RESUMEN
Este proyecto pretende definir y describir el Contexto de Coordinación
de la Gestión Ambiental Departamental y proponer lineamientos de
estrategia para la consolidación del SINA regional en el departamento de
Risaralda.
El Contexto de Coordinación es el entorno en que se desenvuelve la
gestión ambiental en Risaralda de conformidad con los lineamientos
normativos de desarrollo, los procesos en ejecución, la aplicación de
instrumentos, recursos y voluntades de los agentes del desarrollo en
nuestro departamento.
Para tal efecto se abordaran cuatro núcleos esenciales que buscan
definir este contexto:
Una marco conceptual que permita abordar la gestión ambiental, su
enfoque sistémico entorno al desarrollo sostenible y los elementos
básicos del Sistema Nacional Ambiental para su apropiación y
consolidación en el departamento de Risaralda
Los problemas y agentes de la gestión ambiental en Risaralda: Para ello
se analizara desde diferentes enfoques las variables que intervienen en
la materialización del problema. Así mismo se caracterizaran los actores
que intervienen en la gestión ambiental y las relaciones de fuerza que
los mueven.
El estado del arte de la aplicación de los instrumentos de gestión
ambiental en el departamento: Para su elaboración se partirá de un breve
análisis situacional de los diferentes procesos de gestión ambiental
como insumo para analizar los diferentes instrumentos dispuestos para el
desempeño ambiental y su aplicación en Risaralda
Sinergia de la aplicación de la Política Ambiental en Risaralda: En
donde se buscara registrar el grado de aplicación, integración y
coordinación de los diferentes instrumentos de planificación (Plan de
Gestión Ambiental Regional, Plan de Acción Trienal, Plan Operativo Anual
de Inversiones, Plan de Desarrollo Departamental y Planes de Desarrollo
Municipal) a través de las Agendas Ambientales Municipales y procesos de
desarrollo regional. Además se busca generar lineamientos para la
consolidación del SINA regional y acciones para la operación de su
sinergia.
Con estos tres núcleos se espera compilar la experiencia de la Mesa
Departamental de Desarrollo Sostenible y sus similares en cada municipio
hacia la consolidación y mejoramiento de procesos y acciones similares
en el futuro.
1. INTRODUCCION
El problema abordado por este proyecto de grado se puede considerar
desde su planteamiento y formulación.
1.1.Planteamiento del Problema
Existe una deficiente gestión interinstitucional para el manejo de los
asuntos ambientales en el departamento de Risaralda. Esta situación
problemática se evidencia en multiplicidad de documentos e
instrumentos[1] formulados para desarrollar la gestión ambiental en la
jurisdicción del departamento sin que hasta el momento se haya aplicado
una evaluación ambiental o desarrollado actividades para determinar el
desempeño e impacto de estos instrumentos o en el peor de los casos no
han sido ejecutados en la actualidad.
Esta multiplicidad de instrumentos ha conllevado a la generación de
múltiples funciones y propósitos misionales que se han desarrollado de
manera aislada ocasionando en muchos casos a que se desarrollen las
mismas actividades sin un contexto de coordinación que no ha permitido
la optimización del talento humano, los recursos y la información.
Esta definición del problema desde el nivel departamental apoya y/o
soporta dos elementos problemáticos del Sistema Nacional Ambiental
identificados con anterioridad:
Primero, el reportaje al Sistema Nacional Ambiental identifico los siguientes factores como debilidades del sistema: 1) carencia de un sistema de información, así como de indicadores para evaluar la gestión ambiental. 2) debilidad en los procesos de planificación, ejecución y monitoreo de la política ambiental. 3) debilidad en los sistemas de coordinación y comunicación. 4) disminución del presupuesto de inversión ambiental y desequilibrio en la asignación de recursos para los actores del sistema
Segundo, en el año de 1999 la Contraloría General definió la problemática general del Sistema Nacional Ambiental de la siguiente manera: 1) indefinición del ámbito de actuación del SINA. 2) carencia de una política ambiental de largo plazo. 3) especialización imprecisa del ejecutivo. 4) escasa coordinación interinstitucional. 4) asincronía de los procesos de planificación. 5) débil participación ciudadana. 6) desproporcionada e ineficaz normatividad ambiental.
1.2.Formulación
¿Cuál es la manera de coordinar los esfuerzos, voluntades y recursos de
los agentes del desarrollo departamental que tienen competencias
directas sobre la gestión ambiental en la jurisdicción del departamento
de Risaralda?
2. JUSTIFICACION
La gestión ambiental departamental se encuentra orientada por la
Corporación Autónoma Regional de Risaralda, CARDER, seguida por el la
Gobernación del Departamento, los Municipios y otros actores que
adelantan esfuerzos, movilizan recursos y voluntades – desde su
perspectiva- en torno a la generación y el mantenimiento de unas
condiciones de sostenibilidad en el territorio y ámbito de su actuación
y jurisdicción. En este sentido la experiencia muestra que cada actor
pretende percibir y afrontar la gestión ambiental de manera particular
sin reconocer que para ello se requiere ver la gestión ambiental como un
todo que es mas que la suma de sus partes. En contraste a esta
afirmación se evidencia un gran despliegue de esfuerzos plasmados en
diferentes documentos e instrumentos sin que hasta el momento se
evidencien síntomas de articulación y coordinación.
La consolidación del SINA[3] regional demanda de avances en el diseño y
puesta en marcha de un Sistema Departamental Ambiental que oriente y
direccione una Sinergia Inteligente de Gestión Ambiental en torno a una
lectura y apropiación –por parte de todos los actores- del Plan de
Gestión Ambiental Regional PGAR Risaralda 2002 – 2012, en virtud de que
este es, por el respaldo jurídico, normativo y legitimo, el documento
rector que guía al departamento de Risaralda hacia el desarrollo
sostenible
La construcción de un Contexto de Coordinación de la Gestión Ambiental
Departamental permitirá a los actores de la sinergia (léase Autoridad
ambiental – departamento – municipios – ministerio público –
corporaciones públicas – C.D.D.S. – academia – sociedad civil) reconocer
y contextualizar su papel e instrumentos de gestión ambiental en
particular los de planificación en torno al Plan de Gestión Ambiental
Regional PGAR Risaralda 2002 – 2012, que les permita hacer y ejecutar
una gestión ambiental sistémica e inteligente, donde todos desde su
perfil y capacidad aporten a la sostenibilidad, productividad y
rentabilidad de Risaralda.
Es así, de esta manera en que se debe dinamizar el Plan de Gestión
Ambiental Regional PGAR Risaralda 2002 – 2012, consolidando el SINA
regional en lo que seria el desarrollo de Agendas de Trabajo Conjunto
entre los actores de sinergia de la Gestiona Ambiental Departamental en
la operacionalización del sistema APO PGAR.
Resulta importante realizar este proyecto puesto que con el se busca
ofrecer una visión sintética de lo que ha sido el proceso de la
planificación ambiental regional en el Departamento de Risaralda.
Además con la definición del Contexto de Coordinación de la Gestión
Ambiental Departamental se espera aportar herramientas que faciliten el
entendimiento y la acción de la gestión ambiental, en un proceso
permanente de mejoramiento y hacia la sofisticación de esta.
