De la necesidad al deseo

Autor: José R. Betancourt T.

Autoayuda y superación personal

11-2006

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ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A QUIENES DESEEN MODIFICAR LAS CIRCUNSTANCIAS QUE GOBIERNAN SU VIDA INTERIOR.

"Cuando entendamos que es el Ser y no el Tener el que garantiza nuestra felicidad tendremos mejores argumentos para apreciarnos más a nosotros mismos y apreciar mejor a los demás".

AGRADECIMIENTOS

Habría sido totalmente imposible escribir este libro de no haber sido por la participación y colaboración, directa e indirecta, de mucha gente, trataré de nombrar a todos aquellos que hicieron posible este esfuerzo y espero no cometer la injusticia de dejar a alguien afuera de esta lista.

Deseo comenzar agradeciendo profundamente a mi esposa Olga Vera y a mi hijo José Vicente, por haberme permitido robarle parte de ese precioso tiempo familiar y habérselo dedicado a este trabajo, pero también le quiero agradecer a Olga, sus recomendaciones, sus observaciones y sus sugerencias para realizarlo de la mejor manera posible. Gracias por esa contribución tan importante.

También deseo agradecer a Harold Colina, por muchas de sus ideas, las cuales fueron incorporadas en este libro y por haberme permitido realizar el ejercicio de elaborar todos los manuales de los talleres que dictamos juntos y que fueron la base de sustentación de muchas de las ideas aquí presentadas.

Otra persona a la que quiero agradecer su colaboración, es a María Gloria Batista por su contribución en la aplicación de muchos de los conceptos emitidos y que ella con su organización y coherencia que la caracterizan ayudó a mejorar sensiblemente.

No quiero dejar de mencionar a Julio César Orellanes, quien siempre ha colaborado en la organización del material, elaboración, etc.

Quisiera hacer una mención muy especial a mis compañeros de Altamira Consulting, el Dr. Nelson Quintero Moros y el Ing. Juan Alberto Díaz, quienes me brindaron estímulo permanente para alcanzar esta meta tan importante que me propuse y estuvieron siempre pendientes del desarrollo de este trabajo.

A mis ciberamigos Rogelio Carrillo Penso y sus Gotas de Conocimiento, Franklin Fagúndez y Yatzury Delgado, por el valiosísimo material que me envían constantemente y por el cariño con que lo hacen.

Deseo agradecer, por otra parte, a todas las personas de nuestras empresas clientes, que me brindaron la importante oportunidad de compartir estos conceptos con ellos y que le permitieron a muchos de ellos, cambiar significativamente las condiciones de su vida.

Finalmente doy gracias a Dios por haberme dado salud, energía y conocimientos para asumir el reto de producir este trabajo, cuyo objetivo es el de brindar a otros la oportunidad de contar con herramientas que les permitan un desarrollo personal integral y mejorar de manera significativa su relación consigo mismos y con los demás.

Gracias a todos y a Uds. por permitirme serles útil.

El Autor.

PREFACIO

Hoy en día todo el mundo habla de Calidad. En particular, la Calidad Total es un requisito sine qua non para la supervivencia de cualquier empresa, institución o sociedad, pero, cuando se habla de Calidad Total, se está hablando de Calidad en todos y cada uno de los componentes de la organización, institución o sociedad. Esto implica que necesariamente hay que desarrollar la Calidad Humana. No puede haber Calidad Total en una organización, institución o sociedad, si no hay Calidad Personal o Maestría Personal. La Calidad Personal involucra el desarrollo permanente del Ser Humano. Es por ello que cuando hablamos de Desarrollo Personal o más propiamente del Desarrollo del Ser Personal se requiere comenzar por identificar cuales son los elementos que permiten ese desarrollo. En este trabajo hemos decidido establecer un modelo de desarrollo que comience desde la satisfacción de las necesidades, hasta llegar a lograr una Visión, como la máxima expresión de lo que son nuestros deseos. El modelo parte del Ser, que se obtiene a partir de las necesidades, como punto de inicio y debe llegar hasta la obtención de la Visión (el deseo).

El Desarrollo del Ser Personal implica conocer quiénes somos, como seres humanos, hacia donde vamos, cómo lograrlo y cuáles son las acciones que debemos realizar para lograrlo. Esto lleva a conocer los elementos del Ser, cómo influyen en nuestra vida, cómo podemos hacernos conductores de nuestra existencia, cuál es nuestro compromiso con el otro, a todos los niveles y cómo manejar nuestros recursos para lograr los objetivos que nos hemos trazado.

A partir de este proceso, se debe lograr una significativa mejora de nuestra autoestima y una elevación de nuestro compromiso como ser humano en mis cinco contextos, ya que dicho compromiso es parte de la esencia de nuestra vida, permitiéndonos mejorar nuestra interrelación con los diferentes contextos.

En la primera parte establecemos el modelo de Necesidades, Deseos y Expectativas. La segunda parte nos introduce en el conocimiento de los elementos del Ser, nuestros contextos y nuestras necesidades, pasando por los procesos de autovaloración, comunicación, toma de decisiones y trato con los demás. La tercera y última parte, nos lleva por el camino del establecimiento de nuestros objetivos de vida, a partir del sentido que queremos darle a esta y la visión de futuro que deseemos construir como seres humanos.

Recorrer el camino del desarrollo personal es un reto fascinante que debemos asumir, para mejorar de manera constante nuestra propia calidad de vida. Hacerlo implica un cambio total en nuestra forma de ver y enfrentar el mundo que nos rodea. Ayudarlos a hacerlo es la importante tarea que nos hemos propuesto lograr con este trabajo. Esperamos ser lo suficientemente útiles para su desarrollo personal y el mejoramiento de su calidad de vida.

LA EXCELENCIA ES UN CAMINO, NO UNA META.
Lao Tsé.

I. INTRODUCCION

Algunos autores que se han dedicado a hablar del futuro, coinciden en decir que este nuevo milenio es el milenio del desarrollo del ser. Todo ese vuelco hacia lo natural y el llamado movimiento de la nueva era, nos permite observar que algo está sucediendo en el ambiente, en lo que se refiere al significado del ser humano como eje de una nueva y mejor sociedad. Sin embargo, nos interesaría saber, ¿quiénes son esos seres humanos que forman esa sociedad que queremos cambiar y cuáles deben ser sus nuevas características?.

