Resumen:
Estudiar la imagen corporativa y el sistema de comunicación de cualquier
organización resulta una ardua y compleja labor porque deben estudiarse
integralmente, es decir, interna y externamente.
Esta tesis de Maestría es el resultado de una investigación que, a
partir de un enfoque sistémico, diagnosticó, estudió y analizó la
comunicación y la imagen interna de una institución académica, la
Escuela de Hotelería y Turismo ¨Playas del Este¨ dedicada a la
formación, recalificación y actualización de los profesionales del
turismo.
El estudio de la imagen y la comunicación externa corresponde a otra
investigación realizada por otro autor de la misma institución y
complementa ésta.
I. Introducción
Las empresas en la época actual tienen como lema básico ser
competitivas, lo que viene a traducirse en dos términos: eficiencia y
eficacia. El resultado de esa competitividad genera en el entorno más
inmediato y, también, en los no tan inmediatos una imagen que puede
constituirse en positiva o no.
La imagen que se construyen los públicos dependerá de la gestión de
comunicación que realice la organización. La gestión de comunicación es
un concepto, que generalmente, es poco asimilado por los directivos que
aún no han tomado conciencia de la importancia que ésta reviste para la
empresa al no considerarla como un proceso de amplia relevancia en el
funcionamiento de cualquier grupo u organización, tanto a nivel interno
como externo y por tanto se excluye de la estrategia empresarial.
El sistema empresarial cubano desde 1998 ha comenzado a implementar un
proceso de cambio, tomando la experiencia de su aplicación en el sistema
empresarial de las Fuerzas Amadas Revolucionarias e impulsado por los
planteamientos realizados en el V Congreso del Partido Comunista de
Cuba. Este nuevo modelo de cambio tiene como objetivo central
incrementar al máximo la eficiencia, la eficacia y la competitividad del
sistema empresarial para poder insertarse con éxito tanto en el mercado
externo como interno, basado en el desarrollo de la participación de los
jefes y trabajadores, lo que a juicio de Trelles (2003) constituye
adoptar una perspectiva simbólica interpretativa de comunicación
concibiendo la misma como la construcción de significados compartidos
que permite establecer una base para el diálogo.
Uno de los subsistemas que integran las Bases Generales para el
Perfeccionamiento Empresarial es el informativo, y en él se plantea que
la información tiene carácter piramidal, esto es, que en los niveles más
bajos, la información se necesita mucho más detallada, que en los
niveles superiores, Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros (1998) y
esto se torna posible en la medida en que la comunicación interna sea
óptima.
La convicción de la necesidad que tiene cualquier empresa de decir lo
que es y lo que hace, tanto hacia al interior como hacia el exterior de
la propia organización, nos hace reflexionar en torno a la relevancia de
la comunicación, ya que la mayoría de los acontecimientos y hechos en la
vida de una empresa suponen un accionar comunicativo integrado,
coherente, planificado. Al decir de Sáenz (1998), contar a la
organización lo que la propia organización está haciendo crea un clima
de implicación e integración de las personas en sus respectivas empresas
y, al mismo tiempo, incrementa su motivación e identificación. En gran
medida, el desarrollo de una eficaz comunicación interna, que al final
se traduce en una eficaz comunicación externa es la razón de la propia
organización y de los recursos humanos que la integran confiriéndole
coherencia y credibilidad a la imagen corporativa de la empresa.
Situados en el mundo empresarial moderno, se puede afirmar que la
comunicación es inseparable de la propia actividad productiva de
cualquier organización. Marx (1845), en la Tesis número seis sobre
Feuerbach, al respecto expone … pero la esencia humana no es algo
abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de
las relaciones sociales… que establecen los hombres como seres humanos
en el proceso de producción. Relaciones que serán resultantes de la
calidad de los procesos de comunicación. Esta afirmación cobra peso
específico en la dirección de las empresas a partir de la incorporación
de nuevos modelos organizacionales y de gestión.
Nos encontramos en la era de la comunicación y las organizaciones no
pueden vivir ajenas a este fenómeno que invita a manifestar la presencia
de cada organismo en la sociedad y su por qué. Las organizaciones deben
y tienen que integrarse a su entorno y darse a conocer a todos los
clientes, llámense internos, externos o mixtos, que la rodean y que la
juzgan, por tanto, no pueden vivir aisladas.
La actividad propia de su objeto social o una nueva, un producto o un
servicio, suponen una acción de comunicación interna o externa. Si la
propia organización no la realiza serán los medios de comunicación u
otros intereses quienes lo divulguen a la opinión pública sin ningún
control por parte de la organización protagonista del hecho. La
comunicación aporta un “valor añadido” a ese servicio o producto, y
añade una ventaja diferencial por lo que obligará a la entidad a
gestionar su imagen de propiedad con el objetivo de hacer más atractiva
su imagen institucional y social.
Antes de acometer cualquier trabajo de comunicación se precisa
diagnosticar la imagen actual que los públicos internos y externos
poseen de la organización, de sus servicios o productos. La imagen que
nos formamos de las instituciones en general ofrecen componentes
explícitos que conocemos y verbalizamos y componentes implícitos que se
encuentran situados en el mundo de los valores. Una imagen aglutina una
serie de contenidos emocionales.
Las interacciones entre la empresa u organización y sus públicos trae
como resultado la construcción, por parte de éstos, de una imagen global
de la entidad y es necesario conocer esa imagen para mejorar su
desempeño.
Es aquí donde reside la importancia de diagnosticar la imagen, tomando
como referente la construcción de sentidos, cualidad propia del ser
humano y sustentada en sus códigos y subcódigos, aspectos abordados en
la teoría semiótico-informacional de Humberto Eco y Paolo Freire y el
campo organizacional por el enfoque simbólico interpretativo sustentado
por Trelles (2001).
Cada público, cada colectivo puede tener representaciones ante un mismo
estímulo, negativas o positivas, pero es necesario apuntar que el primer
portavoz de una organización es el público interno y la comunicación
interna ha de privilegiarse del mismo modo que la externa. Ahora bien,
¿cómo privilegiarla?, la respuesta estaría dada a través de una gestión
de comunicación eficiente y ésta exige una mente global, que contemple
todos los recursos y soportes, una mente que sepa adaptarse a las
situaciones y los cambios, una mente creativa, que sepa descubrir y
utilizar lo que se esconde, las representaciones y las imágenes, de un
modo eficaz porque han de vincular la cultura, la identidad y la
comunicación.
La organización, al comunicar, trasmite lo que es y cómo se conduce. La
comunicación en la organización está condicionada por la cultura de la
misma. Al decir de Rodríguez de San Miguel, citado por Trelles (2001),
la cultura de la organización y las pautas de comunicación que se
establecen entre sus miembros están estrechamente unidas. La primera va
a afectar a las segundas y determinará, en muchos casos, su frecuencia,
su calidad, su grado de formación y su dirección. A continuación el
propio autor afirma que Una organización con una cultura fuerte, es casi
seguro que tendrá como consecuencia una comunicación de contexto alto.
Más adelante refiere que en virtud de sus valores y creencias
fundamentales son compartidos y asumidos por sus integrantes, éstos
cuentan con una especie de brújula que orienta su acción, y con
directrices para su comportamiento diario, de manera que es el espíritu,
más que las reglas organizacionales, es el que se observa. Se impone
entonces garantizar una comunicación eficaz en la organización y para
ello debe establecerse un sistema de gestión de comunicación sinérgico
que contribuya a consolidar la imagen deseada.
Este último eslabón se torna débil en la Escuela de Hotelería y Turismo
“Playas del Este” si partimos que en la planeación estratégica del
Ministerio del Turismo del pasado trienio 2001-2003 y el actual,
2004-2006 no se incluye la gestión de comunicación planificada,
implementada y evaluada a todos los niveles para poder consolidar la
misión y alcanzar la visión global propuesta. Quizás podamos justificar
esta ausencia si analizamos que el turismo como locomotora de la
economía del país es de joven creación.
El porqué de este trabajo
A mediados de la década del ´90 y producto del incremento del bloqueo
norteamericano hacia Cuba y del derrumbe del campo socialista, la
dirección del país toma como decisión estratégica impulsar el turismo
como el sector priorizado. Para cumplir esta misión se crea en el año
1994 el Ministerio de Turismo.
Para alcanzar esta meta se hace imprescindible contar con recursos
humanos calificados por lo que en el año 1995 surge el Sistema de
Formación Profesional para el Turismo (FORMATUR), como Casa Matriz
perteneciente al Ministerio del Turismo con la misión expresa de
capacitar sus recursos humanos en correspondencia con los estándares
internacionales de calidad total, los valores del modelo social cubano y
la política de desarrollo del sector estableciendo las alianzas
necesarias para cumplir dicha misión. FORMATUR cuenta con una red de 18
escuelas (Anexo 1), las cuales cubren todas las regiones del país donde
hay o se proyecta un alto crecimiento turístico.
La Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este”, ubicada al Este de
La Ciudad de la Habana, en la localidad de Guanabo, es objeto del
presente estudio, y forma parte del grupo de entidades docentes antes
mencionado. Esta organización tiene como misión:
Desde el Este de La Habana formamos, actualizamos y perfeccionamos los
Recursos Humanos del turismo con elevados valores éticos incidiendo en
el desarrollo organizacional de las entidades, satisfaciendo las
expectativas de los clientes y teniendo en cuenta el crecimiento
sustentable del sector y la comunidad.
A partir del año 1996 la Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del
Este” se propuso comenzar a dar pasos firmes, a partir de un cambio en
su alta dirección, en función de perfeccionar su propia razón de ser,
entendiendo que sólo así estaría en mejores condiciones para dar
respuesta a las necesidades que demanda el desarrollo del turismo en el
país y en especial del Polo en que está enclavada. Para ello se
desarrolló un proceso de estrategia de capacitación y de mejora continua
de sus recursos humanos. Se ha concientizado el valor del trabajo en
equipo como el mecanismo efectivo de conseguir resultados tangibles al
aplicar las diferentes habilidades de los miembros del equipo y producir
una mejora de rendimiento intelectual que influya en la toma de
decisiones. De ahí que se hayan creado grupos Ad Hoc para dar respuesta
a problemas puntuales que en el devenir organizacional enfrenta la
Escuela y se hayan definido las líneas fundamentales de investigación
expuestas en el marco referencial de esta tesis.
El análisis de los estudios e investigaciones realizadas en la Escuela
de Hotelería y Turismo “Playas del Este” hasta la fecha apuntan a que se
hace necesario abordar y estudiar la imagen desde el punto de vista
corporativo como sistema de gestión, pues el momento exige otro enfoque
cualitativamente superior, que supone concebir a la imagen corporativa
como una necesidad, un derecho y un deber. Derecho, porque toda empresa
debe procurar ser providente ante las percepciones que el público se
vaya a formar con respecto a ella. Y deber, porque las compañías de
cierto tamaño, requieren poner en conocimiento de públicos vastos tanto
sus resultados económicos, como su inserción en la vida social e
institucional de una comunidad determinada Tejada (1987).
La imagen de cualquier organización implica un conocimiento más profundo
acerca de sí misma, de sus potencialidades, de sus relaciones, de su
mercado y ésta se articula sobre un sistema lógico de pasos, que otorga
a la empresa una mayor racionalidad social.
Algunas razones que explican el porqué de este trabajo son las
siguientes:
· no se ha estudiado en profundidad la imagen de la Escuela ni su
sistema de comunicación con un enfoque corporativo;
· la Escuela no cuenta con un objetivo específico dentro de su
planeación estratégica 2001-2003 ni 2004-2006 (Anexos 2 y 3) que haga
referencia a la gestión de comunicación pues las acciones de
comunicación que se han realizado carecen de un enfoque sistémico, es
decir, no tributan a una estrategia de comunicación corporativa;
Por tal motivo nos propusimos los siguientes objetivos:
Caracterizar
La imagen de la Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este"
que existe en sus públicos.
El sistema de comunicación de la Escuela de Hotelería y Turismo
“Playas del Este”.
Estudiar la imagen corporativa de cualquier organización es un trabajo
de gran complejidad pues implica el análisis interno y externo. Estudiar
el sistema de comunicación organizacional que se gestiona, tanto interna
como externa también resulta complejo ya que se considera -su torrente
sanguíneo-, como afirma Barreiro (2002).
De ahí que el presente trabajo, que estudia y analiza la comunicación y
la imagen en el público interno y externo de la Escuela de Hotelería y
Turismo “Playas del Este” se haya realizado mediante un enfoque
sistémico con el concurso de dos investigaciones complementarias por lo
que resultarán dos tesis independientes dado la complejidad de los temas
a tratar y cumpliendo los requisitos académicos establecidos, quedando
estructurada del modo siguiente.
Ambas tienen en común la Introducción donde se exponen los antecedentes
y la necesidad de la investigación. El Marco referencial donde se
caracteriza el objeto de estudio, el origen y el desarrollo de la
Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este”. Un Marco Teórico
Conceptual donde se analizan las teorías en torno a la comunicación, la
gestión de comunicación y la imagen de las organizaciones.
El Capítulo Metodológico se torna independiente para cada uno de los
investigadores donde se explica en detalle la problemática objeto de
estudio así como la conceptualización operacional que tuvo como colofón
la elaboración de los diferentes métodos y técnicas seleccionadas. El
análisis de los resultados, las conclusiones y las recomendaciones
también son independientes para cada investigador.
1. Marco referencial
Una mirada al polo turístico del este de La habana
El Polo turístico Playas del Este está ubicado en la Costa Norte y al
Este de la Capital de La Habana y pertenece al Municipio Habana del
Este. Abarca una extensa franja costera de aproximadamente 25 kilómetros
de largo.
Por sus altos valores naturales y sus múltiples recursos ambientales,
dentro del contexto de la Ciudad, tiene fuertes potencialidades para el
desarrollo del turismo nacional e internacional y está llamado a
convertirse en uno de los polos turísticos recreativos más relevantes
del país ya que en este ambiente esencialmente marinero, que contrasta
con el valle intramontano que se extiende por el sur y centro del
municipio, se guarda como especial tesoro uno de los mayores atractivos
de la Capital: el 78 % de las áreas naturales bajo protección en la
Ciudad de la Habana, conformadas por más de 500 hectáreas de alta
significación ecológica.
Descubrimientos arqueológicos evidencian el asentamiento en el
territorio de grupos aborígenes precolombinos, fundamentalmente en las
zonas de Cojímar, Guanabo y Campo Florido, pertenecientes a culturas
protoagrícola y agroalfarera.
Por su proximidad a la Villa de San Cristóbal de La Habana, sus tierras
fueron dedicadas a la ganadería y la agricultura desde el inicio de la
colonización en el siglo XVI, utilizando para regadío las aguas de los
ríos Bacuranao, Tarará, Cojímar, Itabo y Guanabo. La pesca artesanal
tuvo su mayor desarrollo en esta última zona y en Cojímar.
Cinco de las diez fortificaciones fundamentales del sistema defensivo de
la Villa de San Cristóbal de La Habana se encuentran enclavadas en el
Municipio: El Castillo de los Tres Reyes del Morro, construido entre
1589 y 1630, los Torreones de Cojímar y Bacuranao contemporáneos a éste
y la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña construida entre 1763 y 1774,
como consecuencia de la toma de la Habana por los ingleses. Esta
fortaleza, la mayor edificada por España en América, constituye un
exponente de las técnicas de construcción militar más avanzadas de su
época.
Las fiestas y celebraciones locales más importantes que se conservan
están relacionadas con las tradiciones de las comunidades más antiguas.
El Torneo de la Pesca de la Aguja Ernest Hemingway ya es un clásico en
Cojímar. En Campo Florido en el mes de mayo se llevan a cabo otros
jolgorios que se inician alrededor del 17, día del campesino cubano y se
extienden hasta el XXVII aniversario de la fundación de esta localidad.
En Guanabo, aunque sin la sistematicidad de años atrás, se realizan
fiestas populares que con el nombre genérico de las Fiestas del Mar, han
subsistido a través del tiempo. En la actualidad se trabaja por
recuperarlas alrededor del 26 de julio, fecha patria nacional, pero que
al mismo tiempo coincide con la de la fundación del primer pueblo de
Guanabo en 1803 y que, como expresión de la tradición religiosa que
antiguamente se llevaba a cabo como festividad asociada al santoral,
solo se sigue celebrando en la Iglesia de Santa Ana en Campo Florido
cada año.
En dicho Polo turístico se encuentran representadas todas las cadenas
hoteleras y extrahoteleras del Ministerio de Turismo y por supuesto
FORMATUR con la Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este”.
LA ESCUELA DE HOTELERÍA Y TURISMO “PLAYAS DEL ESTE”
La Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este” ( Anexo 5), con más
de 15 años de experiencia en la formación y desarrollo de los recursos
humanos para el turismo en el Polo Turístico del Este de La Habana, está
situada en la calle 462 entre quinta y séptima avenida, en la localidad
de Guanabo, Municipio Habana del Este. Colinda al norte con el Hotel
Gran Vía de la Cadena de Turismo Islazul, por el sur con la zona
residencial que se extiende hasta la autopista Vía Blanca, al este con
el pueblo de Guanabo y al oeste con las oficinas de la División Habana
de la Cadena Hotelera Islazul y varias zonas de alojamiento que prestan
servicios a turistas nacionales y extranjeros.
La actual Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este”, remonta sus
inicios a finales de la década del ‘70 bajo la dirección del Ministerio
de Educación y fue nombrada Escuela Politécnica de Hotelería y Turismo
“Hermanos Gómez”. En el año 1981, a partir de la fusión de las escuelas
de capacitación --Combinado plan vacacional de Santa María del Mar y la
Empresa Turística de Guanabo--, se ubica inicialmente en Santa María del
Mar. En 1982 fue trasladada al lugar donde se encuentra actualmente. En
el año 1989 la escuela pasó a formar parte de la Empresa Turística
Playas del Este y se regía metodológicamente por la Dirección de
Capacitación del extinto Instituto Nacional de Turismo (INTUR).
