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INTRODUCCION
La investigación titulada:
“ LA EFECTIVIDAD DEL CONTROL INTERNO EN EL BUEN GOBIERNO DE LAS EMPRESAS
DE TRANSPORTE URBANO”, tiene como objetivo:
Propiciar la mejora del gobierno de las Empresas de transporte Urbano,
mediante el funcionamiento de los componentes del control interno y el
cumplimiento de objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento
de las normas de este tipo de entidades.
Este trabajo de investigación proporciona al directorio, gerentes y
funcionarios de las Empresas de Transporte Urbano de Lima Metropolitana,
propuestas para implementar y desarrollar un sistema de control interno
efectivo que les permita alcanzar los estándares mínimos de un Buen
Gobierno, lo cual se traducirá en productividad empresarial y
cumplimiento de la responsabilidad social.
Para el desarrollo de este trabajo se ha aplicado la metodología, las
técnicas e instrumentos necesarios para una adecuada investigación, en
el marco de las normas de la Escuela de Post Grado de nuestra
Universidad Nacional Federico Villarreal.
Para llegar a contrastar los objetivos y las hipótesis planteadas, se ha
desarrollado el trabajo de investigación en los siguientes capítulos:
El Capítulo I, presenta el Planteamiento Metodológico de la
investigación.
El Capítulo II, presenta el Planteamiento Teórico de la investigación.
El Capítulo III, está referido a la presentación, análisis e
interpretación de la Entrevista realizada.
El Capítulo IV, está referido a la presentación, análisis e
interpretación de la Encuesta realizada.
El Capítulo V, presenta la Contrastación y Verificación de los Objetivos
Planteados.
El Capítulo VI, presenta la Contrastación y Verificación de las
Hipótesis Planteadas.
El Capítulo VII, presenta otros aspectos de la investigación, como son
las Conclusiones y Recomendaciones de la investigación
Finalmente se presenta la bibliografía y los Anexos del trabajo de
investigación.
PARTE I:
PLANTEAMIENTO METODOLOGICO Y TEORICO DE LA INVESTIGACION
CAPITULO I:
PLANTEAMIENTO METODOLOGICO
1.1. DESCRIPCION DEL TRABAJO DE INVESTIGACION
El transporte urbano de pasajeros es un problema en la mayoría de
capitales del mundo, especialmente en los países en vías de desarrollo,
como el caso de nuestro país.
Lima, es la Capital de la República del Perú y por tanto la ciudad que
alberga la mayor cantidad de población, a las fecha bordea los ocho
millones de habitantes, lo que trae que hayan surgido una gran cantidad
de empresas de transporte que prestan sus servicios al 95 por ciento de
esta población.
La población usuaria del servicio de transporte urbano tiene numerosas
quejas contra este servicio. Dichas quejas apuntan contra el gobierno
central, gobiernos locales, empresas de transporte y hacia los mismos
usuarios. Al final todos son responsables de esta problemática.
Pero en una coyuntura de globalización y competitividad empresarial la
mayor parte de la problemática recae en las empresas. Las leyes,
autoridades, mecanismos y otros elementos del servicio pueden ser buenos
o malos; sin embargo la actividad empresarial debe sobreponerse a todo
esto y presentar una oferta competitiva.
El desarrollo del servicio de transporte urbano por parte de las
empresas tiene que darse en el contexto de una adecuada planeación,
organización, dirección, coordinación y control de esta actividad que
trasciende los linderos empresariales.
Actualmente, no es posible disponer de empresas de transporte que tengan
un buen gobierno y trasciendan con mayor productividad, responsabilidad
social, si es que no se llevan a cabo la implementación de los
componentes del control interno: ambiente de control, actividades de
control, evaluación de riesgos, información y comunicación y el
monitoreo; pero el asunto aún no está resuelto con la implantación, sino
que debe hacerse funcionar a estos componentes, de modo que propicien el
logro de los objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento de
leyes, principios, normas, procesos, procedimientos, técnicas y
prácticas empresariales.
1.2. DELIMITACIONES DE LA INVESTIGACION
DELIMITACION ESPACIAL:
El trabajo de investigación se ha desarrollado en base a la información
proporcionada por las empresas de transporte urbano de Lima
Metropolitana. Se ha tomado a Lima, por ser la ciudad peruana que tiene
el mayor número de este tipo de empresas y donde existe los mayores
problemas en este servicio y por tanto requieren disponer de un buen
gobierno para superar la problemática empresarial.
DELIMITACION TEMPORAL:
Es una investigación ha comprendido el periodo que se inicia el año 2005
y la prospectiva hasta el año 2010.
DELIMITACION SOCIAL:
La investigación ha comprendido a propietarios, directivos, funcionarios
y trabajadores de las empresas de transporte urbano de Lima
Metropolitana.
DELIMITACION CONCEPTUAL:
Fundamentalmente, la investigación se ha realizado alrededor de los
siguientes conceptos:
a) Empresas de Transporte Urbano
b) Efectividad del Control Interno
c) Buen Gobierno
1.3. PROBLEMAS DE LA INVESTIGACION
1.3.1. DESCRIPCIÓN DE LA REALIDAD PROBLEMÁTICA
Se ha determinado que las empresas de transportes urbano, no disponen de
una adecuada organización estructural y funcional que les permita
disponer de un Buen Gobierno.
Estas empresas no cuentan con un gerenciamiento adecuado que les permita
planificar sus actividades, tomar decisiones oportunas y óptimas y
realizar un adecuado control de sus recursos humanos, materiales y
financieros.
Una evaluación preliminar del control interno de estas empresas ha
determinado que no disponen de documentos normativos para llevar a cabo
un Buen Gobierno, como por ejemplo planes estratégicos, Presupuestos,
manuales de políticas, manuales de riesgos, manuales de funciones,
manuales de procedimientos y reglamentos internos que permitan disponer
de criterios o estándares para llevar a cabo el control de su gestión y
que la eficiencia de este facilite la optimización de la gestión
empresarial.
La evaluación preliminar del control interno, también ha determinado que
la información administrativa, financiera, económica y patrimonial no
viene siendo tomada en cuenta para gestionar adecuadamente estas
empresas, por que no proviene de fuentes fiables, por el grado de
desorganización que existe.
Preliminarmente, también se ha determinado que el control interno de las
empresas de transporte no es efectivo, porque no están implantados los
nuevos componentes: ambiente de control, riesgos de control, actividades
de control, información y comunicación y monitoreo de las actividades y
funciones de estas empresas. Esta falta de efectividad no permite que
los encargados del gobierno (dirección y administración) no dispongan de
la seguridad razonables sobre el cumplimiento de sus objetivos
operacionales, financieros y de cumplimiento de las normas generales y
específicas de este tipo de empresas.
Esta problemática se concreta en falta de productividad, en
incumplimiento de la responsabilidad social interna y externa y en la
falta de competitividad de las empresas de servicios de transporte
urbano, lo que termina afectando no sólo a los propietarios, directivos,
funcionarios y trabajadores; si no que afecta a la sociedad misma
usuaria de estos servicios. El estado también, a la postre, va ser el
afectado porque estas empresas terminarán saliendo del mercado y no
permitirán percibir los tributos que requiere el estado para concretar
sus objetivos.
1.3.2. PROBLEMA PRINCIPAL
¿Cómo mejorar el gobierno de las empresas de transporte urbano a través
de la efectividad del control interno ?
1.3.3. PROBLEMAS SECUNDARIOS
1. ¿ De qué manera los componentes del control interno, pueden facilitar
la aplicación de los principios del Buen Gobierno, de tal modo que
repercuta en la optimización del proceso de gestión de la empresas de
transporte urbano?
2. ¿ La evaluación puntual o permanente del control interno, permitirá
que las empresas de transporte urbano cumplan su responsabilidad social
y logren los mejores estándares de productividad ?
1.4. JUSTIFICACION E IMPORTANCIA DE LA INVESTIGACION
JUSTIFICACION:
La finalidad de esta investigación es proporcionar al directorio,
gerentes y funcionarios de las empresas de Transporte Urbano de Lima
Metropolitana, propuestas para implementar y desarrollar un sistema de
control interno efectivo que les permita alcanzar los estándares mínimos
de un BUEN GOBIERNO, lo cual se traducirá en productividad empresarial y
cumplimiento de la responsabilidad social.
Un BUEN GOBIERNO, es necesario para concretar muchas expectativas
empresariales; como por ejemplo: acceder al capital y los créditos, los
mismos que estarán disponibles y en las mejores condiciones para las
empresas que cumplan los estándares nacionales e internacionales del
BUEN GOBIERNO.
Los controles internos se implantan con el fin de detectar, en el plazo
deseado, cualquier desviación respecto a los objetivos de rentabilidad
establecidos por la empresa y de limitar las sorpresas. Dichos controles
permiten al directorio o dirección hacer frente a la rápida evolución
del entorno económico y competitivo, así como a las exigencias y
prioridades cambiantes de los clientes y adaptar su estructura para
asegurar el crecimiento futuro.
Los controles internos fomentan la eficiencia, reducen el riesgo de
pérdidas de valor de los activos y ayudan a garantizar la fiabilidad de
los estados financieros y el cumplimiento de las leyes y normas
vigentes.
Debido q que los controles internos son útiles para la consecución de
muchos objetivos importantes, cada vez es mayor la exigencia de las
empresas de transporte urbano de disponer de mejores sistemas de control
interno y de informes sobre los mismos.
El control interno eficiente es considerado cada vez más como una
solución a numerosos problemas potenciales de la empresa y como una
extraordinaria ayuda para concretar un BUEN GOBIERNO y así obtener
productividad y lograr la responsabilidad social que actualmente es el
nuevo paradigma.
IMPORTANCIA:
El presente trabajo de investigación es importante por que va a
contribuir para que las Empresas de Transporte Urbano de Lima
Metropolitana obtengan un mejoramiento y eficiencia de su gobierno lo
que de hecho redundará en la mejor prestación de sus servicios en
beneficio de la sociedad.
Es importante también porque permite plasmar a los profesionales, las
normas, principios y nuevos paradigmas en las empresas que prestan
servicios a la colectividad.
Finalmente la importancia se concreta correlacionar elementos como
control interno, empresa de transporte urbano y buen gobierno que tienen
sus propias normas, principios, procesos, procedimientos, técnicas y
prácticas en beneficio de la sociedad civil.
1.5. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACION
OBJETIVO GENERAL:
Propiciar la mejora del gobierno de las empresas de transporte urbano
mediante el funcionamiento de los componentes del control interno y el
cumplimiento de los objetivos operacionales, financieros y de
cumplimiento de las normas de este tipo de entidades.
OBJETIVOS ESPECIFICOS:
1. Propiciar el enlace entre los componentes del control interno y los
principios del Buen Gobierno de modo que repercutan en la optimización
del proceso de gestión de las empresas de transporte urbano.
2. Proporcionar modelos de evaluación puntual o permanente, de modo que
permitan a las empresas de transporte urbano cumplir su responsabilidad
social y lograr los mejores estándares de productividad.
1.6. HIPOTESIS DE LA INVESTIGACION
HIPÓTESIS PRINCIPAL:
Es posible alcanzar un Buen Gobierno en las empresas de transporte
urbano, mediante la implantación y el funcionamiento efectivo del
control interno, lo que se concretará en la seguridad razonable del
cumplimiento de los objetivos operacionales, financieros y de
cumplimiento de los principios, normas y procedimientos.
HIPÓTESIS SECUNDARIAS:
1. La sinergia entre los componentes del control interno y los
principios del Buen Gobierno, facilitará la optimización del proceso de
gestión de las empresas de transporte urbano.
2. La evaluación puntual o permanente del control interno de las
empresas de transporte urbano, facilitará el cumplimiento de la
responsabilidad social y el logro de los mejores estándares de
productividad.
VARIABLES E INDICADORES DE LA INVESTIGACIÓN:
1. VARIABLE INDEPENDIENTE:
X. Efectividad del Control Interno
Ø INDICADORES:
X.1. Componentes del Control Interno
X.2. Evaluación del Control Interno
2. VARIABLE DEPENDIENTE:
Y. Buen Gobierno
Ø INDICADORES:
Y.1. Principios del Buen Gobierno
Y.2. Responsabilidad social
3. VARIABLE INTERVIENTE:
Z. Empresas de transporte urbano
INDICADORES:
Z.1. Proceso DE Gestión
Z.2. Productividad
RESUMEN:
Y = X + Z
BUEN GOBIERNO = EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO +
EFECTIVIDAD DE CONTROL INTERNO
El Buen Gobierno, se logrará si las empresas de transporte urbano
implantan y ponen en funcionamiento los componentes del sistema de
control efectivo
1.7. METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION
TIPO Y NIVEL DE INVESTIGACION:
TIPO DE INVESTIGACION:
NIVEL DE INVESTIGACION
Esta investigación es del tipo básica o pura, por cuanto todos los
aspectos son teorizados, aunque sus alcances serán prácticos en la
medida que sean aplicados por las empresas de transporte urbano.
La investigación es del nivel descriptiva-explicativa, por cuanto se
describe el proceso de la efectividad del sistema de control interno y
explica la incidencia en el Buen Gobierno de las empresas de transporte
urbano.
METODOS DE LA INVESTIGACION
DESCRIPTIVO
INDUCTIVO
Por cuanto se describe o analiza los componentes, mecanismos y
efectividad del control interno; los principios del Buen Gobierno y los
resultados operativos, financieros y sociales de las empresas de
transporte urbano.
Este método ha permitido analizar la incidencia de la efectividad del
control interno en el Buen Gobierno de las empresas de transporte urbano
de las empresas componentes de la muestra de la investigación para luego
poder inferir los resultados en la población determinada para la
investigación.
DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN DESARROLLADA
En este trabajo de investigación, en primer lugar se han identificado
los problemas, en base a los cuales se han propuesto las soluciones
correspondientes a través de las hipótesis, asimismo se han propuesto
los objetivos de la investigación; estableciendo una relación directa
entre estos tres elementos metodológicos.Luego de haber desarrollado el
trabajo, se ha contrastado los objetivos específicos, lo que ha
permitido consolidar el objetivo general de la investigación. Los
objetivos específicos contrastados, han sido la base para emitir las
conclusiones parciales de la investigación.Las conclusiones parciales,
constituyen el resultado de la investigación y constituyen la base para
emitir la conclusión general del trabajo.Finalmente, se ha establecido
una interrelación entre el objetivo general y la conclusión general para
llegar a contrastar la hipótesis general de la investigación, sobre la
base del planteamiento metodológico y teórico.
POBLACION Y MUESTRA DE LA INVESTIGACION
POBLACION
MUESTRA
El universo de la investigación estuvo constituida por las empresas de
transporte urbano que funcionan en Lima Metropolitana. Se ha
direccionado la población por ser Lima, la Capital de la República, por
tener la mayor cantidad de empresas de transporte urbano y además el
mayor parque automotor de nuestro país.
La muestra de la investigación estuvo constituida por 10 empresas de
transporte urbano que funcionan en Lima Metropolitana.
COMPOSICION DE LA MUESTRA DE LA INVESTIGACION
TECNICAS DE RECOPILACION DE DATOS:
ENTREVISTAS
ENCUESTAS
ANÁLISIS DOCUMENTAL
Esta técnica se aplicó al personal de propietarios y directivos de las
empresas de transporte urbano de la muestra, con el fin de obtener
información sobre todos los aspectos relacionados con la investigación.
Esta técnica se aplicó a los funcionarios y trabajadores con el objeto
de obtener información sobre los aspectos relacionados con la
investigación.
Esta técnica se aplicó para analizar los principios, normas, información
bibliográfica y otros aspectos relacionados con la investigación.
INSTRUMENTOS DE RECOPILACIÓN DE DATOS:
Los instrumentos que se han utilizado en la investigación, están
relacionados con las técnicas antes mencionadas, del siguiente modo:
TECNICAS E INSTRUMENTOS UTILIZADOS EN LA INVESTIGACION
TECNICA
INSTRUMENTO
ENTREVISTA
GUIA DE ENTREVISTA
ENCUESTA
CUESTIONARIO
ANALISIS DOCUMENTAL
GUIA DE ANALISIS DOCUMENTAL
TECNICAS DE ANALISIS Y PROCESAMIENTO DE DATOS
TÉCNICAS DE ANÁLISIS:
TÉCNICAS DE PROCESAMIENTO DE DATOS:
a) Análisis documental
b) Indagación
c) Conciliación de datos
d) Tabulación de cuadros con cantidades y porcentajes
e) Formulación de gráficos
f) Otras que sean necesarias.
a) Ordenamiento y clasificación
b) Procesamiento manual
c) Proceso computarizado con Excel
d) Proceso computarizado con SPSS
CAPITULO II:
PLANTEAMIENTO TEORICO DE LA INVESTIGACION
2.1. ANTECEDENTES BIBLIOGRAFICOS
Se ha determinado la existencia de varios trabajos relacionados con el
control interno. También existen trabajos sobre gobierno o gestión
empresarial. Por otro lado también existen trabajos sobre empresas de
transportes.
Sin embargo no existen trabajos que establezcan una suerte de sinergia
entre control interno y buen gobierno aplicado a las empresas de
transporte urbano.
a) Tesis: “ El Proceso administrativo de control interno en la gestión
municipal”, elaborado por Gilberto E. León flores y José María Zevallos
Cardich para optar el Grado de Maestro en Administración. En este
trabajo se describe las etapas del control interno y la forma como
incide en la gestión de las municipalidades de nuestro país, por el
enfoque que tiene será de utilidad para el presente trabajo.
b) Tesis: “Control de calidad en el desarrollo industrial”, elaborado
por Lorgio Heraclio Trinidad Rivera y Milciades Roberto Esparza Silva
para potar el Grado de Maestro en Ingeniería industrial. En esta tesis
los autores estudian todas los criterios que deben cumplirse para
producir bienes de calidad. Estos criterios podrían adecuarse a las
empresas de servicio de transporte urbano, para prestar los servicios de
calidad que exige la comunidad.
c) Tesis: “La auditoria de gestión en la empresa moderna”, elaborado por
Juan Héctor Bendezú Iriarte para optar el grado de Maestro en
Administración. El autor en esta tesis desarrolla el proceso de la
auditoría de gestión, tratando en primer lugar la evaluación del sistema
de control interno, lo que será de suma utilidad para este trabajo de
investigación
d) Tesis: “Control eficaz de la gestión de una empresa cooperativa de
servicios múltiples”, elaborado por Domingo Hernández Celis, para optar
el Grado de Maestro en Auditoria Contable y financiera. En este trabajo
el autor describe la forma como implementar un sistema de control
interno eficaz, el mismo que es un verdadero facilitador de la gestión
óptima de las empresas cooperativas. Este trabajo pude ser aplicado a
las empresas de transporte, con el fin de implementar un sistema de
control eficaz para el buen gobierno corporativo.
e) Tesis: “ Control de las Organizaciones No Gubernamentales de
Desarrollo para la eficacia de la Cooperación Técnica Internacional”,
elaborado por Domingo Hernández Celis, para optar el Grado de Doctor en
Contabilidad. En este trabajo el autor trata del estudio del control
aplicado en las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo. Este
trabajo será tomado como referencia porque se busca la efectividad.
2.2. RESEÑA HISTORICA DE LA INVESTIGACION
Según Arroyo Ferreyros Juan Carlos (2005) [1], en el Perú no contábamos
con la rueda y teníamos únicamente la llama, pero ésta carga tan sólo 40
kilos en promedio, que es una cantidad pequeña comparativamente a la que
soportan los animales traídos por los españoles, como, el caballo, el
asno, el buey (uno de los animales de tiro más importantes de la
humanidad) y también los camellos, que fueran traídos a estas tierras a
inicios de la Colonia por el bilbaíno Juan de Reynaga, quien llegó a
Lima con 7 ejemplares (6 hembras y un macho) vendiéndolos al poco tiempo
a Pedro Portocarrero, natural de la ciudad de Trujillo (Extremadura) a
7,000 pesos, es decir, 1,000 pesos por ejemplar, precio que,
comparativamente al de los caballos era una ganga, sobre todo teniendo
en cuenta que un camello soporta una carga de hasta 350 kilogramos y
posee una velocidad de ocho a diez millas por hora, la misma que puede
mantener en jornadas que superan de doce a dieciséis horas.
Los españoles, introducen la carreta, esta no fue un vehículo publico,
sin embargo es importante nombrar que su uso dio origen el nueve de mayo
de 1556 a la primera ordenanza relativa al transito en la ciudad. Esta
ordenanza, además de ser la primera sobre él transito de los vehículos
en Lima, es también precursara en lo que a disposiciones de protección a
la contaminación ambiental se refiere, ya que su intención fundamental
era evitar que las hediondas aguas de las acequias se derramaran
ocasionando pestes en la
La Lima Colonial del Siglo XVI, ciudad de incontrastable personalidad,
de elevados miradores semejantes a los minaretes musulmanes, de casas
disforzadas que lucían fachadas sencillas en contraste con su lujo
interior, no necesitó ni tuvo un servicio público de transporte. Las
cortas distancias no lo ameritaban.
Sobre el transporte particular, existen marcadas contradicciones en lo
que concierne a lo abundante o escaso de su existencia. Nos dice José de
la Riva Agüero que en el breve tablero de ajedrez que era Lima hacia la
mitad del siglo XVI, entre los muros de los conventos y los solares de
los conquistadores, rodaron carruajes... cuando eran raros en la misma
España. ¿Se referiría Riva Agüero a los carruajes del Virrey, del
Arzobispo o de algún oidor? Pues según don Ricardo Palma, por aquellas
épocas los ya nombrados y unos pocos títulos de Castilla eran los únicos
privilegiados poseedores de estos vehículos.
Pero lo cierto es, que el transporte publico, y no como lo entendemos
hoy, hace su aparición en el siglo XVII con las llamadas carrozas de
punto, que no eran propiamente un transporte urbano sino postas para el
intercambio de caballos y vehículos en los viajes largos; y
posteriormente las casas de balancines, que funcionaban en recintos
cerrados o solares repartidos en la ciudad, como el de la calle Beytia
(3ra. cuadra del actual Jirón Azángaro) de propiedad del mulato Félix
Sarriá, o el de la calle Plateros de San Agustín de Don Antonio García.
Los propietarios vivían allí con sus familias y, además, como se
estilaba en este negocio, compartían la vivienda con carroceros,
auxiliares, herreros, costureros, carpinteros, pintores, alabarderos y
demás personal dedicado a la operación y conservación de los coches y al
cuidado de los animales de tiro. Los Balancines generalmente eran
alquilados para fiestas, así como para salir fuera de la Ciudad. La
autoridad no ejercía control alguno, quedando librada la bondad del
servicio a la buena voluntad del transportista y a la exigencia del
caballero contratante. Y para este servicio la clientela no era poca;
porque para fiestas nuestros antepasados fueron muy entusiastas y les
realizaban hasta por quíteme usted estas pajas, festejando el
nacimiento, matrimonio o coronación de un príncipe, la entrada del
virrey, la llegada del cajón de España, la canonización de algún santo,
alguna victoria de las armas españolas; que por ese entonces eran
muchas, la consagración de los arzobispos, etc.; todo esto acompañado de
corrida de toros, pelea de gallos, repique de campanas, desfiles,
procesiones, lumbraradas, cabalgatas, toque de tambores, cohetes,
cohetones y tarascadas.
No debemos olvidar los invernales paseos, a las Lomas de Amancaes
conmemorando el día de San Juan, ni los viajes veraniegos en balancín o
caballo hacia Piedra Liza, rematándolo al regreso con un ajiaco en las
picanterías de Abajo del Puente.
Antonello Gerbi sostiene que le parecen increíbles las cifras
transmitidas por cronistas y viajeros que a fines del siglo XVII
anotaban la existencia de 4,000 unidades, entre coches y calesas, las
mismas que llegaban a 5,000 ó 6,000 en el año de 1740.Sensata la duda de
Gerbi, tomando en cuenta la reducida red de caminos urbanos y la
población de la época.
En el año de 1815, informaba una comisión nombrada por el Virrey Don
José Fernando de Abascal con el fin de estudiar nuevos arbitrios, que no
había tenido tiempo de adquirir una noticia exacta de los carruajes que
ruedan en esta ciudad; pero por un calculo aproximado parece ser existen
230 coches particulares 1500 calesas y 150 balancines públicos.
Calesa al modo de Lima
Las calesas particulares en la Lima de los siglos XVII, XVIII y mediados
del XIX eran de sólo dos ruedas y tiradas por una mula montada por el
calesero, comúnmente con capacidad para dos pasajeros, pero en algunos
casos adaptado para cuatro, y servían para movilizarse en la ciudad. En
cambio el balancín era un vehículo un poco más pesado, apto para viajes
más largos como a Miraflores, Barranco, Chorrillos o el Callao, también
era de dos ruedas pero tirado por dos caballos, uno de los cuales era
montado por el balancinero, tipo por lo general alegre y cantor de
coplas con las que alentaba a sus flacos caballos. De ahí el dicho de la
época: "tan flaco como caballo balancinero".
Para ver el gráfico seleccione la opción "Bajar trabajo" del menú
superior
Balancín
El coche, vehículo de cuatro ruedas, era un vehículo de mayor distinción
y costo, como también de menor uso, sólo lo poseían condes, marqueses y
personas de pergaminos. Estos vehículos eran arrastrados por cuatro
mulas a diferencia del coche del Virrey que era tirado por seis
caballos. Tanto calesas como balancines y coches llevaban a los costados
faroles de aceite o de velas, que iluminaban fugazmente las noches
limeñas, acostumbradas al traqueteo de sus ruedas golpeteando el pésimo
empedrado de la ciudad. Los caleseros de los funcionarios públicos,
laboraban con traje de paño adornado con franjas de oro o de plata,
sombrero de tarro con escarapela y espuelas de plata; los de los
particulares solo con su capa, sombrero de tarro, pero sin escarapela ni
franjas.
Avanzada ya la República, en el año de 1851, aparecen los primeros
coches de alquiler, antecesores de los actuales "taxis", los cuales
fracasan por la deficiente calidad de los animales de tiro y su mala
alimentación, así como por el mal estado de las vías, que no solo
destruían los coches sino que, contribuían a la contaminación del
ambiente tal como nos lo comenta Atanasio Fuentes:
El asunto del desborde de las acequias, que nos menciona Atanasio
Fuentes y que como hemos visto en el capitulo anterior, dio origen a la
primera disposición sobre el transito en la ciudad. Fue preocupación de
muchas generaciones. Dos siglos después de esta primera ordenanza; el 30
de mayo de 1766 un Decreto del Virrey Don Manuel de Amat y Junient
prohíbe la circulación de carretas y carretones por daños en las
acequias y puentes, ordenando sanciones que establecían el decomiso de
vehículos y bestias por la infracción.
Lima siguió empedrando sus calles en las primeras décadas del siglo XX
El servicio regular de coches de alquiler se reinicia en el año 1856,
por iniciativa del Señor José Suito, con 6 coches nuevos y mejores
caballos. A partir de esta reaparición, el negocio "marcha sobre
ruedas". Tan así es que en el año del 1857 aparecen registradas en el
Municipio las siguientes unidades:
Coches de alquiler...................... 24
Calesas de alquiler...................... 7
Coches particulares..................... 48
Calesas particulares.................... 65
Pero, como los Registros y las estadísticas de nuestra ciudad hace 143
años, como hoy, no eran tan exactas que digamos, Manuel Atanasio Fuentes
tuvo la paciencia de efectuar un inventario del Parque Móvil de la
época, llegando al resultado siguiente:
Coches de alquiler......................... 31
Calesas de alquiler........................ 11
Balancines de alquiler...................14
Coches particulares....................... 91
Calesas particulares..................... 102
Birlochas particulares.................... 69
En el año de 1858, ya ascendían a 96 los coches de alquiler los cuales
se estacionaban la espera de pasajeros, principalmente, en la Plaza de
Armas o Plaza Mayor, en la Plaza Bolívar, en la Plazuela del camal y en
la puerta del Teatro San Juan de Dios ubicado en los terrenos que hoy
ocupa el hotel Bolívar frente a la estación del ferrocarril al Callao.
