridad jurídica, cuando lo único cierto es lo incierto. Y, es
que el problema es justamente ese ponerme a pensar, eso no tiene
nada que ver con la visión estratégica del negocio.
Planear estratégicamente, es convocar a todos los estamentos de
la empresa para que a través de un ejercicio conjunto visualicen
la empresa que todos quieren; la que es hoy, la que será mañana
y la que en función de las exigencias del mercado tendrá siempre
un producto al precio, en las cantidades y en el momento justo,
en que éste lo demande.
Dice Humberto Serna[xxxix] :”La acción sin planeación tiene el
riesgo de ser un ejercicio desordenado y sin norte, pero la
planeación sin acción es, casi con seguridad, el comienzo del
desastre de las empresas”. Pretender dirigir una empresa sin
saber hacia donde la quiero llevar, es como conducir un
automóvil con los ojos vendados por una autopista, sé cuando
donde empecé pero no a donde voy a llegar, si es que logro
llegar a alguna parte.
La ejecución de lo planeado es un ejercicio riguroso que implica
la fijación de metas concretas, medibles y realizables. Debo
distinguir entre un sueño, un deseo y una estrategia y la única
forma de hacerlo es definiendo un qué (qué voy a hacer) un cómo
(Cuales son las herramientas que tengo para hacerlo) y un cuando
(no algún día, sino en tal día). Una estrategia que no se
ejecuta es un ejercicio demasiado costoso e improductivo que
solo genera frustración.
Acostumbrado a manejar equipos de trabajo, al llegar a una
empresa y plantearle a la gente mi estilo y la forma de pensar y
de actuar que me caracterizaba, les entregaba una caricatura, en
la cual aparecía en el premier cuadro un niño que se hacía la
siguiente reflexión: estoy cansado de ser un perdedor; no
entiendo por qué todo el mundo me gana; en el siguiente cuadro
el niño toma una decisión: No voy a volver a fracasar, voy a ser
un triunfador; en el cuadro número tres el niño ve un manzano
muy frondoso y en particular una hermosa manzana que llamó su
atención; mirando la manzana, dice: quiero esa manzana y nadie
me la va a quitar; en los cuadros cuatro y cinco el niño se
acuesta debajo del árbol y se repite quiero esa manzana, quiero
esa manzana; de pronto en el cuadro seis aparece una niña con
una escalera con la cual se trepa al árbol y toma la manzana; en
el ultimo cuadro, la niña desconcertada se pregunta: Por qué
fracaso, mientras otros triunfan?
La respuesta es simple: La diferencia entre el niño que deseaba
la manzana y quien la tomó se llama acción
La cultura de la ejecución, está íntimamente relacionada con el
estilo de gerencia que usted ejerce o más bien de acuerdo con la
clase de gerente que usted es. “Hay una gran diferencia entre
dirigir y presidir una empresa”[xl] Las personas que presiden
tienen un estilo basado en delegar o, mejor, en transferir
funciones a otros sin preocuparse por las acciones cotidianas y
no enfrentan o más bien evitan las situaciones difíciles, tienen
aversión al cambio, al compromiso y por ende a la acción; son lo
que yo llamo espectadores de su propia película. En tanto que,
quien dirige tiene una participación activa en la ejecución de
la estrategia e inclusive en el desarrollo de algunos detalles
que son de mayor significado. Este tipo de gerente no
necesariamente es el que termina haciendo que la minucia se
vuelva el centro del negocio, ni mucho menos que deje de
delegar, por el contrario, es el que se “unta de la gente” el
que enfrenta los problemas y el que ve las oportunidades y las
prioriza, en otras palabras que no tiene aversión al riesgo.
Si usted quiere ser un gerente efectivo ejerza un liderazgo que
se oriente hacia los resultados; conozca a fondo no solo el
negocio (capítulo I), si no exactamente el personal con el que
trabaja y vea en él un instrumento de sus propios resultados o
más bien un socio que no una amenaza. El líder comprometido con
los resultados debe también ser obsesivo con las metas a las
cuales debe hacerle seguimiento permanente; recuerde que solo lo
que se puede medir le va a garantizar los resultados que busca.
Por último tenga en cuenta que los resultados son la
consecuencia de la participación y compromiso de “un equipo”,
sea generoso con la gente que le ayudó a cumplir las metas y más
generoso aún con aquellos que fueron más allá; pero así mismo no
le de temor de indagar por los que no cumplieron, si les falta
capacitación ofrézcasela, piense que está invirtiendo en su
empresa, si sencillamente es la gente en el lugar equivocado,
introduzca los correctivos necesarios, pero hágalo usted, no
delegue esta responsabilidad. De todas formas cuando las metas
no se cumplan de manera reiterativa, además de los análisis
anteriores, piense si es usted el piñón del engranaje que no
funciona. Si es usted el que no está dando la talla (capitulo
III).
“El papel del líder no es simplemente verificar que se cumpla el
plan. Debe incitar a toda la organización a pensar
estratégicamente para construir y ejecutar el plan”[xli].
Elaborar una estrategia como lo definió Henry Mintzberg[xlii]
“debe ser un trabajo en el cual la empresa captura lo que ha
aprendido y lo convierte en una visión de la dirección que va a
seguir. El ejercicio de planeación estratégica no inventa la
estrategia, sino que articula y codifica la visión que está en
la mente y en la experiencia de los miembros del equipo y la
convierte en programas aplicables”.
¿Pero para qué tomarme el trabajo de “creer en la gente” que
trabaja conmigo; para qué pensar en el futuro, si el presente es
lo suficientemente incierto como para no gastar el tiempo
pensando en el mañana lejano y aún más incierto? Pues la
respuesta es tan sencilla como decir que si el pasado no existe
y el presente es no solo incierto sino efímero, pues solo el
futuro puede ser el fundamento de lo que yo haga hoy; o bien tan
compleja como pensar que la probabilidad de que mi empresa
sobreviva mañana, solo depende de lo que yo haga hoy y de las
posibilidades que cree para ella a través de proyectos que sean
ejecutables y medibles a través de indicadores. Si no acomete la
disciplina de la planeación estratégica, es muy posible que
termine utilizando su tiempo en la solución de problemas
irrelevantes o en los asuntos del día a día, es decir en los
temas roba tiempo que consumen nuestra energía sin obtener
resultados (Capitulo IV).
Tenga en cuenta que no obstante su importancia, los índices o
indicadores no son un fin sino un medio para lograr resultados.
Acostúmbrese a revisar todos los días, los indicadores
macroeconómicos y los sectoriales, para lo cual puede acceder a
través de la Internet a páginas especializadas que contienen esa
información. ¡Haga de esto un hábito!
En el capitulo XII se complementará el tema de la visión
estratégica de la empresa.
La Inteligencia Empresarial
Ahora bien, ¿actúa usted emocional o intuitivamente? ¿Cree usted
que su estilo de gerencia es más emocional que racional? Tener
emociones no es malo, lo malo está en actuar emocionalmente. La
emoción obnubila la razón y un empresario tiene que actuar sobre
hechos concretos ya que nunca debe olvidar que su actividad es
un negocio que debe generar riqueza y bienestar.
Al enfrentar una decisión, el empresario debe estar bien
informado, debe tener conocimiento suficiente acerca de su
negocio, de su capacidad competitiva, de la riqueza del capital
humano, de las oportunidades y amenazas del mercado y solo con
base de estos criterios es que debe actuar. Los recuerdos son
expresiones emocionales de lo que pasó, la información
histórica, es el recuento de hechos del pasado que pueden
repetirse en el futuro. Las decisiones de hoy, deben ser la
aplicación o ejecución de un plan y no la expresión de mi
voluntad como dueño. A eso es a lo que yo llamo la inteligencia
empresarial.
Identifique el talón de Aquiles de su empresa
Cada empresa tiene su talón de Aquiles; ese punto débil puede
socavar el desempeño del resto de la organización, recuerde que
su empresa es tan eficiente como ineficiente sea alguna parte
del proceso que se constituya en un “cuello de botella”
Lo cuellos de botella, suelen ser mal diagnosticados y son los
causantes de decisiones equivocadas en la reorganización de
procesos productivos, especialmente cuando usted “cae en la
celada de los vendedores de equipos”. Cuando tome la decisión de
adquirir una máquina o un equipo, tenga presente varias cosas:
que realmente identificó cuales son las ventajas de la
transformación que pretende con los nuevos equipos; que el costo
de la adquisición sea pagable con los incrementos de producción
o de productividad que se lograrán; que le vendan un “sistema” y
no simplemente una máquina o equipo, cuando esto sucede es muy
probable que en lugar de hacer una transformación en su empresa,
lo que esté haciendo es profundizar los cuellos de botella, que
le restan productividad.
Hace algunos años, un buen amigo propietario de una planta
productora de sistemas originales para el control de emisión de
gases en vehículos ensamblados en el país, quiso aumentar la
producción, con el fin de rebajar costos y adquirió un prensa de
500 Toneladas que le permitía hacer en una matriz hasta seis
elementos, en lugar de uno que estaba haciendo por cada proceso,
después de montar la prensa descubrió que la producción en lugar
de aumentar disminuía y aunque redujo el número de trabajadores
por turno, la productividad no aumentó. Descubrió muy tarde y a
unos costos tremendos, que el equipo adquirido había
profundizado el cuello de botella del proceso ya que el problema
no estaba en la capacidad de la prensa que tenía, sino en la
forma manual como se estaba haciendo el resto del proceso.
Recuerdo también otro caso en el cual un empresario invirtió
varios cientos de miles de pesos en un “sistema de información”
(léase equipos de cómputo), para mejorar su sistema de
información y lo único que logró fue crear un caos informático.
El problema estaba en los procesos administrativos y no en los
equipos que estaba usando.
Al finalizar la lectura de este capítulo reflexione sobre los
siguientes temas: (Escriba todas las respuestas)
¿Tiene sentido planear a largo plazo? Si su respuesta es no,
piense por qué y dígalo.
Es usted un gerente emocional o un gerente racional, en
cualquiera de los dos casos escriba por qué es lo uno o lo otro.
¿Qué tan bueno es ver el bosque e ignorar los árboles?
¿Gerencia usted con el espejo retrovisor puesto?
¿Es usted de los que cree que todo tiempo pasado fue mejor? Si
responde que sí piense por qué y escríbalo.
¿Involucra o ha involucrado al personal en la solución de
problemas de la empresa? Si no lo ha hecho (por qué no lo ha
hecho?).
¿Puede identificar cuales son los cuellos de botella de sus
procesos: productivos, administrativos y comerciales?
CAPITULO VII
LA PRODUCTIVIDAD FUNDAMENTO DE LA COMPETITIVIDAD
¿Cree que su empresa es competitiva?
La competitividad, es un concepto que si bien ha existido desde
hace mucho tiempo, solo tomó importancia cuando el Gurú de la
administración moderna Michael Porter lo utilizó como uno de los
factores más importantes de la medición de la capacidad de las
empresas para tener éxito en los mercados que se han ido creando
como consecuencia de un nuevo entorno nacional e internacional,
resultado de la globalización y la apertura de mercados[xliii].
Sin embargo, competitividad sin productividad, no es posible.
Hablar de ventajas comparativas o competitivas en el marco
empresarial, sin mencionar la productividad, equivale a afirmar
que “somos ricos, pero no tenemos dinero”; la productividad es a
la competitividad lo que el dinero es a la riqueza.
¿Qué es productividad?
La acepción más simple es la que relaciona la producción con los
recursos utilizados para obtenerla y que se resume en la
siguiente afirmación: Productividad, es producir más con los
mismos recursos; aunque también puede ser válida la afirmación
de que la Productividad es producir lo mismo, con menos recursos
o con menores costos. Las dos acepciones son como las dos caras
de una misma moneda aunque yo me inclino por la primera, ya que
es una forma positiva de resolver el tema.
En otras palabras, el concepto se asocia con la capacidad de
las unidades económicas para afectar positivamente el nivel del
producto en condiciones en las cuales se mantienen prácticamente
invariables las cantidades de los factores que intervienen en el
proceso productivo.
Estudios de carácter histórico han determinado que el
crecimiento de la productividad es una de las variables que más
afecta el nivel de vida de las naciones y concluyen que una
dinámica positiva promueve una mayor nivel de ingreso per
cápita, estabilidad en los precios y contribuye a incrementar
los ingresos fiscales haciendo posible, de forma indirecta, la
provisión por parte del Estado de bienes públicos como la
educación, la defensa. La infraestructura, la seguridad
ambiental y el bienestar social en general.
Otro tipo de estudios muestran cómo los aumentos en
productividad son un componente importante en la rentabilidad y
en las expectativas de ganancias de las firmas, constituyéndose
en un factor determinante en las decisiones de inversión. Desde
el punto de vista de la fuerza laboral, el crecimiento de la
productividad es una variable importante en referencia para
indexar los niveles de remuneración.
Cálculo de la Productividad
La productividad es pues, una razón de productos e insumos. Es
decir la medición de la cantidad de bienes y servicios
generados, como resultado de la utilización de distintos
insumos.
A su vez, el nivel de producto puede medirse en valores
monetarios o unidades físicas de producción. La primera destaca
el valor alcanzado por trabajador; la segunda se refiere al
número de unidades físicas de la producción por trabajador.
En ese orden de ideas los principales insumos considerados para
la estimación de la productividad son el trabajo y el capital.
El trabajo como insumo, se mide frecuentemente mediante el
número total de empleados o el número total de horas trabajadas,
siendo la última una medida que refleja el monto real del insumo
utilizado.
En el caso del capital, su medición se refiere al capital físico
y no al financiero; sin embargo la carencia de metodologías
impide estimar el valor del factor capital y de sus variaciones
en términos reales.
Cálculo de la Productividad Laboral
El índice de productividad laboral o de producto por empleado,
mide el cambio en la relación entre el producto industrial y el
factor trabajo. Es preciso señalar que este índice no expresa la
contribución específica del trabajo en el producto. Refleja, en
cambio, el efecto conjunto de variables interrelacionadas como
son: cambios tecnológicos, inversión de capital por trabajador,
habilidad y eficiencia de la fuerza de trabajo, destreza
administrativa y organización de las relaciones internas de la
fuerza laboral.
La productividad laboral (PL) calculada con información de la
MMM (Muestra Mensual Manufacturera del DANE) enfrenta algunos
limitantes que deben ser tomados en cuenta al momento de
interpretar los resultados de aplicar el método; sin embargo, es
la única fuente de información mensual de estadísticas
industriales que dispone de datos sobre producción. Empleo,
salarios y horas trabajadas.
El indicador de productividad laboral (IPL), relaciona un índice
de producción real con un índice de horas de trabajo:
IPR
IPL = ------- En donde, IPL es índice de productividad; IPR, es
índice de
IHT producción real[xliv] y IHT, es índice de horas de trabajo
en el sector[xlv].
Sin embargo, esta medición incluye de alguna manera, el valor de
la producción que ha demandado productos o valor agregado de
otros factores por lo que se estima que una fórmula más adecuada
sería:
IVA
IPL=-------- En donde IVA, es el índice de valor agregado[xlvi].
IHT
Lo anterior indica que si esa es la metodología para medir la
productividad laboral de los sectores, es válida para medir la
de las empresas.
La productividad, la mejor forma de definir una justa
retribución al trabajo.
La reciente discusión sobre el informe financiado por el Banco
Mundial (BM) que asegura que los niveles del salario mínimo
podrían influir en la generación de empleo, no tendría por qué
darse si el criterio que se hubiera utilizado para el análisis
hubiera estado íntimamente ligado a la productividad laboral y a
un estudio de largo plazo, en el cual se hubiera involucrado el
impacto que tiene el salario en la demanda agregada.