En el modelo que se maneja en nuestra sociedad occidental, ésta es una pregunta que no tiene una respuesta precisa, ya que los individuos que conformamos esta sociedad, en términos generales, no tenemos una clara conciencia de quienes somos. El modelo de sociedad en el que vivimos es el de una sociedad basada en el Tener y no en el Ser. Tenemos cosas como consecuencia de nuestros deseos de posesión, es por ello que tenemos trabajo, tenemos hijos, tenemos pareja, tenemos casa, tenemos ahorros, etc., pero no necesariamente somos trabajadores, ni padres, ni parejas, ni parte de un hogar, ni ahorrativos.

Tendemos a pensar además, que la diferencia es lingüística y no conceptual y nos negamos a entender que no es lo mismo tener trabajo que ser trabajador, que no es lo mismo tener hijos que ser padres, que no es lo mismo tener pareja que ser pareja, que no es lo mismo tener casa que ser parte de un hogar feliz o tener ahorros que ser ahorrativos. El tener es algo que podemos perder como consecuencia de acciones externas a nosotros, pero lo que se es no se pierde de ninguna manera, a menos que seamos nosotros mismos quienes tomemos la decisión de hacerlo.

Existe una profunda diferencia entre el valor agregado de Ser y el valor agregado de Tener. Por ejemplo, si tomamos un montón de bloques, cemento, cabilla, arena, cerámica, madera y metal, se requiere agregar un valor tangible para convertirlo en una casa. La agregación de valor tangible es algo que se puede realizar dentro del concepto de objeto. Tanto los materiales de construcción como la casa construida siguen siendo objetos y la segunda es consecuencia de la agregación de valor tangible a la primera. Si ahora agregamos a la casa un valor intangible, podemos convertirla en un hogar, que ya no puede seguir siendo concebido como objeto, sino como concepto de valor. Sin embargo, aún cuando existe una profunda diferencia entre casa y hogar la mayoría de nosotros, cuando hablamos del hogar lo hacemos pensando en el objeto casa y no en el valor hogar, tanto es así, que por ejemplo, muchas parejas tardan mucho tiempo en tomar la decisión de casarse, simplemente porque aún no tienen una casa en la que formar un hogar, de manera, que pareciera que lo importante no es ser parte de un hogar feliz, sino tener una casa.

De esta manera podemos apreciar que el concepto Ser está asociado fundamentalmente al concepto de Necesidad. Es a través de la verdadera identificación y atención de nuestras necesidades como seres humanos que podemos definir nuestro Ser. Si descubrimos cuáles son nuestras necesidades como seres humanos e identificamos cuáles son las acciones que agregan el mayor valor posible en la satisfacción de las mismas, estaremos describiendo nuestro Ser. Un Ser debe ser capaz de describirse a sí mismo, aceptarse y valorarse como tal.

El segundo elemento que conforma el Ser, es la Capacidad que poseemos de realizar acciones para atender necesidades y satisfacerlas, ya que el cúmulo de necesidades que poseemos, requiere jerarquización y saber usar adecuadamente nuestros propios recursos para satisfacerlas de la mejor manera. Tenemos que jerarquizar y evaluar, ya que debemos hacernos conscientes de nuestras limitaciones y aceptarlas como tal, desarrolla la capacidad de atender sus propias necesidades, está desarrollando su Ser.

Un tercer elemento importante en el Ser, lo representa la Experiencia. Esto sucede porque la experiencia es una fuente permanente de aprendizaje que permite ahorrar tiempo y energía en la satisfacción de nuestras necesidades. Por supuesto, se requiere un manejo adecuado e inteligente de la experiencia para que la misma sea realmente útil a nuestro propósito de satisfacer necesidades y no se convierta en un obstáculo. Desarrollar un manejo adecuado de nuestras experiencias es parte fundamental de lo que significa Ser.

Hemos partido de un modelo del Ser, basado en tres elementos: nuestras Necesidades, las Capacidades que tenemos para atenderlas y el uso apropiado de nuestras Experiencias para propiciar aprendizajes. Bajo este modelo trataremos de entender como se puede generar una forma diferente de vivir, más adecuada y con mayores posibilidades de producir bienestar y prosperidad.

Está claro que si no sabemos quiénes somos los que formamos la sociedad, no podemos saber qué somos como sociedad. Es nuestro objetivo desarrollar una mejor comprensión de nosotros mismos, para propiciar una mejor comprensión de nuestra sociedad actual y crear a partir de ella una sociedad mejor.

Esperamos satisfacer esta necesidad de una manera apropiada.

EJERCICIO 1:

INTRODUCCION

1. ¿Qué le gustaría que pasara con su vida futura?. ¿Qué cosas quisiera hacer?.
2. ¿Qué cosas quisiera Ud. sentir en un futuro cercano?
3. ¿Cuáles quiere que sean sus pensamientos y actitudes / conductas futuras?.

II. LAS NECESIDADES

No quisiéramos iniciar este trabajo, sin definir previamente y con mucha claridad lo que significa la palabra Necesidad; para ello vamos a hacer uso del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, (XXI Edición, Espasa-Calpe). Según este Diccionario, la palabra NECESIDAD proviene del latín necessitas, -atis y tiene los siguientes significados:

1. F. Impulso irresistible que hace que las causas obren infaliblemente en cierto sentido.
2. Todo aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir.
3. Carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida.
4. Falta continuada de alimento que hace desfallecer.
5. Especial riesgo o peligro que se padece, y en que se necesita pronto auxilio.
6. Evacuación corporal de orina o excrementos.
7. Expr. que se aplica a las cosas de las que no se puede prescindir.
8. Extrema. Estado en que ciertamente perderá uno la vida si no es auxiliado o no sale de él.
9. Grave. Teol. Estado en que uno está expuesto a peligro de perder la vida temporal o eterna. Esta última llámase necesidad grave espiritual.
10. Fr. fig. Obrar como exigen las circunstancias, por necesidad.

Observemos que la mayoría de los significados (itálicas nuestras) de la palabra Necesidad, tienen que ver con un sentido de indispensabilidad. Cuando se dice que atender una necesidad es menester para la vida, se está diciendo que el no atenderla podría llevarnos hacia la muerte.