Y en lo referente a los animales de tiro, de carruaje, de acarreo de
agua y los que servían de cabalgadura de sus amos, en este mismo año de
1858 se contaban en Lima con:
1,589 Caballos
1,169 Burros
1,098 Mulas
Las autoridades de aquellas épocas consideraron oportuno reglamentar el
servicio. Porque les contare sufridos usuarios del transporte urbano;
que a los transportistas en esto de la legislación y la normatividad del
servicio les cae como anillo al dedo ese refrán que dice "dadiva tardía
no es agradecida". Y es que en nuestra querida Lima, usualmente los
reglamentos se aprueban cuando los servicios tienen ya algunos años de
operación informal y han causado daños y grandes perdidas. Pruebas al
canto, el servicio de colectivos que se reglamento luego de una
histórica huelga en 1931, el de microbuses, el del servicio rápido y
últimamente el de moto taxis.
Desde el 5 de junio de 1874 la ciudad cuenta con el Reglamento Municipal
de Carruajes, del que es importante anotar que en él, entre otras
disposiciones se establece, que los vehículos deben llevar pintados los
números señalados por el municipio, en el caso de los particulares se
establece una plancha de metal (primeras placas) que los cocheros deben
poseer una libreta de registro (primeros brevetes) y que los vehículos
para ser autorizados deberían pasar por una inspección, la misma que se
repetiría anualmente (primeras revisiones técnicas)
Por aquellas épocas en la esquina de la Calle Boza (7ma. cuadra del
actual Jirón de la Unión) y la Calle San Cristóbal del Tren (Portales de
San Martín), frente a uno de los costados de la Estación del Ferrocarril
al Callao "San Juan de Dios", hoy lugar que ocupa la Plaza San Martín,
existía un Café llamado "8 de Setiembre", de propiedad del italiano
Carlos Drago local que brindaba a los pasajeros que iban y venían del
Callao una pluralidad de platos limeños, entre los que se contaban,
chicharrones de Lima, tamales, picantes, buñuelos, frutas de sartén
chorreando almíbar y oliendo a canela y clavo, aroma que se mezclaba con
el del humeante café y el perfume de jazmines, azahares y madres selvas
que se colaban de las cercanas huertas limeñas. Olor a Lima. Este local
de polvoriento cartel de letras verdes, piso de ladrillo, ventanas de
gruesos barrotes y que en sus afueras se estacionan los coches, a la
espera de los pasajeros que llegaban del Callao se constituyo en las
últimas décadas del siglo pasado en el centro de reunión de una gran
cantidad de cocheros, maquinistas y empleados del tren, algo así como el
club de los transportistas de la época. No es difícil imaginarse el rum
rum de las conversaciones sumadas al bullicio que producían el traqueteo
de los coches que se retiran o llegan al café y el ruido altisonante de
las torna mesas de la estación que giraban para cambiar la dirección del
viaje de las locomotoras, realmente un nostálgico escenario. Pero como
ya nos vamos sintiendo un poquitin sentimentalones, diremos, a otra cosa
mariposa y al transporte que es nuestro tema.
A finales del siglo XIX el precio del servicio de coches de alquiler
dentro de los límites de la ciudad era de S/. 0.30 centavos de Sol;
pero, si el viaje era de 3 personas, la tarifa subía a S/. 0.40
centavos, y con 4 pasajeros a 1/2 Sol. Si se viajaba con un niño, éste
no pagaba pasaje, pero por cada niño adicional al primero se pagaba S/.
0.10 centavos. Lima tenía 103 coches de plaza y los limeños podían
solicitar su servicio al teléfono No. 1129, instalado en las Oficinas
del Gremio de Cocheros situada en la esquina de Mercaderes y Mantas, es
decir, en pleno Jirón de la Unión y Plaza de Armas. Los coches también
eran contratados por horas, y los precios eran de S/. 1.00 la hora y de
S/. 0.20 centavos por cada cuarto de hora adicional. La primera hora se
pagaba íntegra, aun cuando no hubiese transcurrido por completo y, el
tiempo excedente era contabilizado siempre por cuartos de hora.
Desde ese entonces hasta la década de 1920, en la que desaparecieron los
coches, las tarifas sufrieron una relativa alza, muy por debajo de otros
servicios. La carrera para uno o cuatro pasajeros costaba S/. 0.50, y la
hora S/. 1.50, considerándose S/. 0.30 centavos cada cuarto de hora
adicional. Ya el servicio de taxi en automóvil, que ya desplazaba al
coche, cobraba S/. 0.50 por carrera de uno o dos pasajeros, y S/. 0.10
más por pasajero adicional; S/. 3.00 la hora y S/. 0.75 por cuarto de
hora adicional. Además, el taxi introdujo las tarifas especiales de S/.
5.00 la hora, cuando los viajes se realizaban circulando por las
avenidas a La Magdalena (hoy Av. Brasil), del Ejército o Leguía (hoy Av.
Arequipa). Ese mismo precio de S/. 5.00 se empleaba para los cortejos
fúnebres, mientras que las carreras para la Plaza de Acho, el Hipódromo
de Santa Beatriz o el Cementerio General costaban S/. 1.00, es decir, el
doble de la tarifa normal.
Los coches iniciaron su retirada de Lima con la llegada de los
automóviles en la primera década del Siglo XX, y con la novedosa
implementación del transporte en ómnibus en el año de 1921, en las
Avenidas Leguía (hoy Arequipa) y Avenida La Magdalena (hoy Brasil.) En
estos años veinte, los coches se replegaron totalmente dando paso al
automóvil, que ingresó a la Ciudad agresivamente, contando, además, con
una gran promoción por parte del Gobierno de Augusto B. Leguía. Los
últimos coches que circularon fueron los de Palacio de Gobierno que en
número de media docena, sirvieron hasta mediados de la década del
sesenta del siglo XX en las ceremonias oficiales. Sin embargo, las
carretas sobrevivieron algunos años más obligándose las autoridades a
dictar la Resolución Suprema del 17 de marzo de 1930, que resuelve:
En 1946 se registraron en la Dirección General de Tránsito, 146
carretas, en 1951 67 y, en 1961 12. Hoy no existe ninguna registrada en
la Dirección Municipal de Transporte Urbano de Lima.
EL FERROCARRIL
Si nos refiriéramos al ferrocarril se nos dibujaría en la mente
automáticamente una poderosa locomotora arrastrando una larga hilera de
vagones. Si bien es cierto que esta asociación de ideas no es
disparatada, en realidad el ferrocarril es una vía tendida con el
propósito de guiar trenes sobre sus rieles y no la maquina o los vagones
que ruedan sobre el. En su origen estas vías de transporte rígido, eran
unas toscas planchas de madera colocadas de por medio, entre el piso y
las ruedas de los carritos o vagonetas que transportaban carbón allá por
los años de 1630 en las minas de North Umberland, en Escocia, las cuales
facilitaba la tracción a los hombres que las empujaban o a los caballos
que las arrastraban. Posteriormente estas planchas se convirtieron en
rieles de madera que no eran muy fuertes optándose con el tiempo por
hacerlos de fierro, al igual que las ruedas de las vagonetas.
En Lima de la colonia la vía más importante que nos comunicaba con el
Puerto del Callao era la que corría por el mismo trazo que hoy ocupa la
Avenida Colonial, partía desde las murallas de Lima hasta el Real
Felipe. Fue construida siendo virrey el Marques de Osorno, Ambrosio
O’Higgins, e inaugurada el 6 de enero de 1799; por ella en toda su
extensión existió una importante vía-carril de madera, de la que poseía
privilegio el señor Juan Mathensen. Don Hipólito Unanue, refiriéndose a
esta, en su "Discurso Histórico Sobre el Nuevo Camino al Callao" (1801).
Portada al Callao
La otra vía hacia el puerto del Callao era la que iba por el camino
hacia Magdalena, recorriendo la Hacienda Maranga y Bellavista hasta
llegar al Callao.
A los casi cinco años de trascurrida nuestra Independencia; el 13 de
mayo de 1826, aparece en el primer número del diario "El Peruano" un
escueto aviso
A dicho llamado presentaron sus propuestas Francisco Quiroz, Guillermo
Cóchrane y José A. Fletcher, con los que el Supremo Gobierno firmó
contrato, el cual no se ejecutó por la oposición de Juan Mathensen, del
cual ya hemos comentado que poseía privilegio sobre el uso de un camino
madera carril de Lima al Puerto del Callao.
Con este aviso, ¿se estaba solicitando propuestas para la construcción
del ferrocarril a vapor Lima-Callao?. Creemos que no. En lo que respecta
a la tracción a emplearse en el camino de fierro, es de presumirse que
serian animales de tiro, teniendo en cuenta que recién, ocho meses antes
de la publicación del aviso, el 27 de septiembre de 1825 se había
inaugurado en Inglaterra el primer servicio de locomotoras a vapor del
planeta, entre Stockton y Darlington, el mismo que a la fecha de la
invitación del gobierno peruano prestaba servicio de manera irregular.
El Ingeniero Alberto Regal (), en su obra "Historia de los ferrocarriles
de Lima" sostiene:
"…Nosotros no tenemos la menor duda que la concesión mencionada se
refiere a la plantificación de un F.C. a vapor; pero como tal vez se
pudiera pensar que se trataba de un madero-carril con tracción a sangre
que describimos mas adelante, diremos que, además de la opinión unánime
a favor de nuestra tesis de los autores que citamos en la bibliografía,
pero que pueden de tildarse de contemporáneos, tenemos la de los hombres
de Estado del Perú, de 1847…"
Regal nos dice que tal vez pudiera pensarse que el aviso se refería a un
madera-carril. Cosa imposible si nos remitimos al texto que señala con
claridad en su primer párrafo "…Se ha propuesto al gobierno la
construcción de un camino de fierro desde el puerto del Callao a esta
capital…" Es inequívoco entonces que nos refiriéramos a un camino de
fierro. También nos dice que "…en esta ocasión se escribió en el Perú
por primera vez, por la prensa, la palabra ferrocarril…"(sic) Debiendo
aclararse que ferrocarril es simplemente otra forma de decir camino de
fierro.
Sobre las opiniones unánimes – según Regal - a favor de su tesis de que
en el Perú se intentaba iniciar el servicio de trenes arrastrados por
locomotoras con tracción a vapor en 1826; opiniones de los autores que
cita en la bibliografía, siendo lamentable que no señalara con precisión
a quienes se refería; cita por ejemplo a Costa Laurent, que con el mismo
Alberto Regal son los mas importantes historiadores de los ferrocarriles
peruanos y limeños respectivamente. Costa Laurent, en su "Reseña
histórica de los ferrocarriles del Perú" (), si bien es cierto en
ninguna parte de su obra niega que la tracción del ferrocarril propuesto
fuera a vapor, tampoco lo afirma. Sin embargo otro autor que conforma la
bibliografía de Regal es el Ingeniero J.A. Rigau que en la segunda parte
de su "Curso de ferrocarriles" Pág. 150 dice "…Entre los países de la
América del Sur, el Perú es el primero que se preocupo de construir
ferrocarriles; ya en el año 1826, el gobierno de aquella época, solicita
propuestas para la construcción de un camino de hierro, a tracción de
sangre, entre Lima y el Callao…"
Mucho debe haber gravitado en las conclusiones de Regal, acerca de la
tracción a usarse en el camino de fierro al Callao, el hecho de
encontrarse equivocado sobre la fecha de puesta en operación de la línea
Stockton-Darlington anticipándola en un ambiguo párrafo de su citada
obra:
"…Poco después, en 1821, el mismo inventor (George Stephenson) construye
una vía férrea que unía Stockton a Darlington, Inglaterra, de unos 40
Km. De longitud, sobre la cual se corrían alternativamente trenes a
vapor y carros halados por caballerías, siendo aquel el primer
ferrocarril, en el mundo, de trafico mixto de pasajeros y mercaderías…"
En el de 1821 que señala el Ingeniero Regal como data de la
construcción de la vía, es en realidad la fecha en que el Parlamento
británico levanta acta de autorización para la creación de una vía
férrea publica entre Stockton y Darlington, la que operaria un servicio
mixto de traslado de pasajeros y carga. Esta, fue recién inaugurada el
27 de septiembre de 1825. El primer tren fue arrastrado por la
locomotora "Locomotion" la cual era capaz de arrastrar sesenta toneladas
a una velocidad de ocho kilómetros por hora. Pero es con la locomotora
"Rocket" de George Stephenson y de su hijo Robert construida en 1929,
que se inician agresivas inversiones en ferrocarriles. Nos quedamos con
la duda de saber si Regal pensaba que la construcción de la línea de los
Stephenson se iniciaba o se concluía en 1821.
Un aporte interesante de Regal es el de aclarar una creencia
generalizada en referencia a considerar que nuestro ferrocarril de Lima
– Callao fue el primero de Sudamérica, anotando que la Guyana Británica,
posee esa satisfacción al haber circulado su ferrocarril desde el 3 de
noviembre de 1848 en un segmento de la linea de Georgetown a Mahaica.
Sin embargo los peruanos si detentamos él titulo de tener el primer
ferrocarril que circulo en el hemisferio sur de nuestro planeta.
En Lima, el 20 de marzo de 1834 se encargó a Tomás Gil la construcción
del ferrocarril. El Gobierno, sin embargo, reconsideró su decisión, el
26 de febrero de 1835, declarando improcedente la obra por "no tener
objetivos importantes ni creerse indispensable para el tráfico".