Ha sido tradicional en nuestras empresas, mirar el salario como
una barrera que impide su competitividad; las reformas laborales
han hecho énfasis en el costo del salario y de los impuesto
asociados a él (parafiscales y carga prestacional), como los
responsables de la baja competitividad de nuestras empresas; sin
embargo, un estudio realizado por la Unidad de Monitoreo
Industrial del extinto Ministerio de Desarrollo, demostró cómo
la competitividad de las empresas colombianas, estaba
relacionada con el llamado “excedente bruto de explotación” y no
con el retorno al esfuerzo y aporte del trabajo, vía el salario,
ambos componentes del valor agregado[xlvii]. Según el estudio,
en países desarrollados los trabajadores reciben un 45% del
valor agregado, en tanto que en Colombia solo reciben el 17% lo
cual lleva a afirmar que mientras en los países desarrollados
los empresarios, los bancos y el estado reciben un 55% del valor
agregado, en Colombia reciben el 83%.
Estrategias para el mejoramiento de la productividad.
Tal vez la mejor forma de incrementar la productividad de una
empresa, es mediante un pacto por la productividad que se
acuerde entre la empresa y los trabajadores, mediante el cual
los trabajadores se comprometen a incrementar la producción en
el horario ordinario, sin incurrir en sobre costos por un lado y
por el otro, disminuyendo el porcentaje de rechazo de los
productos en cada una de las etapas del proceso; la empresa a su
vez, se debe comprometer a mejorar los procesos de producción y
a dar capacitación a los trabajadores para que mejoren sus
competencias.
El resultado de este pacto por la productividad, debe ser
compartido entre la empresa y los trabajadores a través de
programas de incentivos, que mejoren la calidad de vida de los
trabajadores.
Otra opción puede ser la de desarrollar un programa integral de
productividad, mediante el cual la empresa mejore el diseño, los
procesos, los productos y la base tecnológica productiva, como
resultado de un autodiagnóstico de los factores críticos de la
cadena de valor[xlviii].
Para hacerlo, reúna los equipos de trabajo por áreas que integró
para desarrollar las ideas del capitulo VI. Solicíteles que
analicen de manera objetiva el área de trabajo de cada grupo
identificando las cadenas de valor[xlix] y haciendo un análisis
inverso de estas[l]. Pídales que identifiquen en cada cadena de
valor los puntos críticos (cuellos de botella, problemas de
calidad, problemas de costos, etc.), a continuación pídales que
analicen cada uno de los puntos críticos y que propongan las
soluciones que ellos consideren aplicables, con el fin de
mejorar la producción, sin incrementar los costos o que
identifiquen acciones para sustituir costos; lleve las
soluciones para discusión con el grupo cercano o comité de
dirección, de manera que se evalúe la viabilidad de las
propuestas, procure no rechazarlas, simplemente ajústelas a la
capacidad de la empresa de acometer las transformaciones
propuestas; haga un pacto con los trabajadores para su
implementación, en el cual quede consignado un cronograma, los
recursos que se utilizarán, los responsables de las acciones y
los indicadores que definirán el impacto[li]; pero también los
beneficios que recibirán por el resultado; procure que estos
beneficios no sean personales sino colectivos, lo cual impulsa
la solidaridad y el trabajo en común.
Un alto en el camino
En este momento usted ha leído más de la mitad del libro y sería
muy útil que hiciera un alto en el camino, para reflexionar
sobre las lecciones aprendidas y el nuevo conocimiento
adquirido, si es que esto ha sido posible. Para comprender el
alcance de lo que el libro y su contenido significan, reflexione
sobre lo siguiente:
¿Siente que está siendo desplazado de sus mercados? ¿Sabe cual
es la clase de productos que lo están desplazando? ¿Qué tienen
esos productos que no tienen los suyos? ¿Cree que puede competir
con ellos?
¿Cree que el negocio en el que está, es el negocio en el que
debe estar? (recuerde que en el capitulo primero, ya se hizo
este cuestionamiento) Si la respuesta es Sí, diga por qué,
escriba cuales son las fortalezas que tiene su producto y las
razones por las cuales usted cree que está en el negocio en el
que debe estar.
¿Cual es la estrategia de mercadeo que más se ajusta a su
producto? ¿Ha pensado en fortalecer sus canales de distribución
o en crear nuevos canales? Escríbalo.
¿Ya definió la línea de sucesión de su empresa? ¿Designó “in
pectore” a su sucesor? ¿Está capacitando a su familia joven en
la administración de la empresa? ¿Ya creo la Junta de Familia?
¿Está satisfecho con la forma como utiliza su tiempo? ¿Maneja
una agenda?, ¿puede decir cómo está utilizando su tiempo?
Recuerde lo que se trató en el capitulo Cuarto. Escríbalo.
¿Ya hizo su Plan estratégico? Si no lo ha hecho, ¿no cree que
sea el momento de hacerlo? ¿Recuerda cómo se elabora el Plan?
Escríbalo.
¿Cree que su empresa es competitiva? ¿Podría definir la
productividad? ¿Cómo la mediría? ¿Qué estrategias utilizaría
para mejorar la productividad?
CAPITULO VIII
EL RECURSO HUMANO SU FACTOR MAS IMPORTANTE
¿Cómo convertir el recurso humano en capital humano?
La coyuntura que viven las empresas, en el marco de la apertura
de mercados y en la firma inevitable de TLCs con todas las
comunidades y países del mundo, obliga al empresario a pensar en
desarrollar un Plan de convertibilidad empresarial, que no solo
debe cubrir inversiones en infraestructura, tecnología e
innovación sino en la conversión del recurso humano en verdadero
Capital Humano. Para hacerlo debe patrocinar que cada uno de sus
trabajadores diseñe un Plan de vida.
Hoy en día la globalización ha causado, debido al libre flujo de
información, la necesidad de crear nuevas maneras de trabajar,
de operar procesos, de dirigir los mismos y a sus
organizaciones, que requieren niveles más elevados de
habilidades e inevitablemente mayores niveles de stress, lo cual
obliga a las empresas a adaptarse a las nuevas condiciones e
incluso a anticiparse planeando de manera adecuada las
estrategias que permitan alinear el Capital Humano con los
objetivos de la empresa.
Para que la empresa logre tener Capital Humano, que es el
conjunto de capacidades productivas que un individuo adquiere
por acumulación de conocimientos generales,[lii] debe crear un
ambiente en el cual el conocimiento individual fluya hacia los
grupos de trabajo[liii] hasta llegar a la organización en su
totalidad, evitando que se vaya de la empresa. De nada sirve
tener una gerencia con altos niveles de conocimiento, si en los
grupos de trabajo sus integrantes no son promovidos a
transformarse en Capital Humano.
El Capital Humano, se logra mediante la formación general de un
lado, que se adquiere en el sistema educativo formal y la
formación específica, que se adquiere en el seno de la empresa y
que permite que el trabajador desarrolle su productividad. Un
acuerdo entre la empresa y el trabajador que garantice que éste
entrega a la empresa sus conocimientos generales y aquella
facilita a aquel la obtención de destrezas y habilidades en el
trabajo, podría allanar el camino para que los conocimientos del
trabajador lleguen a la mayoría de los grupos de trabajo.
Pero para que lo anterior se de, es necesario que el trabajador
tenga la actitud correcta. Los trabajadores con mayor desempeño
y ascensos en la empresa lo logran no solo por tener
conocimientos únicos, sino por haber adoptado una actitud
correcta en relación con sus funciones y compromisos para con la
empresa. Es por esto que una de las tareas de la empresa que
desee crear Capital Humano es conocer cual es la actitud de sus
trabajadores frente al trabajo.
Sin embargo, así como la actitud correcta es un factor que
facilita y viabiliza la formación de Capital Humano, las
aptitudes que son las habilidades técnicas y demás conocimientos
que demuestre el trabajador de manera explícita o tácita, son
fundamentales para lograr la acumulación de conocimiento que
determina la creación de Capital Humano. Pero para que esto se
de, es necesario que la empresa conozca cuales son las
competencias que tienen sus trabajadores y organizar el trabajo
de acuerdo con ellas.
Competencias Laborales[liv]
Las competencias laborales, se pueden definir como la capacidad
de desarrollar eficazmente un trabajo, utilizando los
conocimientos, habilidades, destrezas y comprensión necesarios
así como los atributos que faciliten solucionar situaciones
contingentes y problemas.
Las competencias laborales, forman una estructura que contiene:
Pero, ¿Qué se busca cuando se recurre a una gestión integral con
enfoque en competencias?
Alinear el aporte del Capital Humano con las necesidades
estratégicas de la empresa
Administrar de manera eficiente el Capital Humano
Evaluar el desempeño sobre la base de resultados y conocer el
personal con desempeño medio, que requiere de apoyo para un
desempaño superior.
Remunerar al personal de manera justa
Determinar la “brecha Técnica” y el esfuerzo formativo
necesarios.
Establecer de manera cualitativa el valor agregado a través de
competencias y el retorno de la inversión en Capital Humano
Mejorar la competitividad de la empresa.
¿Cómo establecer un modelo por competencias?
Generalmente para hacerlo se ejecutan los siguientes pasos:
Sensibilización.- La idea es convencer al personal de las
bondades de un modelo por competencias laborales, para que ellos
se apropien la idea y la desarrollen. Es decir se busca el
compromiso de las personas para que el modelo funcione.
Acuda una vez más a los grupos de trabajo y expóngales la idea,
solicíteles que hagan un diagnóstico de las falencias del actual
sistema. Sin embargo, sería de mucha utilidad seleccionar tres o
cuatro miembros de los grupos y enviarlos a un programa de
capacitación sobre el modelo de competencias, de manera que se
conviertan en multiplicadores del modelo por competencias.
Analice los puestos de trabajo.- Una vez lograda la adhesión y
el compromiso de los grupos, proceda a proponer las siguientes
acciones:
Verificar si las misiones o planes estratégicos de las áreas son compatibles con la misión de la empresa.
Realizar una descripción completa de los puestos de trabajo,
listando las actividades correspondientes a cada uno.
Defina el perfil de competencias requeridas.- Como tercer paso,
solicíteles que definan los conocimientos, las actitudes y las
habilidades que se requieren en cada cargo, para ser un
trabajador exitoso.
Evalúe sistemáticamente y redefina los perfiles.- Una vez
establecidos los perfiles por parte de los trabajadores,
convoque a su equipo cercano y evalúelos, identificando los
puntos de excelencia y los de insuficiencia; con las notas de la
evaluación entregue otra vez a los grupos el trabajo para que
revisen los perfiles y los redefinan. Hecho el trabajo revise
nuevamente el resultado con su equipo cercano.
Establezca indicadores de desempeño, fundamentados en el
cumplimiento de las metas de los planes de acción.
Establezca estímulos para las áreas que tengan un desempeño
superior; en lo posible absténgase de ofrecer estímulos
personales. Los estímulos deben ir orientados al desarrollo de
nuevas competencias.
Salario Justo
Al tocar el tema salarial, es inevitable que se vea como un
gasto de la empresa; sin embargo, por qué no hacer un ejercicio
en el cual se imagine ¿qué sería su actividad sin el concurso de
las personas que trabajan con usted? ¿Podrían las máquinas por
más sofisticadas que sean producir sin operarios? ¿Cómo se
harían las ventas sin quien produzca, ordene, despache, cobre,
etc.? Sin pasar por las acciones superiores de planeación y
control, ejecutadas por las personas vinculadas a su aparato
productivo.
El salario no es una dádiva, ni mucho menos un gasto inevitable;
el salario es la retribución a una función de producción,
administración, comercialización o de servicios, prestada por un
factor denominado mano de obra, que es indispensable en la
cadena de valor de su empresa.
En este sentido la retribución
debería de ser proporcional al aporte que haga el factor a la
producción, comercialización y administración de la empresa, así como a
la utilidad operacional producida. Visto de esta manera no debería
existir diferencias abismales[lv] entre el salario de un trabajador y el
de un ejecutivo de nivel superior en la empresa, si aquel tiene las
competencias que demanda el proceso al cual está vinculado.
Claro que todo lo anterior suena a “carreta”, para usted es muy difícil
entender pero ante todo aceptar, que como empresario y generador de
riqueza con responsabilidad social, puede y debe contribuir a la
disminución de la inequidad y la exclusión social vía la redistribución
voluntaria del ingreso que genera su actividad económica, con el
concurso de sus trabajadores.
Una buena selección, base de una buena administración de personal
Estudios recientes indican que una de las cinco principales causas de
quiebra de las Pyme, está relacionada con las demandas por parte de los
empleados.
El desconocimiento de las normas legales, su mala interpretación y el
desconocimiento de los incentivos y estímulos a la generación de empleo,
sumados a las malas prácticas en la selección y administración del
personal no solo induce a cometer errores sino que contribuye a la
creación de un clima organizacional poco favorable a la productividad y
a una relación de colaboración centrada en resultados.
Si usted es un empresario que ha visto en la contratación formal una
traba y un exceso de costos, es el momento de encarar el problema y de
tomar la decisión de contratar una asesoría externa que le oriente en
los procesos de personal, que le permita entender que no es que la ley
favorezca al trabajador, sino que la empresa suele cometer errores en el
manejo de la relación laboral[lvi].
A diferencia de los demás capítulos no tengo reflexiones para
proponerle, creo que usted simplemente debe revisar el tipo de relación
que tiene con sus trabajadores y pensar, si tiene la capacidad y la
convicción de firmar con ellos un nuevo contrato social.
Sin embargo, piense en este proverbio japonés:
“Si quieres riqueza para un día, sube a un árbol; si quieres
riqueza para una generación siembra un árbol, pero si quieres
riqueza para siempre, educa a tu pueblo”.
CAPITULO IX
LA INFORMACION HERRAMIENTA INSUSTITUIBLE DE GESTIÓN
La información Principio y fin de la gestión y el control.
Imagínese que usted está en su empresa y que está totalmente
incomunicado, como si estuviera en uno de los famosos
compartimientos estanco de los que hablan los viejos libros de
administración de Dale Carnegie; usted intenta comunicarse con
sus proveedores y no puede, intenta comunicarse con el contador
y no tiene cómo hacerlo; busca entregar a sus subalternos las
ordenes pertinentes para la producción y no lo logra; necesita
saber cómo está la cartera, pretende cobrarla y no tiene la
forma de hacerlo, porque está incomunicado; es decir no tiene la
forma de informarse e informar a los demás de sus decisiones.
Cuanto tiempo cree usted que podría soportar usted y su empresa
esa condición?
Pues aunque usted no lo crea ésta situación es más común de lo
que piensa, porque es lo que le pasa cuando usted no tiene un
sistema de información que le permita conocer el funcionamiento
de su empresa, comunicar efectivamente sus decisiones y acceder
al entorno en lo que corresponde a sus relaciones con éste y,
ejercer el control debido sobre las operaciones de su empresa.
El estado de la cartera, los inventarios, el estado de los
pedidos, las cuentas por pagar a proveedores y a terceros, el
estado de los bancos, es información relacionada con el interno
de su empresa que usted necesita conocer día a día; pero si es
importante la información que se genera dentro de su empresa,
igualmente es decisiva para su gestión conocer el valor de las
materias primas, las condiciones del mercado de precios y
productos, así como los indicadores de la economía tanto
nacional como internacional, en esto soy reiterativo ya que
anteriormente lo afirmé.
La falta de información es como si pretendo manejar un vehículo
con los ojos vendados a toda velocidad; es por eso que si quiero
dirigir acertadamente mi empresa debo tener la información
suficiente y necesaria para hacerlo.
Cuando hablo de información necesaria y suficiente, recuerdo que
antes de ingresar a una institución del sector público, me reuní
con el Director un viejo amigo, quien me pidió que le ayudara a
organizar la cartera de esa entidad. En el proceso de reunir
información me dijo que afortunadamente no había problema de
información porque esta era abundante y oportuna.