En este momento, vale la pena señalar que la mayoría de nosotros, piensa en las necesidades desde el punto de vista de las definiciones marcadas con los números 3, 4, 5, 8 y 9. ¿Qué significa esto?. Que pensamos en la necesidad, solo cuando se manifiesta abiertamente su carencia. Si uno le pregunta a una pareja feliz si necesitan amor, la respuesta inmediata es NO. ¿Por qué?, porque ya lo tenemos. El hecho de TENER AMOR nos hace percibir que el amor ya no es una necesidad, al menos por ahora. Sin embargo, desde el punto de vista conceptual, el hecho de poseer en un momento dado mucho amor, no significa que uno no lo necesite. Tenemos una percepción materialista de lo que son las necesidades.

¿Qué consecuencias nos puede traer este hecho?. Algo muy simple, nos impide el desarrollo personal integral. Si cuando yo me analizo, determino que ya poseo una serie de necesidades bien atendidas, pierdo el estímulo para seguirlas atendiendo. Esto hace que si uno, por ejemplo, es muy responsable, pero es poco tolerante, es posible que al ponerle mucho énfasis al querer ser tolerante, pierda algo o mucho de la capacidad de ser responsable. Es necesario tomar conciencia de que la mejora continua del ser humano, pasa por mejorar no solo aquello que está mal, sino también aquello que consideramos que está bien, ya que todo es mejorable. Es necesario comprender que lo que hago bien hoy, debo hacerlo mejor mañana, que lo que no hago bien hoy, debo hacerlo bien mañana y que aquello que nunca he hecho, debo aprender a hacerlo, si es que de verdad deseo ser cada vez una mejor persona.

Es importante señalar, que a pesar de que el no atender nuestras necesidades puede llevarnos a la muerte, normalmente no tenemos conciencia de cómo nos estamos suicidando de manera involuntaria, poco a poco, al no atender nuestras necesidades y aunque parezca una exageración, la palabra suicidio es la que mejor explica nuestra actitud normal ante la vida.

Pero, ¿cómo podemos entender este suicidio involuntario?, ¿De que manera podemos comprender que esto es una realidad de nuestra vida diaria?. Para hacerlo, comenzaremos por clasificar las necesidades, según su urgencia, en cuatro tipos:

1. Necesidades de corto plazo.
2. Necesidades de mediano plazo.
3. Necesidades de largo plazo.
4. Necesidades de plazo indefinido.

La existencia de estas categorías determina la forma solapada como los seres humanos provocamos ese suicidio antes mencionado.

Veamos a continuación, a través de las definiciones, por qué realizamos esta afirmación.

NECESIDADES DE CORTO PLAZO.

Llamaremos Necesidades de Corto Plazo a aquellas que tienen un efecto inmediato (en minutos o en pocas horas) sobre nosotros. Estas necesidades no requieren un período largo de espera, sino que actúan de manera inmediata produciendo la muerte. Un ejemplo de ello se puede ver en la necesidad de respirar. Algunas personas con pulmones muy bien desarrollados y utilizando técnicas adecuadas quizás puedan estar hasta cinco minutos sin respirar. Sin embargo, si se espera un poco más, la consecuencia es la muerte. Ninguna necesidad de corto plazo puede quedar insatisfecha, pues la muerte se produce en forma instantánea o casi instantánea.

NECESIDADES DE MEDIANO PLAZO.

Llamaremos Necesidades de Mediano Plazo a aquellas que actúan en el lapso de días o semanas sobre nosotros. Estas necesidades pueden ser desplazadas durante un tiempo prudencial por otras necesidades, pero sin exceder de cierto límite. No actúan de manera inmediata, pero aún así pueden producirnos la muerte si nos tomamos demasiado tiempo para atenderlas. Un ejemplo de ello se puede ver en la necesidad de alimentación. Podemos pasar hasta unos cuatro o cinco días sin comer ni beber, pero pasado este plazo, si no se atiende la necesidad, lo que viene es la muerte. Igual sucede con la necesidad del descanso diario (dormir). Una vez excedido el límite de horas que se puede soportar sin dormir, el cuerpo entra en un estado de sopor, que puede llevar a tener un accidente capaz de producir la muerte.

NECESIDADES DE LARGO PLAZO.

Llamaremos Necesidades de Largo Plazo a aquellas que actúan en un lapso de meses o años sobre nosotros. Estas necesidades pueden ser desplazadas por mucho tiempo por otras necesidades y a veces pueden dar la impresión de que no es importante atenderlas. Sin embargo, si no se atienden en algún momento, también pueden producir la muerte. Lo peligroso de estas necesidades es que generan una percepción equivocada de la realidad. Producen la sensación de que no son indispensables y sus consecuencias generalmente se manifiestan de forma tal que no es fácil asociarlas con la necesidad insatisfecha. Un ejemplo de ello se puede observar en la necesidad de descansar mental y emocionalmente (vacaciones). Cada ser humano tiene un límite de cuánto puede trabajar sin descansar, pero el promedio general es de alrededor de unos siete años. Si no se descansa, el cuerpo comenzará a manifestar una serie de dolencias y problemas, que generarán malestar y que minarán finalmente la salud física. El resultado final de ello es la muerte. Todas las necesidades de largo plazo se comportan de esta manera.

NECESIDADES DE PLAZO INDEFINIDO.

Llamaremos Necesidades de Plazo Indefinido a aquellas que aún cuando no tienen un lapso de tiempo definido para actuar, pasan su factura en forma imprevista a través de eventos de la vida cotidiana, tales como accidentes, problemas con las demás personas, despidos, etc. Estas necesidades son las más despiadadas, por la forma trágica en que se manifiestan. El no atenderlas apropiadamente lleva a la muerte. Estas necesidades al igual que las del punto anterior también generan una percepción equivocada de la realidad. El problema es que en la vida diaria algunas veces somos intermitentes en el manejo de estas necesidades (generalmente asociadas con valores humanos) y existen algunas de ellas que son violentadas más que otras. Esto sucede por ejemplo con las necesidades de honestidad, responsabilidad, sinceridad, etc. Igual sucede con el amor, el cariño y otras por el estilo. Si, por ejemplo, se es consecuentemente irresponsable, en algún momento se puede tener un accidente capaz de producir la muerte. Si se es consecuentemente deshonesto, es posible que en algún momento se pueda ser descubierto robando, por ejemplo, y que eventualmente ese hecho produzca la muerte, como sucede cuando un atracador es muerto en la acción. Si se es consecuentemente insincero, es posible que alguien que se sienta afectado por la falta de sinceridad, se sienta amenazado y reaccione de forma violenta causando la muerte del insincero. Sin embargo, como estos hechos no son usuales y siempre los vemos lejanos a nosotros, pensamos que nunca nos van a suceder y actuamos como si eso fuera así.