Motiva la construcción de este trabajo, la realización de un aporte
desde las ciencias ambientales al marco institucional dispuesto para la
ejecución de la gestión ambiental y su política publica sectorial.
3. OBJETIVOS
3.1.General
Proponer el contexto de coordinación de la gestión ambiental
departamental que permita la estructuración de la estrategia de
consolidación del SINA regional y la definición de los lineamientos de
operacionalización de la sinergia de la gestión ambiental departamental.
3.2.Específicos
• Compilar información sobre los marcos conceptuales que definen la
gestión ambiental sistémica y el Sistema Nacional Ambiental en Colombia.
• Identificar los problemas y caracterizar los actores que intervienen
en la gestión ambiental departamental.
• Identificar el estado del arte de los instrumentos dispuestos para la
gestión ambiental y su aplicación en el departamento.
• Evaluar la aplicación de la política publica ambiental en el
departamento de Risaralda y proponer lineamientos para su consolidación
y mejoramiento.
4.MARCO DE REFERENCIA
La Gestión Ambiental se concibe como la acción conjunta entre el estado
y la sociedad para orientar los objetivos de la política hacia el
fomento y la consolidación de los procesos de desarrollo sostenible y
convivencia pacifica entre los colombianos[4]. De igual manera se dice
que la planificación, como proceso político de concertación de intereses
colectivos, es uno de los principales instrumentos que orientan el
proceso de la gestión ambiental, al relacionar el presente con el futuro
y el conocimiento con la acción, con el fin de diseñar el cálculo que
precede y predice la acción[5]. En este orden de ideas la Planificación
Ambiental es un instrumento mediante el cual la autoridad ambiental
(Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible) y otras
de diferente naturaleza pueden fortalecer el SINA, apoyar procesos de
descentralización y participación, dinamizar la gestión ambiental y
facilitar la generación y aplicación de instrumentos y mecanismos de
evaluación, seguimiento y control preventivo del desempeño ambiental.
Para identificar el contexto de coordinación de la gestión ambiental
departamental es necesario reconocer algunos procesos, conceptos en
instancias que hacen parte trascendental en su consolidación
Primero se deben mencionar algunos alcances y productos de los
principales procesos de planificación ambiental regional y su incidencia
en los procesos de planificación departamental y local.
Para tal efecto es importante reconocer el Proyecto “Ecorregión
Territorio de Oportunidades” que desencadeno en la formulación de la
Agenda para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión con la
participación de el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
Territorial, la Agencia de Cooperación Técnica Alemana GTZ, las
Autoridades Ambientales de Risaralda, Caldas, Quindío, Tolima y Valle
del Cauca, las Red de Universidades Publicas del Eje Cafetero ALMA
MATER, EL Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, las
Administraciones Departamentales de los cinco Departamentos, la Unidad
Administrativa Especial del Sistema de Parque Nacionales Naturales
UAESPNN, la Asociación Nacional de Industriales ANDI, gremios de la
producción, empresas prestadoras de servicios públicos, organismos de
control, organismos de seguridad, organizaciones no gubernamentales y
organizaciones de la sociedad civil, comunidades étnicas, entre otros.
En donde se realizo una apuesta común hacia el desarrollo sostenible de
la Ecorregión, en donde se promueve el desarrollo de varias líneas de
acción, como lo son, la gestión integral del agua, la protección,
conservación y restauración de la biodiversidad, la producción mas
limpia, la infraestructura regional, la planificación y ordenamiento
ambiental del territorio, la gestión del hábitat y el desarrollo humano
sostenible, los sistemas de producción sostenibles, la conectividad y la
gobernabilidad y convivencia pacifica.
Esta Agenda para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión y el Plan de
Gestión Ambiental Regional para Risaralda 2002 – 2012[6] se constituyen
en los insumos básicos de la planificación ambiental del departamento en
la medida que facilitaron el desarrollo de los siguientes espacios e
instrumentos:
• Mesa Departamental de Desarrollo Sostenible, en donde se elaboraron
los bloques de construcción[7] de los programas ambientales del Plan de
Acción Trianual 2004 – 2006 de la CARDER y la Gobernación del
Departamento de Risaralda.
• La formulación de los componentes ambientales de los Planes de
Desarrollo Municipal, en donde se utilizaron los bloques de construcción
planteados en la Mesa Departamental de Desarrollo Sostenible.
• La Formulación del Plan de Acción Trianual 2004 - 2006 de la
Corporación Autónoma Regional de Risaralda CARDER
• La Formulación del Plan del Componente Ambiental del Plan de
Desarrollo Departamental 2004 – 2007 “Revolución Publica con Resultados”
• La Instalación de las Mesas Ambientales Municipales en donde se
articularon los proyectos de la Corporación Autónoma Regional de
Risaralda CARDER, la Gobernación del Departamento y los Planes de
Desarrollo de cada municipio.
Esta experiencia se constituye en un acercamiento valioso para la
coordinación de esfuerzos y recursos durante el ejercicio de la gestión
ambiental en el departamento.
En este orden de ideas y como segunda instancia es menester reconocer el
Sistema Nacional Ambiental como un conjunto de acciones y no como un
conjunto de entidades:
La Ley 99 de 1993 constituye la principal referencia normativa para la
gestión ambiental y define la organización de la institucionalidad
ambiental en torno a un Sistema Nacional integrado por actores sociales,
institucionales y privados, cuyas autoridades ambientales regionales
gozan de autonomía administrativa y financiera, y cuya orientación es
establecida por el Ministerio del Medio Ambiente a través de la Política
Nacional Ambiental.
Una característica que distingue al Sistema Nacional Ambiental –SINA- de
otros sistemas existentes en la gestión estatal colombiana es la de ser
un sistema abierto, conformado por una gran diversidad de actores
sociales, institucionales y privados distribuidos por todo el territorio
nacional. Un vistazo a la composición del SINA puede contribuir a la
comprensión de los elementos que orientan la gestión ambiental y el
ordenamiento ambiental territorial en el país. Para facilitar su
comprensión se han organizado en dos grupos: las autoridades
ambientales, y el conjunto de actores institucionales, sociales y
productivos que tienen derechos y deberes en la gestión ambiental.
Desde el enfoque sistémico, lo más apropiado es definir el Sistema
Nacional Ambiental como el conjunto organizado de acciones de gestión
ambiental que se realizan en todo el territorio nacional. Esto implica
entenderlo más como un “sistema de acciones” que solamente como un
“sistema de entidades”. Así, simplemente se puede considerar como
integrantes del SINA a todos aquellos actores estatales o sociales que
realicen alguna actividad significativa que contribuya al manejo
ambiental del país[8].
Según se ha planteado y en concordancia con la Ley 99 de 1993 que le dio
su organización actual, el Sistema Nacional Ambiental es el sistema de
acciones que realizan actores organizados del Estado y la sociedad civil
en Colombia para el manejo ambiental del país. Por lo tanto, por
definición hacen parte integrante de este sistema todas aquellas
instituciones y organizaciones que efectivamente desarrollan actividades
orientadas al cumplimiento de esta función esencial que determina dicha
ley. La participación en el SINA depende sólo de esta condición, por lo
que no tiene lugar por nombramiento, designación o elección de ningún
tipo tampoco es una asociación ni una red o algún otro tipo de mecanismo
de cooperación entre instituciones y/u organizaciones, es el accionar
mismo de las instituciones y los grupos en pro del medio ambiente.