Posteriormente fue nombrada Centro de Formación para el Turismo (CEFORT)
y Escuela de Hotelería y Turismo “Playas Habana”. Por el nombre de
“Chela” también fue y es muy conocida aunque éste nunca fue su nombre
propio, las personas la identifican así ya que la dueña del edificio
donde se ubicó la escuela en Guanabo se nombraba así.
En el año 1995, amparado por la Resolución No. 2 del año 1995 del
Ministerio de Economía y Planificación se crea FORMATUR (Sistema
Nacional de Formación Profesional para el Turismo), como consecuencia de
la creación del Ministerio de Turismo.
FORMATUR, como organización económica estatal con personalidad jurídica
independiente, es la entidad encargada de preparar y desarrollar los
recursos humanos para el turismo. Para ello cuenta con una red de 18
escuelas a lo largo del país (Anexo 5 y 6) las cuales cubren todas las
regiones donde hay o se proyecta un alto crecimiento turístico. Una de
ella es la Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este”, objeto de
nuestro estudio.
A partir de la Resolución No. 115 de septiembre de 1995 del Ministerio
de Economía y Planificación (Anexo 7) adopta el nombre oficial de
Escuela de Hotelería y Turismo “Playas del Este”.
En 1996 se produce un cambio en la más alta dirección de la Escuela a
partir del cual se realizaron transformaciones sucesivas, no de manera
aislada, sino en busca de coherencia y desarrollo sostenido, vista como
un sistema para lograr el cumplimiento de su razón de ser, para ello se
propuso realizar un proceso de perfeccionamiento o mejora continua. Al
realizarse la planificación estratégica en el año 2001 se definió la
Misión y la Visión, resultando éstas:
MISION
Desde el Este de La Habana formamos, actualizamos y perfeccionamos los
Recursos Humanos del turismo con elevados valores éticos incidiendo en
el desarrollo organizacional de las entidades, satisfaciendo las
expectativas de los
clientes y teniendo en cuenta el crecimiento sustentable del sector y la
comunidad.
VISIÓN
Con un colectivo de excelencia, consecuente con el modelo económico,
político y social cubano, satisfacemos creativamente a los clientes,
actuamos como un elemento integrador del desarrollo turístico
sustentable de Playas del Este y somos reconocidos nacional e
internacionalmente.
En los últimos cinco años la Escuela ha consolidado su trabajo como
centro rector de la capacitación turística en el Polo del Este de La
Habana y se le ha otorgado la condición de vanguardia nacional del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Hotelería y el Turismo por los
logros obtenidos durante 5 años consecutivos (1999-2003).
Infraestructura:
La Escuela cuenta con los siguientes locales y facilidades propias: 5
aulas en buen estado; un laboratorio de informática con todos los
requerimientos y conexión a Internet. Tiene diseñada su página Web y una
intranet corporativa que brinda el servicio de correo electrónico
interno y externo así como otras facilidades. Cuenta además con un
laboratorio de Regiduría de pisos, uno de Recepción hotelera, un Centro
de Información y Documentación que presta diferentes servicios
informativos a directivos, profesores, alumnos y profesionales del
sector en general.
Cuenta además con medios de enseñanza básicos para asegurar la calidad
del proceso como son retroproyectores, televisores, vídeos, proyector de
vista fija, grabadoras, data show, quemadores de CD, impresoras láser,
scanner y fotocopiadora.
Estructura organizativa:
La Escuela esta estructurada en 4 Subdirecciones y 5 Departamentos que
se subordinan directamente al director (Anexo 8) y de los cuales emana
el resto de las estructuras. Esta estructura organizacional actual,
según Pérez (2001), no responde a la dinámica del entorno ni al alcance
del estado deseado por la organización. Tiene cierta tendencia a ser
aplanada, pero la cantidad de subordinados al más alto nivel es numerosa
(18 subordinados directos, lo cual amplía mucho el campo de control y
hace compleja la delegación de autoridad al tener un grado alto de
departamentalización que limita su dinamismo). Para minimizar esta
debilidad se creó un grupo Ad hoc que dirigió sus esfuerzos al diseño de
la estructura organizacional de la Escuela. Dicho grupo investigará en
qué medida la estructura actual garantiza el funcionamiento interno de
su sistema y del sistema de FORMATUR y a la vez que propicie las
relaciones con las entidades turísticas y de la comunidad.
En el momento de nuestro estudio la plantilla estaba conformada por las
siguientes categorías:
Sobre el desarrollo de los recursos humanos
Uno de los objetivos que implementó la dirección de la EHTPE desde 1996
fue el desarrollo de los recursos humanos, fundamentalmente la
superación. En este trabajo se toma como referencia los últimos cinco
años comprendidos entre 1999-2003.
Resultado de la superación de los docentes en este período
Profesores categorizados por el Ministerio de Educación Superior:
Actividad docente:
La Escuela está categorizada por FORMATUR como “formación completa”. Lo
que la faculta para impartir Cursos de formación (Sistema Piramidal
Modular), Recalificación (Sistema de Superación Ramal) y Enseñanza
Postgraduada.
Sistema Piramidal Modular (SPM):
Cae dentro de la vertiente de formación en las 6 especialidades técnicas
que posee la Escuela. Cada pirámide tiene diferentes niveles de
formación, contiene formación básica y formación de mandos medios:
- Pirámide de Servicios Gastronómicos
1. Dependiente gastronómico
2. Capitán de Salón
3. Maitre
- Pirámide de Cocina
1. Cocina Profesional
2. Especialización: Entremetier
Parrillero
Salsero
Gardemanger
3. Cheff de cocina
- Pirámide de Panadería y Dulcería
1. Operario Panadero-pastelero
2. Maestro Panadero-pastelero
3. Cheff Panadero-pastelero
- Pirámide de Técnicas Comerciales (Tiendas)
1. Cajero-dependiente
2. Supervisor de Pisos
3. Gerente Comercial
- Pirámide Regiduría de Pisos
1. Camarera de Alojamiento
2. Supervisor de Pisos
3. Ama de llaves o Gobernanta
4. Jefe de Alojamiento
- Pirámide de Recepción Hotelera
1. Recepcionista
2. Jefe de Recepción
3. Jefe de Alojamiento
La formación de un Jefe de Alojamiento se puede lograr por dos vías; por
el cuarto nivel de la pirámide de Regiduría de Pisos o por el tercer
nivel de la pirámide de Recepción Hotelera.
Sistema Superación Ramal (SSR):
Incluye cursos que desarrollan y actualizan al trabajador de un área
determinada en aquellas técnicas más modernas y novedosas de su
especialidad.
§ Superación Continua de Directivos
Cursos que brindan a los directivos conocimientos y habilidades en
diversas temáticas de gran actualidad e importancia para la gestión y
desarrollo del sector turístico.
§ Sistema de Superación Postgraduada
Contempla cursos de postgrados y diplomados.
Postgrados:
- Administración Financiera Empresarial.
- Análisis e interpretación de los Estados Financieros.
- Negociación y Solución de Conflictos.
- Turismo e Identidad Nacional.
- Planeación y Ordenamiento Turístico.
- Gestión Medio Ambiental en el Desarrollo Turístico.
- Gestión Cultural en el Desarrollo Turístico.
- Dirección Estratégica y Por Objetivos.
- ISO 9000.
- La satisfacción al cliente en el turismo.
Diplomados:
- La excelencia en la satisfacción al cliente en el turismo.
- Relaciones Públicas empresariales.
- Comportamiento Organizacional en el Sector Turístico.
- Desarrollo de Destinos Turísticos: " El caso de Playas del Este de La
Habana ".
- Excelencia en la Gestión de Restauración.
- Identidad Nacional y turismo ¿Exclusión o Complemento?
- Gerencia Empresarial:
Cursos de formación Gerencial; Dirección hotelera y Dirección de
Empresas Turísticas. Estos cursos se imparten en su versión MINTUR I, II,
III, IV y V. Este último es el que se está desarrollando actualmente en
la escuela (MINTUR V) y obedece a un programa nacional creado a tales
efectos.
Resultados docentes:
Existe una adecuada planificación de los cursos de formación y de
capacitación a impartir en todas las especialidades, partiendo de las
solicitudes de las instalaciones, con ello se da respuesta a todas las
necesidades de capacitación que son solicitadas.
En la tabla siguiente se muestra el crecimiento continuado de los
graduados en las diferentes modalidades de superación, en 5 años se han
duplicado las cifras.