El problema fundamental de los seres humanos, es la incapacidad para visualizar los hechos de la vida en forma sistémica, relacionando los efectos con las correspondientes causas. Todo lo que somos o dejamos de ser los seres humanos, está en función de las necesidades que satisfacemos o dejamos de satisfacer.

¿Cómo actúan las necesidades sobre la salud?

La salud del ser humano pasa por tres estados diferentes, uno de plenitud, uno de propensión y uno de enfermedad. El siguiente estado (que vendría a ser el cuarto), ya no es de salud sino de muerte. Procedamos a definir cada uno de ellos para saber de que se trata.

ESTADO DE PLENITUD (SALUD PLENA).

El estado de plenitud se da cuando todas las necesidades están siendo satisfechas de manera adecuada. Este estado permite sentirse positivos, enfrentar la vida con energía y con motivación. Por supuesto que los mejores momentos de la vida se logran en el estado de Plenitud. El estado de plenitud está asociado con las actitudes positivas ante la vida. Cuando se mantienen actitudes positivas se produce el menor desgaste posible de energía. Los estados positivos nos permiten ver el vaso "medio lleno" y no "medio vacío", ver oportunidades en vez de amenazas y actuar positivamente en todos los aspectos de nuestra vida.

ESTADO DE PROPENSION.

El estado de propensión se produce cuando algunas o muchas de las necesidades (sobre todo las que tienen un alto componente emocional o espiritual) no están siendo satisfechas adecuadamente y el organismo comienza a reaccionar físicamente frente a ellas. Este estado coloca el cuerpo en estado de alerta general. Cuando se está en estado de alerta es cuando uno se siente estresado. El estrés es la manera como representamos dicho estado. En esta condición se está proclive a pasar de manera rápida al siguiente estado (enfermedad).

El estado de Propensión crea una situación de inmunodeficiencia temporal que no permite al organismo una defensa adecuada de sus agresores. El ver amenazas permanentemente genera un enorme desgaste emocional que nos coloca en situaciones límites para nuestra salud.

ESTADO DE ENFERMEDAD.

El estado de enfermedad se produce como consecuencia de no atender el llamado que hacen las necesidades durante el estado de propensión. El estado de alerta debe ser interpretado adecuadamente, para conocer cuales necesidades están insatisfechas a fin de atenderlas para no entrar en el estado de enfermedad. El estado de enfermedad es la máxima manifestación en vida de la insatisfacción de las necesidades. Normalmente se entiende la enfermedad como un hecho físico, pero todas tienen su origen en la incapacidad mental / emocional / espiritual que poseemos para atenderlas adecuadamente. En las enfermedades, normalmente vemos el hecho o consecuencia, pero no vemos las causas y estas están normalmente en nuestras manos y son debidas a algo que hemos hecho o dejado de hacer.

Existe una relación sistémica (Figura 1) entre no satisfacer nuestras necesidades y los daños a la salud. Estos daños se manifiestan en forma de estrés, angustia, mal humor, agotamiento, depresión, etc. Analice con cuidado sus estados de ánimo y de salud, e intente identificar cuáles son las necesidades insatisfechas que están asociadas a ellos. Verá que no es una tarea nada sencilla.

La mayoría de las terapias alternativas que se conocen hoy en día, están basadas en la búsqueda de esa relación sistémica que existe entre la causa hasta ahora normalmente desconocida (necesidades insatisfechas) y el efecto (estados de propensión o enfermedad) que genera el ciclo reforzador.

Es por esta razón que muchas veces se ven dichas terapias alternativas como cosa de magia, ya que normalmente sus resultados son inmediatos. Eso sucede porque al atacar la causa, el efecto es controlado en forma inmediata. La magia de dichas terapias, consiste en que logran identificar algo que para nosotros es difícil de hacer, como lo son nuestras necesidades insatisfechas. Es por ello que la Aromaterapia, la Biodanza, la Programación Neurolingüística, la Medicina Adaptogénica y otras, son vistas con asombro y curiosidad.

Los seres humanos, normalmente nos movemos a lo largo de estos tres estados. El mayor porcentaje de tiempo que se permanece en alguno de esos estados, determina si se es una persona sana (mayor parte del tiempo en estado de plenitud), si se es una persona estresada (mayor parte del tiempo en estado de propensión) o si se es una persona enfermiza (mayor parte del tiempo en estado de enfermedad).

Si bien el estado de enfermedad es el peor de todos, es en el estado de propensión en el que la mayoría de la gente pasa más tiempo. Cuando se pasa mucho tiempo en este último estado, el cuerpo se acostumbra a la generación de sustancias producidas por el cerebro (drogas tales como la Adrenalina, Epinefrina, Norepinefrina, etc.), que permiten preparar al cuerpo para la acción (huida, incremento de la fuerza física, preparación emocional, etc.). Recordemos que el cerebro produce esas drogas con el fin de brindarle al ser humano elementos para su supervivencia. Estas drogas, al actuar en forma prolongada sobre el ser humano, producen estados de dependencia o adicción, de los cuales es difícil escaparse. Una de estas adicciones comunes es el llamado trabajoholismo(1) (adicción al trabajo), producto del permanente estrés que se produce durante el tiempo de trabajo.

Una prueba de esas adicciones se puede observar en el hecho de que al desconectarse de la actividad adictiva, se produce una reacción física del cuerpo que lleva de manera inmediata al estado de enfermedad, igual como sucede con los adictos a las drogas. El ejemplo más evidente de ello, es lo que sucede cuando uno sale de vacaciones. Durante las semanas anteriores a la salida, se dedica un gran esfuerzo a dejar todo en orden, a fin de que no haya problemas durante la ausencia. Sin embargo, al día siguiente de la salida, al disminuir de manera violenta el estrés y la correspondiente producción de drogas, se comienzan a sentir los primeros síntomas de alguna enfermedad, como pueden ser el malestar de gripe, el malestar estomacal, la fiebre, el dolor de cabeza, etc.

Se puede reforzar aún más la afirmación anterior, observando que hoy en día muchas empresas se han visto obligadas a realizar programas especiales para sus empleados y ejecutivos a punto de jubilarse. Lo más sorprendente es que la mayoría de esos programas de prejubilación tienen dinámicas similares a las que se realizan en los programas diseñados para vencer la adicción en los drogadictos.