Estas concepciones aportan ideas y colaboran para observar con
detenimiento “el deber ser” del SINA en nuestro departamento y la
sinergia que lo debe promover a la luz de los procesos mencionados con
anterioridad.
Finalmente y como tercer punto, se debe apropiar conceptualmente la
gestión ambiental sistémica como elemento indispensable para el
desarrollo de esa acción conjunta para orientar los objetivos de la
política hacia el fomento y la consolidación de los procesos de
desarrollo sostenible, que llamamos Gestión Ambiental.
La gestión ambiental sistémica es una propuesta[9] conceptual para el
fortalecimiento y desarrollo de la gestión ambiental desde nivel estatal
e irradiada a hacia la sociedad. Esta propuesta se fundamenta en la
aplicación del enfoque sistémico en la planificación, ejecución y
control de la política ambiental nacional a nivel público, empresarial y
ciudadano en cada ámbito jurisdiccional.
Su desarrollo implica la generación de un nuevo marco que oriente el
diseño de las estructuras funcionales de la gestión ambiental, las que a
su vez serán la base para el desarrollo de sus estructuras
organizacionales y procedimentales que permitan la implementación de
Sistemas de Gestión Ambiental (públicos, empresariales y ciudadanos) en
cada ámbito jurisdiccional, y con los cuales se garantice la
retroalimentación y mejoramiento continuo de la gestión, y por ende la
máxima armonización posible entre lo planificado y lo ejecutado.
Los alcances de la propuesta de un desarrollo sistémico de la gestión
ambiental, tiene los siguientes objetivos específicos:
• Describir la identidad e interrelación sistémica existente entre las
organizaciones sociales, las empresas y, el medio ambiente, de tal
manera que nos permita disponer de una visión global y un acercamiento
objetivo hacia la gestión ambiental bajo enfoque sistémico.
• Generar un nuevo marco conceptual que a partir de un enfoque
sistémico, oriente el diseño de las estructuras funcionales para la
gestión ambiental pública, las que a su vez serán la base para el
desarrollo de sus estructuras organizacionales y procedimentales que
permitan la implementación de Sistemas de Gestión Ambiental públicos en
cada ámbito jurisdiccional, y con los cuales se garantice la
retroalimentación y mejoramiento continuo de la gestión, y por ende la
máxima armonización posible entre lo planificado y lo ejecutado.
• Diseñar y proponer las estructuras funcionales para la materialización
y desarrollo sistémico de la Gestión Ambiental Pública a nivel estatal,
así como las estructuras organizacionales mínimas requeridas.
5.METODOLOGIA
El presente proyecto posee elementos de los tipos de investigación
cuantitativa y cualitativa, entre las cuales se encuentran la
investigación evaluativa, la investigación de casos y la investigación
acción participación.
Las características aportadas por cada tipo de investigación son:
En primer lugar que la investigación evaluativa presenta un análisis de
los efectos de una intervención dirigida a la solución de una situación
problemática y las interrelaciones entre sus elementos.
La investigación de casos es considerada porque permitió aclarar
conceptos, variables y la manera de medirlas que son fundamentales en la
determinación de la dinámica de la acción y el pensamiento de la
sinergia para comprender su comportamiento y su desarrollo.
Y finalmente la de acción participación por cuanto condujo a la
sistematización de un conocimiento generado en un proceso investigativo
donde se involucró tanto el investigador como la comunidad objeto de
estudio.
El logro del objetivo general supone el cumplimiento de los objetivos
específicos, en donde la apropiación de técnicas y herramientas, el
intercambio de información, la consolidación de modelos y socialización
de la propuesta y la apropiación por parte de los actores involucrados
pretende garantizaran la ejecución del mismo.
En este sentido el proceso se puede identificar en la siguiente grafica:

5.1.Aplicación de Herramientas y/o Técnicas para el logro de Resultados
Para delimitar los objetivos específicos planteados con anterioridad se
suscriben los siguientes alcances y resultados para cado uno de ellos.

Para el desarrollo de cada objetivo específico se plantea la suscripción de herramientas y técnicas para consolidar el cumplimiento de cada objetivo específico:

5.2. Esquema Metodológico por Fases y Herramientas
El esquema metodológico propuesto es el siguiente:

Es importante mencionar que la fase de conceptualización aporta elementos de solución al objetivos especifico uno (1), la fase contextual y diagnostica desarrolla las herramientas delimitadas para el objetivo especifico numero dos (2). La fase descriptiva atiende las herramientas del objetivos especifico numero tres (3) y la fase propositiva satisface el cumplimiento del objetivo especifico numero cuatro (4).
6. RECOPILACION DE INFORMACION SOBRE LOS MARCOS CONCEPTUALES
6.1. SISTEMA NACIONAL AMBIENTAL - SINA[14]
El SINA es el conjunto de orientaciones, normas, actividades, recursos,
programas e instituciones que permiten la puesta en marcha de los
principios generales ambientales.
El SINA esta integrado por los siguientes componentes:
• Los principios y orientaciones generales contenidos en la
Constitución Nacional y en la Ley 99 de 1993,.
• la normatividad ambiental,
• las entidades del Estado responsables de la política y de la acción
ambiental,
• las organizaciones comunitarias y no gubernamentales involucradas con
la problemática ambiental,
• las fuentes y recursos económicos para el manejo y recuperación del
medio ambiente,
• las entidades públicas, privadas o mixtas que realizan actividades de
producción de información, investigación científica y desarrollo
tecnológico en el campo ambiental
La ley determina, breve pero claramente la función del Sistema Nacional Ambiental: “el manejo ambiental del país”. Esta función la que le da sentido y razón de ser al SINA; es para el cumplimiento de esta función que se organizo este sistema. En este sentido, el manejo ambiental del país será descentralizado, democrático y participativo, por lo que el sistema se fundamentara en la acción coordinada y descentralizada de las autoridades locales, regionales y en la participación de etnias y la ciudadanía en general, en torno al desarrollo sostenible ambiental, económico y social del país. El SINA es pues el sistema de gestión ambiental cuyo ámbito de realización es la totalidad del territorio nacional
Instrumentos del SINA
Para su funcionamiento, el Sina cuenta con una serie de instrumentos, entre los cuales se destacan cuatro:
• el marco normativo o legislación ambiental,
• los mecanismos de financiación, instrumentos económicos y fuentes de
cooperación internacional,
• las herramientas de participación ciudadana,
• los instrumentos de planificación.
Además, el Sistema debe desarrollar un Sistema de Información Ambiental,
un sistema de indicadores, seguimiento y monitoreo, mecanismos de
comunicación y divulgación, instrumentos de capacitación y educación
ambiental, así como herramientas para el ordenamiento territorial
El SINA es Estado y sociedad civil
Este sistema define “los mecanismos de actuación del Estado y la
sociedad civil”. Por lo tanto, son ellos los actores fundamentales del
Sistema Nacional Ambiental.
En este sentido el SINA, como se dijo en párrafos anteriores, es también
el sistema de actores estatales y sociales que desarrollan conjuntamente
las acciones necesarias “para el manejo ambiental del país”.