Trabajo Científico-Investigativo:
La Escuela cuenta con un Consejo Científico y una Comisión asesora de
postgrado. Entre los proyectos de investigación se encuentran: medición
de impactos de la capacitación a directivos; comercialización del sector
privado en alojamiento en Guanabo; estudio de mercado de la 3ra edad;
una sugerencia de menú para la tercera edad en largas estancias;
historia del desarrollo turístico de la Habana en la década del 50;
práctica profesional de los estudiantes del Sistema Piramidal Modular;
gestión de la calidad en la EHTPE; estrategia de mercadotecnia para el
Hotel Telégrafo y la ruta de Hemingway,
Uso de la TICs:
A inicios del año 2003 se comenzó a dar los primeros pasos para diseñar
la intranet corporativa de la Escuela soportada en plataforma Web. Este
avance tecnológico ha permitido compartir recursos de información y
aplicaciones. Por otra parte ha facilitado la comunicación interna y
externa y entre los distintos departamentos a partir de la mensajería
interna, chat y del correo electrónico con salida nacional e
internacional.
Eventos:
La Escuela realiza y participa en diferentes eventos: concentrados
metodológicos, talleres, jornadas científicas estudiantiles en las
especialidades de panadería, gastronomía así como concursos de historia.
Es la organizadora y sede permanente de los Talleres Nacionales de
Panadería y Dulcería. Los Forum de Ciencia y Técnica también son
celebrados en la institución a nivel de base y municipal.
La Institución cuenta además con profesores miembros de asociaciones de
base y nacionales: Asociación Culinaria, Asociación de Publicistas y
Propagandistas, Asociación de Pedagogos de la República de Cuba,
Asociación de Economistas y Contadores, Brigadas Técnicas Juveniles,
Sociedad Cultural José Martí, Comité Pronaturaleza: Macagua así como la
ANIR.
La Escuela además cuenta con un Programa educativo que se sustenta en la
batalla de ideas que integra el Contingente Elpidio Sosa, los códigos de
ética de alumnos, profesores y trabajadores; programa de acciones de
interacción extracurricular; Programa martiano, Proyecto sociocultural y
Trabajo con la comunidad.
La EHTPE forma parte y está representada en cada uno de los programas
nacionales de formación o capacitación de FORMATUR como por ejemplo:
Economía, Política Ideológico, Calidad, Jurídico, Centros de Información
y Documentación, Cocina, Dirección por objetivos, Dirección integrada de
proyectos, Higiene, Informática, Idiomas, Medio Ambiente,
Perfeccionamiento Empresarial y Directivos.
Profesores y profesionales no docentes han participado en diferentes
eventos nacionales e internacionales como ponentes o como participantes.
Se destacan algunos eventos como ICOM 2000 y 2002, Congreso de la
Confederación Panamericana de Escuelas de Hotelería y Turismo (CONPETH),
Universidad 2000 y 2002, Pedagogía 2003, Conferencia internacional por
el equilibrio del mundo, Evento Provincial de Recursos Humanos, Evento
Turismo y Desarrollo, Evento Nacional de Animación Turística y Evento
Internacional de Transporte Turístico, entre otros.
Calidad de la enseñanza:
La Escuela tiene elaborado su diagnóstico de calidad siguiendo la
metodología de las Normas ISO 9001/2000.
Consultorías:
Este servicio se ofrece a las instalaciones hoteleras y extrahoteleras
que conforman el Polo y la realizan profesores con alta calificación.
Colaboración Nacional:
La Escuela realiza también acciones de colaboración con diferentes
instituciones homólogas de Organismos de Administración Centrales del
Estado, Instalaciones hoteleras y extrahoteleras así como Centros de
Estudios como por ejemplo el ISA, Facultades de Filosofía, Comunicación,
Educación a distancia, Geografía, Centro de Estudios Turísticos, entre
otras.
Se cuenta también con profesores adjuntos producto de algunas de estas
relaciones institucionales.
Colaboración internacional:
Profesores de la EHTPE han participado en entrenamientos y cursos
internacionales en España, Grecia, Colombia, Costa Rica, Francia,
Canadá, México, Inglaterra y Jamaica. Profesores, alumnos y
especialistas de Rusia, España, Costa Rica, Estados Unidos, Colombia,
Angola, Nicaragua, entre otros, han visitado, recibido o impartido
conferencias y seminarios.
Gestión económica financiera.
La actividad económica financiera de la Escuela se ha caracterizado por
obtener resultados aceptables, con control y satisfactorios en todas las
inspecciones realizadas.
2. Marco Teórico
En este capítulo se abordarán críticamente las definiciones,
concepciones, consideraciones y aportes de autores de prestigio nacional
e internacional, fundamentalmente de la Dra. en Ciencias Irene Trelles,
acerca de las categorías Comunicación organizacional e Imagen.
2.1 En torno a la comunicación
Desde tiempos remotos coexisten dos formas de entender el término
Comunicación: una como acto de informar, trasmitir, de emitir, como
verbo comunicar y otro como diálogo, intercambio, relación de compartir,
de hallarse en correspondencia, en reciprocidad y que utiliza un
conjunto de técnicas que permiten la difusión de mensajes escritos o
audiovisuales a una audiencia vasta y heterogénea, como verbo
comunicarse. Pero en la realidad, la más antigua de esta significación
es la segunda. Comunicación se deriva de la raíz latina comunis, poner
en común algo con otro de ahí que expresa algo que se comparte, que se
tiene o se vive en común.
Todo ser vivo se comunica, de manera directa o indirecta, pero lo cierto
es que todos los seres vivos emiten multitud de mensajes que son
utilizados como una herramienta importante para la supervivencia y
adaptación al medio.
Al usar la comunicación de manera incorrecta, de forma consciente o
inconsciente, o por desconocimiento, trae como consecuencia que el
receptor del mensaje lo entienda de la forma que él quiere y no como lo
que ha querido que lo entienda el emisor. En el momento que se modifica
el campo semántico del mensaje, en cualquier momento de la cadena
comunicativa, ésta pierde su sentido y en consecuencia se distorsiona.
Generalmente, cuando solicitamos a diferentes personas que nos digan qué
entienden por comunicación, éstos nos referirán innumerables acepciones
y es que existe una razón poderosa para ello, determinar cuáles son las
propiedades de ese fenómeno llamado comunicación como un elemento
constitutivo del ser humano y sus relaciones con los demás seres
humanos, no resulta fácil.
Interesantes definiciones sobre comunicación, ordenadas
cronológicamente, nos muestra Collantes (2000) en su libro Análisis de
la comunicación humana y las relaciones interpersonales en la empresa
turística. La primera de ellas la exponen Borelson y Steiner (1964) en
Human Behavior, New York. Estos autores definen la comunicación como el
proceso de transmisión de información, ideas, emociones, por medio del
uso de símbolos (palabras, gestos, dibujos, gráficos). En esta
definición los autores hacen hincapié y se circunscriben en el aspecto
de “transmisión” que tiene la comunicación pero en un único sentido,
emisor-receptor.
Por su parte Shannon y Weaver (1949) no rechazan el elemento transmisión
pero añaden otro que tiene que ver más con “influir” cuando afirman que
Comunicación es todo aquello por lo que una mente humana afecta a otra.
Todo parece indicar que este enfoque fue retomado por el autor Schachter
(1951) y definió comunicación como aquel mecanismo por medio del cual se
ejerce poder sobre los otros. Lógicamente aquí el receptor además de ser
influido reacciona ante un estímulo que provoca una respuesta.
Fotheringham (1966), otro autor citado por Collantes, se inclina más a
diferenciar entre lo que para él constituye una buena y una mala
comunicación, centrando su atención en el elemento “compartir
significados”. A tal efecto define la comunicación como el proceso que
hace común a dos o más sujetos lo que hasta ahora era monopolio de un
sujeto (o unos pocos), es decir, que el receptor es capaz de percibir un
significado semejante al que existe en la mente del comunicante pero en
este proceso se obvia la retroalimentación. Este último aspecto fue
retomado por Harnack y Fest (1964) y proponen como definición de
comunicación el proceso por medio del cual los individuos interaccionan
con el fin de lograr una integración interpersonal e intrapersonal,
estos autores se acercan mucho más a la comunicación interactiva que
supone la retroalimentación en pos de un ciclo de comunicación efectivo.
Además de las citas anteriormente expresadas, Costa (1999) nos ofrece
una reflexión y una definición más contemporánea por lo que motiva a su
análisis. Al referirse a la comunicación señala que la acción de
comunicar tiene su raíz primigenia en el hecho de compartir con otros o
e poner en común. Por esto, si la palabra Comunidad tal como la utilizan
los filósofos de la ciencias humanas basando su etimología en el hecho
de que las personas “tienen algo en común” en la realidad deberíamos
buscar el sentido del término Comunidad no en lo que “tienen”, sino en
lo que “hacen en común” que no es otra cosa que comunicarse,
intercambiar información. Es por ello que concluye afirmando que la
comunicación es un modo de acción, de interacción entre personas, grupos
personalizados y colectividades sociales, que forman “comunidades”, y
que recubre hoy una ciencia nueva de la interacción de los seres y las
cosas del entorno; de la interrelación con los objetos, los espacios y
los mensajes.
De las palabras del autor se infiere que la comunicación no se explica
pasivamente por lo que tienen sino por lo que hacen en común las
personas: relacionarse, intercambiar información, dialogar, discutir,
colaborar, etc.