Se puede afirmar de manera tajante y precisa, que la salud está en manos de algunos aspectos claves de la vida diaria, tales como:

• La alimentación.
• El sueño.
• El descanso.
• El ejercicio físico.
• El ejercicio mental.
• El control emocional.
• La espiritualidad.
• La seguridad.
• La aceptación propia y de los demás.
• La adecuada interrelación con los semejantes.

De nuestra capacidad o incapacidad para atender estos aspectos, dependerá en gran medida la salud física y el adecuado manejo de la vida de cada uno de nosotros. Más adelante, cuando hablemos del ser, veremos con
detalle lo que significan las necesidades en diferentes aspectos de la vida.

Sin embargo, en nuestra sociedad occidental, existe otro elemento que limita la satisfacción de las necesidades y este no es otro que el vivir constantemente dentro del mundo del deseo, como producto del goce sensual, al estar enmarcados dentro del paradigma del Tener. Dedicaremos el próximo capítulo a conocer qué son los deseos, a fin de entender como estos atentan contra la satisfacción de las necesidades como seres humanos y comprenderemos por qué es necesario conocer los dos modelos de comportamiento social del ser humano, vale decir, el que está basado en el paradigma del Ser y el que está basado en el paradigma del Tener. Esto permitirá comprender muchos de los grandes problemas que sufrimos día tras día.

NOTAS DEL CAPITULO:

(1) La palabra trabajoholismo la seleccionamos por ser lo más cercana posible a la traducción del modismo inglés work-holic. Nota del autor.

EJERCICIO 2:

IDENTIFICACION DE NECESIDADES

En muchas oportunidades, se nos hace difícil identificar cuáles son nuestras necesidades más importantes. Como ya lo mencionamos, generalmente pensamos que algo es una necesidad sólo cuando no la tenemos, ya que en ello está presente nuestro paradigma del TENER. Si le preguntamos a una persona sobre sus necesidades justo después del desayuno, difícilmente menciona la alimentación como una necesidad. Ello sucede debido a que no pensamos en la necesidad de alimentación, sino en la de comer, que se representa a través del "tener hambre".

Debemos aprender a pensar en nuestras necesidades desde el punto de vista de su importancia para nosotros y no desde el punto de vista de su carencia. Es por ello que consideramos importante que Ud. comience desde este punto, a pensar en cuáles son las necesidades que más valoriza como ser humano; para ello, le pedimos que identifique al menos tres necesidades que Ud. considere fundamentales para su vida personal. La primera debe ser una necesidad para la supervivencia. La segunda una necesidad para vivir en forma activa. La tercera debe ser una necesidad para trascender como ser humano.

EJERCICIO 3:

LAS ADICCIONES

Hace muchos años tuvimos un amigo con serios problemas de bebida. En una oportunidad en que estaba sobrio le preguntamos si su afición a la bebida no le estaba causando problemas en las relaciones con las demás personas en sus diferentes contextos. Aún cuando no quiso reconocer que era alcohólico, nos pidió nuestra opinión y nos solicitó que le sugiriéramos alguna acción que le permitiera atacar ese posible problema. Fue por ello que le recomendamos visitar a la organización "Alcohólicos Anónimos", lo cual hizo de manera casi inmediata. Cuándo llegó a A.A. le preguntaron, ¿Ud. es alcohólico?, a lo que nuestro amigo respondió: ¡No!, lo que pasa es que todos mis amigos beben y yo no los puedo despreciar. Inmediatamente le dijeron: mire amigo, váyase y cuando Ud. esté seguro de ser un alcohólico, vuelva por aquí, que con mucho gusto lo ayudaremos. Unos meses después y en un momento de profunda depresión, nuestro amigo decidió volver a A.A. y cuando le preguntaron, ¿Ud. es alcohólico?, respondió: ¡No!, lo que pasa es que yo vivo cerca de un bar y siempre que paso por allí entro a beberme una copita. De nuevo lo rechazaron diciéndole: Bueno, cuando Ud. esté seguro de ser alcohólico, vuelva por aquí. Seis meses después y habiendo ya perdido su matrimonio y su relación con sus hijos, nuestro amigo decidió regresar a A.A. y cuando le hicieron la pregunta, respondió: ¡Sí!, ¡soy un alcohólico y hasta ahora no lo había querido reconocer!. En ese momento le dijeron: bien, amigo, bienvenido a Alcohólicos Anónimos, le agradecemos su sinceridad y su claridad, ya que nosotros partimos del principio de que el único que puede diagnosticar el alcoholismo de una persona es ella misma y hasta que no hace un reconocimiento de esa situación no se puede curar.

Una adicción no se puede comenzar a tratar, hasta tanto no se tenga conciencia de su existencia.

Le recomendamos que analice con toda sinceridad, en cual de los diferentes aspectos de su vida Ud. se ha convertido en un adicto. La adicción se reconoce, por ejemplo, cuando no somos capaces de controlar la situación, de decir no, de asumir nuestra propia responsabilidad culpando a otros de lo que nos sucede, o de actuar, no en función de nosotros mismos, sino de los demás. En general, el adicto piensa que esto sólo va a suceder una vez más y que en el futuro sí va a tener la capacidad de controlar algo que hoy no puede hacer. El adicto tiene sentimientos de culpa sobre su adicción y rechaza hablar de ello con los demás a fin de no sentirse evaluado, además siempre consigue una razón para hacer lo que hace. Sólo al reconocer su adicción, estará Ud. dando el primer paso hacia su curación definitiva.

i. Marque con una X si posee alguna de las siguientes adicciones:

• Alcohol: • Cafeína: • Sexo:
____ ____ ____
• Cigarrillo: • Medicamentos: • Televisión:
____ ____ ____
• Trabajo: • Juego: • Cine:
____ ____ ____
• Drogas Alucinantes: • Comida: • Internet:
____ ____ ____
• Chocolate: • Compras: • Política:
____ ____ ____
• Dulce: • Estudio: • Otra:
_____________
(Identifique cuál).

ii. Identifique tres efectos negativos que le generen a Ud. estas adicciones. Piense en aquellos aspectos que estas adicciones le generan como inconvenientes. Atrévase a escribirlas. Si puede pensar en estos aspectos y no es capaz de escribirlos, es porque su adicción aún lo controla a Ud.

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Busque ayuda profesional para atender sus adicciones, busque gente de confianza con quien hablar de su problema y que lo pueda ayudar, busque libros y material de lectura de autoayuda sobre el tema y actúe de manera inmediata para que las mismas no terminen destruyendo su vida. Valorice el apoyo que le puedan brindar y establezca lazos estrechos de relación con todo aquel que demuestre verdadero interés por su problema, en especial con Ud. mismo.