El carácter estatal y social del SINA se ratifica al describir como
“componentes” del SINA a “las entidades del Estado responsables de la
política y de la acción ambiental”, al igual que “las organizaciones
comunitarias y no gubernamentales relacionadas con la problemática
ambiental”.
El SINA es más que un conjunto de instituciones
Se debe reconocer el carácter estatal y social del Sistema Nacional
Ambiental.
Por lo cual no puede reducir meramente a la parte de su componente
estatal, es decir, al conjunto de las 44 instituciones del Estado
responsables de la política y la gestión ambiental: el Ministerio del
Medio Ambiente, 5 cinco Institutos de Investigación, las 4 Unidades
Ambientales Urbanas y las 34 Corporaciones Autónomas Regionales y de
Desarrollo Sostenible. Tanto en la norma legal como en la acción
concreta, el Sistema Nacional Ambiental es mucho más que dicha parte de
su componente estatal. Como se ha visto, la participación de las
organizaciones de la Sociedad Civil en este Sistema está consagrada en
la propia Ley. Y en la práctica cotidiana, sin las acciones que ellas
realizan es imposible “el manejo ambiental del país” que se le asigna al
SINA como función esencial. El Estado por sí sólo es incapaz de cumplir
con esta tarea.
Por esto se puede afirmar que el componente social del Sistema Nacional
Ambiental igual de importante que su componente estatal. Dejar de lado
alguno de ellos implica que el SINA pierda su carácter “nacional”. Sin
la participación conjunta de las instituciones estatales y de las
organizaciones sociales no se puede hablar de un Sistema Nacional de
Gestión Ambiental.
Un “sistema de acciones”
Desde el enfoque sistémico, lo más apropiado es definir el Sistema
Nacional Ambiental como el conjunto organizado de acciones de gestión
ambiental que se realizan en todo el territorio nacional. Esto implica
entenderlo más como un “sistema de acciones” que solamente como un
“sistema de entidades”. Así, simplemente se puede considerar como
integrantes del SINA a todos aquellos actores estatales o sociales que
realicen alguna actividad significativa que contribuya al manejo
ambiental del país.
Según se ha planteado y en concordancia con la Ley 99 de 1993 que le dio
su organización actual, el Sistema Nacional Ambiental es el sistema de
acciones que realizan actores organizados del Estado y la sociedad civil
en Colombia para el manejo ambiental del país. Por lo tanto, por
definición hacen parte integrante de este sistema todas aquellas
instituciones y organizaciones que efectivamente desarrollan actividades
orientadas al cumplimiento de esta función esencial que determina dicha
ley. La participación en el SINA depende sólo de esta condición, por lo
que no tiene lugar por nombramiento, designación o elección de ningún
tipo tampoco es una asociación ni una red o algún otro tipo de mecanismo
de cooperación entre instituciones y/u organizaciones, es el accionar
mismo de las instituciones y los grupos en pro del medio ambiente.
6.1.1. Los Escenarios del SINA
La gran cantidad de instituciones estatales y de organizaciones sociales
que integran o pueden integrar el Sistema Nacional Ambiental hace
arriesgado intentar describirlas a todas. Sin embargo, se convocará a
los principales actores, para que se presenten así mismos en los
siguientes escenarios:
• El SINA institucional: el Consejo Nacional Ambiental, el Ministerio del
Medio Ambiente, las 34 Corporaciones Autónomas Regionales y de
Desarrollo Sostenible, los 5 institutos de investigación y el subsistema
de investigación ambiental, las 4 unidades ambientales Urbanas, la
Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales
Naturales.
•
El SINA territorial: La Unidad de Política Ambiental del Departamento
Nacional de Planeación -UPA-, las entidades territoriales como
ejecutoras de la política ambiental: departamentos, distritos,
municipios, resguardos indígenas y las tierras colectivas de comunidades
negras.
•
EL SINA social: Las organizaciones no gubernamentales -ong-, las
organizaciones de base, y el movimiento ambiental, las organizaciones
étnico-territoriales negras e indígenas. Se registran algunos
representantes de gremios de la producción y el sector privado.
•
El SINA transectorial: las unidades ambientales de los diversos
ministerios, institutos y demás entidades estatales con competencias
ambientales.
•
Los organismos de control del SINA: la Procuraduría Ambiental, la
Defensoría del Pueblo en materia ambiental, la Contraloría Ambiental,
las Veedurías Ciudadanas, la Policía Ambiental.
En cualquier listado por amplio que fuera siempre quedarían excluidos
algunos, probablemente muy importantes. Pero además hay una razón
fundamental para no intentar siquiera una lista de entidades integrantes
del SINA, así fuera simplemente a manera de ejemplo.
En este contexto la misión del Sistema es el de armonizar productividad
y competitividad económica con una mejor calidad de vida para todos los
colombianos, bajo el principio del desarrollo sostenible, el cual
requiere de acciones encaminadas al uso “racional” de los recursos
naturales y a la reconstrucción del tejido social, haciendo de la
dimensión ambiental un elemento estratégico para avanzar socialmente.
6.1.2. Actores del SINA:
El SINA es Estado, Sociedad Civil y Sector Privado
Este sistema define los mecanismos de actuación del estado y la sociedad
civil, por lo tanto, son ellos los actores fundamentales del Sistema
Nacional Ambiental. En este sentido el SINA es también, el sistema de
actores que desarrollan conjuntamente las acciones necesarias para el
manejo ambiental del país.
A. Actores Institucionales
Autoridad Ambiental:
• Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial: Rector de la gestión y la política ambiental en el país. Hace parte de el la Unidad de Parques Nacionales Naturales y Áreas Protegidas
• Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible: Máximas autoridades ambientales regionales, encargadas de ejecutar la política ambiental, de administrar los recursos naturales renovables y de promover el desarrollo sostenible
• Autoridades Ambientales Urbanas: Con jurisdicción en las ciudades
de mas de un millón de habitantes. Al interior del perímetro urbano
deben cumplir con las mismas funciones de las corporaciones en lo
relativo al manejo del medio ambiente
• Departamento Técnico Administrativo del Medio Ambiente - DAMA
• Unidad Ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá
• Departamento Administrativo Distrital del medio Ambiente – DADIMA
• Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente - DAGMA
Institutos y Entidades de Investigación
Los Institutos de Investigación como entes adscritos y vinculados al ministerio, deben servir de soporte a las autoridades ambientales en materia científica:
• Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales -
IDEAM
• Instituto de Investigación de Recursos Biológicos “Alexander Von
Humboldt”
• Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras “Jose Benito Vives de Andreis” -INVEMAR
• Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacifico - IIAP
• Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas - SINCHI
Las entidades públicas, privadas o mixtas que realicen actividades de
producción de información, investigación científica y desarrollo
tecnológico en el campo ambiental, también son actores relevantes del
SINA
Las Entidades Territoriales
• Departamentos: Deben asumir funciones de apoyo a las Corporaciones y de ejecución de obras tendientes a la protección ambiental
• Municipios: y distritos, con un papel crucial en la gestión ambiental como ejecutores de la política y con funciones de protección del medio ambiente, así como de ejecución de las obras de recuperación ambiental y de saneamiento básico.