Listar otras definiciones sobre comunicación haría interminable el
análisis del término, es por ello que a partir del análisis de éstas y
otras que han llegado a nuestras manos y teniendo en cuenta nuestra
experiencia, nos hemos atrevido a proponer una, que a nuestro juicio
engloba los aspectos contentivos del proceso comunicativo:
Proceso dinámico mediante el cual dos o más personas, en un contexto
determinado, intercambian informaciones de contenido cognitivo-emocional
utilizando sistemas de códigos comunes.
Proceso dinámico porque las figuras de los interlocutores se alternan y
ambos desempeñan roles activos. Contexto determinado porque parten de
una información de base a comunicar, la que solo es requerida y
necesaria en ese momento, teniendo en cuenta el entorno donde se produce
la comunicación así como el estilo de vida de los interlocutores.
Informaciones de contenido cognitivo emocional, pues las palabras que
conforman el mensaje están permeadas de las emociones. Utilización de
sistemas de códigos comunes, donde ambas partes negocian y establecen
los signos y reglas de combinación de esos signos.
2.1.1 Gestión de comunicación. Su importancia estratégica para las
organizaciones.
En los párrafos anteriores se ha abordado la comunicación desde un punto
de vista general. Al contextualizarla al ámbito organizacional, la misma
se requiere de manera paralela a los procesos de producción y servicios
pues mejora la productividad, hace los ambientes laborales más
transparentes y eleva el nivel de calidad de vida de los trabajadores en
la organización por lo que ésta reviste una importancia estratégica.
En la actualidad, las organizaciones son administradas en un contexto de
complejidad creciente porque los modelos estáticos tradicionales no
resultan suficientes. Si bien estamos en la era de los sistemas de
información y las comunicaciones, no podemos olvidar que,
afortunadamente, el ser humano es quien al final tendrá que decidir
sobre la estrategia concreta a desarrollar para cualquier alternativa
empresarial. Gran parte de la tarea de llevar adelante una institución,
recae sobre una de las habilidades más importantes requeridas por un
directivo: la capacidad de comunicarse efectivamente, en calidad y
cantidad, tanto para asumir los temas centrales de toda gestión, para la
comprensión de las necesidades de los públicos como para liderar la
estrategia organizacional.
La comunicación institucional, se yergue como uno de los pilares
fundamentales y se hace estratégica en la medida en que se sabe donde
está y a donde se quiere llegar, y para lograrlo se debe contar con una
visión definida para analizar y comprender el macro y micro entorno en
el que se desenvuelve la organización. La comunicación debe ser
considerada como una de las prioridades organizacionales, frente a las
transformaciones mundiales y a la revolución tecnológica de la
información y debe ejercer un poder expresivo en el transcurso de la
vida organizacional y en los procesos de la gestión participativa. La
comunicación debe ser planificada, pensada y administrada
estratégicamente atendiendo a la demanda de los públicos que integran la
organización.
Caruso (2004) reconoce la importancia de administrar la comunicación
como uno de los activos fundamentales de la empresa. Refiriéndose al
directivo, señala que es el máximo responsable de la comunicación en la
organización, rol éste poco tenido en cuenta por el directivo al no
potenciar su desarrollo de habilidades comunicativas así como la de los
recursos humanos que integran la organización.
Es por ello que se necesario que directivos y demás trabajadores, dada
su actividad práctica, posean ciertas habilidades que tributen al éxito
del ciclo comunicacional. Con respecto a la forma que el receptor
responderá a los mensajes que se le envían, Martínez de Velazco y Nosnik
(1988) nos plantean que existen cuatro factores que pueden aumentar la
fidelidad en la comunicación: las habilidades comunicativas, las
actitudes, el grado de conocimiento y la posición del emisor dentro del
sistema. Al precisar las habilidades comunicativas enuncian como
aspectos fundamentales los siguientes: las ideas deben estar bien
pensadas y coordinadas; poseer facilidad de palabras; emplear un
lenguaje claro y preciso donde se respete las reglas ortográficas y
gramaticales, es decir, hace énfasis en las llamadas competencias
comunicativas aspectos abordados en investigaciones propiamente
lingüísticas.
En cuanto a las actitudes, el grado de conocimiento y la posición del
emisor dentro del sistema estos autores definen la primera como los
sentimientos de atracción o rechazo hacia otras personas, objetos,
asuntos o temas y/o situaciones; la variación del conocimiento o la poca
o nula información sobre el tema a tratar como grado de conocimiento y
como posición del emisor dentro del sistema como el rango o cargo que
ocupa el emisor y su prestigio ante sus receptores.
Fernández (2001), coincide en gran parte con los elementos expuestos por
Martínez y Nosnik, y aporta una elaboración teórica importante
incorporando aspectos de corte emocional hasta ahora ausentes en
Martínez y Nosnik. Para esta autora las tres habilidades comunicativas
fundamentales que deben desarrollarse son: la habilidad para la
expresión, la habilidad para la observación y la habilidad para la
relación empática.
La habilidad para la expresión está dada por las posibilidades que tiene
el hombre de expresarse, trasmitir mensajes, de naturaleza verbal o
extraverbal. Se considera que una persona es hábil en su expresión
cuando utiliza un lenguaje claro, fluido, sin interrupciones o
repeticiones innecesarias en el discurso, tiene un vocabulario
suficientemente amplio, puede brindar la información de diferentes
maneras pudiendo resumir en breves palabras las ideas centrales de un
asunto. El contacto visual y la utilización de gestos apoyan lo que se
manifiesta verbalmente.
La habilidad para la observación resulta indicador de la conducta del
interlocutor porque le dará la posibilidad a la persona de orientarse a
partir del ejercicio de una escucha activa en la situación de
comunicación. La escucha es una de las deficiencias que más se percibe
pues al decir de Robertson (1994) mucha gente centra su atención en lo
que va a decir después de que termine de hablar la otra persona. Ni
siquiera intentan comprobar lo que cree haber oído, y mucho menos
reconocer el tono o los matices emotivos.
La habilidad para la relación empática está referida al establecimiento
de un verdadero acercamiento humano a otro. Dentro de los siete hábitos
de la gente altamente efectiva, Covey (1997) dedica atención a los
modelos de comunicación abierta y señala como uno de ellos procure
primero comprender y después ser comprendido y explica a continuación,
habitualmente queremos que nos comprendan antes de intentar nosotros
comprender a los demás. Debemos adiestrarnos y practicar la escucha
empática. Esto significa comprender realmente lo que está sucediendo
dentro del otro ser humano, tanto emocional como intelectualmente, solo
así se comprende profunda y verdaderamente a las otras personas.
Promover la comunicación entre los miembros de una organización
concibiendo la implementación de las habilidades comunicativas,
facilitaría la integración y coherencia entre las realizaciones
personales e institucionales y resultarían aspectos de gran relevancia
para el desarrollo organizacional, de ahí que gestionar la comunicación
implique definir un conjunto de acciones y procedimientos mediante los
cuales se desplieguen una variedad de recursos de comunicación para
apoyar ese desarrollo.
Trelles (2002) define la gestión de comunicación como la planificación y
organización de la comunicación en organizaciones, tomando como punto de
partida teórico la existencia de una conceptualización definida en torno
a qué es ésta y cuál es su importancia. Más adelante puntualiza en la
necesidad de la aplicación de un enfoque sinérgico y coherente en todo
tipo de actividad que se realiza.
La autora, citando a Villafañe, concibe tres principios básicos para el
establecimiento de la gestión de comunicación: la planificación, la
sinergia y la consideración en niveles similares de los aspectos
funcionales y formales de la organización, para ello propone el
siguiente método:
- Definición de la estrategia de imagen, lo que implica en primer
término el conocimiento de la imagen actual mediante la realización de
una auditoría de imagen.
- Configuración de la identidad corporativa, o lo que es igual, la
creación de patrones y normas que cohesione estilos y discursos
comunicativos mediante el diseño y aplicación de un programa de
identidad visual, un programa de intervención cultural y un manual de
gestión comunicativa.
- Establecimiento de la gestión de comunicación a través del control
sistemático de la imagen de la entidad mediante la labor de comunicación
y ésto expresado mediante programas concretos de comunicación interna y
externa.
Trelles (2002) coincide con Bartoli y Villafañe en plantear que el área
de la gestión de comunicación implica la gestión empresarial, es decir,
al conjunto de acciones comunicativas que se generan en la organización,
tanto interna como externas.
Se coincide con Trelles (2002) cuando refiere que la gestión de
comunicación supone contar con una plataforma conceptual sólida que vele
por la orientación certera del quehacer comunicacional, el diseño de
objetivos y estrategias que tributen a su desarrollo tanto funcional
como formal y su ejecución mediada por el control y evaluación
sistemáticos porque de hecho se constituye como una herramienta, que
integra en la organización elementos innovadores y la sitúa en una clara
situación de ventaja competitiva al actuar como un elemento cohesionador
ya que comunica eficazmente, tanto al público interno como externo, su
misión y su visión, sus objetivos, sus valores, su clima, su cultura y
por consiguiente su imagen.