El 17 de abril de 1846 el Ejecutivo expide una Resolución, por la que
acepta la propuesta de Guillermo Wheelwrigth para la construcción de un
camino de fierro y le otorga un privilegio por 12 años, más 50 años de
usufructo. Esto origina una confrontacion con el Poder Legislativo, el
cual comunica al Mariscal Don Ramón Castilla y Marquesado, entonces
Presidente del Perú, que tomará en consideración dos propuestas que con
el mismo objeto habían sido presentadas al Congreso Nacional: la primera
por Antonio Geofra & Con. ; y la segunda de Antolín Rodulfo. La crisis
culmina con el predominio de la decisión del Ejecutivo, procediendo el
contrato firmado con Wheelwrigth, quien finalmente no cumple con
presentar la fianza estipulada, quedando por lo tanto sin efecto la
concesión.
Nuevamente, en marzo de 1848, se convoca a una licitación para el mismo
fin, no se presenta ninguna propuesta. Se reitera la convocatoria el 21
de octubre, presentándose finalmente Pedro Gonzáles Candamo y Vicente
Oyague, cuya propuesta es aprobada el 6 de diciembre de 1849.
Respecto de la fecha de la firma, Santiago Antúnez de Mayolo() y
Federico Costa y Laurent () anotaron que se realizo el 6 de diciembre de
1849; sin embargo, la empresa "The Lima Railways Company Limitada",
posterior concesionaria del ferrocarril, sostiene que:
"... El Ferrocarril de Lima al Callao estaba amparado por el contrato
celebrado el 4 de diciembre de 1848 entre el Gobierno, por un lado, y,
por el otro, los Señores Pedro Gonzáles Candamo y José Vicente Oyague y
hno., que constituían la empresa concesionaria...".
El viaje inaugural entre Lima y Callao, sobre 13.7 Km. de longitud, se
realizó el sábado 17 de mayo de 1851. Comentó El diario "El Comercio",
en su edición vespertina:
"Ha tocado a su término en esta ciudad el ferrocarril, a los once meses
dieciocho días de haberse colocado la piedra que servirá para perpetuar
la memoria del ferrocarril entre Lima y el Callao: a las diez y media de
la mañana de hoy pasaron por delante de ella los trenes que minutos
antes habían salido del Callao. Dentro de ellos no se advertía otra
señal de fiesta que el toque de una gaita que soplaba uno de los
constructores del ferrocarril; muchas personas vinieron del Callao en
los coches, porque se había esparcido alta la voz de que una gran
reunión de regocijo celebrara el inmenso acontecimiento de poder llegar
desde el Muelle del Callao hasta San Juan de Dios en un cuarto de hora,
pero no habiendo encontrado mas que los curiosos de costumbre se
regresaron inmediatamente...".
Estación San Juan de Dios
Los terrenos donde se construyó en 1850 la estación San Juan de Dios,
son parte de lo que hoy es la Plaza San Martín, pertenecieron al
Hospital de San Diego, fundado el 11 de noviembre de 1601 gracias a la
donación de D. Cristóbal Sánchez de Bilbao y su esposa, doña María
Esquivel, en el que fueron hospedados los religiosos de la Orden de San
Juan de Dios en 1607, quedando como administradores del nosocomio hasta
la promulgación del Decreto Supremo del 17 de enero de 1850, firmado por
Don Manuel Bartolomé Ferreyros, Ministro de Relaciones Exteriores,
Justicia y Asuntos Eclesiásticos, el que lo entregaba a la Beneficencia
para que lo empleara del modo que mas conviniera al bien público, siendo
su destino el que ya indicamos. El convento de la orden San Juan de Dios
permaneció en pie hasta 1914, año en que fue demolido para dar paso a la
Plaza San Martín.
El tiempo empleado para un viaje al Callao, era de 28 minutos, en los
que se recorría los 13 kilómetros 717 metros que separaban la estación
San Juan de Dios de la estación Principal del Callao deteniéndose el
tren en las estaciones de La Salud, La Legua, Bellavista, Mercado, Santa
Rosa y Chucuito. Se realizaban en horas punta viajes expresos llamados
de trenes extraordinarios que solo empleaban 21 minutos.
Sin embargo, nuestro tren no era un dechado de eficiencia la prestación
del servicio no carecía de críticos, y las censuras principalmente se
referían a ese nacional defecto, que es la impuntualidad.
"... el servicio en esta vía se hace con bastante irregularidad, pues
los empresarios al determinar las horas de salida y llegada de los
trenes ponen siempre la calidad de POCO MAS O MENOS, en virtud de los
cuales se permiten mortificar a los pasajeros horas enteras..." ()
En el año 1908, se contaba con 15 locomotoras que se alternaban en los
servicios de las líneas del Callao y Chorrillos, la mas antigua era la
Bolognesi, fabricada por la compañía Stephenson de Inglaterra y que
entro a servicio por primera vez en 1861 y la mas moderna era la
locomotora La Legua, fabricada por la casa Thomas Green y puesta en
servicio en 1902.
Luego del ferrocarril al Callao, se inaugura el 7 de noviembre de 1858
el ferrocarril Lima-Chorrillos, saliendo el primer convoy de la ciudad
de Lima hacia el Balneario de Chorrillos, donde se festeja el hecho con
gran jubilo. La historia se inicia con la publicación de un aviso en el
diario "El Peruano" el 1ero de diciembre de 1955 en el cual se fijan las
bases a las cuales se someterían los interesados. La formula ganadora
fue la de la constitución de una sociedad anónima con un capital de 600
mil soles oro distribuidos estos en 600 acciones de 1000 cada una y de
las que el estado tomo 150 acciones, el Señor Pedro Gonzáles de Candamo
150 acciones, Vicente Oyague, Nicolás Rodrigo, Joaquín Ramos y socios
también 150 acciones y la cuarta parte que restaba del total de las
acciones fueron destinadas al publico, que podría adquirirlas en el
plazo de 60 días de puestas a la venta , tomando el estado para si las
acciones sobrantes.
El 23 de julio de 1863 se autoriza la Beneficencia Pública del Callao a
construir de un camino de fierro sobre la ruta Callao - La Punta, para
la circulación de un tranvía a tracción de sangre. Se inaugura el año
siguiente, cubriendo una longitud de 2.6 Km., introduciéndose
posteriormente la tracción a vapor.
Con Resoluciones de fechas 13 de febrero y 11 de diciembre de 1894 se
autoriza a la Compañía del Ferrocarril a extender sus líneas hasta La
Punta, lo cual se hace efectivo el año siguiente en mérito a la
Resolución de la Junta de Gobierno, de fecha 27 de julio de 1895. Y poco
después se aprueba la Resolución del 24 de julio de 1897, autorizándose
la ruta Callao-Bellavista, que une el Molino de la Libertad en el Callao
con los depósitos de trigo de Bellavista.
El ferrocarril a Magdalena fue autorizado a circular el 20 de octubre de
1875; sin embargo, transcurridos diez años, los propietarios y vecinos
de Magdalena se quedaron sin el tan deseado servicio por encontrarse las
locomotoras en mal estado, siendo autorizada la prestación en carritos
halados por mulas en la subida, dejando deslizar el carro en las
bajadas. Se restableció la operación a vapor en julio de 1898,
prestándose tan mal que al año siguiente se convocaba a un nuevo
concurso, que concluyó con la reanudación del servicio el 5 de enero de
1901.
Los ferrocarriles no estuvieron exentos de accidentes, en abril de 1896
frente a la estación del Barranco - reconstruida diez años antes, a
solicitud de vecinos notables como Holting, José Granda, Piero Solari,
José Bustamante, R. Ribeyro, etc, - la anterior había sido incendiada
por los chilenos -ocurrió que, en momentos que la locomotora se puso en
movimiento reiniciando su marcha, estalló el caldero, volando sus
fragmentos a 100 metros de distancia, afectando a los edificios
cercanos. Se dijo que la causa del accidente se debió posiblemente a que
el caldero se encontraba excesivamente gastado y no pudo resistir la
presión propia del vapor. El segundo accidente, ocurrió la noche del 3
de octubre de 1900, a causa del desprendimiento de tres carros, dos
cargados con rieles y; un tercero, con madera para los durmientes, el
desprendimiento ocurrió en la estación de la Encarnación y rodaron los
carros hasta el Fundo de Balconcillo, donde se estrellaron con el Tren
de Chorrillos, que había salido a las 7 y cinco de la noche.
La única muerte registrada fue la del maquinista Anselmo Martínez, que
no abandonó el tren a pesar de haber percibido los carros que venían en
dirección contraria, acto heroico que indudablemente disminuyó la fuerza
del impacto. Curiosamente, no había un sólo pasajero en los carros de
primera -los primeros vagones - esto evitó una catástrofe de
proporciones. El nerviosismo en Lima produjo exageraciones, hablándose
de docenas de muertos y heridos que gracias a Dios no existieron. Un
tercer accidente se produjo a la una y veinticinco minutos de la tarde
del 15 de octubre de 1901, el convoy que viajaba con dirección a Lima,
se descarriló coincidentemente en la misma curva de Balconcillo, la
locomotora y el primer vagón terminaron totalmente destrozados, el
pánico fue grande, pero no se lamentaron pérdida de vidas.
EL TRANVÍA
El origen del término, según afirma Ellison Hawks, () proviene
probablemente del hecho que se usaran como rieles vigas de madera, las
que en algunos lugares de Inglaterra se las llamaba "Tramms", voz
derivada de la palabra sueca "Tromm" (tronco) o de la alemana "Tramm"
(viga). Sin embargo, podría deducirse que la palabra responde, en su
origen, a la composición de los términos latinos "transportare", que
significa llevar una cosa de un paraje o lugar a otro, y de "Vía"
(camino donde se transita; espacio que hay entre los carriles que
señalan la rueda de los carruajes; el mismo carril). De ahí, a casar
ambas raíces, no hay gran distancia.
El estudio de los medios de transporte, está vinculado estrechamente a
las vías, las cuales permiten multiplicar la eficiencia de la energía
utilizada. Es en el tranvía donde se puede destacar esta realidad con
gráfica evidencia. Un caballo que carga poco más de 100 kilogramos podrá
arrastrar un coche de casi dos toneladas, si este va sobre un camino
carril, cosa por demás imposible si se tratara de una carreta y menos
aún si esa carreta rodara por caminos poco parejos. Concluimos en que
una rueda gira más velozmente en un camino liso, que en una de
superficie irregular, condición esta que pone en ventaja al tranvía en
el traslado colectivo.
El primer tranvía urbano del mundo a tracción de sangre (halado por
caballos) se inauguró en la ciudad de Nueva York, línea de la 4ta.
Avenida, en el año de 1832. Luego vino el de Nueva Orleáns, en el año de
1835, que funciona hasta el día de hoy, ya electrificado, y que es la
línea más antigua del mundo todavía en funcionamiento. Otras líneas se
abrieron en Nueva York, en 1852; en Boston, en 1856; en Filadelfia, en
1858; y en centenares de ciudades norteamericanas a partir de 1859.
En Europa, las primeras líneas fueron las de París en 1853, con carros
adquiridos a fabricantes norteamericanos de Nueva York; Birkenhead
(suburbio de Liverpool, Inglaterra) en 1860, Ginebra (Suiza) en 1862;
San Petersburgo (Rusia) y Copenhague (Dinamarca) en 1863, La Haya
(Holanda) en 1864; y Berlín (Alemania) y Viena (Austria) en 1865.
Londres experimentó tres carros en 1861, pero el servicio regular se
inició tan sólo en 1870.
América Latina, por aquella época, no se quedaba atrás. En 1858 se
abrieron tres líneas: una en la Ciudad de México, otra en La Habana y
una tercera en Santiago de Chile, línea, ésta, instalada por los
ingenieros norteamericanos de la línea de la 4ta. Avenida. Esto quiere
decir que, de no ser por la línea de Paris en 1853, América Latina
hubiera gozado del tranvía antes que Europa.
Ingenieros ingleses instalaron las líneas de Río de Janeiro en 1859,
Valparaíso y Buenos Aires en 1863, y el Callao en 1864. Aunque parezca
increíble el Perú tuvo tranvías antes que Alemania, Austria y Bélgica
(1869), Italia (1871) y España (1872), etc.
Sin embargo, la ciudad de Lima recién estrena su tranvía, luego de
varias tentativas, el año de 1878, es decir, 14 años después de la línea
que funcionó en el primer Puerto del Perú.
Es anecdótico anotar que una de las razones que impidió anticiparnos
aún más a otras ciudades del mundo en el uso del tranvía fue que las
bases de licitación eran tan absurdas que ninguna persona natural o
jurídica podía estar en condiciones de llevar a cabo dicha obra (según
lo comenta un periódico de la época el 30 de diciembre de 1876).
Por fin las obras se iniciaron en los primeros meses de 1877, con la
razón social "The Tranways", compañía dirigida por Don Mariano Antonio
Borda.
En el transcurso de la construcción, nos comenta el ingeniero Alberto
Regal en su "Historia de los Ferrocarriles de Lima", que molestaban el
desarrollo de la obra no sólo los transeúntes que se aglomeraban al pie
de los trabajos, sino también las críticas de algunos diarios de la
ciudad.
El 7 de febrero de 1878 se realizó el primer ensayo, con dos carros,
ocupados por el Alcalde y sus Regidores, partiendo la comitiva desde el
limeño barrio de Bajo el Puente hasta el Parque de la Exposición, que
queda hoy encerrado entre las Avenidas Wilson y Paseo de la República
por un lado y entre las Avenidas España y 28 de julio por el otro.
La Municipalidad, expide con fecha 8 de marzo, el "Reglamento de
Tranways" y la inauguración oficial se realizó el domingo 24 de marzo de
1878, con el recorrido también esta vez de dos carros, que partieron de
la Plaza de Armas con destino al Parque de la Exposición, viajando en
esta ocasión el Presidente de la República, Mariano Ignacio Prado, sus
Ministros y el Alcalde de la Ciudad.