• Territorios indígenas: Reconocidos como entidad territorial, política y fiscal por la constitución de 1991, con el fin de proteger la identidad territorial y cultural de los pueblos indígenas localizados en zonas de reservas y parques naturales. Cumplen un papel fundamental en la protección de la biodiversidad y el patrimonio cultural de país.
Otras Entidades del Estado con Competencias Ambientales
• Departamento Nacional de Planeación: A través de la Dirección de Política Ambiental debe velar por la incorporación de criterios de sostenibilidad ambiental en los planes de desarrollo, entre otras funciones
• Actores Sectoriales del SINA en los Ministerios: Encargados de formular políticas conjuntamente con el ministerio del ambiente y de promover la incorporación de la dimensión ambiental en sus sectores así como de algunos de sus institutos adscritos
• Los Organismos de Control: Cumplen funciones vitales como vigilantes del cabal desempeño de la autoridad ambiental. A ellos pueden acudir los ciudadanos en casos de incumplimiento o ineficiencia de las entidades estatales.
• Contraloría General de la Republica
• Procuraduría General de la Nación
• Defensoria del Pueblo
• Policía Nacional Ambiental y Ecológica
• Departamento Administrativo de Seguridad
• Red de Veedores y Veedurías Ciudadanas
B. Actores Sociales
•
Actores de la Sociedad Civil: Representados por las organizaciones no
gubernamentales. Las organizaciones comunitarias y/o ciudadanas, y las
de comunidades negras e indígenas. Constituyen un poder social que
cuenta con legítima autonomía, convirtiéndose en límite y también en
vehículo de enriquecimiento de la administración publica, a través de su
participación en la gestión ambiental.
• ONG
• Ecofondo - Fondo para la Acción Ambiental
• Organizaciones comunitarias y otras formas asociativas
• Organizaciones étnico territoriales
• Actores de la Producción: y el sector privado tienen el deber
imperativo de avanzar hacia procesos de producción mas limpia y
sostenible
• Consejo Gremial Nacional
• Asociación Nacional de Industriales
• Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible

6.1.3. VISIÓN DEL SINA Y POLÍTICAS AMBIENTALES[15]
La Ley 99 de 1993 constituye la principal referencia normativa para la
gestión ambiental y define la organización de la institucionalidad
ambiental en torno a un Sistema Nacional integrado por actores sociales,
institucionales y privados, cuyas autoridades ambientales regionales
gozan de autonomía administrativa y financiera, y cuya orientación es
establecida por el Ministerio del Medio Ambiente a través de la Política
Nacional Ambiental.
Una característica que distingue al Sistema Nacional Ambiental –SINA- de
otros sistemas existentes en la gestión estatal colombiana es la de ser
un sistema abierto, conformado por una gran diversidad de actores
sociales, institucionales y privados distribuidos por todo el territorio
nacional. Un vistazo a la composición del SINA puede contribuir a la
comprensión de los elementos que orientan la gestión ambiental y el
ordenamiento ambiental territorial en el país. Para facilitar su
comprensión se han organizado en dos grupos: las autoridades
ambientales, y el conjunto de actores institucionales, sociales y
productivos que tienen derechos y deberes en la gestión ambiental.
Uno de los retos de mayor envergadura que ha tenido el Ministerio del
Medio Ambiente, y tal vez el que le ha significado mayor esfuerzo y
dificultad, es desarrollar y poner en marcha un esquema planificación,
gestión y seguimiento que recoja las características, dinámicas y
procesos del medio socioeconómico, territorial, cultural e institucional
en el que se soporta la gestión ambiental regional, que respete y
fortalezca el ejercicio de la autonomía, tanto de las autoridades
ambientales y territoriales como de los demás miembros del sistema en
las regiones.
Plataforma social e institucional para la gestión ambiental
Indudablemente, desde la creación del Sistema Nacional Ambiental con el
Ministerio como ente rector, ha habido claros avances en la capacidad
institucional y social de los distintos actores del SINA: las
Corporaciones Autónomas Regionales han avanzado en la consolidación de
alianzas regionales alrededor de la gestión ambiental, y se han
fortalecido técnica y financieramente; los pueblos indígenas y
organizaciones de comunidades negras cuentan con planes de vida y
etnodesarrollo estructurados desde la perspectiva ambiental; las ONG han
pasado el umbral del activismo para entroncarse activamente en procesos
regionales; varios sectores productivos han dado pasos significativos
para incorporar la dimensión social de la gestión ambiental como factor
de competitividad y legitimidad empresarial y han asumido con seriedad
el compromiso de articular su gestión a la construcción de procesos de
desarrollo sostenible en las regiones donde operan.
En resumen, se han dado las condiciones para plasmar los planteamientos
conceptuales y teóricos del desarrollo sostenible en una práctica
colectiva alrededor de la planificación y gestión biorregional: un
movimiento consolidado alrededor del pensamiento ambiental; una
aproximación metodológica flexible, basada en el fortalecimiento y la
optimización de las condiciones específicas de las regiones y los
procesos naturales, económicos, sociales y culturales que allí se dan;
un avance significativo en la construcción de capacidades entre las
instituciones y actores públicos y privados del SINA; una necesidad
creada a nivel nacional de generar opciones de convivencia y paz para el
mejoramiento de la calidad de vida de la población; una mayor conciencia
colectiva de la potencialidad del trabajo colectivo alrededor del medio
ambiente como estrategia para la construcción de la paz, y unas
condiciones creadas tanto en el Sistema como en la Política Nacional
Ambiental para orientar estos procesos con un enfoque participativo
basado en la retroalimentación permanente entre experiencias concretas
de gestión ambiental colectiva, esfuerzos de articulación y
planificación de acciones a nivel regional y coordinación de iniciativas
a nivel nacional.
6.2. GESTION AMBIENTAL SISTEMICA[16]
La gestión ambiental sistémica es una propuesta conceptual para el
fortalecimiento y desarrollo de la gestión ambiental desde nivel estatal
e irradiada a hacia la sociedad. Esta propuesta se fundamenta en la
aplicación del enfoque sistémico en la planificación, ejecución y
control de la política ambiental nacional a nivel público, empresarial y
ciudadano en cada ámbito jurisdiccional.
Su desarrollo implica la generación de un nuevo marco que oriente el
diseño de las estructuras funcionales de la gestión ambiental, las que a
su vez serán la base para el desarrollo de sus estructuras
organizacionales y procedimentales que permitan la implementación de
Sistemas de Gestión Ambiental (públicos, empresariales y ciudadanos) en
cada ámbito jurisdiccional, y con los cuales se garantice la
retroalimentación y mejoramiento continuo de la gestión, y por ende la
máxima armonización posible entre lo planificado y lo ejecutado.
Los alcances de la propuesta de un desarrollo sistémico de la gestión
ambiental, tiene los siguientes objetivos específicos:
• Describir la identidad e interrelación sistémica existente entre
las organizaciones sociales, las empresas y, el medio ambiente, de tal
manera que nos permita disponer de una visión global y un acercamiento
objetivo hacia la gestión ambiental bajo enfoque sistémico.