Pero, ¿se tiene conciencia de ello?, ¿conocen a fondo los directivos de
las empresas actuales que una de las claves de la competitividad es la
gestión de la comunicación organizacional? Entendemos que aún estamos un
poco alejados de esa comprensión por lo que se hace necesario entender
la comunicación con un enfoque integrador, con un enfoque sinérgico, que
reduzca la mínimo la aleatoriedad en el discurso y en las acciones
comunicativas y establezca un determinado nivel de coordinación entre
los que dirigen la comunicación en las organizaciones Trelles (2002).
En la mayoría de las organizaciones cubanas la gestión de Comunicación
muchas veces se omite, produciéndose una comunicación infectiva, que se
autoalimenta porque elimina el concepto de retroalimentación Trelles
(2002). Esto genera ciertos síntomas que son evidentes: se observa que
pocos miembros de la Organización opinan sobre temas de trabajo, no
existe una generación constante de ideas e innovaciones, la gestión se
concentra en pocas personas porque las decisiones tienen que ser tomadas
por la máxima autoridad. Para influir directamente sobre los
trabajadores es necesario conocer y realizar una interpretación común
sobre la situación de la empresa en su entorno, la estrategia de
actuación definida y la implicación de todos en ella. Compartir y
sentirse comprometido en unos retos que supongan la superación de las
debilidades que muestra la organización y participar en aquellas
acciones concretas que materialicen ese desempeño, a nuestro juicio, se
logra solamente a través de una efectiva gestión de comunicación
organizacional.
Esta misma concepción es compartida por una gran mayoría de los
estudiosos de la comunicación y la sitúan como una de las habilidades
más importantes de los directivos del siglo XXI, y al mismo tiempo, como
una de las asignaturas pendientes dentro de las organizaciones, Pastor
(2002). La aspiración de las organizaciones actuales consiste en contar
con sistemas de comunicación efectivos, donde se equilibre la
comunicación interna, la externa y la imagen corporativa, es decir, que
se adopte la comunicación como una función estratégica. Sin ese empuje
directivo (entiéndase objetivo estratégico y responsabilidad de
liderazgo) y sin el empuje de los miembros del colectivo laboral, como
correa de transmisión, la comunicación no llegará a sus destinatarios
finales.
Las circunstancias actuales de las organizaciones, sus públicos y su
entorno exigen un cambio para que los servicios sean prestados con
eficacia, eficiencia y calidad traducidos en la transformación de una
organización informativa a una organización comunicante Pastor (2002) y
argumenta claramente estas marcadas diferencias. Mientras que las
organizaciones informativas se estructuran rígida y jerárquicamente, las
organizaciones comunicantes se estructuran de forma flexible y
horizontal. Si analizamos los flujos de comunicación, en las
organizaciones informativas predomina los flujos descendentes mientras
que en las comunicantes éstos se manifiestan en todas direcciones. La
sobreabundancia de información en la cúspide así como el desinterés por
el entorno caracteriza a las organizaciones informativas, sin embargo,
en las comunicantes la información es distribuida según las necesidades
individuales para acometer las tareas y el interés por el entorno se
evidencia. Por último, mientras que las organizaciones informativas se
sustentan sobre una dirección autoritaria y una cultura individualista,
en las comunicantes prevalecen la dirección y la cultura participativa.
2.1.2 Comunicación organizacional: origen, tendencias y enfoques.
Si al principio de este capítulo expresamos la diversidad de
definiciones que estudiosos del tema reportan sobre comunicación, no
menos problemático resulta estudiar la comunicación organizacional
Trelles (2001).
Se hace necesario analizarla partiendo de los estudios preliminares de
los años 50, 60 y 70 del pasado siglo, cuando comenzó el norteamericano
Charles Redding –considerado patriarca de esta disciplina- a estudiar de
forma teórica esta temática con la publicación de su libro Comunicación
en la Organización.
Diferentes nombres han proliferado para denominar a este tipo de
comunicación: comunicación empresarial, comunicación corporativa,
comunicación institucional, comunicación estratégica y comunicación
organizacional. Sin entrar a analizar cuál es el vocablo correcto, este
tipo de comunicación debe estudiarse en cada organización como un
fenómeno objetivo que se lleva a cabo en la misma ya que los seres
humanos que la integran están en contacto permanente gracias a la
comunicación; como una disciplina joven dentro del campo de las ciencias
sociales que estudia los procesos comunicativos dentro de la
organización y, como el conjunto de técnicas y procedimientos diseñado y
aplicado a fin de contribuir a mejorar el funcionamiento de la
Organización, su identidad y su imagen.
Por tanto, la Comunicación Organizacional se ha convertido en una
herramienta de gestión y de sostenibilidad de un discurso compartido que
refuerza la capacidad de influencia de la dirección en sus diferentes
niveles, mejorando el grado de comprensión y de compromiso con las
estrategias, ayudando a consolidar decisivamente en la Organización el
logro de sus objetivos. La Comunicación Organizacional está compuesta
por un sinnúmero de elementos, tanto internos como externos, que
desarrollándolos, constituyen la plataforma vital donde descansa la
imagen.
Trelles (2002), después de analizar los aportes de los estudiosos de la
Comunicación Organizacional (Villafañe 2000, Lucas Marín 1997, Fernández
Collado 1997, Gaudencio Torcuato 1988, Daniel Katz, Robert Kahn 1979,
entre otros) coincide en plantear que la utilidad de la Comunicación
Organizacional está dada por las funciones que realiza en la
organización, y se adscribe al criterio de Fernández Collado cuando
expone que existen tres tipos de funciones un poco más generales y más
cercanas a la esencia de este disciplina:
· La función descriptiva, que investiga y expone el estado de los
procesos comunicativos, o la concepción de las situaciones en los
diferentes ámbitos de la Organización.
· La función evaluadora, que explica las razones por las cuales los
diferentes ámbitos actúan de la manera en que lo hacen, es decir, es la
ponderación de los elementos que influyen en los procesos
comunicacionales que se están produciendo.
· La función de desarrollo, que analiza como reforzar aquello que ha
sido evaluado como acertado y mejorar lo que fue considerado erróneo,
proponiendo además la forma de realizarlo.
De la misma manera diferentes escuelas y enfoques han predominado en
esta disciplina en lo concerniente a la organización de los procesos
comunicativos. Entre ellos se cuentan: el enfoque mecánico, el
psicológico, el sistémico y el simbólico interpretativo.
En el enfoque mecánico, dado un suceso se podría predecir su
consecuencia por lo que se puede considerar la comunicación como un
encadenamiento de causas y efectos donde se da gran importancia a la
transmisión de un mensaje de un emisor a un receptor, los cuales se
encuentran separados y sin contacto inmediato.
Al mismo tiempo se sobrevalora al emisor, la retroalimentación se torna
escasa, y existe un alto riesgo de distorsión de los mensajes.
Al despersonalizarse la comunicación en este tipo de enfoque se crean
barreras entre los miembros de la organización. Codina (2000), a partir
de la experiencia obtenida de los cursos y talleres impartidos,
consultorías y eventos de carácter nacional así como de investigaciones
realizadas en otros países, nos refiere sus criterios y plantea que el
enfoque mecánico con un flujo de comunicación vertical descendente no es
suficiente para garantizar una dirección efectiva. Comienza a analizar
un nuevo campo de trabajo con el objetivo de diseñar un programa de
desarrollo de habilidades interpersonales que el directivo tiene que
aplicar en todas las esferas en que desarrolla su actuación.
Para ello enumera diez habilidades principales que deben poseer los
cuadros cubanos, la segunda de ellas se refiere a las comunicaciones
interpersonales. En su decir “…en cualquier actividad seleccionada y
bajo el enfoque que se analice (funcional, roles, u otros), el trabajo
del directivo transcurre en un proceso constante de recepción y
transmisión de información, lo que supone una relación permanente de
comunicación”.
Más adelante refiere: “En su comunicación “hacia fuera” de la
organización, el directivo establece un puente entre su entidad y el
entorno, establece relaciones, facilita procesos, recibe
retroalimentación sobre la percepción que existe del trabajo de su
entidad, identifica oportunidades que puede aprovechar, y amenazas para
las que deberá prepararse. En fin, recibe un conjunto de informaciones
que le permiten establecer estrategias, modificar decisiones,
identificar nuevos cursos de acción. En su comunicación “hacia dentro”,
actualiza a sus integrantes sobre nuevas situaciones y enfoques, imparte
instrucciones, identifica preocupaciones de la gente, motiva y ejerce
influencia, controla la interpretación y ejecución de sus decisiones,
educa al personal en los valores y a la cultura que dan coherencia al
colectivo, entre otras cosas”.
En el enfoque psicológico se prioriza al receptor como filtro
conceptual, es decir, como el conjunto de actitudes, conocimientos y
percepciones que tiene el receptor y cómo procesan la información
recibida por lo que tiende a disminuir las funciones de comunicación. Al
analizar este enfoque Trelles (2002) plantea que este abordaje presenta
mayores puntos de contacto con nuestra realidad y nuestras concepciones
humanistas, pero adolece de insuficiente profundización en el enfoque
integrador del colectivo como un todo, cuyo producto último es resultado
del trabajo común, experiencia desarrollada exitosamente en las últimas
cuatro décadas en Cuba que de hecho constituye una importante fortaleza
de nuestros recursos humanos.