Sobre la operación del servicio que se inicio con 18 carros, debieron
afrontarse varias dificultades, en especial la muda de caballos, faena
que se realizaba en la vía pública y que originaba constantes quejas al
concentrar gran número de estos cuadrúpedos en algunas calles
(solucionándose con la construcción de corralones); y las constantes
desavenencias con los cocheros de los carruajes de alquiler, que
obstruían adrede a los tranvías. Resulta curioso anotar que ambas
situaciones se han venido repitiendo, con ligeras variantes, a través de
los años: como, por ejemplo, las solicitudes de erradicación de
paraderos de microbuses, autobuses o camionetas, presentadas por grupos
de vecinos; y los conocidos roces que ocurren entre las diversas
modalidades del servicio de transporte.
En estos primeros años existieron coches de dos pisos, llamados
"tranvías imperiales" que cobraban "arriba medio y abajo un real": estos
valores podían abonarse con unas fichas de caucho de color rojo o negro,
emitidas por la Compañía, y que estuvieron en circulación poco tiempo.
El adoquinado de la ciudad que era de mala calidad y siempre descuidado,
maltrataba los cascos de las bestias, teniéndose que recurrir muy a
menudo a animales de reemplazo.
Pero, lo que no encontró solución en absoluto hasta la llegada del
tranvía eléctrico urbano en 1906 y la desaparición de los coches en los
años 20, fue el problema que los caballos defecaban al paso, produciendo
un perfume nada agradable al interior del tranvía, mientras el
excremento y los orines de los animales se introducían en los
intersticios de los adoquines, produciendo olores que no podían ser
disimulados a pesar de los muchos jardines de la ciudad.
Un entretenimiento de los palomillas de la época era colocar
piedrecillas en los rieles para provocar el descarrilamiento de los
coches, lo cual ocasionaba la bajada forzosa de todos los pasajeros,
para poder encarrilarlos y seguir el viaje.
Los tranvías eran jalados por dos caballos, pero en las gradientes como
la de la calle Huaquilla (cuadras 10 y 11 del Jirón Ayacucho) se
utilizaba un caballo adicional, cabalgado por un jinete al que se le
llamaba "ganchero" o "postillón" el cual desempeñaba su función ubicado
en los lugares que previamente le había destinado la empresa.
Algunas veces en el Puente de Piedra, por lo pronunciado de la subida,
se precisaba de dos de estos refuerzos y a pesar que el Reglamento de
Tranways solo autorizaba un total de tres caballos jalando el tranvía,
en este caso eran cuatro los que sudaban la gota gorda cuando el
armastote venia lleno.
A pesar de lo anteriormente relatado, el tranvía de Lima no fue lo
exitoso que pudiéramos imaginar. No es exagerado decir que los caballos
eran casi unos esqueletos andantes, frecuentemente maltratados, además,
por el látigo del conductor. De los cuatrocientos caballos mencionados
por lo menos cien eran poco menos que inútiles. Su alimentación se
componía de uno que otro yerbajo, algo de afrecho, hojas de los diarios
El Comercio o La Prensa y algunos cartones. Comparando el servicio de
transporte de Lima con el de otras ciudades latinoamericanas, veremos
que, en 1894, en Lima se trasladó a un millón y medio
De pasajeros frente a los 11623,986 de Valparaíso en Chile y a los
90,114,804 del de Buenos Aires; y eso tomando en cuenta, además, que la
población de la citada ciudad chilena era la mitad de la de Lima, y la
de la capital argentina sólo 6 veces numéricamente superior. La empresa
"The Trainways", que seguía siendo gerenciada por su fundador, don
Mariano Antonio Borda, en 1898 llegó a disminuir el número de unidades
de transporte, situación que le obligó a vender sus activos y
privilegios, el 1 de diciembre de ese mismo año, a la "Compañía del
Ferrocarril Urbano de Lima", constituida para tal fin, que explotó el
servicio con mejores resultados. El directorio de la Nueva Compañía se
hace cargo el 2 de enero de 1899, cesando en dicha fecha el señor Borda
y, tomando el cargo en su reemplazo Luis Rey.
Al respecto, Santiago Antúnez de Mayolo escribía que "... en 1899 se
organizó una nueva empresa titulada "Compañía del Ferrocarril Urbano de
Lima", con un capital de Lp.50,000, la que cambió los antiguos rieles y
el material rodante, que se componía de sólo 18 carros, pudiendo desde
el año siguiente, con el aumento de carros a 45, transportar 6'000,000
de pasajeros, movimiento que en 1904 alcanzó a 13'000,000, obteniendo
los accionistas un dividendo de 24% que jamás obtuvieron después con la
tracción eléctrica..."
En el año de 1905, último año de operación con el sistema a tracción de
sangre (jalado por caballos), el movimiento mensual de traslado de
pasajeros se desarrolló en las 4 líneas existentes.
Es la "Compañía del Ferrocarril Urbano de Lima" la que inaugura al año
siguiente, en cumplimiento del contrato de concesión firmado el 20 de
abril de 1905, la tracción eléctrica en el servicio urbano de tranvías,
en la sucesión que muestra el
El primer Directorio de la "Compañía del Ferrocarril Urbano de Lima
Ltd." Fue conformado por Ismael Aspíllaga, Rafael Canevaro, Juan L.
Thorndike, Alfredo Benavides, Julio Normand, Enrique A. Martín y Perry
Bulbank, desempeñándose como Gerente Luis Rey. En 1907 la empresa tenía
en servicio 42 carros eléctricos con capacidad de 40 asientos cada uno,
y una tarifa de 0.05 centavos. En 1910 el inventario de las Empresas
Eléctricas Asociadas arrojó un total de 52 carros: 47 para el traslado
de pasajeros, 2 para el riego, 2 para el traslado de carne y 1 para
servicios de reparaciones en la vía.
Tranvía Lima-Callao.
Anteriormente a la operación de los urbanos eléctricos la ciudad ya
conocía de los interurbanos a Chorrillos y al Callao.
La tarde soleada del miércoles 17 de febrero de 1904, la Compañía del
Tranvía Eléctrico Lima-Chorrillos había inaugurado el primer servicio de
tranvía eléctrico en su tramo Lima-Barranco. La ceremonia se realizó en
la Plazuela de la Exposición, entre el revoloteo de palomas, el dulce
sonar de los limeños quitasueños y cientos de metros de cadenetas que
adornaban el local de la Estación Principal. Asistieron el Presidente de
la República, Manuel Candamo, el Alcalde de Lima, Federico Elguera, el
Vicepresidente de la República Serapio Calderón, entre otros. Este no
era como creen muchos el primer viaje del tranvía; ya el 28 de enero a
las tres de la tarde el primer ferrocarril eléctrico de Lima había
realizado su primer ensayo en el trayecto Lima-Miraflores con tres
viajes de ida y vuelta, los mismos que se recorrieron en un tiempo de
trece minutos por sentido. En la primera salida los pasajeros fueron
Directores, Gerente e Ingeniero de la compañía acompañados del Alcalde
de Lima y el Director de obras Publicas además de otros invitados. La
línea que llegaba hasta Barranco se concluyó, el 30 de marzo, con el
tramo Barranco-Chorrillos. El servicio se inicio con diez carros con
capacidad de 40 pasajeros cada uno, alumbrados interiormente con 14
luces incandescentes y externamente con una lámpara de arco, La
frecuencia inicial fue de un carro cada 15 minutos desde las 6 de la
tarde hasta las 12 de la noche, los pasajes de primera clase de Lima a
Barranco o Chorrillos costaban 0.20 centavos de Sol de oro y de Lima a
Miraflores O.15 centavos en segunda clase el costo del pasaje era de
0.10 centavos todo el recorrido, el viaje total por sentido tenia una
extensión de13.500 Kilómetros y una duración de 26 minutos.
Las obras se realizaron con una rapidez que llamó la atención; 26
kilómetros de línea y dos edificios, uno en Lima y otro en Miraflores
entregados en seis meses.
Tranvía Lima Chorrillos.
El costo de la inversión bordeó el millón de soles de la época superando
al capital inicial de la empresa que era de ochocientos mil soles oro.
Los primeros ocho carros con que se inicio la operación fueron comprados
a la General Electric Company de New York, pesaban 18 toneladas y
costaron 14,000 soles cada uno. La estación de Miraflores alcanzo un
costo de 42,000 soles oro. Gran parte de la estación de Lima fue
construida en los terrenos del Instituto Nacional de Vacunas.
Antes de los interurbanos eléctricos existieron dos interurbanos de
tracción a sangre, el de Barranco Chorrillos y el de Lima-Magdalena;
este ultimo tenia su estación inicial en la esquina de la calle Belén
(jirón de la Unión) y la calle alfareros (jirón Quilca) era tirado por
dos mulas y poseía una capacidad de 16 pasajeros, el recambio de mulas
se realizaba a la altura de la que fue posteriormente (1905) la Plaza
Bolognesi y en la Estación de destino cerca de la Quinta de Bolívar
El primer accidente.
El primer accidente de transito ocurrido a un vehículo de tracción
propia, sucedió en 1769 cuando el recientemente construido carro de
vapor de Cugnot se estrello contra una barda del camino En esta línea a
escasos tres días de su inauguración, ocurrió el primer accidente
tranviario del país, del cual noticiaba el diario "El Comercio" con
abundantes detalles:
"Poco más o menos a las 10 ½ de la noche de ayer tuvo lugar el primer
accidente del tranvía eléctrico de Lima a Chorrillos.
"Felizmente, por esta vez, no hay que considerar desgracias de
consideración; pero de todas maneras, lo que ha ocurrido anoche debe ser
para la novísima empresa enseñanza provechosa para lo porvenir, pues de
haberse tomado, desde el día de la inauguración, las medidas
precautorias que esta clase de líneas exigen, el accidente no hubiera
ocurrido. Se nos había dicho, en efecto, que a pequeños trechos en la
vía existían teléfonos destinados a comunicar a todas las estaciones
cualquiera interrupción que tuviera lugar en él trafico; y si la
existencia de esos teléfonos fuera una realidad, el choque de anoche se
hubiera evitado, noticiando a la oficina central de Mira flores lo
acaecido al carro origen del accidente.
"He aquí, según la relación de los pasajeros de ambos vehículos, lo que
sucedió,
"Veinte minutos antes de la hora ya indicada, partió de la estación de
Lima el carro Nº 2 del eléctrico, ocupados todos sus asientos, y
llevando además algunos pasajeros en sus plataformas.
"Hizo el viaje hasta Miraflores sin novedad alguna, y se dirigía al
Barranco, cuando poco antes de llegar al lugar conocido con el nombre de
Quebrada de Armendáriz, en el poste 289, escapase el trolley por el cual
toma el carro la electricidad del alambre conductor, deteniéndose, por
consiguiente, y quedando a oscuras por completo.
"Esto produjo, como es natural, cierto recelo entre los pasajeros, entre
los que se encontraban no pocas señoritas, resolviendo, algunos,
descender del carro para investigar lo que pasaba.
"Ocupabanse el motorista y el conductor en adaptar el trolley, cuando
los señores Tomas Segundo Lama, Guillermo Rey y uno de los hermanos
Trou, dieron la voz de alarma indicando que a poca distancia venia, por
la misma linea, otro carro del electrico.
"Era el Nº 6 que descendía rápidamente, por la curva más peligrosa y la
gradiente mas fuerte de toda la línea. El conductor del Nº 2, Jorge del
Mar, se hallaba en el techo de su carro, en esos momentos, arreglando el
desperfecto, y cuando noto el peligro, ya no tuvo tiempo para evitarlo.
"El Nº 6 se acercaba a toda velocidad, pues como en el carro detenido no
había luz alguna no podía darse cuenta el que lo manejaba de la
presencia de otro carro en la vía que él creía libre. Por ventura, a las
voces de los pasajeros del Nº 2, el motorista del Nº 6 corto la
corriente e hizo uso del freno, pero ya sin poder impedir el choque.
"Los pasajeros del carro detenido que en ese momento descendían de el,
fueron lanzados a tierra violentamente, originando lo imprevisto del
accidente, una escena de consternación y espanto indescriptible. Los
vidrios de las ventanillas saltaron en pedazos, y los balcones de ambos
carros, así como la parte interior del Nº 2 quedaron en gran parte
destruidos.
"Muchas de las personas echaronse a correr locamente por el camino, sin
saber lo que hacían, casi todos sin sombreros y algunos llamando a su
familia.
"Pasados los primeros momentos de confusión se dirigió uno de los
empleados del tranvía a Miraflores, y dio parte de lo que ocurría. Se
expidió de Lima otro carro, y en el embarcose el señor Emilio Godoy,
subgerente o algo por el estilo de la mencionada empresa.
"En ese carro se trajo a parte de los pasajeros que sufrieron el
accidente, pues otros, teniendo por demasiado dura la lección recibida,
prefirieron recorrer un kilómetro o poco más y venir a la capital por el
tren ingles.
"En el carro Nº 2 detenido en la línea, iban, entre otras las siguientes
personas: señores Puente y familia, Riofrío, Carlos Benavides, los
hermanos Trou, Guillermo Rey y Lama, Sbarbaro, Pedro Cáceres Sarriá y su
hermano, Valladares e hijas, etc. En el que iba a Barranco, los Señores
Isaac Alzamora, Carlos López Aldana y familia, Segui y familia, White,
etc, etc, aparte de los pasajeros de segunda en ambos tranvías.
"Han resultado con lesiones los señores: Sbarbaro, en la mano derecha de
la que manaba abundante sangre; López Aldana en un brazo; Puente en el
pie, una dislocación, la señorita Zoila Larrabure que presentaba en la
mejilla una cortadura hecha por un trozo de vidrio. Esta demás decir,
por supuesto, que todos sin excepción han sufrido el golpe consiguiente
a tan inesperado accidente.