Le pedí que
me ilustrara a qué se refería y me mostró muy satisfecho cinco tomos
debidamente legajados de información sobre todos los aspectos de la
gestión del Instituto, aproximadamente mil folios que contenían la
contabilidad en detalle. Al peguntarle que cómo hacía para revisar
semejante cantidad de datos me dijo: “ese es el problema” no tengo
tiempo para hacerlo, pero el contador está muy pendiente de explicarme
cualquier información que necesite. Meses después ingresé a la
Institución, en la que ejercí funciones de Subdirector financiero y
administrativo y una de las primera decisiones que tomé fue la de
solicitarle la renuncia al contador. Cuando el Director me increpó por
la decisión, le dije que no necesitamos un contador que conociera al
derecho y al revés la situación financiera de la entidad, si no que me
diera la información que me permitiera a mí conocer esa situación.
El exceso de información desinforma, no permita que eso le suceda. Tan
malo es la falta de información como su exceso.
En otra ocasión el propietario de un Casino legal, me pidió que le
ayudara a resolver una situación que tenía con su socio quien era el
administrador del Casino, relacionada con algunas decisiones que él
quiso tomar pero que su socio se lo impidió (el socio tenía el 25% de la
empresa que explotaba el casino; mi cliente obvio tenía el 75%), porque
la rentabilidad del casino iba en franca declinación y no había
evidencia que el problema estuviera en la administración de las mesas de
juego. Al analizar los estatutos de la sociedad detecté el primer gran
problema: el socio mayoritario dependía del minoritario para tomar
decisiones, ya que el quórum para decidir lo hacía éste y no aquel.
Aunque no conocía el complejo manejo de un casino, reduje mi
intervención a lo que sí sabía: la información financiera. En este caso
como en el anterior, mi cliente me dijo José David ahí no está el
problema, la información es muy completa y todos los días se actualiza
la contabilidad, lo hacemos como si fuéramos un banco. Yo, insistí y OH
Sorpresa cuando pedí el informe financiero, me entregaron la mayor
cantidad de información que empresa alguna me hubiera entregado hasta
ese momento. Deseché la información y pedí tres informes: El balance
diario de cada mesa de juego; el movimiento de bancos y las
consignaciones de cada día. Al hacer el cruce encontré que de cada mil
pesos que arrojaba el balance de cada mesa, se consignaban setecientos
cincuenta; sin decir nada me propuse observar el manejo de las mesas y
el cierre de cada una durante varias días y pude detectar que el socio
estaba tomando por la derecha, el 25% de las utilidades diarias.
Una vez más el exceso de información no solamente mantenía desinformado
al socio mayoritario, sino que estaba ocultando un fraude.
¿Entonces qué es información necesaria y suficiente? Pues bien, sin
demeritar que la contabilidad debe llevarse de manera puntual y que debe
reflejar fielmente lo que sucede en la empresa, la información que usted
debe solicitar y mantener es la siguiente: Flujo de Caja; Estado de la
cartera, cuentas por pagar y Movimiento de Caja y Bancos. Seguramente
usted sabe qué es un flujo de caja o flujo de efectivo o Cash Flow. Sin
embargo, voy a insistir en lo que es y no es un flujo de efectivo (creo
que es el nombre más adecuado).
Un flujo de efectivo es un cálculo con base real de todos los ingresos y
gastos en efectivo de un período previamente definido. Contempla todas
las cuentas del estado de resultados (P&G) que son susceptibles de
producir ingresos o gastos en efectivo, debidamente ordenadas de acuerdo
con su liquidez o exigibilidad.
El flujo de efectivo le permite a usted identificar dos cosas: cuando y
cuanto espera usted recaudar por la gestión misional de su empresa
(Ingresos Operacionales) y cuando y cuanto espera usted recaudar por
operaciones que no corresponden a la misión y naturaleza de su empresa
(Ingresos de no operación). Entre los primeros están las ventas de
contado de productos o subproductos ya sea propios o producidos por
terceros y distribuidos por su empresa, la recuperación de la cartera
vigente y de la vencida no provisionada y, entre los segundos la cartera
vencida provisionada, el rendimiento de inversiones, las ventas de
activos y las recuperaciones en general, incluyendo la cartera
castigada, así como los prestamos de cualquier índole que se gestionen e
ingresen teniendo en cuenta su valor neto o sea lo que efectivamente
ingrese a la caja (bancos). En la sección de gastos tendrá que colocar,
con el mismo criterio de los ingresos, todos los gastos que genere la
operación de la empresa, tales como pago de sueldos, aportes
parafiscales, retenciones, pago de proveedores, etc. A continuación debe
anotar los valores correspondientes a los gastos que no están
directamente relacionados con la operación, tales como: Servicios
Públicos, comunicaciones, comisiones e intereses por préstamos u
operaciones bancarias. De todas formas revise contra su estado de
resultados (P&G), qué cuentas de uno y otro concepto le hacen falta e
inclúyalas. No incluya las cuotas de amortización de los créditos. Saque
un balance (diferencia) entre los ingresos y los gastos, ese balance es
el que le permitirá pagar o no, los créditos con entidades financieras.
Claro que para usted es más fácil decirle al contador que le haga el
trabajo y se lo presente, pero como gerente de una Mipyme, es bueno que
aunque sea una vez, lo haga usted.
Consulte regularmente (por lo menos todas las semanas), el flujo de
efectivo y ajústelo de acuerdo con los resultados reales. No le de temor
hacer tantos ajustes como sean necesarios lo importante es que el flujo
refleje la realidad del efectivo que usted puede disponer para atender
los compromisos y generar excedentes.
Existe la tendencia de las empresas a resolver el problema de
información cuando éste se ha vuelto crítico y es muy común que la
decisión que se toma sea la de contratar el desarrollo de un software
específico ya que “mi empresa es sui generis”. Aunque usted no lo crea
su empresa no es tan diferente como usted cree. Las empresas de un
tamaño similar, independientemente del sector en que se desempeñen
pueden ser regidas por los principios generales de la administración y
la información. Con esto quiero decir que no debe caer en la trampa de
sobre pagar soluciones de informática pretendiendo adquirir un programa
específico, cuyo desarrollo es largo y costoso. En el mercado existen
programas genéricos desarrollados por módulos que permiten lo que los
técnicos llaman la parametrización o sea que un programa genérico se
adapte a las necesidades específicas de casi cualquier empresa.
Es importante que en la concepción de la solución de informática
contemple la posibilidad de trabajar en red, puede que la inversión
inicial sea más alta pero usted gana mucho en efectividad ya que todas
las áreas de la organización dispondrán de información en tiempo real y
además bajo ese concepto la información se captura en donde se origina y
permite que un solo dato alimente varios módulos del sistema, evitando
duplicidad de información, papeleo y factores de error.
La generación de informes, es otro de los aspectos que usted debe tener
en cuenta cuando contrate un sistema de información; esta técnica le
permite a usted, obtener la información que usted requiere cuando la
necesite evitando la “explosión de información” que suele caracterizar a
los sistemas que no contemplen esta facilidad.
Ahora bien, si su empresa tiene varias dependencia o sucursales en
diferentes sitios “dese la pela” y piense en la implementación de una
Intranet, que es un sistema de información vía Internet pero de acceso
restringido para su empresa y/o las personas que usted determine que
pueden tener acceso.
Al decidir incorporar a su empresa en la era de las Tics[lvii], tenga en
cuenta que no solo debe mejorar sus sistema de información contable o
financiera, sino el sistema de información de gestión, es decir de todas
las actividades que cubren la operación, pero además tenga en cuenta que
las comunicaciones deben formar parte de la solución que adopte, no
importa que lo haga por etapas.
Un sistema efectivo de comunicaciones no solo comprende la adquisición
de equipos que la faciliten, si no que implica el diseño y desarrollo de
una forma de comunicarse con todos los niveles de su organización. En
este sentido, el uso de la Internet, es vital ya que cada día se
extiende su uso no solo como medio de comunicación entre su empresa y su
público, sino como vehículo de promoción de sus bienes o servicios.
Muchas veces el temor aleja a las personas de la tecnología y esto suele
pasar con frecuencia en el caso de la Internet; piense que este es un
medio que fue diseñado para que “todos tengan acceso a ella”, los
códigos que usa son de carácter universal y de fácil comprensión, pero
esto solo lo podrá comprobar cuando decida “perder el miedo” y empezar a
utilizarlo; hágalo ya, no pierda más tiempo y verá por qué es el medio
de comunicación más utilizado en el mundo y por qué cada día más
empresas la utilizan como estrategia comercial, aprovechando que el país
más lejano o el cliente más extraño, está a la distancia de un clic.
Le he insistido mucho en la necesidad de incorporar las TICs a su
empresa, sin embargo tengo que ser muy claro en afirmar que éstas no
resolverán problemas estructurales de la operación de su empresa, por el
contrario, es muy posible que los agrave.
Con lo anterior lo que quiero decirle es que una buena organización
empresarial es condición necesaria para la implementación de tecnologías
de información y comunicaciones (TICs), pero las TICs no son
instrumentos que resuelvan el desorden y la debilidad organizacional de
una empresa.
La comunicación directa y participativa
Los comités, los grupos de trabajo o cualquiera otra forma de
comunicación, que facilite la participación deben formar parte de sus
estrategias de gestión. No piense que la comunicación, vía oral a través
de comités es una pérdida de tiempo. Piensa que el tiempo que se
invierta en estos mecanismos le evitará situaciones de dificultad y le
dará la oportunidad de anticipar soluciones, antes que las situaciones
de dificultad hagan crisis.
Recuerde que en los capítulos anteriores le he recomendado la creación
de manera permanente de comités o grupos de trabajo, como instrumento
para vincular a todos los niveles de su empresa no solo a la solución de
situaciones de dificultad, rompiendo con el esquema tradicional de que
usted es un receptor de conflictos originados en todas las áreas de la
empresa, sino también a la cultura de la planeación, con lo cual en la
nueva estrategia, ese segmento que era generadora de problemas, ahora se
convierte en generadora de soluciones. Descubra las ventajas de la
administración participativa y comprueba que bajo ese modelo
administrativo, sus trabajadores incrementan su autoestima, adoptan una
actitud más participativa y crean una nueva forma de vínculo con usted,
ya no serán sus antagonistas sino sus socios.
Una regla de oro para que los comités funcionen es que se convoquen para
un tema específico y que se establezca un tiempo definido, así mismo, se
debe evitar que se haga un uso indebido de la palabra para lo cual se
debe designar un moderador o persona que dirija la discusión. Deje
constancia escrita no de la discusión que se desarrolle en el seno del
comité o grupo de trabajo, si no de las conclusiones y acuerdos
logrados, evite a toda costa personalizar las participaciones. El éxito
de esta forma de trabajo, es también el seguimiento a la ejecución de
las conclusiones y los acuerdos logrados, conviértalos en planes de
acción e impulse la cultura de la autogestión y el autocontrol
Ya está cerca de terminar la lectura del libro, no sé si he logrado
sensibilizarlo sobre la importancia de lo que he escrito para usted; sin
embargo, el hecho de que haya llegado hasta este capítulo es motivo de
gran satisfacción porque es muy posible que usted ya esté convencido de
la ventaja de aplicar los principios que le he expuesto.
CAPITULO X
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL,
UN NUEVO PARADIGMA
Usted es un Generador de Riqueza con Responsabilidad Social (RSE)
Es muy común oír a los empresarios decir que su papel más importante es
el de generar empleo o bien, que lo más importante de su actividad es la
satisfacción del cliente.
Cada vez que oigo alguna de estas afirmaciones, recuerdo una anécdota
familiar, ocurrida hace una década en la Feria Internacional de Bogotá
de ese año.
Paseando por el pabellón de Brasil, dos de mis hijas y yo, nos llamó
poderosamente la atención una pequeña planta para producir pan (cabía en
más o menos 20 mtrs2). Al observar nuestra curiosidad se acercó uno de
los promotores del stand y nos preguntó que si estábamos interesados en
los equipos a lo cual respondimos que sí. A renglón seguido nos
preguntó: ¿y, por qué quieren montar una panadería? la menor de mis
hijas respondió diciendo que para ofrecer un servicio puerta a puerta
que permitiera a las personas disfrutar de pan caliente, leche y jugo
fresco al desayuno; la mayor de mis hijas respondió que para tener un
negocio que garantizara un ingreso; al llegar mi turno le respondí que
para satisfacer una necesidad que había en mi zona residencial ya que no
había panaderías de buena calidad.
Después de oírnos, el señor nos
miró con una cara de compasión y nos dijo “yo a ustedes no les vendo mis
equipos”, desconcertados le preguntamos por qué? a lo cual nos
respondió: porque ustedes no son empresarios y se van a quebrar en un
plazo muy corto. Sorprendidos por su franqueza le preguntamos nuevamente
por qué y nos respondió porque un empresario es un generador de riqueza
y ustedes no tienen ni idea de eso.
Ese día, hace más de diez años, comprendí cual era el papel más
importante de un empresario: Generar riqueza. Y, he aquí que empecé a
cuestionarme qué significaba esa expresión, por qué un empresario debía
de ser un generador de riqueza y entendí lo que significaba esa
afirmación. La riqueza es la que produce excedentes para redistribuir,
en tanto que la pobreza solo puede generar pobreza. ¿Cómo pedirle a un
empresario responsabilidad social si su empresa difícilmente sobrevive?
Claro que es muy importante diferenciar la generación de riqueza del
enriquecimiento; la primera es un acto que favorece a la comunidad, en
tanto que el segundo solo beneficia al empresario.
Un amigo empresario me invitó hace un tiempo a conocer su nuevo
automóvil, un flamante Mercedes último modelo, lo cual me sorprendió
porque yo conocía la situación de su empresa y sabía de la necesidad que
tenía, entre otras, de un vehículo de transporte para mejorar la
logística de entrega de sus productos. Al manifestarle mi desconcierto
por la incongruencia entre la situación de la empresa y la compra del
vehículo para uso personal, me respondió: “Mi querido José David, me he
j…… más de veinte años aguantando muchas necesidades como para que no
pueda darme este gusto”. La respuesta me llevó a averiguar su situación
personal y descubrí que tenía una estupenda casa en un barrio
residencial de estrato 4 y que tanto la señora como la hija tenían su
vehículo propio; además, tenían una casa de recreo en un conjunto
campestre y, cada año salía de vacaciones con toda la familia al
exterior. Profundicé en la situación de la empresa y descubrí que el 90%
de los 25 trabajadores tenían el salario mínimo y que estaba atrasado en
el pago de los aportes parafiscales, el IVA y la retención en la fuente.
Ese es un caso tipo de enriquecimiento del empresario a expensas de su
empresa; pero además de enriquecerse, este empresario se había
convertido en un generador de violencia silenciosa. Con su actitud
estaba creando resentimiento entre sus trabajadores que veían cómo el
fruto de su trabajo se convertía en beneficio para el empresario que no
tenía escrúpulos en proporcionarle a su familia, una cómoda situación
económica a expensas del incumplimiento de sus obligaciones legales
básicas y jugando con el bienestar de los trabajadores.
En otra ocasión, fui invitado a una “fiesta de integración” en una
empresa. El propietario haciendo gala de una “exuberante generosidad”
ofreció a sus trabajadores y a algunos allegados, una exquisita carne a
la llanera con todas las vituallas, cerveza a la lata y algunas rifas
con regalos recibidos de los proveedores. En algún momento de la reunión
se me acercó y muy eufórico me dijo: “ mi doctor, no cree que mi
estrategia de integración es excelente? A estos bellacos solo hay que
llenarles el estómago de vez en cuando para que muelan. Además, se
sienten felices de llevar a su casa lo que sobra del festín que les doy
Y, esto lo hago dos veces al año”.
Me alejé del eufórico empresario y me puse a conversar con algunos
trabajadores quienes me manifestaron su desconcierto porque el “patrón
se tiraba la plata en esos fiestones”, en tanto que no pagaba la
seguridad social y el trato que les daba era despectivo y ofensivo, ya
que siempre se dirigía a ellos con palabras de grueso calibre y a los
gritos y solo pagaba el mínimo. Les pregunté por qué toleraban esa
situación y me respondieron “la necesidad doctor, la necesidad”. Es
decir que estaban trabajando en esa empresa porque no tenían opción
distinta.