• Generar un nuevo marco conceptual que a partir de un enfoque
sistémico, oriente el diseño de las estructuras funcionales para la
gestión ambiental pública, las que a su vez serán la base para el
desarrollo de sus estructuras organizacionales y procedimentales que
permitan la implementación de Sistemas de Gestión Ambiental públicos en
cada ámbito jurisdiccional, y con los cuales se garantice la
retroalimentación y mejoramiento continuo de la gestión, y por ende la
máxima armonización posible entre lo planificado y lo ejecutado.
• Diseñar y proponer las estructuras funcionales para la materialización
y desarrollo sistémico de la Gestión Ambiental Pública a nivel estatal,
así como las estructuras organizacionales mínimas requeridas.
6.2.1. Problemática de la Gestión Ambiental y su Evolución
Aunque la Gestión Ambiental[17] es una disciplina relativamente joven,
su desarrollo ha estado cargado de una serie de errores e
improvisaciones, donde los resultados de la gestión actual no se
compadecen ni corresponden con la cantidad de recursos y esfuerzos
humanos, técnicos, financieros e institucionales utilizados, y en
contra, denotan cada vez más un caos generalizado, principalmente en el
ámbito de países en desarrollo. Se podría decir, que con el grado de
desarrollo de las ciencias y tecnologías actuales, no hay problemas
ambientales imposibles, y que por lo tanto, las limitaciones para
solucionarlos, obedecen fundamentalmente a consideraciones de tipo
político, económico y organizacional.
Desde esta óptica, la respuesta a la problemática de la gestión
ambiental, antes que requerir sofisticadas soluciones de tipo científico
y tecnológico, requiere soluciones de gestión, específicamente de
organización y métodos, que permitan un fortalecimiento institucional
efectivo a través de un reordenamiento conceptual, funcional,
organizacional y procedimental de las organizaciones sociales, para lo
cual se propone el desarrollo de la gestión ambiental sistémica
En términos globales, la gestión ambiental y su problemática ha
evolucionado a través de tres etapas básicas: la incidental, la
operacional y, la sistémica, como se explica a continuación:
En sus comienzos en la primera mitad del siglo XX, la gestión ambiental
fue exclusivamente “incidental”, es decir, interpretaba los deterioros
ambientales como fenómenos aislados, fortuitos e inevitables, causados
por un comportamiento dañino en el curso normal de las actividades
humanas. Aunque en menor grado, la gestión ambiental incidental aún se
realiza, especialmente a nivel de países en desarrollo y sus
implicaciones políticas son relativamente escasas y de poca importancia,
incluyendo la advertencia, la educación, el adoctrinamiento y unas
cuantas sanciones legales, como las leyes que prohíben tirar basuras, la
prohibición de causar molestias en la vía pública, etc.
Vale agregar también, que bajo este tipo de gestión se van creando las
primeras estructuras organizacionales de las entidades públicas
encargadas de la protección ambiental, que por cierto, son creadas
igualmente de manera aislada y lo que es peor, huérfanas de un contexto
de política ambiental nacional.
A partir de la década de los 70 se empieza a vivir una nueva era en la
gestión ambiental y, de esa gestión incidental, —que aún prevalece
agazapada en muchos países—, se va pasando paulatinamente a una gestión
que por sus características puede ser denominada "operacional", ya que,
al igual que la gestión ambiental incidental, interpreta los problemas
ambientales como involuntarios, pero causados por errores en política,
planificación y ejecución de programas, es decir, a una gestión ineficaz
en los asuntos económicos y públicos, como consecuencia de una
información insuficiente o defectuosa y en muchos casos a procedimientos
poco éticos. Este tipo de gestión es con la cual se desarrolla y aplica
la mayor parte de la política ambiental gubernamental actual, mediante
el uso de instrumentos de Comando y Control, lo que es decir, leyes
correctoras, regulaciones, declaraciones de impacto, valoración
tecnológica, examen de propuestas de planificación, etc., donde el
objetivo de la política ambiental es rectificar el comportamiento sin
intentar alterar los acuerdos económicos o institucionales actuales y
donde las preocupaciones por el deterioro ambiental adquieren gran
relevancia a nivel social. Resumiendo, en la gestión ambiental
operacional, —aunque se establece y dispone de un marco Político y
Reglamentario Ambiental Nacional, se plantea y describe un Sistema
Nacional Ambiental y, se crean y disponen de toda una serie de
estructuras organizacionales para las entidades públicas con
competencias específicas en cuanto a la protección ambiental—, las
soluciones son todavía muy difíciles de llevar a cabo como consecuencia
entre otros factores, a la insuficiente voluntad política, a la
invariable subordinación de políticas, al inapropiado ordenamiento
jurídico, a los inadecuados presupuestos económicos y en general al caos
administrativo imperante.
A partir de la década de los 90, a consecuencia de los enormes
beneficios de la aplicación del enfoque sistémico en la gestión
empresarial moderna[18], se ha afianzado el reconocimiento entre la
comunidad internacional sobre el paralelismo entre la gestión de calidad
y la gestión ambiental, pudiéndose asumir la gestión ambiental en un
enfoque mucho más amplio, que aborde de manera integral, el medio
ambiente como objeto de gestión y a las organizaciones sociales como
sujetos o agentes de la misma, constituyéndose así, en una disciplina de
amplia envergadura y difícil delimitación, que involucra el seguimiento
continuo de la realidad para la toma continua de decisiones y su puesta
en práctica.
Esta nueva gestión ambiental, que por sus características, magnitud y
complejidad se ha denominado "sistémica", constituye el nuevo reto para
el nuevo siglo ya que considera el desgaste de la calidad del medio
ambiente y la degradación de la biosfera como inherentes a las
suposiciones, objetivos y valores de la sociedad tecnológica moderna y a
sus prioridades económicas, es decir, a los sistemas tecno-económicos
actuales y en cuya solución estaría el planteamiento de un nuevo orden
político-económico mundial, con cambios básicos en los sistemas técnicos
y de comportamiento y con la reforma de las instituciones y el
desarrollo de métodos alternativos, materiales y fuentes de energía.

6.2.2. Breve aproximación al Enfoque Sistémico[19]
Actualmente es axiomática la existencia de una interrelación entre todos
y cada uno de los elementos constituyentes del mundo. La sociedad
moderna se ha vuelto tan compleja que los caminos y medios tradicionales
no son ya suficientes y se imponen actitudes de naturaleza holística o
de sistemas, y generalista o interdisciplinaria.
Los complejos sistemas en tecnología, urbanización, trabajo social,
relaciones internacionales, protección del medio ambiente y en otros
tantos campos de la vida contemporánea, piden cada vez más un
acercamiento sintético en términos de “sistema”, llegando incluso a
tornarse indispensable. Se requiere por lo tanto, que los factores
esenciales en los problemas, políticas, planes, programas y proyectos
públicos, así como las iniciativas privadas y el público en general,
sean siempre considerados y evaluados como componentes interdependientes
de un sistema total y por lo tanto, de uno u otro modo estamos forzados
a vérnoslas con complejidades, con “totalidades” o “sistemas”, en todos
los campos del conocimiento.
La palabra “sistema” tiene muchos significados, denotando en todo caso,
el conjunto de principios, reglas, y/o cosas que ordenadamente
relacionadas entre sí contribuyen a determinado objetivo [Bertalanffy,
1994].