"Al recibirse en Lima, como en Miraflores y Barranco, la noticia del
accidente se agrupo en las estaciones una gran muchedumbre de curiosos
que interrogaba, sin resultado alguno, a los discretísimos empleados del
Eléctrico. Esta discreción producía efecto contraproducente, pues todo
el mundo se inclinaba a dar el accidente de la Quebrada de Armendáriz,
mayores proporciones que las que realmente ha tenido.
"En la estación de Lima, la muchedumbre era mayor, y dio un verdadero
asalto, en demanda de detalles, a los pasajeros de los carros
colisionados, y a los que era fácil conocer por lo empolvado de sus
vestiduras, y porque algunos llevaban descubierta la cabeza, a causa de
haber perdido el sombrero, en la confusión justificada que originara el
choque.
"En vista de este accidente debe pues, la empresa, tomar las medidas
mejores para impedir una repetición que pudiera, otra vez, ser fatal y
no tan feliz, relativamente, como esta.
"No falto, como es de suponerse, un incidente cómico: uno de los
pasajeros de 2º da, Neptalí Martínez, indignado por el choque y
atribuyendo su realización a torpeza del motorista, arremetió contra
este, propinándole algunos sonoros cachetes que el atontado mecánico no
acertó a contestar. Intervinieron los otros pasajeros, y la cosa no paso
a mayores".
El acoplado
Otro miércoles, parecía ése el día elegido para las inauguraciones - el
27 de julio de 1904, la Empresa del Ferrocarril Eléctrico Lima y Callao,
gerenciada por el Dr. Mariano I. Prado y Ugarteche inauguró la línea de
25.450 Km. que extendía sus rieles desde la Avenida La Colmena en Lima
hasta la Plaza Independencia en el Puerto del Callao.
La Cía Nacional del Tranvía inauguró el martes 1º de octubre de 1907,
otro servicio hacia el Balneario de Chorrillos con una longitud de 33
kilómetros de vías. Esta Compañía es la que construyó el puente
Tenderini, íntegramente de madera, sobre la quebrada del mismo nombre en
Chorrillos (hermosa y evocadora obra que fue reemplazada por el puente
actual de concreto). El Puente Tenderini, poseía 63 metros de largo y
6.50 metros de altura y soportaba una carga de 45 toneladas. y el túnel
que hoy conocemos como el de "La Herradura" -que tan útiles servicios
sigue prestándonos y que en los últimos años ha sido modernizado El
Túnel de La Herradura contaba con una gradiente de la línea al interior
del túnel de 3% y una gradiente máxima a la bajada de los baños de 5%.
Su gerente fue el ciudadano ecuatoriano Manuel Sarasti. Esta empresa
quebró pocos años despues, por la competencia de la otra línea
existente, que tenía conexión con la Línea Urbana F de Lima, cuyos
rieles que llegaban hasta el Mercado Central.
Y por último, se creó la Línea Lima-Magdalena, que en 1909 reemplazó al
ferrocarril. El 12 de octubre de 1909, al fusionarse las Empresas
Eléctricas Sta. Rosa, Cía. del Ferrocarril Urbano de Lima, Cía. del
Ferrocarril Eléctrico Lima-Callao y Cía. del Tranvía Eléctrico
Lima-Chorrillos, se conformaron las Empresas Eléctricas Asociadas, que
tomaron en arrendamiento los ferrocarriles explotados por la "Lima
Railway Company Ltd." : Lima-Callao, Callao-La Punta, Lima-San Miguel y
Lima-Chorrillos. De esta forma, se estableció en el servicio del
transporte urbano un monopolio, que se mantuvo hasta el año de 1921,
cuando aparecieron los primeros ómnibus, que en 1925 llegaron a sumar
160, inscritos en la Dirección de Rodaje.
En 1929 la cantidad de esos vehículos era ya de 483: de ellos, según
Santiago Antúnez de Mayolo, circulaban sólo 222, 120 urbanos y 102
Interurbanos, flota que trasladaba más de 40'000,000 de pasajeros,
superando al tranvía, que sufría un acelerado decremento de pasajeros
desde 1925, como se aprecia en los datos del cuadro Nº 6.
Los servicios no sólo cumplieron la función del traslado de pasajeros.
En la línea Lima-Chorrillos se realizaban por lo menos dos viajes
diarios en las primeras horas del día, con el objeto de trasladar
artículos de primera necesidad hacia él citado balneario, empalmando las
vías del Urbano F (luego Exposición-Viterbo) para llegar a las cercanías
del Mercado Central, cargando en la estación de la Calle Zárate (cuarta
cuadra del Jirón Junín) el Carro Bodega, signado con el Código 115.
Hasta el año 1926, existían unidades de primera y de segunda clase,
distinción que se suprimió por Resolución del 19 de mayo de 1926, con la
condición de que la tarifa de 6.00 a.m. a 9.00 a.m. fuera de 0.05 cts.
de sol y se vendiera un boleto con derecho a retorno, de 0.10 cts., a
excepción de los días domingos y feriados. En buen romance, la tarifa de
0.05 cts. se perpetuaba, y esto fue eliminado por Resolución del 29 de
noviembre de 1929, ofreciendo las Empresas Eléctricas Asociadas, a
cambio, el establecimiento de un abono mensual con el descuento del 30%.
Los tranvías, principalmente por el acelerado crecimiento de la
población de Lima, recuperaron pasajeros, pero nunca más superarían en
eficiencia a su competidor, el autobús, repitiéndose este decrecimiento
a partir del año 1950.
En el año de 1955, el tranvía concentraba el 17.7% del traslado de
pasajeros contra el 82.3% del ómnibus y el colectivo, época en la que ya
no se realizaron grandes inversiones y se esperaba con resignación la
muerte de este servicio, que se produjo el 19 de octubre de 1965. Sólo
quedaban en circulación 26 máquinas, y las empresas gestoras cargaban
con una deuda de 100 millones de soles por concepto de energía
eléctrica, seguro del empleado y otras obligaciones pendientes. En el
diario El Comercio del viernes 22 de octubre, Hermán Buse publicó un
artículo titulado "Despedida al Tranvía", que decía, entre muchas cosas
interesantes:
"...diga lo que se diga progreso, renovación, comodidad, fluidez de la
circulación, etc., lo cierto es que con la muerte del tranvía se va un
poco de Lima... ha muerto olvidado, sin capilla ni responsos, sin oír
palabra de nadie, nadie siquiera le ha dicho "tranvía sesentón, descansa
en paz, que paz mereces, por lo tanto que has trabajado...".
Este fue, considero, el responso que Buse reclamaba y él mismo se
encargó de otorgárselo a despecho de la ingratitud con que respondimos
los limeños los servicios del tranvía que, con su peculiar traqueteo,
movilizó a tantas generaciones.
EL OMNIBUS
La historia del ómnibus, se inicia en siglo XVII. El autor fue nada
menos que Blaise Pascal, físico, matemático y filósofo y escritor
francés, que nació en el año de 1623, y en los últimos años de su corta
existencia de tan solo 39 años, logró convencer a su amigo el Duque de
Rouanes para que constituyera una empresa. Pascal, inventor de la prensa
hidráulica, creador de la ley de la pesantez del aire y del equilibrio
de los líquidos, el calculo de probabilidades, además de una maquina
aritmética, capaz de realizar sumas y restas simples llamada la
pascalina; no solo tuvo la originalidad de concebir un servicio publico
masivo de transporte urbano halado por caballos antecesor del ómnibus,
también entre otras tantas cosas se le atribuye la invención del juego
de la ruleta. El Duque de Rouanes, hombre adinerado y estimado en la
corte francesa, logró la autorización del Rey Luis XIV, para el
funcionamiento de la novel empresa, la que inauguro sus servicios el 18
de marzo de 1662 a las siete de la mañana. Las unidades de transporte
eran primitivos antecesores del ómnibus; conocidos como "La Carrose a
cinq sous" por razones que estas grandes carrozas cobraban cinco
sueldos() por el pasaje, tenían capacidad para ocho pasajeros y para
sorpresa de muchos transportistas contemporáneos, detentaba de una
frecuencia establecida como lo detallaban los carteles que anunciaban la
inauguración de la segunda línea de este servicio.
"Por orden del Rey – decía uno de estos carteles, - se hace saber que e
martes próximo, un décimo día del mes de abril, se iniciará la segunda
línea de carrozas públicas, que irá desde la calle Saint Antoine hasta
la de Saint Honoré, cerca de la iglesia de Saint Reich, cuyas carrozas
partirán, llenas o vacías, y comenzaran su recorrido a las 6.30 de la
mañana y continuarán cada medio cuarto de hora...".
En el transcurrir de los cuatro siguientes meses de su aparición, se
inauguraron igual numero de líneas en las que paseo el propio Rey. Y si
Luis XIV lo hizo, los aristócratas debían seguirlo, estos asistían a los
paraderos iniciales, en los que dejaban sus coches para abordar este
original servicio. Poco duro la novelería y unos años después
desapareció"La Carrose a cinq sous" por falta de pasajeros.
Esta "Carroce", a pesar de ser antecesora del ómnibus no hubieran podido
ostentar ese nombre() porque la palabra latina "ómnibus" significa "para
todos" y en el caso de la "La Carrose a cinq sous" su uso estaba vedado
a los soldados, campesinos, lacayos y demás trabajadores. No era para
todos; los burgueses no lo hubieran permitido, razón posible de su
pronta desaparición.
El nuevo intento lo realizo ciento cincuenta años después, en el año de
1819 una empresa de propiedad del banquero y político Jacques Laffitte,
con vehículos que conducían de dieciséis a dieciocho pasajeros
haciéndolos su primitivo diseño, bastante pesados y molestas para él
transito en la ciudad, razón por la cual la autorización, le fue
cancelada por el Prefecto de París, con el argumento de que las
constantes detenciones de estas grandes carrozas resultaría incomodo
para la ciudad.
El banquero, Laffitte no se dio por vencido y contrato los servicios de
George Shilliveer, ingles afincado en Paris dedicado a la construcción
de coches y conocido por la elegancia de sus modelos(). El trabajo de
Shilliveer, permite reanudar la operación de los servicios en Paris
iniciando con esto el origen evolutivo de los hoy actuales ómnibus
parisienses. Pero la importancia fundamental del papel que desempeña
Shilliveer en la historia del ómnibus no se desarrolla en la capital
francesa.
Shilliveer, con la experiencia adquirida en Paris, decide retornar a su
patria, vende su negocio y retorna a Londres. El proyecto de impulsar el
servicio de ómnibus con las características del servicio parisino
despierta gran interés del publico.
El Morning Post, de Londres, el 7 de Julio de 1829 informaba de la
inauguración del servicio en la capital inglesa en los términos
siguientes:
"El sábado el nuevo vehículo llamado "ómnibus", comenzó a circular de
Paddinton a la ciudad y despertó considerable curiosidad tanto por la
nueva forma del carruaje como por la elegancia con que ha sido equipado.
Es capaz para la conducción de dieciséis o dieciocho personas, todos en
su interior, y observamos que es casi imposible un vuelco, debido a la
gran anchura del coche. Iba tirado por tres hermosos bayos de frente al
estilo francés. El "ómnibus" es un bello coche en forma de carromato que
ocupan los caballos haría que el vehículo tal vez ofrezca dificultad
para virar o para circular por ciertas calles de Londres".
La capital inglesa, no era un mercado virgen para el servicio colectivo
de transporte publico. Según John R. Day en el Londres del año 1825:
"…había 400 salidas diarias de servicios de transporte colectivo
arrastrado por caballos hacia los suburbios, cobrando tarifas a cada
pasajero individualmente…". Sin embargo, el servicio que realizaba esta
primera línea de Shilliveer que tenia la ruta de Paddington al Banco de
Londres, se diferenciaba de las demás, entre otras tantas cosas, por la
tarifa que era de un chelín el viaje completo frente al costo de tres
chelines que le representaba a un pasajero subir a un carro de ruta de
corto trayecto esto le daba a los carros de Shilliveer gran ventaja.
Además el nuevo servicio empleo por primera vez el pasaje diferido, que
era de seis peniques, para los pasajeros que viajaran desde Paddington
hasta Islinton y desde este punto hasta el Banco de Londres,
utilizándose el mismo sistema para el retorno.
Otra de las características del servicio fue la novedad de repartir
periódicos y revistas, detalle este que contribuía a la preferencia de
los pasajeros. Y para reafirmar que para el transporte urbano publico no
hay nada nuevo bajo el sol, diremos que la preocupación central lo
represento la deshonestidad de los conductores, desechando con esta
noticia, la creencia de que los peruanos fuimos los inventores de "LA
CUTRA". Para evitar la sustracción de lo recaudado, en 1830 se coloco en
los peldaños del ómnibus un contador el cual era constantemente
destruido por los conductores. Otro intento fue el de instalar un
contómetro que el conductor debía presionar a la subida de cada
pasajero, como la ubicación de estos relojes quedaba a mano del publico,
esta vez la estrategia de los conductores, fue la de permitir que el
aparato fuera manoseado, arrojando cantidades inverosímiles imposibles
de trasladar en los ómnibus.
Por estas épocas de 1830 o 40, también ocurrieron quejas referidas a la
velocidad exagerada de los ómnibus y la descortesía de los conductores,
siendo conocidos estos congeneres nuestros, por causa de su patanería
con el apelativo de "cads" que tiene el significado de persona de
modales groseros.
En nuestra Lima mazamorrera en 1840, circularon "diligencias"al más puro
estilo del lejano oeste norteamericano, iniciadoras del transporte
colectivo, haladas por cuatro caballos y con capacidad para cuatro, seis
y hasta mas pasajeros y con destinos a Amancaes, Callao, Ate,
Miraflores, Barranco, Chorrillos, Lurigancho y Lurín. Las causas de la
desaparición del servicio fueron principalmente la puesta en servicio
del Ferrocarril al Callao en 1851 que terminaba con el recorrido de
mayor demanda y otra probable, la creciente oferta del servicio de
balancines.