III. LOS DESEOS

Antes de iniciar la discusión acerca de la influencia de los deseos en la vida diaria, primero debemos averiguar qué significa, en realidad, la palabra Deseo. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (ob.cit.), la palabra DESEO proviene del latín desidium.

1. M. Movimiento enérgico de la voluntad hacia el conocimiento, posesión o disfrute de una cosa.
2. Acción y efecto de desear.
 • Cosa deseada.
 • Arder en deseos de algo.
3. Fr. fig. Anhelar con vehemencia. (ANHELO del lat. anhelus. m. Deseo vehemente). Coger a deseo una cosa.
 • Fr. Lograr lo que se apetecía con vehemencia.
 • Venir en deseo de una cosa.

¿Qué sugiere este concepto de Deseo?. Según lo que establece la primera acepción de la palabra (itálicas nuestras) la clave está en la posesión o disfrute; en la tercera acepción se introduce la idea de vehemencia y en la cuarta, se habla de apetencia.

La palabra Posesión lleva al Tener. Como se puede ver, los deseos son posesivos por esencia. Es el ansia de Tener, el que genera comúnmente los deseos. El deseo es una apetencia por la posesión de algo, que se hace con vehemencia, ya que de ella se genera un disfrute. DISFRUTAR proviene de dis y fruto. Esto es:

1. Tr. Percibir o gozar los productos y utilidades de una cosa. Ú. m. con la prep. de. DISFRUTAR DEL clima.
2. Intr. Con la prep. de, tener alguna condición buena, física o moral, o gozar de comodidad, regalo o conveniencia. DISFRUTAR DE excelente salud, destreza, estimación, fama, etc. Ú. t. c. tr.
3. Con la misma prep., tener el favor o amistad de alguno; aprovecharse de ellos. Ú. t. c. tr.
4. Gozar, sentir placer.

Aquí se puede notar (itálicas nuestras), que cuando se desea, se busca Tener o Poseer algo, a fin de disfrutar de sus productos, utilidades o beneficios. El resultado final del logro o la materialización de un deseo es obtener placer. Es por ello que el Deseo y el Placer están relacionados, ya que el obtener algo que se desea produce Placer o Gozo. Por otra parte, la palabra PLACER indica goce, disfrute espiritual, satisfacción, sensación agradable producida por la realización de algo que gusta o complace.

El placer se obtiene según esto como producto o consecuencia de las sensaciones que recibimos los seres humanos, desde el mundo exterior, a través de los sentidos y ello nos coloca dentro del marco de la sensualidad. La palabra SENSUAL proviene del lat. Sensualis, que significa perteneciente a las sensaciones de los sentidos. Se aplica a los gustos y deleites de los sentidos, a las cosas que los incitan o satisfacen y a las personas aficionadas a ellos.

En la Figura Nº 2, se puede observar como se relacionan estos elementos, de manera de conformar un modelo sistémico en el que están involucrados. En este modelo se pueden establecer 3 niveles: un nivel Físico, que es donde se mide el logro, un nivel Sensual, que es en donde se producen las percepciones y un nivel Emocional, que es en donde se produce el reforzamiento del Deseo, para convertirlo en un elemento que se realimenta positivamente para generar un efecto perverso en el ser humano.

En cada uno de estos niveles actúan los procesos (Lograr, Percibir y Repetir), que generan los estados de Anhelo, Posesión y Disfrute. Por supuesto, se nota que mientras más se disfruta, más se anhela y eso lleva a luchar por obtener más posesiones, lo que produce mayor disfrute cuando se logra. Sin embargo lo perverso de este ciclo, es que se queda dentro de los niveles físico, emocional, sensual y no toma en cuenta el nivel espiritual, por lo que aquellas necesidades asociadas a este, generalmente no son tomadas en cuenta con suficiente intensidad. Es por ello que muchas veces los valores tales como la responsabilidad, la honestidad, la compasión, la sensibilidad, la sinceridad, la humildad, etc., son supeditados a los logros materiales. De esta manera se le da el sentido de valor a cosas tales como la propiedad privada, las posesiones, la vestimenta, la moda, etc. y no se le da importancia a los valores esenciales del ser humano. En consecuencia, se es honesto hasta que alguien paga el “precio justo”, se es responsable hasta que se presenta la oportunidad de no serlo, se es leal hasta que se presente el momento de dejar de serlo y así sucesivamente. De esta forma vivimos la vida reaccionando frente al medio y no sobre la base de nuestras propias convicciones.

El ciclo del deseo puede iniciarse de cualquier manera y generalmente se produce a través de elementos externos a nosotros, tales como la publicidad, el éxito de un vecino, un modelo social aceptado, etc. El anhelo, que es un deseo vehemente puede venir, por ejemplo, de una publicidad de Mercedes Benz, que nos genera el anhelo de su posesión, o porque una mañana descubrimos uno en el estacionamiento de nuestro vecino; en ambos casos se produce el deseo de posesión del bien desde afuera de nosotros.

Para llegar al logro, a partir de este hecho inicial, es necesario realizar muchas acciones dentro del nivel físico, que no necesariamente responden a nuestros recursos y nuestras capacidades. Finalmente, si de alguna manera, se llega a lograr la posesión del bien, eso genera un disfrute que produce placer sensual y crea el anhelo de lograr posesiones de mayor valor, produciendo así un efecto reforzador del deseo, que la mayoría de las veces no se puede controlar. El problema se agrava, pues la mayoría de las veces no se ven las consecuencias de esta desaforada forma de competencia social. El esfuerzo por lograr un deseo puede llegar a afectar la salud, la vida personal y familiar, la relación con los demás y la relación con el medio ambiente natural y al final termina generando adicciones como producto del estrés acumulado en el proceso.

Existen algunas razones de porqué esto sucede. El deseo puro, tal como se ha señalado en este capítulo, puede ser entendido como una manera de Tener Posesivo señalado por Erich Fromm (Del Tener al Ser, Paidós Estudio. España. 1991).