Terminada la reunión, me fui a mi casa pensando que ese amigo
empresario, realmente no comprendía la responsabilidad tan
grande que tiene como generador de riqueza, ya que era una
simple explotador más de la necesidad de un grupo de
trabajadores que no tenían más opción que trabajar para él; esa
es un forma de violencia pasiva que es tan destructiva como la
que se produce con el uso indebido de las armas.
Lo más insólito de ésta anécdota es que el empresario formaba
parte de la Corporación Cívica de la zona en donde estaba su
empresa y, pregonaba la importancia del trabajo Empresarios-
Estado, con el fin de solucionar los graves problemas de
inequidad que caracteriza a nuestro país; indagué con el
contador cómo era el pago de los impuestos de la empresa y del
empresario y a regañadientes me dijo: “Doctor, no debiera
decirlo, pero aquí pagamos impuestos cuando podemos y eso es
casi nunca”.
Sobra decir que esa empresa no era ni por poco modelo de
productividad o de eficiencia; el empresario siempre se quejaba
que solo trabajaba para pagar impuestos y que cuanto más vendía,
más plata le hacía falta para pagar los compromisos. Sin
embargo, tenía una camioneta que fácilmente excedía los cien
millones de pesos; pertenecía a un club social; uno de sus hijos
estudiaba en una de las mejores universidades de Bogotá y el
otro estaba haciendo una especialización en una prestigiosa
universidad europea, la esposa, por supuesto, tenía un carro de
alta gama último modelo y parecía una joyería ambulante,
luciendo de manera desafiante en su muñeca, cuello y manos,
joyas por varios millones de pesos, pero el día de la “fiesta de
integración”, sin quitarse las joyas, se puso un delantal para
atender a “esa plaga”.
Colombia, siempre se ha caracterizado por ser un país de
derechos. Existen códigos para todo en los cuales se consagran
los derechos de las personas, de las entidades, hasta de los
animales, pero no conozco ningún código que hable de los deberes
de los ciudadanos. Es que para nosotros los deberes son algo que
deben cumplir los demás, ya que en nuestro interno creemos que
la obligación de cumplir no es para nosotros y, como todos
pensamos lo mismo pues no cumplimos citas, llegamos a las
reuniones tarde y es común, que se falte al respeto a las
personas cumplidas (pocas por cierto), a la espera del
incumplido.
Esa, entre otras, es la razón por la cual congestionamos las
calles invadiendo las cebras; nos saltamos las colas o violamos
las normas de tránsito como si fuera un deporte o ensuciamos las
calles botando envolturas o sobrantes de lo que nos comemos.
Recientemente (digo recientemente porque solo hace un par de
años) se empezó a hablar de la Responsabilidad Social
Empresarial (RSE); sin embargo, aún no está muy claro el
concepto. Algunos creen que son responsables socialmente porque
cumplen con todas sus obligaciones legales, otros piensan que lo
son porque practican la caridad cristiana y aunque todo eso
forma parte de un comportamiento ético, no es suficiente para
que yo sea responsable socialmente.
La responsabilidad social trasciende el cumplimiento de los
compromisos legales y contractuales y se extiende al precio y
cantidad justa de los productos, a la solidaridad con el entorno
y a prácticas de producción más limpia, al buen trato con los
trabajadores y al respeto que se les debe como seres humanos.
Atrévase a hacer un Plan de Responsabilidad Social Empresarial
(PRSE) Contar con este plan, contribuye a crear (mejorar) la
imagen interna y externa de su empresa, recuerde que su negocio
solo es posible si tiene quien haga producir las máquinas (por
sofisticadas que sean, siempre requerirán de alguien que las
inicie, programa y apague); ese es su primer socio, pero qué
hace usted con lo producido si no tiene quien lo compre? pero
aún más quien lo consuma. La pobreza, la inequidad, la exclusión
genera consumidores pobres, que no tienen capacidad de consumo.
Un Plan de Responsabilidad Social Empresarial (PRSE), tiene por
lo menos los siguientes componentes[lviii]:
Diagnóstico de la situación actual de Responsabilidad Social
Empresarial (RSE)
Perspectiva Económica
Que se relaciona con los clientes, los proveedores, los gatos
labores, los dueños o socios y el pago de los deberes fiscales y
parafiscales.
Perspectiva Ambiental, que se relaciona con el uso de los materiales, el uso de recursos naturales renovables y no renovables, la biodiversidad; la responsabilidad sobre la emisión de aguas residuales o residuos sólidos y el impacto medioambiental de los productos o servicios.
Perspectiva Social, Tiene tres componentes: Empleo, que se refiere a la creación neta de empleo, a las relaciones laborales y a la seguridad social y la salud. Los Derechos Humanos, relacionados con lo no discriminación, con la no explotación de la mano de obra infantil, con la libertad de asociación y de medición del impacto en las zonas afectadas por la actividad de la empresa. La responsabilidad sobre el producto, tiene relación con la seguridad y salud del cliente, el cumplimiento a las normas de información y etiquetado de los productos; así como las políticas de protección a la intimidad del cliente.
Además de los componentes anteriores para ejecutar un buen
Plan de Responsabilidad Social Empresarial (PRSE), se debe
adelantar un plan de voluntariado, que consigna las iniciativas
y propuestas de los trabajadores, de la dirección de la empresa
y de todos los miembros en general de la organización, en
relación con las comunidades con las que interactúa. A través de
este plan se estimula la participación activad de todos los
estamentos de la empresa en el PRSE.
Pero no basta lo anterior, así como cada día toma más fuerza la
estrategia denominada plan de mercadeo estratégico, para
desarrollar un buen PRSE debe existir un plan de mercadeo que
permita conocer y divulgar las necesidades y prioridades de cada
grupo de interés.
Si usted quiere saber qué es la Responsabilidad Social
Empresarial (RSE), divague un poco, acerca de las siguientes
preguntas, escriba todas las respuestas:
Piense si es usted de los empresarios que no entrega lo que
ofrece ya que es muy usual que le quite unos centímetros o unos
gramos a lo que vende, porque nadie se da cuenta y, yo me gano
unos pesitos.
¿Qué significa para usted la Responsabilidad Social
Empresarial?
¿Qué diferencias hay entre la Moral comercial, la caridad y la
Responsabilidad Social?
¿Qué diferencia hay entre generar riqueza y enriquecerse?
¿Tengo responsabilidades con el entorno?, ¿Cuáles? ¿Las cumplo?
¿Cobro lo justo en mis productos? Y, ¿qué es para usted lo
justo?
¿Soy de los que exijo mis derechos, sin tener en cuenta mis
deberes?
CAPITULO XI
TRABAJE Y HAGA TRABAJAR A SU EMPRESA BAJO UN CÓDIGO DE ÉTICA.
En las relaciones entre el Sector público y el sector privado,
pero ante todo en las relaciones de su empresa con su entorno y
su interno, es fundamental que existan una serie de principios
que regulen de manera explícita la forma de esa relación.
Estos principios son:
Transparencia
El Principio que permite y promueve el conocimiento público de
los procedimientos, contenidos y fundamentos de las decisiones
que adopten las autoridades y los funcionarios de la
administración pública, de manera que las personas conozcan en
forma clara y fehaciente los actos de dichas autoridades
públicas, se conoce como transparencia.
Actitud frente a la Corrupción
Dicen los investigadores sociales, entre ellos el grupo de
Transparencia por Colombia, que han abordado este tema, que la
corrupción le sale al país más costosa que el mismo conflicto
armado que hace muchos años vivimos y, que poco a poco ha
degenerando en actos de narcoterrorismo, lejos de la romántica
lucha ideológica que caracterizó la confrontación armada en los
años cincuenta – sesenta.
Los ladrones de cuello blanco, han expoliado al Estado, sin que
exista una lucha frontal contra ellos y sin que exista una
verdadera sanción social por sus actos. Es usual que se sancione
más a un pobre muchacho que tocó, sin ninguna intención malsana,
las nalgas de una mujer, que a quienes ponen en riesgo la salud
y la educación de miles de colombianos, cometiendo peculado.
Se habla mucho de la corrupción de los funcionarios públicos,
pero no se cuestiona o se sanciona el cohecho[lix].
En ejercicio de mis funciones como Viceministro de Industria y
Comercio, encargado del Viceministerio de Turismo, fui invitado
a un encuentro con periodistas organizado por la Presidencia de
ACOPI en el Centro de Convenciones de Paipa (Boyacá). Como es
usual en mí, había preparado un discurso sobre las bondades del
periodismo especializado en Pymes. Por cuestiones de protocolo,
el turno para mi intervención estaba al final de la agenda, lo
que me dio la oportunidad de oír la participación de los demás
invitados; uno a uno, como si se hubieran puesto de acuerdo,
todos hablaron acerca de la corrupción del sector público;
realmente ofuscado decidí dejar de lado el cuidadoso discurso
preparado e improvisé lo que dije. Después del consabido
protocolo, inicie mi intervención así: Como dice la escritura
quien esté libre de culpa que lance la primera piedra y continué
diciendo: después de oír a mis antecesores me surge una profunda
inquietud acerca de la vieja pregunta de qué fue primero si el
huevo o la gallina, porque yo no estoy muy seguro de que exista
corrupción del sector público sin que existan corruptores en el
sector privado……… a lo largo de mi intervención hice una
comparación acerca del comportamiento de funcionarios públicos y
de empresarios que por ganar una licitación o lograr el pago de
una cuenta de cobro, acudían al pago de una coima, justificando
el hecho, en que solo así se logra lo que su empresa necesita.
Después de más de media hora terminé diciendo: mis queridos
amigos, nadie se corrompe solo, tan bandido es el que peca por
la paga como el que paga por pecar. La reacción del público en
los primeros segundo, fue de un profundo silencio, sin embargo
después recibí una de las aclamaciones más grandes que obtuve en
mi paso por el Ministerio de Desarrollo. Durante la recepción
que se dio a continuación se me acercó mucha gente para
felicitarme por el valor y la franqueza con la que había
hablado.
El tema de la corrupción se ha centrado en el sector público,
dejando de lado la corrupción que se da en el sector privado,
además de la participación de éste en la corrupción de aquel,
como se vio antes.
Recientemente nombrado Gerente General de un pequeño grupo
empresarial que comercializaba colorantes químicos para la
industria textil, al revisar unos pagos del área comercial,
recibí un paquete de cheques cuyos comprobantes no tenían ningún
concepto. Al preguntar al gerente comercial qué era eso, me dijo
Doctor es que se me olvidó decirle que nosotros comisionamos las
compras que nos hacen algunas empresas. Indignado le dije que
bajo mi administración no toleraría ese tipo de comportamientos
y me negué a firmar los cheques; al siguiente mes nuestras
ventas a esas empresas, se redujeron a cero, lo cual implicó una
caída de las ventas de más del 40%. El resto es historia.
Los ejemplos anteriores, son el reflejo de la forma como la
sociedad afronta su responsabilidad no solo frente al Estado,
sino frente a la comunidad que la integra; en este tipo de
relación prima el interés individual sobre el interés de la
comunidad, creando una relación de tipo egoísta, que se
transfiere a las relaciones entre las empresas.
La ética y la responsabilidad social, van de la mano y esta, a
su vez, se relaciona íntimamente con la solidaridad. No se puede
concebir un empresario que tenga en su agenda un Plan de
Responsabilidad Social, si no cumple con los compromisos básicos
derivados de su actividad y si carece del sentido de la
solidaridad como principio de comportamiento. Recuerde el
ejemplo de los dos empresarios del capitulo anterior y considere
si esa es una actitud ética o solidaria y si esos empresarios
cumplían con su parte de responsabilidad social.
Código de Ética
Elaborar un código de ética no es como hacer una lista de
intenciones. Es definir una forma de pensar y de actuar, es
definir unos principios y valores que rijan el comportamiento no
solo de la empresa como persona jurídica, sino de sus socios,
directivos y trabajadores, en relación con el interno y el
entorno.
Qué es un código de ética?
Es la expresión de la voluntad de un grupo social de cumplir con
los principios y respetar los valores que regulan las relaciones
entre las personas y de éstas con las instituciones que
conformar la sociedad a la cual pertenece.
El Código de ética tiene como referente la responsabilidad
ética, es decir la conducta pública por parte de quienes ejercen
un cargo de autoridad, amparada sobre los principios de probidad
y transparencia que respalden la toma de decisiones que dichas
autoridades realizan en los actos públicos que le son propios,
evitando las influencias o presiones indebidas de personas o
grupos de interés[lx].
Cómo construir un ambiente ético en la empresa?
El primer paso para elaborar un código de ética, es crear las
condiciones en la empresa para que las áreas de la organización
y sus miembros (socios, directivos y trabajadores) asuma cada
uno los roles que les corresponda.
Sin entrar en los detalles de un procedimiento, los pasos a
seguir son los siguientes:
Diagnóstico del clima ético (clima ético imperante)
Definición de estándares éticos (comportamiento ético esperado), que a su vez comprende las siguientes acciones:
Capacitación ética
Gobernabilidad de la empresa
Resolución ética de conflictos
Fortalecimiento de los canales de comunicación
Cómo tomar decisiones con sentido ético
Liderazgo ético
Estos pasos y las actividades conexas, le permitirán crear el
ambiente propicio para la elaboración del Código y para que cada
miembro de la organización se apropie de él y asuma el papel que
le corresponda.
Cumplidos estos pasos, ya está en condiciones de elaborar el
Código de Ética, para lo cual se puede utilizar la siguiente
Guía:
Parte I
Qué somos?
Perfil corporativo
Historia de la Empresa
Visión
Misión
Parte II
Objetivos Corporativos
Parte III
Estándares o Principios éticos[lxi]
Parte IV
Valores[lxii]
Parte V
Pautas éticas
La elaboración del Código, debe ser una acción colectiva, ya que
nadie se apropia o acepta, lo que le es impuesto. Para el
efecto, una vez más convoque los grupos de trabajo y explíqueles
cual es, ésta vez, las razones de la convocatoria para trabajar
en comunidad.
Veamos qué son, cómo proceder en los pasos y actividades conexas
y cómo aplicar la guía; sin embargo, tenga en cuenta que la
intención del libro no es explicar en detalle ningún
procedimiento, si no despertar en usted la necesidad de aplicar
los doce principios enunciados de manera que si logro
sensibilizarlo, acuda al apoyo de un experto para
implementarlos.
El primer paso que es el diagnóstico ético, consiste en
evidenciar la forma cómo se relacionan la empresa, los socios,
los directivos y los trabajadores, con el entorno, es decir el
Estado y la comunidad. Para hacerlo acuda una vez más a los
grupos de trabajo y explíqueles el propósito que esta vez, le
lleva a convocarlos. Dígales, que hagan un inventario de la
forma como se manejan las relaciones con los compradores, con
los proveedores, con los competidores, con los mismos
trabajadores y con la comunidad, pídales que exploren si se
tienen prácticas de coimas o pago de comisiones por los
servicios o negocios realizados. Usted, con su grupo cercano o
comité de dirección, analice el resultado del trabajo de los
grupos y haga el mismo ejercicio, pero extiéndalo a la forma
como usted, su empresa y sus socios cumplen los compromisos con
el Estado.
Una vez que evidencie la forma y el trato con los proveedores,
compradores, con la comunidad y el fisco, defina los estándares
éticos de su empresa o los principios[lxiii] que rigen las
relaciones entre su empresa, usted, sus socios y sus
trabajadores y entre sí y con aquellos que constituyen su
entorno, tales como:
Lealtad
Honestidad
Igualdad
Respeto por las diferencias
Austeridad
Respeto a la ley
Conservación del medio ambiente
Definidos los principios, se procede a determinar cuales son los
valores[lxiv] que regirán las relaciones entre la empresa su
interno y su entorno. Un ejemplo de valores son los siguientes:
Solidaridad
Integridad
Innovación
Responsabilidad Social
Fe en el País y confianza en las Instituciones
Conciencia Colectiva
El siguiente paso es el de elaborar las pautas éticas, que
regularán las relaciones con los trabajadores, los clientes, con
los distribuidores, los proveedores, los competidores y con las
autoridades.