De este servicio es preciso decir algo más con el propósito que se le
considere como una transición abortada hacia el transporte colectivo de
Lima, y no tan solo como algo esporádico o eventual. José Gálvez, lo
recuerda en "Nuestra pequeña historia" () comentando sobre un aviso
publicado en el Diario "El Comercio" de Lima, del 31 de diciembre de
1840, en el cual se anuncia al público, que desde el 2 de enero saldrán
coches para Chorrillos, los sábados y domingos a las 9 de la mañana,
regresando a Lima, los lunes a las 6 de la mañana.
Estos servicios especiales los prestaban dos empresas de ómnibus, según
Ismael Portal, existentes en los años de 1840, tenían su estación
inicial, una en la "Fonda Copula" o Coppola, que posteriormente se
convirtiera en el no menos popular Hotel Americano, situado en la calle
de Espaderos, y otra en el Hotel Victoria, llamado luego Hotel Central,
ubicado en la calle Palacios. El mismo Portal, nos entera que los
referidos vehículos realizaban dos viajes diarios hacia Chorrillos y el
Callao, de ida y vuelta, costando el pasaje por persona, doce reales
para el Callao y dos pesos para Chorrillos, sumas bastante elevadas para
la época.
Para ver el gráfico seleccione la opción "Bajar trabajo" del menú
superior
El primer servicio de ómnibus a tracción mecánica que recorre las calles
limeñas se autoriza en mayo de 1921 al Sr. Luis Tirado, para las rutas
Lima-Miraflores-Barranco y Lima-Magdalena, para prestarse con el número
de diez unidades. En esa década del 20 coincidentemente con el inicio
del servicio de ómnibus, nuestra ciudad vive un gran desarrollo generado
por Leguía. La construcción de la más bella avenida de Lima, la avenida
Leguía, hoy Av. Arequipa de 52 cuadras y que nos comunica con el pujante
distrito de Miraflores, que genera el desarrollo de los barrios, que
atraviesa, como lo son Lince, Lobaton, San Isidro, la hoy avenida
Arequipa, antecede a la construcción de otra importante arteria como lo
es la Avenida Progreso, hoy Uruguay en el tramo que va de la Calle Belén
a Alfonso Ugarte y Venezuela desde este punto hasta el Callao.
Hasta 1924 no existía otra vía directa al Callao que la Colonial, ya que
la avenida a la Magdalena, hoy Brasil, permitía llegar al puerto, pero
luego de una serie de vericuetos, atravesando por la Hacienda Maranga,
hacia Bellavista. Ese año del 24, se construyó la Avenida Progreso con
una línea central de 8 metros de ancho, de concreto de 20 centímetros de
espesor en promedio, con refuerzo de malla de acero en toda su extensión
y barras longitudinales del mismo material en los bordes. Tuvo pues, el
autobús, avenidas que le permitieron competir con los tranvías a
despecho de los escépticos: como el gerente de las Empresas Eléctricas,
que se refirió de los ómnibus en sus inicios, tal como nos comenta
Antunez de Mayolo (3)
"... nos parece aún ver la sonrisa compasiva dibujada en los labios del
nuevo gerente de las Empresas Eléctricas al ver pasar desde los balcones
de Baquíjano por el Jirón de La Unión el primero de la serie de tal
clase de vehículos..."
En el año 1925, habían inscritas en la Inspección de rodaje 160
unidades, y las había de varios tipos, las Perreras, las que eran
montadas sobre chasis de camioncitos Ford, Las Góndolas, que debían su
nombre al hecho de ser totalmente abiertas sin ventanas y montadas en
chasis de camiones Fiat y con capacidad para 22 pasajeros sentados,
denominación ésta usada en otros países latinoamericanos, también los
había de dos pisos conocidos como imperiales con una escalera que
comunicaba con el segundo piso donde se viajaba de pie y al descubierto.
El trafico urbano se había incrementado considerablemente, las
autoridades tomaban las primeras medidas en el afán de evitar accidentes
y ordenar el transito inaugurando el 27 de julio de 1926 los primeros
semáforos en el jirón de La Unión, () ya en este año existían una serie
de líneas urbanas e interurbanas que servían a la ciudad y que competían
de igual a igual en traslado de pasajeros con el tranvía al que
superaron definitivamente a partir del año 1928, en el que trasladó 34
millones de pasajeros frente a los más de 40 millones del servicio de
autobuses, para esta época operaban compañías poderosas como la
Metropolitan Company (Agosto 1927) con vehículos marca "Mack" en las
líneas Lima-Callao y Lima-Magdalena, bajo la presidencia del Dr. Lino
Cornejo, la Anglo Peruvian en la línea Lima-Miraflores, con carros de la
firma Daimler Ltda., marca "ACLO", también las empresas Anglo Argentina,
Empresa Perú y la Compañía de Ómnibus La Victoria, con buses
Internacional, las mismas que compartía la operación con una gran
cantidad de pequeños propietarios.
El triunfo del autobús era inevitable, la ciudad se expandía
aceleradamente al ritmo de la construcción de nuevas avenidas y
pavimentación de calles y jirones, que usufructuaba el ómnibus sin
ninguna inversión, hecho que no podía permitirse el tranvía que a parte
del tendido de sus rieles estaba comprometido a construir una franja de
pavimento en concreto y asfalto por el ancho de 2.95 m. Por todo el
largo de las calles que recorría.
La tarifa brindaba utilidades, el urbano costaba 10 centavos de sol, un
viaje a Miraflores o Magdalena 20 centavos, a Barranco 25 centavos y al
Callao 30 centavos, para ubicarnos y comparar precios, diremos que los
diarios de la época como El Comercio, La Prenda, El Tiempo, La Crónica,
La Tradición y El Sol, tenía el costo de 5 centavos (ver anexo 2).
Esta rentabilidad, (que es indispensable, pero de ninguna manera el
único factor para un buen servicio), y la ausencia de una reglamentación
exigente y un eficaz control, permitió el ingreso al mercado de una
nueva modalidad: "EL COLECTIVO", no evitó la permanencia en servicio de
Las Perreras y Las Góndolas, pertenecientes a pequeños propietarios que
observaban un mantenimiento e higiene deplorables.
En 1928; en condiciones similares a las actuales, 220 propietarios,
poseían el total del parque automotor de autobuses de la ciudad que
sumaba 362 unidades.
El ejecutivo pretendiendo corregir la plana, el 4 de enero de 1930
concede el monopolio del transporte urbano en autobuses y electro buses
a la empresa Metropolitan Company, en la ciudad de Lima y sus distritos
de La Victoria, Rímac, Miraflores, Barranco, Chorrillos y Magdalena, así
como en la Provincia Constitucional del Callao y el pueblo de Chosica.
La Metropolitan Company, así como la empresa Anglo-Peruvian y La
Victoria S.A. habían iniciado sus servicios auspiciosamente en el año
1927, fueron las primeras que circularon en ómnibus montados sobre
chasis fabricados especialmente para el transporte de pasajeros. La
Revista "EL Motor", Publicación de la Época dedicada al tránsito y
transporte relataba así la diferencia:
"...puede decirse, que los explotadores de ese servicio, juzgaban que
cualquier chasis con tener cuatro ruedas basta para servir de ómnibus
para las calles de Lima, sin cuidarse del aspecto exterior ni de las
condiciones interiores de la carrocería de factura nacional, que le
aplicaban, Nada significaba para ellos el tiempo de uso que hubiera
tenido anteriormente estos fustes de antiguos Forcitos, ni los
inoperantes que eran para el caso; con plantar al exterior él anuncia
designando su recorrido y destino, bastaba al empresario, para juzgares
con decreto de transportar a los resignados pasajeros de un sitio a
otros, a saltos y trompicones a su problemático lugar de destino, en un
ambiente de suciedad e incomodidad, amén del peligro que corría a cada
instante de dar vuelta de campana... Sin hacerse anunciar pomposamente,
ni en forma alguna aparecieron una mañana memorable de dicho mes cual
grata revelación, los nuevos exponentes del servicio de omnibus de la
ciudad... En sus flamantes flancos, de blancura inmaculada, se leía su
emblema limitas a estas palabras "Metropolitan Co.-Lima". En la
dirección del vehículo se veía correctamente uniformado a un eficiente
chofer y a la entrada del ómnibus recibía a los pasajeros cortésmente un
conductor igualmente uniformado, guardando el aspecto del personal
estrecha relación y armonía con el carruaje..." (5)
La concesión del monopolio a la Metropolitan Company, provoca la famosa
huelga de 1931, al final de la cual queda sin efecto, pero ya muchos de
los propietarios no regresarían al negocio (ver anexo 4), produciéndose
un periodo de consolidación de los medianos empresarios nacionales, que
en 1936 conseguirían la primera reglamentación que normaba la operación
de los servicios, la que es perfeccionada en el 41 fijando las pautas
sobre la explotación de las rutas y prohibiendo la superposición de las
mismas.
La segunda Guerra Mundial, afecta al transporte de Lima, con no pocos
problemas, lo que el año 42, obligan al estado a intervenir por primera
vez como prestatario del servicio para asumir las rutas de las empresas
que en ese momento sé encontraban incapacitadas de poder seguir
haciéndolo, constituyendo por Decreto Supremo del 13 de noviembre del
citado año, la Comisión Fiscal de Transporte, respondiendo a tan pesado
condicionante como lo demuestra el cuadro Nº 4, en el cual se aprecia el
volumen de pasajeros durante los años 45 y 46.
El 10 de setiembre de 1946, la Comisión es reemplazada por la
Corporación Municipal de Transporte con la intención de ampliar los
servicios dando mayor cobertura a la organización y librándola de ser
simple sustituto de las empresas que naufragaban, ésta es también
reemplazada dos años después en el 48 por Decreto Supremo del 2 de
Junio, convirtiéndose en el Servicio Municipal de Transporte
(posiblemente por razones políticas, ya que la Corporación había sido
una propuesta de la Cédula Municipal Aprista) mencionaremos parra evitar
confusiones, que los autobuses municipales, siempre ostentaron pintada
en su carrocería la razón SERVICIO MUNICIPAL DE TRANSPORTE (ver foto 3),
Aún en épocas de la Comisión Fiscal y Corporación de Transporte.
Una situación paradójica que es importante destacar se refiere a la
cerrada oposición del Sindicato Único de Trabajadores en Autobuses
(SUTA) a subir el precio de las tarifas, en defensa del público usuario,
sin embargo, presionaba por mejoras saláriales a las empresas. Posición
a la que renuncia en los últimos años de la década del 40.
En el Perú, el precio de la gasolina se mantuvo invariable en 80
centavos de sol desde el año 1931 al 48, en que sufre un alza a un sol
de oro, precio aún comparativamente bajo al que regía en otros países
sudamericanos:
En los años 50 las empresas privadas llegan a su madurez, ya en el 55
poseían 520 unidades en operación de propiedad de 25 empresas-incluida
la primera empresa obrera "Atocongo S.A." administrada por los
trabajadores de "Cementos Lima" que cubría la ruta Atocongo-Mercado
Mayorista con 11 unidades las que se atendían en las instalaciones
colindantes a la fábrica de cemento: local que ocupo la Planta Atocongo
de Enatru Perú S.A. en los años 1988-91. Se sumaban a los vehículos de
las empresas privadas, las 116 unidades del Servicio Municipal de
Transporte hacíendo un total de 636 vehículos.
La calidad de la flota era deprimente, las unidades, no superaban en
comodidad y estado mecánico a las antiguas góndolas y perreras de los
inicios de la modalidad; la presión del público deriva en una ocurrente
revisión técnica montada por la Dirección General de Tránsito a mediados
del 55, declarando al 78.5% de los buses inaptos para el servicio.
Opinaba al respecto el ex acalde de Lima y Presidente de la Comisión
reorganizadora del Servicio Municipal de Transportes, Don Luis Gallo
Porras:
"... para solucionar el gran problema de transporte de pasajeros en la
capital de la República no hay mas que dos caminos, o se aumentan los
pasajeros 2, 3 y 4 veces más, hasta permitir que las empresas
particulares puedan financiar la compra de flotas de "verdaderos
ómnibus" y no camiones con carrocería de ómnibus, o el gobierno toma
definitivamente en sus manos este servicio público, subvencionándolo,
como en muchas capitales del mundo, para que ofrezca un servicio eficaz,
garantizando la vida de los pasajeros... Pero, donde está la solución
que da la Dirección General de Tránsito?.... se pregunta. La Cosa no
está en confirmar lo que ya todo el mundo sabe, ni tampoco dar plazo
para el retiro de los vehículos, puesto que si los retirasen la gente no
tendrá en que viajar. La cuestión está – añade - en dar una solución
económica, un financiamiento para la renovación total de los ómnibus que
circulan en Lima, y esto no lo puede dar nadie, sino elevando
enormemente los pasajes a costa del público, porque ninguna empresa de
ómnibus que recibe utilidades y tiene que pagar impuestos, puede existir
con las tarifas actuales si es que adhiere ómnibus nuevos y verdaderos,
solo flotas de carcochas, totalmente pagadas hace varios años y que son
una amenaza para el público, pueden dar utilidades a las empresas
particulares..."(6)
En el año 57 se concede la liberación de impuestos para la importación
de buses tornándose el dispositivo en un bumerang contra la intención
del gobierno de don Manuel Prado, corrigiéndose al año siguiente y
condicionando el beneficio solo a vehículos nuevos.
"... un año había sido suficiente para introducir en el país una
considerable cantidad de vehículos usados ara transporte público. Si uno
observa el incremento del parque automotor en lo relativo a ómnibus
durante ese período constata que la flota de ómnibus GMC (usados) se
incrementa en 86 unidades, en el mismo período ingresaron 56 unidades de
vehículos FORD..." (7)
Estas viejas unidades no mejoraron el nivel del parque automotor, ya los
empresarios estaban dispuestos a desactivar sus organizaciones y retraer
los capitales hacia actividades más lucrativas, sucediéndose en el año
1959, una serie de quiebras que producirían la transferencia de las
empresas a su personal en pago de sus beneficios sociales, apareciendo a
raíz de esta circunstancia las empresas obreras y cooperativas.