La autora anteriormente citada al analizar el enfoque sistémico plantea
que la comunicación asume un rol protagónico, su enfoque es sinérgico y
generalmente la dirección de esta área está estrechamente vinculada a la
máxima dirección de la entidad: se logra un equilibrado uso tanto de
canales formales como informales; balance en la producción de mensajes
es de todo tipo, tanto vinculados a tareas como a aspectos humanos,
flujos de comunicación descendente, ascendente, horizontal y
transversal, donde todos los eslabones están interrelacionados entre sí,
y se garantiza la retroalimentación… Y agrega, La organización funciona
como un subsistema, parte de un conjunto mayor que constituye la
sociedad en general y con los que se encuentra relacionada
dialécticamente ( …) este modo de concebir la organización y la
comunicación dentro de ella, se acerca más a nuestra realidad, pero
resulta incompleto, pues no se tiene en cuenta con la fuerza necesaria
la dimensión cultural presente en todo proceso comunicativo. Resulta muy
lógico su análisis si se tiene en cuenta que la comunicación facilita el
proceso de construcción social de la identidad.
En el enfoque simbólico interpretativo la comunicación fluye en todos
los sentidos en función de la cultura organizacional. Al referirse a
este enfoque Trelles (2002) expresa que La comunicación se asume de esta
manera en organizaciones con un fuerte énfasis en los aspectos
culturales, en las que por lo general se aplican formas de dirección
relacionadas con la administración de símbolos o management simbólico.
Más adelante agrega: … esta manera de entender la comunicación pudiera
constituir un vector decisivo en el desarrollo del perfeccionamiento
empresarial por su influencia en la comprensión de la comunicación como
proceso de implicación a partir de la construcción de significados
compartidos y del logro de un nivel cualitativamente superior en la
participación y la interacción de los trabajadores en empresas de
producción o servicios. Al dirigirse la comunicación en todos los
sentidos ésta ayuda a que los empleados se puedan hacer una
interpretación de la situación de la organización y de su relación con
ella.
En Latinoamérica, según Valle (2003) priman distintos enfoques, el
mecanicista, el psicológico y el tecnócrata cuyo eje central es la
comunicación como estrategia, que se basa en determinar un sistema de
objetivos y criterios de acción destinados a orientar la actividad de la
empresa basándose en aspectos como la reingeniería y la calidad total.
2.1.3 Comunicación organizacional: elementos que la componen.
Los procesos comunicativos en una organización no pueden independizarse,
no pueden dividirse para su estudio si se considera que éstos fluyen
constantemente tanto en la propia organización como de ésta hacia el
exterior y viceversa. De ahí que resulte importante adentrarse en el
análisis de algunos elementos constitutivos del proceso de comunicación
organizacional de acuerdo a los intereses que persigue este trabajo por
lo que los conceptos a tratar serán los públicos internos, externos y
mixtos; comunicación interna y externa; formas y canales de la
comunicación y flujos de los mensajes.
2.1.3.1 Públicos
El concepto de público según Trelles (2002) presenta sensibles
variaciones de un autor a otro. En su acepción más general, se refiere
al conjunto de personas con intereses comunes a quienes van dirigidos
los mensajes que genera la organización, donde al decir de la Kotelchuk
(2004) están estrechamente relacionadas entre sí por intereses y
afinidades que le son comunes y que comparten un sentimiento de
solidaridad hacia el grupo de trabajo y la institución en general. Los
autores mencionados coinciden con lo expuesto por Muriel y Rota (1980) y
Trelles (2003) cuando refieren que son conjuntos de individuos unidos
entre sí temporal o permanentemente en función de un interés común (…)
se trata de todos aquellos individuos vinculados en mayor o menor grado
a la institución, a la que afectan o por la que son afectados, en
función del logro de los objetivos de ambos. Estos públicos, atendiendo
a la implicación de los que lo conforman pueden ser definidos como
internos, externos y mixtos.
Con relación al público interno, Escobar (2003) refiere que es el grupo
de personas que conforman una institución y que están directamente
vinculada a ella. Se puede argumentar entonces que es el grupo de
personas que conforman la organización y que están directamente
vinculadas a ella, implicados con su misión, visión y conscientes de que
el logro de los objetivos y supervivencia organizacional depende de sus
personas.
Benítez (2003) refiere que en función del nivel jerárquico y de
autoridad y responsabilidad que cada componente individual ocupa en la
estructura organizativa del sistema, estos públicos internos a la vez se
subdividen en directivos o jefes de nivel medio y superior y empleados
de manera general o subordinados.
Para Muriel y Rota (1980) el público externo son todos aquellos
individuos o sistemas sociales que forman parte del medio ambiente
externo del sistema institución y que lo afectan y/o son afectados por
él, en mayor o menor grado, en función del logro de los objetivos de
ambos (institución y públicos). Por su parte Escobar (2003) señala que
el público externo está determinado por las personas que tienen alguna
relación con la institución, sea ésta geográfica, de productos o
servicios. Del análisis de ambas definiciones se obtiene que el público
externo está integrado por todas aquellas personas que tienen relación
con la organización y que permite el desenvolvimiento de ambos.
Trelles (2002) plantea que el público mixto es aquel que sin ser parte
integrante totalmente de la empresa, desempeña un papel tan importante
en el desenvolvimiento de la institución que pudiera diferenciarse del
resto de los públicos externos (...). Tal sería el caso de los
familiares de los trabajadores, en casos en que exista un estrecho
vínculo entre ellos y la entidad (…). O el caso de entidades que dedican
especial atención a los familiares de los trabajadores… Se pudiera
agregar a esta definición, en el caso que nos ocupa, como centro
docente, que tal sería el caso de los estudiantes que permanecen en la
institución por largos períodos de tiempo a los que se le dedican
especial atención. Kotelchuk (2004) señala que este tipo de público
ocupa una posición intermedia respecto de las posiciones extremas entre
el público interno y el público externo por lo que se inserta a los
estudiantes del Sistema Piramidal Modular como público mixto.
El trabajo mancomunado de todos los públicos de la organización
facilitará a la misma lograr los objetivos propuestos.
2.1.3.2 Ámbitos de la comunicación organizacional
2.1.3.2.1 Comunicación interna
En torno a la comunicación interna Trelles (2001) cita a Kreps y refiere
que la comunicación interna es el patrón de mensajes compartidos por los
miembros de la organización; es la interacción humana que ocurre dentro
de las organizaciones y entre los miembros de las mismas. Esta está
determinada por la interrelación de los procesos comunicativos de las
personas que integran la organización por medio de la cual las personas
acopian la información necesaria, tanto para su propio desempeño como
para el organizacional. Se infiere entonces que es todo el proceso de la
comunicación que se produce dentro de la institución y entre sus
actores, dígase trabajadores, directivos de todos los niveles o los
diferentes dispositivos existentes o creados por la institución para su
funcionamiento.
En la comunicación interna los procesos comunicativos transitan por vías
formales, es decir, aquellos eslabones vinculados con la organización
formal de la organización expresada en el organigrama de la empresa, se
le llama comunicación formal, y si en cambio, la interrelación entre los
públicos internos se produce en virtud de lazos de afinidad, simpatía,
familiaridad, de manera independiente de los lugares que los
protagonistas de la comunicación ocupan en el organigrama, estaríamos en
presencia de lo que se denomina, comunicación informal, Benítez (2003).
Goldhaber (2000) señala que la comunicación puede establecerse de manera
directa, entre dos personas, es decir, la que se desarrolla entre el
emisor y el receptor o receptores en forma personal, con o sin ayuda de
herramientas. Cuando la comunicación se realiza entre más de dos
personas se le denomina comunicación grupal. La comunicación no es
personal cuando se utilizan medios para realizarla y se le denomina
comunicación mediática.
Según García (2000) se denomina comunicación Indirecta a aquella donde
la comunicación está basada en una herramienta o instrumento ya que el
emisor y el receptor están a distancia. La comunicación indirecta puede
ser personal o colectiva. La primera se desarrolla con la ayuda de una
herramienta o instrumento (teléfono, comunicación impresa, correo
electrónico, chat, a través de Internet, intranet, etc.), la segunda
cuando el emisor se comunica con un grupo de receptores ayudado por una
herramienta o instrumento (mass media). A este tipo de comunicación se
le conoce también como comunicación social o de masas.
Trelles (2000) al referirse a la comunicación formal expresa que es la
que sigue las líneas del organigrama que nos da una visión clara de los
cauces de traslado de información planeados para la organización (…) se
manifiesta continuamente de muchas maneras, de forma muy concreta en los
rumores, que continuamente funcionan en la organización en un flujo
incontrolado. Se deduce de lo antes expuesto que en la comunicación
formal los mensajes transitan siguiendo los canales oficiales
establecidos por la organización.