Un ejemplo de estas pautas, es la de evitar que, como ocurre con
frecuencia, se sancione a un trabajador que llega tarde y viaja
en bus, mientras que se tolera el retardo de los ejecutivos que
viajan en su propio vehículo.
O, bien promover el buen trato que haga grata la convivencia
entre todos dentro de la empresa.
Complete el código definiendo ¿Quiénes somos? Para lo cual haga
un breve resumen de la empresa, de su filosofía e incluya la
misión y la visión que ya fueron definidas.
En este capítulo la única reflexión que le sugiero es que dada
la complejidad del tema, si usted, vía los principios generales
que le propongo, no puede elaborar el código de ética acuda a un
experto.
¡De ninguna manera deje a su empresa sin un código de ética!
El siguiente capítulo que es el último, le permitirá completar
los doce principios de los que le hablé en la introducción;
después de leerlo no sé qué opine usted pero creo que estará de
acuerdo conmigo en que muy posiblemente es el capítulo que más
retos le presenta, léalo cuidadosamente y procure compartirlo
con la mayor cantidad posible de su gente, recuerde que son sus
socios y se necesitan mutuamente, ellos para tener un ingreso
estable y usted para tener a su empresa produciendo, de manera
que usted pueda cumplir con su función primordial de ser un
generador de riqueza con responsabilidad social.
CAPITULO XII
V.I.A. PRINCIPIO ORIENTADOR DE SU EMPRESA
He tratado de ser elemental en el uso del lenguaje y solo cuando
la complejidad del tema me ha obligado a hacerlo, he utilizado
fórmulas o tecnicismos, por eso aunque V.I.A suene a una forma
de “descrestarlo” creando neologismos, es más simple que eso es
una palabra que está formada por las primeras letras de sus tres
componentes la Visión estratégica, la Innovación y la
Asociatividad. Esta trilogía de principios está en la base de
toda la estrategia para que su empresa se transforme en un
modelo a seguir.
En el capítulo VI se mencionó el tema de la planeación
estratégica, es decir la planeación de largo plazo como una
forma de enfocar su gestión con visión de futuro. La planeación
forma parte de ese intrincado mundo que fácilmente se confunde
con futurología.
La Visión estratégica, no es otra cosa que el ejercicio mediante
el cual la empresa (empresarios + trabajadores) definen una
serie de actividades estratégicas (corto, mediano, largo plazo)
que permitan proyectar el presente hacia el futuro o, bien puede
también definirse como una reflexión del futuro a partir del
presente.
El ejercicio de visión estratégica, parte de la situación actual
de la empresa, continúa con un ejercicio a través del cual se
analizan las debilidades y fortalezas (condiciones inherentes a
la empresa) y las oportunidades y amenazas (condiciones
relativas al entorno); una vez más este ejercicio debe
practicarse con la participación de los grupos de trabajo varias
veces mencionados en este libro.
Con base en el ejercicio practicado proceda a definir la visión
y la misión de su empresa.
La visión no es otra cosa que la situación deseable para su
empresa, en un plazo determinado, y debe ser expresada de manera
sencilla pero precisa, con frases cortas que indiquen hacia
donde se pretende llevar a la empresa en el futuro, futuro que
también tiene que ser definido (tres, cinco, diez años). La
visión tiene que ser flexible, pero controlable, aunque debe
permitir ajustes. En la actual coyuntura de los negocios, todos
en la empresa deben trabajar en función de la visión.
Así mismo la Misión, que se constituye en “la razón de ser de la
empresa” determina la situación probable, es decir la situación
que realmente es factible lograr, pero expresada en función de
actividades realizables y que conduzcan al cumplimiento de las
metas propuestas. La misión equivale a lo que “es la empresa y
lo que hace”, pero también es una declaración que trata de
distinguir a su empresa de las demás.
En la formulación de la misión, debe hacerse hincapié en la
calidad de los productos o servicios y en el valor agregado que
la empresa ofrece a sus clientes.
Solo una clara definición de la misión y propósito hacen posible
establecer objetivos claros y realistas; sin embargo, para
lograrlos también se debe revisar y rediseñar las estructuras
organizacionales.
La misión por lo general se expresa en términos de los productos
genéricos y de su mercado principal, aunque por el significado
que tiene la calidad del servicio, dicho enunciado debe resaltar
el concepto de servicio, lo cual obliga a que “el producto se
defina por lo que hace y no por lo que es”.
Cuando decida elaborar la misión de su empresa, tenga en cuenta,
por lo menos los siguientes requisitos:
Definir lo que es y tiene la empresa y lo que aspira ha ser y
hacer.
Definir el producto en términos del valor o beneficio que su
empresa proporciona al cliente.
Precisar y destacar el concepto del servicio hacia el cliente.
Incluir los principales rasgos distintivos de la empresa.
Formular el enunciado desde la perspectiva de su receptor
primario (el personal de la empresa) para que este la asuma y
contribuya al cumplimiento de las metas.
Debe expresar un equilibrio entre lo general y lo muy
específico.
Complementariamente, procure conocer la evolución del mercado
o mercados de sus productos, el posicionamiento que tienen y los
factores que pueden afectar la situación futura. Hacerlo no es
tan difícil como parece ya que la información que puede
encontrar en la Internet lo posibilita.
¿Pero que es un Plan estratégico? Aunque no me gusta definir
porque las definiciones son el inicio de conflictos entre las
diferentes formas de hacerlo (puede haber tantas definiciones
como personas haciéndolo), creo que es bueno que usted sepa qué
es un Plan estratégico.
De manera simple un plan estratégico es la respuesta a una serie
de preguntas posibles sobre el presente y el futuro de la
empresa, tales como ¿hacia dónde quiero que vaya la empresa?
¿Que factores críticos internos determinarán la clase de empresa
que quiero tener? ¿Qué factores críticos externos condicionarán
el comportamiento futuro de mi sector? ¿Cómo beneficiarme del
cambio en los gustos de los consumidores, tanto a nivel nacional
como internacional? ¿Cómo debe ser el personal de la empresa
para que pueda realizar los proyectos contemplados en el Plan?
¿Quiero que mi empresa sea de clase mundial? Pero ante todo es
el resultado de una visión conjunta y de un trabajo en equipo.
¿Cómo se construye el plan?
Las claves de un buen plan son las preguntas adecuadas que se
hagan y la participación de todos los niveles de la organización
de la empresa. Cuando se quiera estructurar un Plan Estratégico,
no se debe menospreciar a ninguno de los niveles que forman la
organización.
Un buen plan debe ser el resultado de la articulación en una
sola de la visión que está en la mente del equipo para cada una
de sus áreas y que se puede convertir en programas y proyectos
posibles y ejecutables.
Convoque al personal, pídales que se organicen en grupos de
acuerdo con las áreas de trabajo; explíqueles cual es la
intención de la reunión y qué pretende, no lo haga con
tecnicismos, hágalo de manera simple, como por ejemplo dígales
que lo que quiere de ellos es que piensen cómo debe ser su área
de trabajo en cinco años y que proyecten esa visión a la
empresa; terminado esta etapa pídales que piensen en cuales son
las cosas buenas (fortalezas) y las cosas malas (debilidades) de
su área de trabajo y que las proyecten a la empresa, dígales que
escriban tanto la una (la visión) como las otras (fortalezas y
debilidades); pídales que sean sinceros porque en ello va el
futuro de la empresa.
Terminado el ejercicio anterior, solicítele a cada grupo que
haga un plan de acción para su área de trabajo. Es decir pídales
que propongan una serie de actividades para consolidar las
fortalezas y otras para transformar las debilidades en
fortalezas; Reúnase después con el personal más cercano a usted
(grupo de dirección) y repita el ejercicio. Después no antes,
analice con ellos el resultado de la consulta que hizo en todos
los niveles incluyendo el del personal cercano (de dirección);
extraiga los puntos que parecen ser los más comunes, tanto del
personal cercano (de dirección) como del resto del personal
organizado en grupos; del análisis de las visiones obtenga la
visión de la empresa; después, del análisis de las fortalezas
obtenga la misión. A continuación con el grupo cercano (de
dirección), trate de obtener las amenazas y las oportunidades
que tiene la empresa frente al mercado.
Siempre procure dejar constancia escrita de lo que se hace.
Si del análisis se desprende que hay más de tres debilidades y
más de tres amenazas, pídale a cada grupo que priorice las unas
y las otras, deseche las últimas y proceda a trabajar con las
tres primeras.
Pídale a cada grupo, incluyendo el grupo cercano (de dirección)
que proponga las estrategias para convertir las debilidades en
fortalezas y las amenazas en oportunidades
Analice con el grupo cercano (de dirección) las propuestas de
cómo convertir las debilidades en fortalezas y las amenazas en
oportunidades[lxv], convierta las estrategias comunes en un plan
de acción y a éste en un programa de actividades a las cuales le
debe asignar tiempos, recursos, indicadores de resultados y
responsables, así como un plan de estímulos por los
resultados[lxvi]. Reúna nuevamente al personal y hágales saber
el resultado del ejercicio, déles a conocer la visión, la misión
y el plan de acción y explíqueles que se espera de ellos,
¡comprométalos!
Antes de iniciar la ejecución del plan de acción, seleccione y
defina los indicadores, estos deben estar relacionados con el
plan de acción y deben permitir medir el resultado frente al
ahora.
Existe un segundo plan y es el que se deriva de las fortalezas y
las oportunidades[lxvii], el cual tiene la misma metodología del
anterior, aunque la prioridad debe darse al primero ya que los
factores seleccionados y que son críticos, son los que le restan
competitividad a la empresa.
La ejecución del plan no quedaría completa si no se hace
seguimiento; haga de este una actividad permanente y colectiva,
mediante reuniones periódicas de seguimiento de acuerdo con los
grupos que se formaron inicialmente. Recomiende a los grupos que
dejen constancia escrita de los resultados y analícelos de
inmediato con el personal cercano (grupo de dirección). Si hay
desviaciones positivas (exceso de cumplimiento) o negativas
(incumplimiento de las metas) solicite a cada grupo el concepto
sobre lo que pasó y pídales que propongan los correctivos.
Sin embargo, tenga en cuenta que el seguimiento solo es posible
hacerlo si además hemos diseñado unos indicadores de resultados
que permitan hacerlo.
Los indicadores se deben elaborar antes de y no después de……..
Quiero decir con esto que los indicadores deben tener como
referente la situación inicial y permitir conocer como han
evolucionado las áreas involucradas en la medida en que se
cumple con las metas establecidas. Los indicadores son
instrumentos de medición de los resultados de las estrategias y
acciones aplicadas para el cumplimiento de los objetivos y de
las metas del plan de acción.
Si el conocimiento del interno es fundamental, el análisis del
entorno de la empresa, es decisivo porque es éste el que
determina las amenazas y oportunidades. Conocer el
comportamiento de la economía, de la tasa de interés, de la de
cambio, la calificación del riesgo país, cómo se comporta su
sector, qué expectativas hay sobre su comportamiento y sobre las
del país en general, es tan importante como conocer la calidad
de su materia prima.
Acostúmbrese a revisar todos los días, los indicadores
macroeconómicos y los sectoriales, para lo cual puede acceder a
través de la Internet a páginas especializadas que contienen esa
información. ¡Haga de esto un hábito!
Los planes de acción deben comprender actividades de largo y de
corto plazo, que comprometan a la totalidad de la empresa y a
cada una de las áreas involucradas en el Plan, pero así mismo no
deben ser diseñados como un camino único hacia un objetivo
predeterminado; Si bien es cierto que el objetivo(s) debe(n) ser
claro(s), preciso(s) y conciso(s), no es menos cierto que los
caminos para lograrlo(s). no debe(n) ser único(s).
* una opción, no es opción;
* dos opciones, son un dilema;
* tres opciones, dan principio a seleccionar alguna alternativa.
Los componentes del Plan de acción de corto plazo, así como las
estrategias que involucren áreas concretas de la empresa
(Producción, comercial, financiera y administrativa y de
Recursos humanos) es lo que se llama el Plan Táctico.
El anterior diagrama puede parecerle confuso y de difícil
interpretación sin embargo, observe cuidadosamente que contiene
las cuatro áreas básicas de su organización (no importa que
usted no tenga organizada su empresa de esa manera) y de cada
una de ellas se desprenden las actividades que conforman cada
uno de los planes, cuya sumatoria da como resultado el Plan
Táctico. Todos los temas han sido tratados en los anteriores
capítulos.
¿Cómo es su estilo de gerencia?
Ahora bien, ¿actúa usted emocional o intuitivamente? ¿Cree
usted que su estilo de gerencia es más emocional que racional?
Tener emociones no es malo, lo malo está en actuar
emocionalmente. La emoción obnubila la razón y un empresario
tiene que actuar sobre hechos concretos ya que nunca debe
olvidar que su actividad es un negocio que debe generar riqueza
y bienestar.
Al enfrentar una decisión, el empresario debe estar bien
informado, debe tener conocimiento suficiente acerca de su
negocio, de su capacidad competitiva, de la riqueza del capital
humano, de las oportunidades y amenazas del mercado y solo con
base en estos criterios es que debe actuar. Los recuerdos son
expresiones emocionales de lo que pasó, la información
histórica, es el recuento de hechos del pasado que pueden
repetirse en el futuro. Las decisiones de hoy, deben ser la
aplicación o ejecución de un plan y no la expresión de mi
voluntad como dueño. A eso es a lo que yo llamo la inteligencia
empresarial.
La segunda letra de la V.I.A. es la i de Innovación.
La Innovación Llave del Futuro de su Empresa
En los capítulos anteriores el testimonio de mi experiencia
siempre lo relataba al final, sin embargo en este título voy a
narrar de entrada un hecho que me sucedió cuando como
coordinador del equipo que evaluó para el PNUD-OIT el Proyecto
de desarrollo empresarial participativo –PRODEP – tuve que
viajar a Supía (Caldas) para evaluar el impacto del proyecto en
la Cooperativa de Paneleros de Supía.
Cuando solicité apoyo de la gobernación de Caldas, antes había
hecho la evaluación del proyecto sobre una iniciativa de
vendedores ambulantes en Manizales, nadie me quiso acompañar
porque era “zona roja”; viajé entonces solo. Al llegar a Supía
me encontré con un grupo de paneleros (120 para ser exacto) que
había organizado una Cooperativa que se encargaba de comprar y
vender insumos; comprar y vender productos terminados; dar
capacitación y apoyar económicamente al grupo cuando fuera
necesario por calamidad doméstica o económica.
El grupo directivo que me atendió me pidió que les dejara
proponer el programa de trabajo y las visitas a las fincas, ya
que ellos querían mostrar el impacto del proyecto no solo en sus
fincas, si no en la comunidad; aunque el procedimiento no era el
reglamentado, algo en ellos me impresionó y acepté la propuesta.
La primera sorpresa me la lleve cuando fuimos al almacén de
provisión agrícola organizado como cualquier banco de una ciudad
grande, con computadores por todos lados y gente muy gentil
atendiendo a quienes acudían a solicitar los servicios.
Después de una reunión para explicarles los alcances de mi
trabajo me llevaron a una finca en la cual el proceso de
extracción del jugo de la caña (melaza) se hacia con un molino
de piedra movido por un asno que se veía tan cansado y
anacrónico como el resto de la finca. El Trapiche tenía un techo
de paja que se filtraba por todos lados (había estado lloviendo)
y el piso era de barro en el cual se resbalaban las personas que
trabajaban en él; la melaza la transportaban en unas cuchara de
madera que hacia que se perdiera un alto porcentaje del
producto; así mismo el resto del proceso era totalmente
artesanal.