El concepto de “sistema” ha invadido todos los campos de la ciencia y
penetrado en el pensamiento y el habla populares y en los medios de
comunicación de masas, hasta el punto que el razonamiento en términos de
sistemas desempeña un papel dominante en muy variados ámbitos, desde las
empresas industriales y la logística militar hasta en los temas
reservados a la ciencia pura y a la política. Así pues, es muy común que
se pida la aplicación de un enfoque sistémico a problemas apremiantes,
tales como la contaminación ambiental, la dinámica poblacional, el
planeamiento de ciudades, la utilización de los recursos, el
financiamiento de la gestión, la generación y manejo de los residuos, la
delincuencia juvenil y el crimen organizado, etc.
6.2.3. Desarrollo de los Aportes de la Teoría General de Sistemas – TGS
a la Gestión Ambiental
El término “sistema” ha sido utilizado desde tiempos inmemoriales. Sin
embargo, el concepto y enfoque de sistemas no fue evidente sino hasta
principios del Siglo XX, debido fundamentalmente a los importantes
aportes del eminente biólogo austríaco Ludwing Von Bertalanffy, a raíz
de la controversia presentada en la biología entre mecanicismo y
vitalismo[20] , lo cual llevó a los biólogos al planteamiento de un
punto de vista organísmico, es decir, la consideración de que los
organismos vivos son cosas organizadas, lo que orientó la realización de
innumerables estudios sobre el metabolismo, el crecimiento y la
biofísica del organismo.
Un paso en la dirección del punto de vista organísmico fue la llamada
“teoría de los sistemas abiertos y los estados uniformes”, que
rápidamente condujo a una generalización mayor aún, que supuso la
introducción de nuevos modelos conceptuales, aplicables a sistemas
generalizados o a subclases, sin importar su particular género, ni la
naturaleza de sus elementos componentes, ni las relaciones o fuerzas que
los gobiernen [Bertalanffy, 1950a].
Los modelos implantados con tal propósito tienen naturaleza
interdisciplinaria y por lo tanto trascienden los compartimientos
ordinarios de la ciencia y son aplicables a fenómenos en diferentes
campos. Por este motivo pareció legítimo pedir una teoría no ya de
sistemas de clase más o menos especial, sino de principios universales
aplicables a los sistemas en general.
De ahí nace la Teoría General de los Sistemas - TGS, cuyo tema es la
formulación y derivación de aquellos principios que son válidos para los
“sistemas” en general y con la cual alcanzamos un nivel en el que ya no
hablamos de entidades físicas y químicas sino que discutimos totalidades
de naturaleza completamente general [Bertalanffy,1950b, 1968, 1994].
Resumiendo se puede decir, que los motivos que condujeron a la
postulación de la TGS se originaron con la inclusión de las ciencias
biológicas, del comportamiento y sociales en la tecnología moderna. Esto
exigió la generalización de conceptos científicos básicos e implicó
nuevas categorías del pensamiento científico, en comparación con las de
la física tradicional. Por todo esto, la TGS se constituye en una
ciencia general de la “totalidad”, es decir, problemas de organización,
fenómenos no descomponibles en acontecimientos locales, interacciones
dinámicas manifiestas en la diferencia de conducta de partes aisladas o
en una configuración superior, etc., en una palabra, “sistemas”, de
varios órdenes, no comprensibles por investigación de sus respectivas
partes aisladas.
A. La organización social como sistema
Para comprender el significado de las organizaciones sociales como
sistema, es conviene tener claro el concepto de organización, el cual
tiene diferentes acepciones, todas válidas y las cuales es necesario
delimitar:
De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española, la organización es
definida de varias maneras: como sustantivo denota “la acción y efecto
de organizar u organizarse”, es decir, poner orden; también es definida
como el “conjunto de personas con los medios adecuados que funcionan
para alcanzar un fin determinado” y a manera figurativa, como
“disposición, arreglo, orden”. [REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, 1992].
Según “The Organizational Revolution” de Boulding (1953), se entiende la
organización como, “un sistema ordenado de elementos interrelacionados
entre sí y con el medio circundante, que funcionan para alcanzar un fin
determinado”. Según la “Teoría de la Organización” de Scott (1963), se
define la organización como, “un conjunto de elementos en
interdependencia dinámica —interna y externa—, que orientados a alcanzar
uno o más objetivos ayudan a estructurar la gestión de empresa.”
B. El medio ambiente como sistema
La moderna concepción global e integral del medio ambiente como sistema
está íntimamente ligada al reconocimiento de la interrelación directa
entre el sistema natural y el hombre. Todo esto tendría que ver con la
integración de dos nuevos axiomas en el mundo moderno: por un lado, las
interdependencias del mundo viviente y, por otro lado, la congruencia de
los conceptos Tierra-Mundo. El desarrollo conceptual de estos dos
axiomas nos permitirá comprender con más claridad el medio ambiente como
sistema.
C. Gestión Ambiental Sistémica
El desarrollo sostenible exige en sí mismo, la búsqueda y propuesta
constante de respuestas que permitan armonizar las formas de vida de los
seres humanos con la protección de los sistemas naturales de los que
depende su futuro.
Desde esta óptica, la opción más prometedora consiste en aumentar,
refinar y extender la comprensión pública de los problemas ambientales y
de su importancia, a partir de una concepción global e integral del
medio ambiente, que permita, bajo un esquema de sostenibilidad
ecológica, económica, tecnológica y organizacional, asumir a las
organizaciones sociales y al medio ambiente, como componentes
interdependientes de un sistema total al que fácilmente puedan serle
definidos sus objetivos y estrategias comunes para su protección. En
otras palabras, abordar de manera integral y sistémica, al medio
ambiente como objeto de gestión y a la organización social como sujeto o
agente de la misma.
Esta opción permite plantear la imperiosa necesidad de implementar a
todos los niveles de la Sociedad, lo que he denominado gestión ambiental
sistémica, la cual podría fácilmente convertirse en un “slogan” más
entre los muchos que se plantean para denominar o conceptuar sobre algún
tema desconocido o del que no se está seguro. No obstante, a la luz de
las funciones genéricas del enfoque sistémico (planificación-ejecución-
control) y recordando lo descrito sobre la evolución de la gestión
ambiental (incidental, operacional y sistémica), a continuación se
“aterriza” la propuesta de la gestión ambiental sistémica hacia acciones
prácticas y concretas, para lo cual será útil la siguiente reflexión
generada alrededor de la siguiente figura

Como se puede apreciar, en la gestión ambiental “incidental”, existe
Ejecución pero no existe ni Planificación ni Control. Se ejecutan
acciones aisladas, pero la mayoría de veces obedecen a solucionar
problemas particulares y fuera de todo contexto estratégico.
En la gestión ambiental “operacional” existe Planificación y Ejecución
pero no existe Control. En este caso, ambas funciones (Planificación y
Ejecución), presentan una marcada incoherencia y desarticulación mutua,
ya que muchas veces la Planificación se realiza únicamente para cumplir
con la reglamentación vigente, y los planes se constituyen en simples
“libros-documento”, sin ninguna injerencia sobre la Ejecución y, la
Ejecución por su parte, se realiza la mayoría de las veces de manera
incidental, sin tener en cuenta los planes.