Este deseo señalado, se caracteriza por no surgir desde dentro de nosotros (Figura Nº 3), sino por provenir del mundo exterior a través de los sentidos. No nace de nuestras necesidades, por lo que genera la sensación de que nuestras verdaderas necesidades están asociadas a dichos deseos y aunque parezca mentira, el vivir en función de estos deseos totalmente externos a nosotros, es una fuente permanente de frustraciones. Esto sucede porque al plantearnos un deseo, que muchas veces está fuera de nuestro alcance y nuestras posibilidades, lo más probable es que la mayoría de las veces no lo podamos satisfacer, ya que no ha sido generado con plena conciencia de nuestras capacidades y nuestros propios recursos. Generalmente, cuando esto sucede, hacemos un gran esfuerzo por alcanzar alguna meta, de por sí muchas veces inalcanzable en esas condiciones, y ese esfuerzo no correspondido es una permanente fuente de frustración.

Es en este momento en que el famoso dicho “arroparse hasta donde alcance la cobija” cobra sentido. ¿Qué significa arroparse hasta donde “alcance la cobija”?. Sencillamente significa que al establecer nuestros deseos deberíamos ser conscientes acerca de nuestras capacidades y nuestros recursos. Si no tenemos conciencia de ellos, estamos creando una verdadera industria de la frustración. No basta con el Tener Cosas, sino que debemos saber cuales son nuestras Necesidades, nuestras Capacidades y nuestra disponibilidad de Recursos. El deseo no debería ser un ente puramente externo a nosotros, sino algo que surja de nuestro propio mundo interior.

Es en este punto donde surge un nuevo concepto que permite diferenciar los deseos, ya que se requiere definir un deseo no posesivo, es decir un deseo que responda a un proceso funcional (ver E. Fromm, ibid), es decir que se produzca como consecuencia de las necesidades, capacidades y recursos del ser. A ese deseo funcional es lo que de ahora en adelante conoceremos como Expectativa. Veamos a continuación una definición de la palabra Expectativa.

¿Qué significa originalmente la palabra Expectativa?. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (ibid), la palabra EXPECTATIVA proviene del latín expectatum, que significa mirado, visto. Los aspectos más importantes de la definición son:

1. F. Cualquier esperanza de conseguir una cosa, si se depara la oportunidad que se desea.
2. Especie de futura que se daba en Roma en lo antiguo a una persona para obtener un beneficio o prebenda eclesiástica, cuando quedase vacante.
3. Posibilidad de conseguir un derecho, herencia, empleo u otra cosa, al ocurrir un suceso que se prevé.
• A la expectativa.
• Loc. adv. Sin actuar ni tomar una determinación hasta ver qué sucede.

Como podemos observar, la expectativa involucra el sentimiento de la ESPERANZA. Esta se define como un estado de ánimo en el cual se presenta como posible lo que deseamos, o también cuando esperamos conseguir lo deseado o pretendido.

También significa correspondencia entre el efecto o suceso y lo que se esperaba obtener. La esperanza es un sentimiento que proviene de nuestro interior, lo que dice que la expectativa sale de nosotros y no viene impuesta solamente por el medio externo (Figura Nº 4). La expectativa se genera por la posibilidad que se tiene de lograr algo. Esa posibilidad debe ser producto de los recursos y capacidades de cada uno. Es por ello que debemos aprender a “arroparnos hasta donde alcance la cobija”.

La creación de una Expectativa proviene del conocimiento que tenemos acerca del tamaño de “nuestra cobija”. Ese conocimiento permite saber con cierta certeza hasta donde puede llegar la misma y que tanto frío podemos pasar. La expectativa permite definir aspectos tales como:

• Qué nos gustaría lograr y qué podemos lograr de todo ello.
• Qué recursos necesitamos para ello y cuáles de esos recursos poseemos.
• Qué otros elementos adicionales se pueden involucrar, sin poner en peligro la posibilidad de lograr los objetivos.

Una Expectativa, vista de esta manera, no es más que un deseo construido por nosotros mismos (en forma funcional), a diferencia del deseo posesivo que es construido casi totalmente por nuestro medio exterior.

Debemos hacer notar que cuando se actúa en términos de deseos posesivos, la frustración que se produce por no lograr las metas es la que hace pensar en expectativas. Esto indica que las expectativas producidas de esta manera surgen de manera reactiva, como consecuencia de no haber logrado las metas. Es en el momento de un fracaso o una frustración, cuando se comienza a pensar lo que se hubiese podido lograr, de haber actuado en forma más realista y con clara conciencia de las capacidades y recursos.

El deseo posesivo no surge de nuestra conciencia y está basado en lo que conocemos, lo que hemos visto. Nadie desea lo que no conoce. La posibilidad de actuar en forma creativa basados en el deseo, es casi nula. En cambio, la creación de una expectativa, lleva a la imaginación o visualización de lo deseado a partir de algo visto y que sugiere la posibilidad de hacer algo similar.

Lo importante de este concepto es que al partir (la expectativa), de nuestras propias necesidades tiene la virtud de ser un proceso constructivo que lleva a analizar diferentes alternativas y buscarle salidas creativas. Para crear una expectativa es necesario poner interés en lo que se hace; ese interés es propio ya que busca brindar respuestas funcionales a la satisfacción de las necesidades.

Quienes normalmente se plantean expectativas son personas que conocen sus necesidades, sus capacidades y recursos, y saben sacar provecho de sus experiencias. Su sustento es el Ser. Saber lo que se es permite generar un deseo sano, capaz de generar crecimiento personal y profesional.

A continuación, le sugerimos desarrollar los ejercicios que le permitirán identificar sus deseos y expectativas personales.

EJERCICIO 4:

LOS DESEOS

Los Deseos forman un aspecto de la vida, que debe ser gerenciado de manera adecuada. Si se excede la cantidad de deseos, se puede convertir la vida en una aburrida cadena de acontecimientos basados en el manejo de bienes y posesiones que no llenan su espíritu, o de frustraciones por no alcanzarlos. Si por el contrario, nunca se desea nada, la vida podría convertirse en algo mediocre y sin espíritu de superación. Esto obliga a tomar conciencia acerca de los deseos y a plantearlos dentro de los límites de la realidad de cada uno de nosotros, a fin de no generar grandes frustraciones. A continuación se presentan unos ejercicios que le permitirán conocer mejor sus fuentes de deseo y como gerenciar los mismos.

i. Identifique al menos tres deseos que Ud. considere sumamente importantes para su vida personal.