Después me llevaron a una finca que estaba a unos cuantos metros
de la anterior y OH sorpresa, el procedimiento y el aspecto
general del trapiche era totalmente distinto; en ésta, el molino
era electromecánico, el piso estaba encementado y el techo no
filtraba una sola gota de agua; el proceso se hacia por gravedad
y todo los contenedores de la melaza estaban enchapados en
cerámica; además tenían una variedad de moldes para hacer la
panela. Me comentaron que esa finca estaba en proceso de
renovación de la caña porque habían descubierto que la que
tenían sembrada no daba un resultado óptimo en la producción de
panela y que habían obtenido una variedad que casi duplicaba el
rendimiento de la que estaban usando.
La experiencia la repetí en dos fincas más, con el mismo patrón
de la segunda.
Regresamos a la sede de la Cooperativa y allí, me dijeron que
querían mostrarme algunos proyectos que estaban desarrollando
para mejorar la rentabilidad del negocio: Uno el de la panela en
polvo o granulada y otro que fue el que más me sorprendió, el de
una menta endulzada no con azúcar sino con panela, de la misma
textura que la menta blanda de una reconocida empresa de
confites.
Pero, las sorpresas no terminaron ahí, como a las cuatro de la
tarde me invitaron a almorzar y se sentó a mi lado un señor de
unos setenta años de edad muy locuaz y lúcido que me dijo Mi
Doctor “¿Cómo le parecieron las innovaciones que hemos hecho con
la platica que nos dieron?” Y a continuación me dijo “y eso que
nos falta ingresar a la red” (yo para mis adentros me pregunté
de qué red me habla) y el señor como adivinando mi inquietud
continuó diciendo “es que no estar en la Internet, es como si no
existiéramos”.
Ese día entendí claramente lo qué es un proceso de innovación;
espero que usted querido lector, también.
Puse el ejemplo anterior porque cada vez que hablo de innovación
con empresarios de las PYME, su reacción es que “eso es para la
gran empresa” y me dicen “no ve que es muy complicado y costoso”
Al otro lado de esta experiencia, está el caso de un empresario
de una pequeña empresa de metalmecánica, que me dijo un día que
lo visité, que lo apoyara en un proyecto de innovación de su
empresa, la cual tenía tres tornos horizontales un torno
vertical, un cepillo para metal, un taladro vertical y creo que
una dobladora. La idea era adaptar las máquinas herramientas a
un sistema de control numérico, con el fin de mejorar la
velocidad de respuesta para sus clientes; le pregunté que con
qué capacidad instalada estaba operando y me dijo que con el
20%; es decir que tenía improductivo más de la mitad de su
equipamiento; solo se me ocurrió una pregunta: ¿Crees que se
justifica hacer lo que quieres antes de incrementar el uso de tu
capacidad instalada? Se me olvidó anotar que las máquinas
trabajaban dos días a la semana.
Con los dos ejemplos anteriores lo que quiero es ilustrar dos
procesos de innovación uno de los cuales fue exitoso y el otro
que no tenía sentido bajo las circunstancias en la que se
encontraba la empresa, ya que bien pudo convertirse en un gasto
que en lugar de impulsar su desarrollo, hubiera comprometido su
flujo de caja al hacer impagable el costo de las adiciones a los
equipos.
Pretendo a continuación proponer un concepto acerca de la
innovación, definida como Un proceso continuo de transformación
de la empresa mediante la apropiación de nuevo conocimiento,
centrado en el concepto de las organizaciones que aprenden
permanentemente y en la creación de una nueva cultura
empresarial, que permita incrementar su productividad y su
competitividad.
Indudablemente que el proceso de aprendizaje no solo debe ser de
carácter horizontal, sino vertical de manera que todos los
niveles participen activamente en la generación del nuevo
conocimiento, el cual debe comprometer a toda la cadena de
producción de la empresa.
La cultura organizacional se transforma, entonces, en una nueva
ideología del conocimiento y en nuevas capacidades empresariales
para conquistar y permanecer en mercados competitivos. Así mismo
potencia valores y principios de ética, calidad, responsabilidad
social y desarrollo humano sostenible[lxviii].
La gerencia moderna consiste en la creación de una mentalidad
innovadora, enfocada hacia el aprendizaje permanente que sirva
de sustento al crecimiento de la competitividad empresarial en
el largo plazo, he ahí el gran papel del empresario que pretenda
asegurar la supervivencia y la sostenibilidad de su
empresa[lxix].
El conocimiento como motor de los procesos de construcción de
ventajas competitivas demanda no solo un replanteamiento de las
condiciones en que se dan hoy los procesos de producción, sino
de todo el engranaje operativo, administrativo y funcional de
las empresas. La innovación es un proceso continuo y como tal la
empresa debe estar adaptada para acometer las transformaciones
que este proceso determina. Pero así como es un proceso
continuo, también es un proceso planeado y no el resultado del
azar, una empresa innovadora es aquella que realmente logra
crear y sostener una cultura innovadora.
Por esta razón, se requiere una nueva concepción de lo que es la
empresa lo cual implica la definición de nuevas estructuras
organizacionales más flexibles, que comprendan la empresa como
un todo indivisible y no como compartimientos estanco o islas de
poder, que facilite la toma de decisiones acertadas, no solo en
el momento requerido, sino también en cualquier punto de la
cadena de valor, una organización en la cual todo y todos
generen procesos de innovación, mediante un estímulo permanente
a la creatividad.
Los principios que definen una buena organización son:
1. División del trabajo.
2. Autoridad.
3. Disciplina.
4. Unidad de mando.
5. Unidad de dirección.
6. Subordinación de los intereses particulares al interés
general.
7. Remuneración justa
8. Centralización y/o descentralización.
9. Jerarquía.
10. Orden.
11. Equidad.
12. Estabilidad del personal.
13. Innovación y creatividad. Y no por estar de último en la
lista de principios, es el menos importante.
La creatividad es la habilidad de diseñar, desarrollar y crear
cosas nuevas y, es una de las características que distingue a
nuestra mano de obra; sin embargo por el falso prejuicio de que
es “un obrero”, desperdiciamos un alto porcentaje de este
potencial que se encuentra al alcance de nuestras manos. Es muy
importante dentro de los procesos de innovación oír a quien
tenga una idea original. No castremos la creatividad de nuestros
trabajadores porque no sabemos discernir una propuesta creativa
de una simple bufonada.
Por último, aprenda a distinguir cuales son las categorías de
proyectos de innovación, ya que todas las áreas de su empresa
pueden ser objeto de proyectos de innovación:
Innovación de Gestión, que implica áreas como el mejoramiento
continuo, el control de calidad, la organización del trabajo y
el mejoramiento gerencial.
Innovación en procesos, que comprende la mejora en los procesos
productivos, incremento de la productividad y producción más
limpia.
Innovación en productos, tales como el diseño y elaboración de
nuevos productos con características que garanticen un exitoso
posicionamiento en los mercados externo e interno, de manera tal
que eleven la competitividad de las unidades productivas.
Innovación en servicios tecnológicos y capacitación, en esta
área se puede mejorar o introducir un servicio tecnológico o
capacitar al personal en nuevas técnicas de producción y
control.
Después de leer este capítulo, deténgase un rato para responder
a las siguientes preguntas:
¿Sabe usted qué es innovación? Si su respuesta es sí, ¿comparte
los conceptos del autor sobre la innovación? Si su respuesta es
no, intente escribir su propio concepto.
¿Conoce o puede inferir los objetivos de la innovación?
¿Es o puede ser su empresa innovadora? Si su respuesta es no,
diga por qué y escríbalo. Si su respuesta es sí, diga en qué
campos o áreas de la empresa puede desarrollar proyectos de
innovación, escríbalo.
¿Cree usted que la innovación es privilegio de las grandes
empresas? Si la respuesta es sí, diga por qué su empresa no
puede ser innovadora, escríbalo.
¿Cree usted que la estructura organizacional actual de su
empresa, es favorable a la innovación)? Cualquiera que sea su
respuesta diga por qué y escríbala.
Vuelva otra vez sobre los 13 principios de una buena
organización; analícelos y diga, en orden de importancia, cuales
de esos principios se aplican en su empresa, escríbalos.
Está universalmente demostrado que la fortaleza de las MIPYME,
es directamente proporcional a su capacidad de generar alianzas,
es decir a su capacidad de asociarse.
Ese es pues el tercer título de este capitulo
La Asociatividad, instrumento de competitividad
Qué fácil es hablar de este tema, pero qué difícil es lograr que
los empresarios y sus empresas reemplacen de su léxico el
concepto de competencia por el de coopetencia, porque en esencia
esta última expresión es principio y fin de la asociatividad.
La asociatividad no es otra cosa que cooperar para poder
competir. Cuan simple es el concepto, pero qué complejo es
asumirlo.
El modelo asociativo que se observará a continuación es
complejo, pero a la vez refleja un proceso mediante el cual las
empresas van creando las condiciones necesarias para resolver
las dificultades que impiden el trabajo en comunidad entre
ellas.
Más que un modelo asociativo, tal vez debemos hablar de
comunidades empresariales, ya que la asociatividad no es otra
cosa que poner en común dificultades, problemas o situaciones,
que se resuelven mediante estrategias o acciones diseñadas,
desarrolladas y ejecutadas comunitariamente.
También, es común hablar de las redes empresariales o redes
productivas, que no son homogéneas, articulan empresas teniendo
en cuenta las diferencias y la especialización que logran al
encajar varios tipos de empresas[lxx]
Marco Teórico
Modelo Asociativo[lxxi]
No voy a ceder a la tentación de extenderme en la explicación
del modelo porque rompería con la unidad metodológica que he
procurado sostener a lo largo del libro. Mis pretensiones no van
más allá de lo que hasta ahora he hecho y que no es otra cosa
que la de crear espacios de reflexión sobre temas que mejorarán
con absoluta seguridad la gestión de sus empresas, en la medida
en que usted se apropie de ellos y los practique[lxxii].
De todas formas el modelo es un proceso que deben recorrer las
empresas que decidan superar el síndrome de la autarquía
empresarial y decidan recorrer el camino del trabajo en común,
desarrollando el concepto de coopetencia, que reemplace el
enfoque tradicional de la competencia. La coopetencia, no es
otra cosa que la comunidad de esfuerzos para competir, como lo
afirmé anteriormente.
La coopetencia, concepto que se tomó de una palabra inventada
por Ray Noorda[lxxiii], <co-opetition>, está fundamentada en la
teoría de los juegos[lxxiv] que busca complementar la
cooperación y la competencia, lo cual hace que “el negocio sea
la cooperación cuando se trata de crear una torta y competencia
cuando ésta se va a repartir”.
Al respecto, recuerdo que una de las primeras veces que presenté
el tema de la asociatividad, entregué la presentación para que
la montaran en el computador y OH, sorpresa cuando empecé la
presentación, encontré que en lugar de coopetencia, aparecía
competencia. La persona que me estaba apoyando (no conocía el
tema), pensó que me había equivocado y corrigió la expresión que
consideró equivocada; es decir, pensó que la expresión
coopetencia, era una equivocación.
La asociatividad es cuanto más difícil, cuanto más pequeña sea
la empresa; el empresario de pequeñas empresas, es por lo
general celoso de lo que cree que es su “Now How” es decir del
conocimiento que cree haber creado y acumulado durante los años
de existencia de la empresa. Esta actitud defensiva origina
desconfianzay profundiza el individualismo, tanto como la falta
de visión estratégica que consolida una cultura empresarial que
“mira hacia adentro” y que pone a las empresas a competir entre
ellas y no a competir, para fortalecerse frente a la competencia
“real” proveniente de terceros países.
La asociatividad en cualquiera de sus fases y modalidades, es la
estrategia más efectiva no solo para el mejoramiento de la
competitividad de las empresas de menor tamaño, sino para
resolver los factores que hacen de las empresas verdaderos
templos del individualismo.
A través de la inmersión en procesos asociativos, el empresario
descubre que su empresa no es tan diferente de las demás como él
creía y que las ventajas creadas por su habilidad, no existen.
En otras palabras descubre que estuvo compitiendo durante muchos
años contra molinos de viento creados por la desconfianza y el
individualismo, disputándose una torta del mercado que estaba a
su alcance, desperdiciando el mercado “real” que trasciende su
visión miope del negocio. He ahí la importancia de conocer ¿cual
es su negocio? y por consiguiente de conocer ¿cual es el mercado
en el que su empresa debe competir?
Pero, qué otras razones existen para asociarse? Es muy posible
que en la medida en que decida explorar en los mercados
externos, su empresa requiera de cambios e inversiones que no
estén a su alcance; pero también es muy probable que el nivel de
producción de su empresa no sea suficiente para atender las
demandas de los potenciales compradores extranjeros. Frente a
estos retos de difícil respuesta, es muy posible que la
asociatividad sea la respuesta.
La compra de equipos y la adquisición de nuevas tecnologías,
costosas y que demandan niveles de inversión muy grandes y
volúmenes de producción muy altos, son más factibles si a través
de esquemas asociativos yo comparto con otros los costos, la
producción y por ende los mercados; mercados a los cuales no
tendría acceso de manera individual.
Los retos que la competitividad exigen bajo los nuevos
paradigmas del mercado, tales como la modernización, el
mejoramiento continuo, las buenas prácticas de manufactura, las
buenas prácticas administrativas, la producción más limpia, el
aseguramiento de la calidad y los sellos de producto, son
condiciones de la nueva competitividad empresarial que es mucho
más viable bajo formas asociativas.
Déjeme terminar contando otra de mis anécdotas: Una pequeña
empresa de confección de camisetas, participó en una Misión
Comercial y tuvo la ocasión de acceder a un comprador de sus
productos, para distribuirlos en el país de destino de la
misión, la calidad y el precio eran muy atractivos y el
comprador le colocó un primer pedido por doscientas mil
camisetas. El empresario sorprendido le preguntó al comprador
cual era el tiempo que tenía para despacharle y éste le
respondió que era un primer pedido mensual. El empresario solo
producía veinticinco mil camisetas mes y estaba produciendo al
60% de su capacidad. El empresario no pensó sino en su capacidad
de producción y desistió del negocio.
Lo más desconcertante es que había en el mercado cinco empresas
que no solo producían el mismo producto, con calidad y precios
similares, si no que tenían niveles de producción parecidos.
¡Piénselo y vincúlese a cualquiera de las formas asociativas que
los gremios o las Cámaras de Comercio ofrecen, usted sólo no
puede hacerlo!
CAPITULO XIII
CREE SU PROPIO SISTEMA DE GESTIÓN
Si usted ha hecho una lectura juiciosa de todos y cada uno de
los capítulos del libro y ha atendido los consejos que he
tratado de darle como principios de comportamiento para una
buena gestión de su empresa, con seguridad podrá “armar su
propio modelo de gestión”, con énfasis en el mejoramiento
continuo.
Sistema de gestión y certificación
Usted habrá observado que, hasta ahora, no he hecho ninguna
mención a los sistemas de aseguramiento de la calidad o a los
procesos de certificación y la razón es porque creo que los
procesos de certificación, sin la creación de un modelo de
gestión, es incompleto y no produce los efectos que busca
producir en las empresas que deciden certificarse. He podido
detectar, y esto puede parecer una gran faloria, que el efecto
de la certificación en muchas empresas, se limita a la
documentación de los procesos y no al cambio cultural que está
implícito en ella; en otras palabras el efecto sobre la empresa
es lo que se llama el efecto imitación, es decir que “lo hago
porque otros lo han hecho” o porque tener el certificado, es un
requisito para acceder a un mercado o negocio.
Si reflexiona sobre lo que leyó, puede hacer de su empresa un
paradigma de la organización centrada en la calidad: Calidad de
la organización, calidad de los procesos y de la producción,
calidad de los servicios de pre venta y post venta, etc.,
debidamente documentados. Los sistemas de gestión de calidad
tienen que ver con la evaluación de la forma como se hacen las
cosas y de las razones por las cuales se hacen, precisando por
escrito la manera como se hacen, registrando los resultados para
demostrar que se hicieron[lxxv].