En la gestión ambiental “sistémica”, se pretende que coexistan
simultáneamente la planificación, la ejecución y el control y por lo
tanto, se caracterizará por ser previsiva en la planificación, eficiente
en la ejecución y eficaz en el control.
Principios Generales de actuación ambiental para una Gestión Ambiental
Sistémica
La gestión ambiental sistémica será desarrollada sobre la base de unos
Principios Generales de actuación ambiental orientada al logro del
Desarrollo Sostenible, que se constituyen por así decirlo, en el "deber
ser" de la misma.
Los Principios Generales son recogidos y definidos a partir del consenso
político, científico y técnico de la comunidad internacional logrado en
diferentes escenarios, como son entre otros, la Conferencia de Río de
Janeiro en 1992, el V Programa de Medio Ambiente de la Unión Europea, el
Reglamento No. 1836 de 1993 de la Unión Europea, las Normas ISO serie
14000 sobre Gestión Ambiental, etc., todo lo cual puede ser resumido de
la siguiente manera:
Cuadro No. 4 Principios Generales de Actuación para la Gestión Ambiental
Sistémica

Ante la gravedad de la problemática de la gestión ambiental, se han
venido desarrollando conceptos tales como el de Responsabilidad
Ambiental Compartida, el cual exige una participación amplia y activa de
toda la sociedad en general. Para facilitar el desarrollo de dicho
concepto, podemos, considerar la estructura organizacional de cada
Estado constituida por tres componentes básicos, según su misión y
.responsabilidad en la protección ambiental: el Sector Oficial, el
Sector Empresarial y la Sociedad Civil, como se describe a continuación:
– El Sector Oficial, o sea aquel que emana de la autoridad derivada del
Estado.
Aglutina los Poderes Públicos (legislativo, ejecutivo y judicial) y, los
Organismos de Control del Estado Procuraduría, Fiscalía, Defensoría del
Pueblo, Fuerzas Armadas. Tendrá la misión de orientar y controlar la
actuación ambiental y promover el desarrollo sostenible en la sociedad
y, por lo tanto, la responsabilidad de garantizar la sostenibilidad en
cantidad y calidad del patrimonio natural a nivel estatal.
– El Sector Empresarial, el cual aglutina todo el conglomerado de
organizaciones empresariales generadoras de bienes y servicios, ya sean
oficiales o privadas. De acuerdo con los tipos de empresa descritos, el
Sector Empresarial estará constituido por las Empresas Públicas
Ambientales Competentes, las Entidades Territoriales, las Empresas
Públicas Sectoriales, las Empresas Comerciales y algunas de las
Organizaciones No Gubernamentales. Tendrá la misión de generación y
desarrollo de Productos, Procesos y Servicios y por lo tanto, la
responsabilidad de realizar una actuación ambiental sostenible, de
mejora continua y coherente con la política ambiental estatal.
– La Sociedad Civil, aglutina toda la comunidad en general, incluyendo
las ONG.
Tendrá la misión de velar por un medio ambiente sano y por lo tanto, la
responsabilidad de ser partícipe y veedora del cumplimiento de las
misiones, tanto de la organización oficial como de la empresarial. Bajo
un enfoque sistémico muy amplio, en la Figura No. 3 se muestran los
componentes básicos en que se ha considerado el Estado y sus
correspondientes responsabilidades y misiones con relación a la
protección del medio ambiente.

Categorización amplia para la Gestión Ambiental Sistémica a nivel
estatal
Ante la necesidad de definir unas estructuras funcionales que orienten
el cumplimiento de las misiones y responsabilidades en la protección
ambiental de cada uno de los tres componentes considerados (sector
oficial, sector empresarial y sociedad civil), resulta apropiado
establecer tres grandes categorías para la gestión ambiental sistémica a
nivel estatal: la Gestión Ambiental, la Gestión Ambiental Empresarial y
la Gestión Ambiental Ciudadana, como se esquematiza en la Figura No.4.

De acuerdo con esta categorización, y teniendo en cuenta las misiones y
responsabilidades asignadas, se puede definir la anterior categorización
de la siguiente manera:
a. La Gestión Ambiental Pública, realizada por el Sector Oficial, bajo
la coordinación de las Entidades Públicas Ambientales Competentes, con
la cooperación de las Unidades Ambientales Competentes tanto de las
Entidades Publicas Sectoriales como de las Entidades Territoriales y,
con una amplia participación comunitaria, con el objetivo fundamental de
orientar, fomentar y controlar una adecuada actuación ambiental
empresarial y ciudadana, conforme a los lineamientos de la política y
objetivos ambientales estatales.
b. La Gestión Ambiental Empresarial, realizada por el conglomerado del
Sector Empresarial, a través de las Organizaciones Sectoriales y/o de
las Empresas de manera individual, con el objetivo fundamental de
orientar, desarrollar y controlar su actuación ambiental mediante la
aplicación y el cumplimiento de una política y objetivos ambientales
empresariales debidamente armonizados en el ámbito estatal..
c. La Gestión Ambiental Ciudadana, realizada por la Sociedad Civil, a
través de las Organizaciones No Gubernamentales, de Organizaciones
Ciudadanas, etc., con el objetivo fundamental de velar por un medio
ambiente sano y por lo tanto ser partícipe y veedora del cumplimiento de
los objetivos de la Gestión Ambiental Publica y de la Gestión Ambiental
Empresarial.
Estructura funcional genérica para la Gestión Ambiental Sistémica Como
se ha mencionado, para definir las funciones y áreas de acción
específicas para cada una de las categorías de gestión consideradas, es
fundamental establecer una estructura funcional adecuada, que considere
como punto de partida las funciones genéricas del enfoque sistémico, es
decir, la planificación, la ejecución y el control.
En este punto es conveniente tener en cuenta que, aunque conceptualmente
las actividades intelectuales relacionadas con la planificación se
pueden describir distinguiéndolas de las de ejecución, y de las
relativas al control, es claro que dichas funciones formarán parte de
las funciones de la GAP, GAE y GAC, aunque involucradas en grado
diferente. Con estos criterios, y teniendo en cuenta los objetivos
planteados para la GAP, GAE y GAC, procedemos a adaptar y caracterizar
para estas tres categorías de gestión ambiental, cada una de las
funciones genéricas del enfoque sistémico, renombrándolas como Funciones
Ambientales Básicas, tal como se describe en la Tabla No.3.

La Figura No. 4 muestra un esquema general de la estructura funcional diseñada, la cual proporciona una base significativa para el desarrollo conceptual de la Gestión Ambiental Sistémica a nivel estatal.
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Administrador del Medio Ambiente - Universidad Tecnológica de Pereira - UTP. Especialista en Gestión Ambiental - UTP Universidad Tecnológica de Pereira. Ha participado en procesos de Planificación Ambiental Regional en la Ecorregión del Eje Cafetero Colombiano. Ha colaborado en la construcción de esquemas metodológicos para la formulación de los Instrumentos de Planificación Local y Regional, así mismo de mecanismos que apoyen la coordinación y gestión ambiental regional. Se ha desempeñado como Consultor, Secretario General y Director de la Fundación para el Desarrollo Sostenible GESTAR.
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