1 ________________________________________________
2 ________________________________________________
3 ________________________________________________

ii. ¿Reconoce Ud. las razones por las cuales estos deseos son importantes para Ud.?. Escríbalas.

iii. ¿Posee Ud. algunas expectativas importantes para algunos aspectos de su vida personal?. Escríbalas:

IV. UN MODELO DE NECESIDADES, EXPECTATIVAS Y DESEOS

Las definiciones del Capítulo anterior están basadas, como ya se dijo, en la división que hace Erich Fromm (ibid), respecto a los dos tipos de Tener existentes; por una parte está el Tener Funcional, definido anteriormente como Expectativa, que es un Tener asociado al Ser, basado en las Necesidades y Capacidades y por la otra está el Tener Posesivo, que es un Tener claramente asociado con el Deseo Posesivo y que hemos llamado simplemente Deseo. Queremos hacer la salvedad de que la mayoría de los autores hablan de manera indistinta de Necesidades y Deseos sin establecer una clara diferenciación conceptual entre ambos elementos. Normalmente estos dos conceptos son confundidos o manejados como si significaran lo mismo, por lo que en este punto es necesario desarrollar un modelo conceptual que establezca una clara diferencia entre ellos.

En nuestro modelo conceptual, definiremos Necesidad, como “todo elemento unitario que represente algo de lo que no podemos prescindir como seres humanos”. Establecemos el que sea unitario, ya que las Necesidades deben estar enmarcadas dentro de un contexto, en una escala (según Abraham Maslov) y en una situación específica.

Una Necesidad (representémosla con la letra N) definida de esta manera responde específicamente a un Qué, por ejemplo: a la necesidad primaria de alimentación, le podemos definir cuatro valores del Qué distintos, a saber: COMER que responde a una situación de hambre, BEBER que responde a una situación de sed, la ALIMENTACION INTRAVENOSA que responde a una situación de alimentación en caso de incapacidad física y TOMAR PILDORAS ALIMENTARIAS que responde a una situación de incapacidad situacional (por ejemplo un viaje espacial).

Cada uno de estos aspectos genera una Necesidad cuando se ubica en un contexto y en una situación específica. Cuando tengo hambre (contexto individual) la necesidad se traduce como COMER; cuando tengo sed (contexto individual) la necesidad se traduce como BEBER; cuando estoy incapacitado (contexto individual) la necesidad se traduce como ALIMENTACION INTRAVENOSA y finalmente, cuando estoy en un proceso que me genera una incapacidad situacional (contexto organizacional) la necesidad se traduce como TOMAR PILDORAS ALIMENTARIAS.

Cuando el ser humano atiende sus necesidades, normalmente no se limita exclusivamente a ejercer una simple acción que busque la satisfacción de la misma, sino que introduce una serie de elementos que permiten atender otras necesidades conexas en el mismo instante. Esto se hace ya que además de responder al Qué, se busca establecer Con quién, Cómo, Dónde, Cuándo, Cuánto y Por qué; es a través de este hecho que se introduce lo que hemos llamado la Dimensión del Deseo.

A los efectos del Modelo que deseamos manejar, definiremos EXPECTATIVA como el Deseo construido que se produce cuando a la necesidad Primaria N se le agregan un conjunto de necesidades n1, n2, n3,..., nm, que responden a todas y cada una de las preguntas: Con quién, Cómo, Dónde, Cuándo, Cuánto, Para Qué, Por Qué, etc. En el caso de que la construcción anterior se realice de manera inconsciente, como producto de un anhelo posesivo, se está en presencia de un DESEO. La diferencia entre ambos conceptos viene dada por el hecho de que en una Expectativa se pueden conocer los diferentes valores componentes n1, n2, n3,..., nm, mientras que en el Deseo esto no es posible, ya que no se tiene conciencia de la existencia de éstos elementos. Sin embargo, a pesar de ello, se puede representar una expectativa E o un deseo D, de la misma manera, es decir, como una (m+1)-upla de necesidades (N; n1, n2,..., nm); por esta razón decimos que dicha (m+1)-upla forma la Dimensión del Deseo.

Como ejemplo (Figura Nº 6), citemos el caso de la Necesidad de Alimentación, representada en el Qué COMER, a la cual llamaremos N en este caso. Si preguntáramos, por ejemplo: ¿Con quién comer?, se podría responder: con mi pareja; ¿Cómo?: en una cena intima; ¿Dónde?: en un famoso Restaurante Francés; ¿Cuándo?: el viernes en la noche; ¿Cuánto gastaré?: aproximadamente 180 $; ¿Por qué?: porque me quiero reconciliar con ella. En la respuesta al con quién, se está atendiendo la necesidad n1 de afecto en el contexto familiar; en la respuesta al cómo, se está atendiendo la necesidad n2 de amor en el contexto pareja; en la respuesta al dónde, se está atendiendo la necesidad n3 de reconocimiento en el contexto social; en la respuesta al cuándo, se está atendiendo la necesidad n4 de diversión en el contexto social; en la respuesta al cuánto, se está atendiendo la necesidad n5 de status socioeconómico en el contexto social y en la respuesta al por qué, se está atendiendo la necesidad n6 de estabilidad familiar en el contexto pareja y familia. En este caso la Expectativa E está representada por la séxtupla (N, n1, n2, n3, n4, n5).

Es importante observar que la expectativa construida de esta manera es un deseo desarrollado a la medida y tiende a satisfacer las necesidades en bloque. Está claro que poder satisfacer un deseo, construido o no, no solo produce satisfacción sino que produce placer, por la conjunción de elementos que en él se dan. Este placer sensual actúa como disparador del efecto reforzador del deseo y por ello se convierte en un elemento adictivo.

Este modelo tiene una enorme cantidad de aplicaciones en la vida real, debido a la simplicidad de los conceptos; se puede observar por ejemplo que algunas necesidades se comportan como combinaciones de otras con las que están fuertemente asociadas. Esto permite encontrar elementos representativos de dichas necesidades, que generen aspectos claves de ellas, sumamente útiles en el manejo de las percepciones y de la imagen y coincide con lo que establecía Maslov acerca de las escalas de necesidades, ya que a medida que se sube en la escala, se acentúan las relaciones y dependencias entre necesidades, llegando algunas de ellas a confundirse con los deseos, debido a su complejidad, como ocurre con aquellas que tienen que ver con la trascendencia, en las cuales muchas veces es difícil dilucidar cuando algo es un deseo y cuándo corresponde a una necesidad.

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José Betancourt

Edición Original: Comala ExD RUTA DEL APRENDIZAJE www.larutadelaprendizaje.net.ve

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