Tenga en cuenta que en la literatura administrativa cuando se
habla de sistemas de gestión se refiere a los sistemas de
calidad de la serie ISO (9000, 14000, 18000, 22000, etc.), Sin
embargo, es bueno diferenciar el sistema de gestión de la
certificación.
Cómo crear un sistema de gestión
Para crear su sistema de gestión, proceda de la siguiente forma:
Identifique los procesos relacionados con el Core Business de su
empresa (ver capítulo I). Tenga en cuenta que estos procesos no
se deben delegar o contratar con terceros, son la razón de ser
de su empresa y solo ella puede y debe ejecutarlos[lxxvi].
Identifique los procesos de dirección que garantizan la toma de
decisiones y la definición de los principios directrices.
Clasifique los procesos de Dirección.
Identifique los procesos administrativos
Identifique los procesos de producción
Identifique cualquier otro proceso que adicione valor en la
organización.
Proceda a documentarlos (en este punto es muy útil el apoyo de
pasantes universitarios de las áreas de ingeniería industrial o
administración).
La documentación de los diferentes procesos es indispensable
para empezar a crear no solo cultura sino memoria empresarial,
lo que no se escribe se olvida y la empresa que no tiene memoria
documental, no tiene cultura empresarial.
Es usual oír decir que el principal valor de una empresa es el
“know how” es decir el conocimiento necesario para hacer las
cosas bien; sin embargo, también es muy común que ese
conocimiento esté en cabeza de personas que lo tienen en su
memoria es lo que yo llamo un conocimiento “endógeno individual”
que solo pertenece a cada persona y que no ha hecho tránsito
hacia la comunidad, para convertirse en conocimiento “exógeno
empresarial”. El conocimiento “endógeno individual”, nace y se
queda en las personas y obviamente se va con ellas. Solo el
conocimiento “exógeno empresarial” debidamente documentado, es
el que perdura en las empresas y constituye la cultura y el know
how.
El Mejoramiento Continuo[lxxvii]
Abell, D. (1994), da como concepto de Mejoramiento Continuo una
mera extensión histórica de uno de los principios de la gerencia
científica, establecida por Frederick Taylor, quien afirmaba que
todo método de trabajo es susceptible de ser mejorado.
Es evidente que las tendencias mundiales muestran cómo las
naciones se integran en comunidades que buscan fortalecerse
mutuamente y fusionar sus culturas, esta integración va mas allá
de tratados de libre comercio, apertura de importaciones y
exportaciones, delimitación de políticas unificadas sobre el
sector privado y penetra en la vida cotidiana de los miembros de
la sociedad, en las prácticas de las organizaciones y genera
cambios sustanciales en la forma de vida del hombre moderno.
La integración busca también la consolidación de bloques que
aspiran a tener la hegemonía política, militar, ideológica en el
reordenamiento internacional. El resultado de este proceso es un
nuevo mapa económico, ideológico y político donde claramente se
diferencian los países altamente competitivos y por consiguiente
privilegiados en el mercado mundial. Este panorama nos muestra
claramente como las reglas de la competitividad han cambiado, el
rompimiento de fronteras en el ámbito geográfico, insita a un
rompimiento en las mentalidades y una serie de imperativos que
debemos atender si queremos trascender la condición de país
periférico y en vía de desarrollo (Capítulo V).
Penetrar en este nuevo orden implica reconocer el papel del
conocimiento y de la información como generadores de desarrollo.
Ahora mas que nunca es necesario asumir que el conocimiento y
quien posee la información tiene poder en el plano empresarial,
es claro el papel protagónico del conocimiento en el crecimiento
de los sectores productivos, el conocimiento aplicado, la
capacitación y calificación de mano de obra, los niveles cada
vez mas especializados de división del trabajo, las habilidades
y capacidades altamente calificadas requeridas para un optimo
desempeño, la sistematización de practicas empresariales
convertidas en modelos de gestión, los nuevos métodos y técnicas
administrativas, entre otras son indicadores de la relación
intima entre conocimiento, el manejo racional de la información
y el crecimiento empresarial (Capitulo IX).
Para llevar a cabo este proceso de Mejoramiento Continuo tanto
en un departamento determinado como en toda la empresa, se debe
tomar en consideración que dicho proceso debe ser: económico, es
decir, debe requerir menos esfuerzo que el beneficio que aporta
y acumulativo es decir que la mejora que se haga permita abrir
las posibilidades de sucesivas mejoras a la vez que se garantice
el cabal aprovechamiento del nuevo nivel de desempeño logrado.
La importancia de esta técnica gerencial radica en que
contribuye a mejorar las debilidades y afianzar las fortalezas
de la organización, procurando ser más productivos y
competitivos en el mercado al cual pertenece la empresa; por
otra parte, las organizaciones deben analizar los procesos
utilizados, de manera tal que si existe algún inconveniente
pueda mejorarse o corregirse; como resultado de la aplicación de
esta técnica, es muy probable que su empresa crezca dentro del
mercado y llegue a convertirse en líder del sector.
La búsqueda de la excelencia comprende un proceso que consiste
en aceptar un nuevo reto cada día; dicho proceso debe ser
progresivo y continuo; debe incorporar todas las actividades que
se realicen en la empresa a todos los niveles, así como a todas
las personas, sin excepción. El proceso de mejoramiento es un
medio eficaz para realizar transformaciones positivas que van a
permitir ahorrar dinero tanto para la empresa como para los
clientes, ya que las fallas de calidad cuestan dinero. Asimismo
este proceso implica la inversión en nueva maquinaria y en
equipos más eficientes, el mejoramiento de la calidad del
servicio a los clientes, el aumento en los niveles de desempeño
del recurso humano a través de la capacitación continua, y la
inversión en investigación y desarrollo que permita a la empresa
estar al día con las nuevas tecnologías requeridas por su
empresa y que no son necesariamente tecnologías de punta
(Capítulo XII).
La base del éxito del proceso de mejoramiento es el
establecimiento adecuado de una buena política de calidad, que
defina con precisión lo esperado por los empleados. por los
clientes y por los socios; así como también de los productos o
servicios que sean brindados a los clientes. Dicha política
requiere del compromiso de todos los miembros de la
organización, la cual debe ser redactada con la finalidad de que
pueda ser aplicada a las actividades de cualquier empleado,
igualmente que pueda aplicarse a la calidad de los productos o
servicios que ofrece la empresa, para lo cual se requiere
establecer claramente los estándares de calidad y los
indicadores que faciliten el seguimiento y la medición del
impacto que produzcan las transformaciones que se requieran.
Para la implantación de una política de calidad, es necesario
que los empleados tengan los conocimientos y las herramientas
requeridas para conocer las exigencias de los clientes y de los
procesos, para que de esta manera se puedan ofrecer productos o
servicios que satisfagan o excedan las expectativas de todos y
cada uno de los actores (Capítulo II).
La calidad total no solo se refiere al producto o servicio en
sí, sino que es la mejoría permanente del aspecto
organizacional, asimilando a la empresa a una máquina
gigantesca, donde cada trabajador, desde el gerente, hasta el
trabajador del más bajo nivel jerárquico está comprometido con
los objetivos empresariales.
Para que el proceso de mejoramiento continuo se logre a
plenitud, es necesario que se rescaten los valores morales
básicos de la sociedad y la empresa forma parte de ésta, razón
por la cual es fundamental que se actúe bajo los principios de
un código de ética (Capítulo XI); así mismo, en los procesos de
transformación que demande el mejoramiento continuo, el
empresario juega un papel fundamental, empezando por la
educación previa de sus trabajadores para conseguir una
población laboral más predispuesta, con mejor capacidad de
asimilar los problemas de calidad, con mejor criterio para
sugerir y aceptar las transformaciones que la empresa requiera,
en todos los procesos (Capítulo VIII).
Plan estratégico y Plan táctico
En el capítulo XII mencioné la importancia de tener un Plan
estratégico y su consecuencia inmediata el Plan Táctico. Estos
dos planes complementan el modelo de Gestión que le propongo
establecer en su empresa, con el fin de convertirla en una
empresa de Clase Internacional.
Breve Historia Económica de Colombia, Editorial UDES, 2001; El
comercio Internacional, una visión Global, Editorial UDES, 2001.
[ii] Micro y pequeña empresa.
[iii] En el caso de empresas existentes, el Plan de Negocios
debe ser un Plan de desarrollo de la empresa.
[iv] En el caso de empresas existentes, la Investigación de
Mercados debe ser un Plan de Mercadeo.
[v] Núcleo o corazón del negocio.
[vi] Peter Drucker, el gurú de la administración moderna muerto
recientemente, afirmaba que esta es una de las tres preguntas
clave que se debe hacer un empresario.
[vii] Tratados de Libre Comercio.
[viii] Según datos a Diciembre de 2005 en USA las ventas por
Internet llegaron a US $30.000 millones.
[ix] Juan Alfredo Pinto, Presidente Nacional de ACOPI, lo llama
MERCADOS DE ENSUEÑO
[x] El 20% de los bienes que produzco y que constituyen el 80%
de mis ventas.
[xi] El indicador de productividad laboral (IPL), relaciona un
índice de producción real con un índice de horas de trabajo:
IPR
IPL = ----------- En donde, IPL es índice de productividad; IPR,
es índice de producción real y IHT, es índice de
IHT horas de trabajo en el sector.
[xii] Todo empresario debe tener su PLAN DE VIDA.
[xiii] ¿QUÉ ES ABC?
El ABC (siglas en inglés de "Activity Based Costing" o "Costo
Basado en Actividades") se desarrolló como herramienta práctica
para resolver un problema que se le presenta a la mayoría de las
empresas actuales. Los sistemas de contabilidad de costos
tradicionales se desarrollaron principalmente para cumplir la
función de valoración de inventarios (para satisfacer las normas
de "objetividad, verificabilidad y materialidad"), para
incidencias externas tales como acreedores e inversionistas. Sin
embargo, estos sistemas tradicionales tienen muchos defectos,
especialmente cuando se les utiliza con fines de gestión
interna.
El modelo de costo ABC es un modelo que se basa en la
agrupación, en centros de costos que conforman una secuencia,
del valor de los productos y servicios de la actividad
productiva de la empresa. Centra sus esfuerzos en la gerencia,
de forma adecuada, de las actividades que causan costos y que se
relacionan a través de su consumo con el costo de los productos.
Lo más importante es conocer la generación de los costos para
obtener el mayor beneficio posible de ellos, minimizando todos
los factores que no añadan valor.
¿Qué es y qué objetivos persigue el ABC/M?
Se podría afirmar que es un sistema de gestión "integral" que nos permite conocer el flujo de las actividades realizadas en la organización, que están consumiendo los recursos disponibles y que por lo tanto incorporan o imputan costos a los procesos.
Las características que definen este sistema son:
1. Es un sistema de gestión "integral", del que se puede
obtener información de medidas financieras y no financieras que
permiten una gestión óptima de la estructura de costos.
2. Permite conocer el flujo de las actividades, de tal manera
que se pueda evaluar cada una por separado y valorar la
necesidad de su incorporación al proceso, con una visión de
conjunto.
3. Proporciona herramientas de valoración objetivas para imputar
los costos a los procesos.
[xiv]Más que competencia la Gran Empresa puede ser una
oportunidad de mercado para las PYME a través de mecanismos de
subcontratación, que se estudiarán en próximos capítulos.
[xv] Se dice que una empresa no es viable cuando produce
pérdidas operacionales.
[xvi] 1942
[xvii] Joseph Alois Schumpeter (1893-1950) Economista de origen
austriaco nacionalizado en USA, uno de los más prestigiosos e
influyentes economistas del Siglo XX.
[xviii] George Chetochine, gurú de los establecimientos
comerciales a nivel mundial afirmó lo siguiente en el marco de
GONDOLA 2005: “Los Hipermercado tienden a desaparecer porque la
gente quiere tiendas más especializadas…. este proceso irá de la
mano de una revolución en el mercadeo de los productos para
fomentar la demanda que no dependerá de las marcas o de los
precios sino de otros factores…. Los precios ya no serán los
determinantes, entrar en una guerra de precios sería un
suicidio”.
[xix] ACOPI, Asociación Colombiana de Medianas y Pequeñas
Empresas.
[xx] Definidas según la Ley 905 de 2004, como actividad con
menos de diez trabajadores y activos totales hasta de 500 SMMLV.
[xxi] ANTECEDENTES: El CONTRATO DE FRANQUICIA tal y como se
conoce en la actualidad, es un fenómeno relativamente nuevo.
Aunque históricamente las franquicias han sido utilizadas como
medio para la prestación de servicios públicos, solamente en
este siglo han sido utilizadas por el sector privado como un
sistema de mercadotecnia aplicado a bienes y servicios.
El desarrollo del concepto de franquicias se remota al siglo
XII. Sin embargo, existen dos épocas muy marcadas en el
desarrollo de las franquicias como sistema comercial y de
negocios: la primera, a partir de la segunda mitad del siglo XIX
y principios del XX y la segunda desde la posguerra hasta
nuestros días.
2.1.1 Antecedentes en la Edad Media. El origen
de la palabra franquicia se remonta a la edad media, época en la cual un
soberano otorgaba o concedía un privilegio a sus súbditos, quienes en
virtud del mismo podían realizar actividades tales como la pesca y la
caza, reservadas en todo caso a determinadas zonas del reino. Tales
autorizaciones o privilegios se designaban utilizando el termino
"franc". Así mismo en Francia, las ciudades con "cartas francas" eran
aquellas que tenían privilegios especiales que les garantizaban ciertas
libertades o autonomías, tales como la dispensa permanente de pagar
tributos al Rey o al señor de la región.
Igualmente en esa época la Iglesia Católica concedía, a ciertos señores
de tierras, autorizaciones para que actuaran en su nombre, en la
recolección de los diezmos debidos a la iglesia, permitiendo que un
porcentaje de lo recaudado fuera para ellos a título de comisión y el
resto para el Papa.
2.1.2 El inicio de la Franquicia en la Época
Moderna. El primer antecedente de franquicia en los Estados Unidos fue
probablemente el otorgamiento a particulares, por vía legislativa para
la explotación de algunos servicios públicos o "public utilities" como
fue el caso de los ferrocarriles y los bancos.
Aunque el otorgamiento de estos derechos implicaba vigilancia
administrativa sobre la operación de los servicios, el derecho exclusivo
de explotación permitía a los particulares obtener significativas
ganancias.
De esta manera, las franquicias realizadas por el gobierno constituyeron
un medio para desarrollar la prestación de esos servicios de una manera
rápida y sin la utilización de dineros o fondos públicos.
2.1.3
Primeros Sistemas de Franquicias. En los Estados Unidos durante la
década de 1850 a 1860, la Singer Sewing Machine Company resolvió cambiar
su estructura básica de funcionamiento, estableciendo una red de
concesionarios / vendedores a quienes se les cobraba una participación
por el derecho a distribuir sus máquinas de coser en territorios
específicos debido a los altos costos laborales que implicaba el
sostenimiento de numerosos vendedores directos. Aunque Singer mantuvo
este esquema tan solo por diez años, haciendo a Singer una de las marcas
mas reconocidas en el territorio norteamericano, sembró las bases del
actual sistema de franquicias, habiendo sido ésta, una Franquicia de
Producto y Marca, dando origen a los elaborados sistemas de franquicias
con que contamos actualmente.
No obstante lo anterior, la utilización masiva del sistema de
franquicias por el sector privado comenzó en Norteamérica en 1865, al
finalizar la Guerra de Sucesión, como forma de expansión de las
actividades de los industriales del norte en colaboración con viajeros y
comerciantes del sur y oeste.
Tal es el caso de las compañías manufactureras que en ausencia de capital y de personal capacitado para desarrollar y operar establecimientos minoristas, otorgaban derechos exclusivos de distribución a comerciantes independientes.