2.1.3.2.2 Redes y flujos de comunicación organizacional
Redes de comunicación se le denomina al flujo de mensajes que los
diferentes individuos que componen una organización emiten.
En las organizaciones los mensajes fluyen a través de dos tipos de redes
de comunicación: las redes informales y las formales. Las primeras son
las libres expresiones y manifestaciones de los trabajadores, no
controlados por la dirección (Torcuato 1986) citado por Benítez (2003).
Este tipo de mensajes, generalmente, carecen de estructura y siguen
caminos diferentes por lo que pueden dar margen a la creación de otras
redes. En las redes formales los mensajes transitan por los canales
establecidos oficialmente, es decir, la que está explicita en el
organigrama de la organización.
En cuanto a los flujos, si los mensajes provenientes de alta dirección y
se dirigen a los subordinados estamos en presencia de un flujo
descendente de comunicación. Katz y Kahn, citados por Trelles (2002),
identifican cinco tipos de comunicación descendente: de instrucciones
laborales, vinculadas a orientaciones en torno a procedimientos y
normas; explicación razonada de las tareas que apuntan a la
interrelación y razón de ser de grupos diferentes dentro de la
organización y busca objetivos integradores; procedimientos y prácticas
relacionados con políticas y normas, regulaciones, etc., de la
organización; retroalimentación, de elogio a los resultados de trabajos
de empleados; por último, motivación en función de objetivos, que
explican la misión y razón de ser de la organización y cómo se integran
las diferentes áreas de la organización en el logro de objetivos comunes
.
Cuando los mensajes transitan de la base a la superestructura, es decir,
de los empleados a los superiores, estamos en presencia de una
comunicación ascendente. Este tipo de flujo de comunicación tiene gran
importancia ya que permite conocer el nivel de recepción de mensajes de
instrucción de tareas u otros que los empleados envían a la estructura
de mando de la organización.
Si el intercambio de mensajes se da entre colegas de un mismo rango,
estamos en presencia de un flujo de comunicación horizontal y entre sus
propósitos está el establecimiento rápido de coordinaciones para la
realización de tareas en las que confluyen más de un área o departamento
Trelles (2002).
Al flujo comunicativo en todos los sentidos y desde todos los niveles se
le denomina comunicación transversal. Este tipo de flujo permite la
participación de todos los miembros de la organización, teniendo en
cuenta la opinión de todos para la toma de decisiones.
Goldhaber (2000) expresa que los mensajes se derivan de la información y
dentro de cualquier sistema hay más información que la que perciben sus
miembros (…) por lo que los mensajes están compuestos por símbolos,
tienen un significado que debe ser compartido por quien lo envía
(emisor) y quien lo recibe (receptor). El autor citado a principios de
párrafo los clasifica como:
Mensajes de tarea: son los que están relacionados a los propósitos
organizacionales y tienen la misión de informar a los empleados sobre el
qué, cómo y cuándo hacer su trabajo en consecuencia con los objetivos
estratégicos organizacionales.
Mensajes de mantenimiento: son los destinados a normar, reglamentar,
controlar e incentivar el cumplimiento de los anteriores.
Mensajes humanos: son los encargados de transmitir al personal el
reconocimiento y estimulación, tanto de desde el punto de vista laboral
como sentimental por lo que la relación interpersonal se incrementa
positivamente.
2.1.3.2.3 Comunicación externa
La comunicación externa según Trelles (2002) es aquella que la
organización establece con los públicos externos, es decir, se trata de
la interrelación de los elementos constituyentes del entorno interno,
con los que existen en el entorno externo, de manera particular, o de
manera general, como la representación de un todo. Bartoli, citado por
la autora antes mencionada, señala que la comunicación externa abarca
varias dimensiones: la externa operativa de los miembros de la empresa
con los distintos asociados o interlocutores; la externa estratégica que
radica en la constitución de una red de búsqueda de información
estratégica para la empresa, y lo que denomina información externa de
notoriedad, en la que ubica a la publicidad, comunicación promocional,
etc. Se puede señalar que la operativa es aquella comunicación necesaria
para la supervivencia de la organización que se establece entre el
entorno interno y externo.
La comunicación externa estratégica presenta dos aristas, por una parte
trata de identificar y establecer vínculos con entidades consideradas
claves para que la organización pueda desempeñar su rol y por otra trata
de gerenciar los recursos de información estratégica externa con el fin
de conocer y analizar la competencia.
La información externa de notoriedad es a la que comúnmente se le
denomina comunicación externa y puede aparecer de diferentes formas,
entre las que están la promoción, la publicidad, el patrocinio, las
puertas abiertas, entre otras.
Trelles (2001) citando a Bartoli señala que entre las formas de
comunicación externa más importantes se encuentra la comunicación
directa de los empleados en su cotidianidad, para lo cual debe “saber”,
lo que implica un buen nivel de comunicación interna; debe estar
convencido, lo que implica coherencia entre el discurso y las acciones
concretas y la motivación o deseo de comunicar sobre su empresa, lo cual
supone determinado sentimiento de pertenencia. Lo expuesto por Bartoli y
reconocido por Trelles induce a reconocer la importancia de la
integración de la comunicación interna y externa así como la de los
públicos internos y externos en pos de un enfoque sinérgico que
contribuya al éxito organizacional.
Tanto en la comunicación interna como la externa se establecen
interrelaciones de dependencia. En la medida en que el público interno
se sienta informado se motivará a desarrollar el deseo de comunicar
sobre su empresa sus logros, sus metas, sus valores y por ende reforzará
la imagen que el público externo tenga de la organización. Este público
externo definido por Muriel y Rota (1980) son aquellos individuos o
sistemas sociales que forman parte del medio ambiente externo del
sistema institución y que lo afectan y/o son afectados por él, en mayor
o menor grado, en función del logro de los objetivos de ambos
(institución y públicos).
2.2.1 Las TICs para la comunicación organizacional.
En párrafos anteriores se hizo referencia a la importancia de la
comunicación en el interior y hacia el exterior de la organización. Es
por ello que reviste gran importancia analizar uno de los paradigmas
actuales de los sistemas de difusión de información en entornos
corporativos: la aplicación de la gestión tecnológica.
La gestión tecnológica es entendida como la actividad organizacional
mediante la cual se definen e implantan las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (TICs) para lograr los objetivos y
metas de la empresa en términos de calidad, efectividad y
competitividad.
Garillete (2001) señala que las empresas y organizaciones de todo tipo
han emprendido un uso intensivo de la tecnología internet en sus
negocios y operaciones. Por lo que la revolución en la comunicación por
vías electrónicas es un hecho. La industria de ordenadores ha mostrado
un progreso espectacular en muy corto tiempo y el viejo modelo de tener
un solo ordenador para satisfacer todas las necesidades de cálculo de
una organización ha sido reemplazado con rapidez por otro que se
considera un número grande de ordenadores separados, pero
interconectados, que efectúan el mismo trabajo que, al decir del
Garillete constituye un recurso dinamizador de la organización.
La Intranet corporativa es el resultado de la utilización, aplicación e
implantación de tecnologías de Internet que accede y enlaza los sitios
web dentro de una organización y tiene como objetivo mejorar la
comunicación empresarial. Se ha convertido en un desarrollo tecnológico
vital, como medio natural de diseminación de una red interna y externa
de conocimientos para la empresa del Siglo XXI.
De hecho constituye un canal comunicacional bidireccional porque permite
a los trabajadores acceder a toda la información relevante de la
entidad, agilizar la comunicación interna y externa, trabajar en grupo,
acceder en tiempo real a información crítica para la toma de decisiones,
compartir e intercambiar conocimientos y establecer contactos dentro y
fuera de la organización para lograr sus objetivos en términos de
calidad, efectividad y competitividad.
¿Qué ventajas le reporta la intranet corporativa a la comunicación
organizacional?. Aumento de la competitividad y la productividad;
tecnológicas, por la velocidad de la transmisión de la información;
integración de una plataforma sin importar el sistema operativo de los
usuarios; sociocultural con un desarrollo de la organización
inteligente; aumento de la comunicación entre los departamentos;
desaparecen los intermediarios; gran capacidad para compartir los
recursos de la empresa; económica por la reducción de los costos;
gestión tecnológica, será la decisión de la empresa a implantar
tecnología que ayude a lograr sus objetivos y metas con calidad,
efectividad y competitividad. Las redes permiten compartir recursos,
información, aplicaciones y facilitar la comunicación. Las herramientas
más utilizadas en la red son: web, correo electrónico nacional e
internacional entre otros, que permiten la educación a distancia, el
trabajo en equipo, posibilitando acortar las distancias, ahorro de
tiempo y toma de decisiones.
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MSc. María Luisa García Cecilia
Master en Ciencias de la Comunicación, 2005. Licenciada en Información Científica, Universidad de La Habana, 1978. Profesora auxiliar adjunta de la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Especialista en servicios, procesamiento y análisis de información del Centro de Información y Documentación Turísticas de la de la Escuela de Altos Estudios de Hotelería y Turismo. Años de experiencia en la especialidad 35 años. Cuba, Ciudad de La Habana
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