En 1898, la
General Motors adoptó un sistema similar, ya que no contaba con los
recursos para abrir puntos de comercialización propios, viéndose en la
necesidad de otorgar concesiones, sistema exitosamente utilizado en la
industria automotriz de hoy en día. Las compañías petroleras y de
autopartes siguieron el ejemplo de las dos anteriores, logrando con este
sistema expandir la distribución de sus productos, sin capital ni
riesgos propios.
En esta misma época la industria de gaseosas comenzó a utilizar
igualmente el sistema de franquicias. En este caso, una embotelladora
(franquiciado) recibía el concentrado, o el derecho a producir el
concentrado, mediante la utilización de una fórmula, junto con el
derecho a producir las gaseosas, identificadas con la marca del
franquiciador y distribuirlas en un área exclusiva.
Por su parte, el franquiciador realizaba la publicidad, el mercadeo y otros servicios de apoyo, exigiéndole al franquiciado la producción de las gaseosas, obviamente bajo estrictos criterios de calidad previamente definidos.
En 1899, mediante la utilización de este sistema, la empresa Coca-Cola se convirtió en la primera embotelladora del mundo. Para esa época, Coca-Cola operaba directamente sus fuentes de soda donde expendían su producto. Sin embargo, algunos inversionistas lograron convencer a la firma para que les otorgara el derecho a proveerse, por parte de Coca-Cola, del concentrado necesario para embotellar la bebida en las instalaciones del franquiciado, quien se encargaría de distribuirla a nivel regional. El franquiciado, absorbía así el 100% del costo de instalación se encargaba de su manejo, a cambio de recibir el concentrado necesario para el producto y el apoyo publicitario centralizado.
Conforme crecía la demanda del producto, los franquiciados de Coca-Cola vendieron a su vez franquicias a otros. De esta manera, subfranquiciaron el negocio, de forma que adquirían de Coca-Cola el concentrado que luego, con un sobreprecio, revendían a sus subfranquiciatarios. De este modo suplieron la falta de recursos y de habilidad administrativa necesarios para llegar directamente a todo el mercado nacional.
Hacia 1929, el primer ensayo de la General Motors fue seguido por otras compañías del sector automotriz que buscaba evitar la aplicación de las leyes antimonopolio que prohibían la integración vertical de los vendedores con los fabricantes de automóviles. En ese año, la general Motors perfecciono su política inicial y diseño un contrato que asociaba con mas libertad a revendedores, constituyendo así el primer modelo de contrato de franquicia en los Estados Unidos.
En 1921, la empresa Hertz Rent a Car resolvió ampliar su red de distribución a través de concesiones similares a las franquicias, siendo hoy, entre otras, líder mundial en el servicio de arrendamiento de vehículos, con mas de 370 franquicias otorgadas y 1076 puntos de operación de servicios.
Paralelamente en Francia, en ese mismo año, la fábrica de lanas "La Lainiere de Roubaix" trataba de asegurar salidas comerciales para la producción de una nueva planta y para tal efecto, se asocio con un número de detallistas independientes ligados por un contrato que les garantizaba la exclusividad de la marca en un sector geográfico determinado.
Por la importancia de estos hechos, ocurridos en Estados Unidos y Francia en forma simultanea, es que muchos expertos en el tema sitúan en 1929 el nacimiento del sistema de franquicias.
El tema de las franquicias se convirtió en un objetivo estratégico de ACOPI BOGOTÁ – CUNDINAMARCA, razón que llevó a las directivas a organizar y realizar EXPOFRANQUICIAS, evento que se repetirá anualmente. Recientemente ICONTEC aprobó la Guía #126 que establece los principios generales para la fase precontractual de las Franquicias en Colombia”.
[xxii] Empresa Multinacional Española.
[xxiii] Metodología diseñada por la Corporación Xerox en 1982
con el nombre de Benchmarking Competitivo, como un proceso para
entender a los competidores y no competidores, separando los
métodos comunes en funciones similares.
[xxiv]¿ Es un cliente con una relación creciente, estática o
decreciente?
[xxv] Segmentar es dividir el mercado de acuerdo con un perfil o
característica dominante (edad, nivel de ingresos, zona
geográfica, etc.)
[xxvi] Método aplicable solo a empresas que tengan una
estrategia de mercadeo electrónico (Portal o Página Web).
[xxvii] Es la suma de la totalidad de los pedidos facturados +
los dejados de facturar por falta de producción + los pedidos
sin despachar cancelados por el cliente, en un trimestre,
semestre o año o en un período más larga.
[xxviii] Destruir mercados, quebrando precios.
[xxix] Este es un concepto que difiere del de crecimiento
continuo ya que éste, no es siempre la mejor opción.
[xxx] Debe ser susceptible de cambios y ajustes.
[xxxi] Basado en un artículo elaborado por el Lic. Juan José
Bertomoni, para lo cual consultó a: Stephen Covey: Liderazgo
Centrado en Principios; Primero lo primero y Los 7 hábitos del
gerente efectivo, entre otros autores.
[xxxii] PIB Producto Interno Bruto, que es igual al total de la
producción de un país, a precios corrientes.
[xxxiii] La aparición de este nuevo tipo de persona, está
íntimamente ligada al acceso a las TICs y al grado de inclusión
social.
[xxxiv] Agencia colombiana de Promoción de Exportaciones.
[xxxv] Programa diseñado por Proexport, para apoyar las
exportaciones de las Pyme colombianas.
[xxxvi] Tecnologías de información y comunicaciones
[xxxvii] Unidad básica de información compuesta por dos dígitos
un cero (No) y un Uno (Sí).
[xxxviii] Equivale a un millón de ciclos. Velocidad con la que
trabajan los procesadores de los computadores.
[xxxix] Profesor de la Facultad de Administración de la
Universidad de los Andes, calificada de acuerdo con el resultado
de los CAES como la primera de Colombia.
[xl] Idem.
[xli] Rafael Vesga, profesor Facultad de Administración de la
Universidad de los Andes.
[xlii] Citado por Rafael Vesga, en su artículo Visión,
estrategia, ejecución, Revista Dinero Management, 2006.
[xliii] Michael Porter puso de relieve en su libro “Estrategia
Competitiva”, publicado a mediados de los años ochenta del siglo
pasado, su famoso modelo de “diamante”
Los principales elementos del modelo responden a una lógica
incontrastable: las empresas no crecen en enclaves aislados,
sino que forman parte de "conglomerados" (clusters o regiones),
en donde se conjugan alrededor de:
· La estrategia de la empresa, su estructura y sus
competidores; un entorno que debe conducir a la innovación y la
inversión privada. Se dará una rivalidad relativamente alta en
el mercado.
· Los factores de producción; se consideran como tales a los
factores patrimoniales, los factores creados, su cantidad y su
coste, la calidad de los mismos y su especialización.
· Las condiciones de la demanda; los clientes locales o
extranjeros, los segmentos especializados con competencias
internacionales.
· Las industrias relacionadas y de apoyo; los competidores
capaces de producir productos sustitutivos del nuestro y las
industrias que nos apoyan entendidas como proveedores y empresas
de suministros.
Etapas de la competitividad:
La evolución de la competitividad se puede dividir en cuatro etapas. Ésta discurre desde el nivel más bajo, en orden creciente, hasta él más alto grado:
· Etapa incipiente, donde la competitividad es muy baja.
· Etapa aceptable, nivel regular de competitividad.
· Etapa superior, buen nivel de competitividad.
· Etapa sobresaliente, muy alto nivel de competitividad.
En la etapa primera, la empresa es altamente vulnerable a los cambios del medio ambiente como funciona de manera autodefinida, actúa según las presiones del mercado o bien a capricho y estado de humor de sus dueños, la aplicación de los principios de competitividad es prácticamente nula y tiene poco control sobre su destino, reaccionando más bien por intuición a los cambios del medio ambiente y por ende se desorienta y se desconcierta con todo lo que sucede, tanto interna como externamente.
En la etapa aceptable se han subsanado los principales puntos de vulnerabilidad contándose con los cimientos adecuados para hacer un buen papel ante los ojos del público consumidor y la competencia. Los principios de competitividad se aplican aceptablemente, y aunque no se dominan totalmente, es claro que para seguir compitiendo se requiere fortalecerlos, el equipo directivo se hace responsable del futuro de su organización y dirige su destino hacia donde visualiza lo que mejor le conviene, representando esto una gran ventaja para la empresa.
En el siguiente nivel la empresa comienza a ocupar posiciones de liderazgo y se caracteriza por el grado de innovación que mantiene dentro de su mercado. Domina los principios de competitividad, se mantiene despierta y reacciona de manera inmediata a cualquier cambio del medio ambiente. Aunque de manera equilibrada pone atención a los siete principios de competitividad, da mayor énfasis al de cultura organizacional para lograr homogeneizar el pensamiento, sentimiento y accionar de todo su personal.
La empresa que se encuentra en esta etapa es considerada como visionaria, por la generación de tecnología directiva a un ritmo acelerado, sirviendo de “leitbild” o referencia al resto de la industria, pues ella es la que va generando los cambios y las demás se van adaptando a ellos. En esta etapa, la organización vive en una amenaza constante por parte de los competidores de las etapas anteriores, pues tratan de encontrarle debilidades y huecos en el mercado. Los principios de competitividad se aplican con alta eficiencia y todos los miembros de la empresa tienen una real convicción de ellos. Están en la posibilidad de compartir su tecnología directiva con otras empresas, sean o no del giro o de la industria en la que compiten. La empresa muestra disposición por compartir los resultados y las formas para alcanzar su posición actual.
La situación de la competencia en un sector industrial depende de cinco fuerzas competitivas básicas: Los competidores del sector - Las relaciones con los proveedores.· La aparición de productos sustitutivos - Las relaciones con los clientes potenciales - La aparición de competidores potenciales.
Cada una de estas fuerzas influyen en mayor o menor medida para determinar el nivel de competitividad que ha de alcanzar una empresa dentro del sector en el que quiere operar. Si existen muchos competidores en él, la organización deberá tener varias ventajas competitivas para sobrevivir. Éstas también son necesarias en el caso de que puedan aparecer productos sustitutivos o nuevos competidores dentro del sector. Las buenas relaciones con los proveedores y los posibles compradores (marketing relacional) elevan la competitividad del grupo.
[xliv] IPR (Indice de Producción Real), es el número de
unidades producidas vendibles.
[xlv] IHT (Indice de horas trabajadas), es el número total de
horas efectivamente trabajadas, descontando paros, ausencias,
incapacidades, etc.
[xlvi] INDICE DE VALOR AGREGADO, es igual a los pagos en
efectivo o en especie, que se hace a los trabajadores en un
período de tiempo, más el excedente bruto de operación, es decir
lo que se paga por concepto de Intereses y Comisiones +
Impuestos pagados al Estado + Impuestos a la nómina (SENA, ICBF,
CAJAS DE COMNENSACIÓN FAMILIAR) + las utilidades.
[xlvii] Valor agregado, es igual a los sueldos y salarios + el
excedente bruto de operación, el cual se define como la suma de
las utilidades de los empresarios + los intereses y comisiones
pagados + los impuestos pagados al estado + los impuestos a la
nómina. Los sueldos y salarios según la metodología de la ONUDI
incluye solamente los pagos hechos a los trabajadores, durante
el año, en efectivo y en especie incluyendo las contribuciones
que el empleador paga por cuenta del trabajador.
[xlviii] La cadena de valor está conformada por todas las
actividades generadoras de valor agregado (VA) y por los
márgenes que estas aportan. Se distinguen, por lo general, tras
actividades: Actividades primarias; actividades de soporte y el
margen.
[xlix] Se pueden identificar fácilmente las siguientes cadenas
de valor dentro de una empresa:
[l] El análisis inverso, es un metodología que consiste en
descomponer los procesos que integran una actividad o cadena de
valor (producción, Mercadeo, logística, etc.) y a partir del
último proceso llegar al primero, identificando en cada uno los
costos en que se incurren y el margen de contribución.
[li] Los indicadores tienen que ver con las mejoras o acciones
que se emprendan para mejorar la productividad.
[lii] Teoría del Capital Humano Gary Becker, 1964.
[liii] Estos grupos son los mismos que usted ha tenido que
integrar para aplicar algunos de los principios propuestos.
[liv] Concepto utilizado por David Mcclelland, hace unos 30
años.
[lv] Diferencia abismal seria una relación de 1 a 30 o 40 entre
el salario del trabajador de planta y el ejecutivo.
[lvi] Carlos León Universidad de la Sabana - Alerta Contratos en
la Vía, revista Dinero #253 -
[lvii] Tics, Tecnología de la información y las comunicaciones.
[lviii] María Rocío Arango, Anibal Benitez P. para Caja de
Herramientas de Portafolio.
[lix] Cohecho, delito consistente en sobornar a un juez o a un
funcionario público en ejercicio de sus funciones o en la
aceptación del soborno por parte de aquellos-
[lx] Transparencia por Colombia.
[lxi] Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la
conducta.
[lxii] Los valores tienen polaridad, en cuanto a que son
positivos y negativos y jerarquía en cuanto son superiores o
inferiores. Se puede definir como el alcance de la significación
o importancia de una cosa, acción, palabra o frase.
[lxiii] Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la
conducta.
[lxiv] Cualidades que poseen algunas realidades, consideradas
bienes, por lo cual son estimables. Loa valores tienen polaridad
en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son
superiores o inferiores.
[lxv] Las debilidades y las amenazas son los factores críticos
negativos, que amenazan la competitividad de su empresa.
[lxvi] Estos estímulos no tienen que ser exclusivamente
monetarios; el reconocimiento y el fortalecimiento de los grupos
es un buen estímulo, crear concursos para estimular la
competencia, también da buen resultado, los premios pueden ser
viajes o cursos de capacitación. De todas formas piense en una
bonificación por resultados a fin de año.
[lxvii] Las fortalezas y las oportunidades son los factores
críticos positivos, que le permiten ser competitivo.
[lxviii] Sistema Nacional de Innovación, Nuevo escenario de la
Competitividad, pág.30.
[lxix] Idem.
[lxx] Marlene Cardona Acevedo, para Caja de Herramientas para
PYMES de Portafolio.
[lxxi] UNIDADES SECTORIALES: Grupos De empresas pertenecientes a
un mismo sector o rama de actividad, que se asocian de manera
informal, para buscar soluciones comunes a problemas comunes del
sector o rama a la cual pertenecen; GRUPOS EMPRESARIALES:
agrupación De empresas que han identificado intereses en común,
pertenecientes a una misma rama industrial, que trabajan en
conjunto para solucionar problemas de la rama a la que
pertenecen; PRODES: Grupos de empresas pertenecientes a una
misma rama industrial y que trabajan en común para solucionar
problemas en común de las empresas asociadas; Aglomeración de
empresas pertenecientes a un mismo sector, apoyadas por otras
que proveen productos y servicios, concentradas en una misma
área geográfica y que ejecutan varias etapas del proceso
productivo. Se conocen también con el nombre de Agrupamientos
empresariales o Clústeres. Funcionan de dos maneras, una como
grupos de empresas PYME vinculadas a los procesos de producción
de Gran Empresa a través de programas de proveedores o
subcontratación y otras que se complementan entre ellas a través
de procesos de agregación de valor entre ellas.
[lxxii]Si usted desea profundizar en el tema le recomiendo que
lea el trabajo de Zoilo Pallares, Asociatividad Empresarial,
Estrategia para la Competitividad, Fondo Editorial Nueva
Empresa, Mayo 2003. En el mercado existe también trabajos de
Michael Porter sobre Clústeres y el capitulo 18 de Caja de
HERRAMIENTAS PARA PYME de Portafolio.
[lxxiii] Noorad, fue el fundador de Novell, compañía de
software.
[lxxiv] Barry J. Nalebuff y Adam M. Branderburge
[lxxv] Sistemas de gestión de calidad, Serie NTC-ISO 9000
Ministerio de Desarrollo, 2002.
[lxxvi] Usted puede contratar los servicios de apoyo, pero no el
proceso principal de su empresa.
[lxxvii] José Orlando Morera Cruz, para Gestiopolis.
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