El año 60 presenta un panorama distinto, 32 de las 42 organizaciones
estaban en manos de sus trabajadores, la tarifa política había matado al
sistema formal y la ciudad presenciaba un simple cambio de manos de la
destartalada flota, cosa que en nada mejoraba las condiciones de su
transporte.
El lustro 60-65 es el lapso más crítico de los vividos, hasta ese
momento, en el transporte público de Lima, aproximado en su gravedad al
que actualmente atravesamos. Fueron los colectivos los que realizaron el
gran porcentaje de los viajes en aquellos años, llegando a reunir una
flota de 6,806 unidades en 1964, siendo al final del referido quinquenio
que la modalidad en ómnibus recibe su puntillazo final al distorsionarse
una aprobada alza en los niveles tarifarlos (ver capítulo: LOS NIVELES
TARIFARIOS SON TECNICOS O POLITICOS.
A raíz de estos sucesos se produce una disparidad en los precios de los
servicios; la Asociación de Trabajadores de Transportes en Autobuses
(ATTA) propone a la CRETT una rebaja sobre los niveles fijados que
habían originado violentas reacciones del público, hecho que no aceptó
la Asociación Departamental de la Industria en Autobuses de Lima (ADIA)
últimos rezagos del transporte formal, que agrupaba a las sociedades
anónimas Inca S.A., Libertad S.A., La Nacional S..A. y Servicios Urbanos
S.A., quedando las tarifas en la forma siguiente:
ATTA ADIA
Pasaje urbano S/. 1.60 1.80
Pasaje Interurbano 1.80 2.00
El año 65, rico en acontecimientos relativos al tema, nos ofrecía casi
simultáneamente las desapariciones del Servicio Municipal de Transporte
y de los tranvías, la aparición de los microbuses, la creación de APTL,
el entusiasmo y los estudios para un sistema de transporte rápido
masivo, las grandes congestiones de tránsito, los planes pilotos para
educar a los chóferes y la defensa del Alcalde Provincial Dr. Luis
Bedoya Reyes en su calidad de presidente de la Junta de Almonedas,
encargada de la licitación para la compra de buses, en contra de las
solicitudes de reconsideración y de impugnación presentada por las
compañías participantes lideradas por Luis Banchero Rossi, presidente de
la firma Savien Renault, disconforme con la decisión que otorgaba la
Buena Pro a la empresa Bussing por 210 unidades, que fueron a entender
de chóferes y mecánicos excelentes ómnibus.
El Servicio Municipal de Transporte (SMT) cerró abrumado por deudas que
no podía cubrir con una flota inoperante (ver foto 5) y un personal
indisciplinado e inmoral:
"... el inspector del SMT Fernando Jiménez, mostró abundantes
documentación, señalando las faltas cometidas por chóferes, conductores
y personal de talleres. Señaló, entre otros cargos graves; atropellos y
muertes, reventa de boletos, diferencia en las liquidaciones, embriaguez
y sucesivas faltas de disciplina... anunció que la nueva flota entrará
en servicio bajo un nuevo sistema, donde no existan obreros que acudan
semanalmente a las ventanillas de pago sin haber trabajado, no habrán
más "comechados", añadió... " (8)
Y efectivamente las cosas cambiaron, la organización y disciplina que
ostentó la nueva APTL se recuerda con nostalgia, los instructores
alemanes demostrar5on que con capacitación y adecuada supervisión, en
nuestro país se podía gozar de un servicio decente, y que la ridiculez
de argumentar "ah... pero no puedes comparar la mentalidad europea o
norteamericana con la nuestra...", cada vez que alguien se empeña en
querer hacer algo, es una estereotipada huachafería.
No se constituyeron ni administraron con la misma responsabilidad las
empresas Para-Municipales de Comas y del Rímac, que a inicios de la
década del 790 fracasaban con sus 270 unidades inoperativas en menos de
6 años de servicio.
Las empresas obreras y cooperativas, fundas el 14 de marzo de 1970, la
Federación Nacional de Cooperativas de Transporte (FENACOOP) con 9
organizaciones, las que se incrementan luego a 14, constituyendo el 14
de enero del ´73 la Cooperativa de Transportes Lima Metropolitana la
cual recibe ayuda técnica israelí, posteriormente convirtiéndose a la
modalidad de propiedad social. Esta empresa recibirá un importante apoyo
del gobierno de la Fuerza Armada que el 30 de abril del 74 por
intermedio de la Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE) que le
otorga un préstamo de S/. 540, millones con los que adquieren 285 chasis
Volvo, y el carrozado de éstas por la Thomas Perú.
La Administradora Para Municipal de Transporte de Lima, con una flota de
300 unidades y un personal de 1800 trabajadores que trasladaban a mas de
300 mil pasajeros diariamente, entra en huelga indefinida el 27 de mayo
de 1976, la que se levanta el 3 de junio, luego de una reunión que
sostuviera el Ministro de Transporte y Comunicaciones, general Artemio
García Vargas, con el sindicato, donde el Ministro ofreció un aumento de
30 soles con retroactividad al 1º de enero, abonándose el reintegro a
los 90 días, así como un aumento adicional de 20 soles desde el 1º de
septiembre, y la garantía de su estabilidad laboral en la nueva empresa
estatal en la que se convertiría APTL.
Nuevamente la tarifa había jugado como factor preponderante:
"... en realidad, explicó Vásquez Bresciani – Sub Gerente de la empresa,
- la tarifa que la autoridad respectiva autorizó a APTL podría
denominarse tarifa de orden social ya que el promedio por persona es de
4.20 soles, cuando el costo Real es de 5.15 soles..." (9).
El 8 de junio es creada la Empresa de Transporte Urbano del Perú S.A.,
por Decreto Legislativo Nº 21513, como empresa pública de derecho
interno, hasta el 29 de mayo de 1981 que el D.L. Nº 101, la convierte en
empresa de derecho privado, regida por la Ley General de Sociedad.
Quedaban en la modalidad, como únicos prestatarios de importancia,
ENATRU PERU S.A. y PROPIEDAD SOCIAL LIMA METROPOLITANA. .
EL COLECTIVO
Como sostuviéramos anteriormente, el colectivo aparece en 1927, con un
criterio inicial de Taxi compartido y a pesar de que las disposiciones
no lo permitían, ya que se encontraba prohibido que un carro de alquiler
fuera ocupado por personas sin vinculación con el primer pasajero ().
Los chóferes de los autos plaza motivados por la gran competencia que
mermaba sus ingresos observaron los destinos de viaje de la población
creando rutas con apreciable éxito. Los paraderos iniciales fueron las
plazas publicas, como la de Armas y la de San Martín, donde años antes
los coches de plaza esperaban a sus pasajeros y que cedieran en herencia
obligada a los autos que realizaban servicio de taxi. También se
constituyeron en paraderos de salida a diversos destinos, desde el
parque zoológico o parque de La Exposición, la Av. Nicolás de Piérola, y
la Plazuela del camal. Algunos autores afirman que la aceptación de este
servicio se debió a la crisis del sector de ómnibus y a su incapacidad
de absorber la demanda de una ciudad en acelerado crecimiento, cosa no
totalmente cierta; el parque de autobuses crecía con semejante o
superior aceleración al de la población de Lima, sin embargo el nivel de
servicio que ofertaba el colectivo en comodidad, seguridad y velocidad
eran inalcanzables por la casi generalidad de los ómnibus.
Los autos que mas comunes para el servicio, eran los Chevrolet, Dodge,
Oldsmobile y alguno que otro Packard o Buick que ya eran carros mas
finos, pero sin lugar a dudas la marca que contaba con mayor cantidad de
unidades en el servicio colectivo era el "Ford".() En el servicio
particular la ciudad contaba con otras marcas como, Cleveland, Citroen,
Daimler, Jewett, Minerva, Morris Oxford, Oakland, Overland, Paige,
Packard Eight, Packard six, Peugeut, Rugby, Star, Wills St. Claire,
Cadilac, Chandler, Delage, Essex, Fiat, Flint, Hispano Suiza, Hudson,
Hudmovile, Isotta Fraschini, Itala, Lancia, Lincold, Marmon, Mercedes,
Premier, Reo, Studebaker, Renault, Rolls Royce, Voisim, etc.
Wills St. Claire, Cadilac, Chandler, Delage, Essex, Fiat, Flint, Hispano
Suiza, Hudson, Hudmovile, Isotta Fraschini, Itala, Lancia, Lincold,
Marmon, Mercedes, Premier, Reo, Studebaker, Renault, Rolls Royce,
Voisim, etc.
Para ser colectivero en aquellos años debía poseerse aparte del
necesario vehículo, una potente voz para anunciar el recorrido en los
paraderos iniciales situados al principio en la Plaza de Armas, esta
función posteriormente fue delegada a los denominados llamadores o
llenadores que recibían una propina por cada "llenada".
En 1929, se emite una Resolución, prohibiendo su circulación por afectar
la operación de los transportes autorizados; y el 14 de enero de 1930 el
Supremo Gobierno firma contrato de concesión con la Metropolitan
Company, otorgando el monopolio de transporte público en el cual se
ratifica dicha prohibición, esto ocasiona la huelga de trabajadores en
colectivo, y un gran porcentaje de los ómnibus de propiedad de pequeños
empresarios, la medida también contó con el apoyo de los propietarios de
grifos, al encontrarse comprometidos sus intereses; ya que el transporte
público en colectivo les garantizaba mayor número de motores que
requerían de combustible y lubricantes, adicionalmente a esto, la
Metropolitan que se encargaría de la totalidad de los servicios públicos
a excepción de los prestados por el tranvía, inició la construcción de
sus depósitos y talleres, los que contaban con su propia estación de
abastecimiento de combustible situado en la cuadra 17 de la avenida
Venezuela en Chacra colorada sobre una superficie de 21,216 m2.
Esta huelga mereció el apoyo de la población que padecía por la escasez
de transporte; evidenciado a causa de ella y producida por el retiro de
servicio de 127 autobuses de los 316 que ya había adquirido la
Metropolitan en cumplimiento de lo dispuesto en el contrato, por
considerarlos inaptos para el servicio.
En el lapso que ocurrían los hechos relatados, es derrocado el
Presidente Augusto B. Leguía por el General Sánchez Cerro, el que
renuncia con la finalidad de legitimizar su gobierno por medio de
elecciones generales , ocupando la presidencia sucesivamente en el año
31, el Doctor Ricardo Leoncio Elías, el Coronel Gustavo Jiménez y luego
Don David Samanez Ocampo, gobierno el de este último que da fin al
problema suscitado por el intento de monopolio, nombrando a una comisión
mediante Resolución Suprema del 11 de mayo de 1931, conformada por los
señores J.A. Encinas, A. Pérez Araníbar, Augusto N. Wiese, José Barreda
Bustamante, Villacorta del Campo, César A. Ugarte, C.- Doig y Lora. La
citada comisión emite su fallo el 15 de mayo, opinando que el contrato
que otorgaba monopolio del transporte público era nulo "ipso-jure>" al
no haber estado autorizado por el Poder Legislativo, asimismo reconocida
procedente la denuncia de la Federación de Motoristas y Conductores en
referencia a la sobre posición de sus rutas por parte de los colectivos,
afectando sus ingresos hecho que la comisión sostiene haber comprobado
1. Por último resuelve solicitar al Gobierno la promulgación y ejecución
de las siguientes disposiciones:
ARTICULO 1º . - Siendo nulos los contratos celebrados el 14 de enero de
1930 y el 15 de mayor del mismo año con sociedad Metropolitan Company,
el Ministerio Fiscal ejercita las acciones necesarias para que los
Tribunales declaren dicha nulidad.
ARTICULO 2º. - Declárese libre registro de omnibus para el tráfico
público urbano e interurbano. El Ministerio de Gobierno, oyendo a los
empresarios de omnibus y a la Federación de Chóferes, fijará
periódicamente el número de omnibus de cada línea y las condiciones de
orden técnico mínimo para que puedan entregarse al servicio público.
ARTICULO 3º. - Autorícese el servicio o llamado "colectivo" dentro del
radio urbano e interurbano de la ciudad de Lima, con excepción de las
calles recorridas por las líneas de tranvías existentes en el radio
urbano de la ciudad. Sin embargo, podrán también traficar los vehículos
del servicio "colectivo" en las calles especificadas en el artículo 5º
de la Resolución Suprema del 17 de mayo de 1926.
ARTICULO 4º. - Los carros del servicio "colectivo" llevaran un letrero
movible que indique la ruta que sigan, colocándolo en la parte superior
del parabrisas y en la extensión y forma que señalará la Jefatura de
Tráfico y Rodaje.
ARTICULO 5º. - Los automóviles que hacen servicio "colectivo" podrán
hacer también servicio individual cuando estén desocupados en cuyo caso
deberán quitar la placa de servicio "colectivo".
ARTICULO 6º. - El servicio "colectivo" estará sujeto a la misma
reglamentación para el tráfico de automóviles de servicio público
individual y a las reglas que posteriormente se dicten en resguardo de
la seguridad o higiene generales, no pudiendo llevar más pasajeros que
los correspondientes al número de asientos, inclusive el que está
contiguo al chofer.
ARTICULO 7º. - El Sindicato de Trabajadores en Autobuses y Comités de
desocupados reconocidos por la Federación de Chóferes del Perú y sus
Anexos, remitirán periódicamente a la Jefatura de Tráfico y Rodaje la
nómina de los chóferes y conductores inscritos. Los empresarios de
omnibus darán preferencia a ese personal para la conducción de sus
vehículos.
Lima, 15 de mayo de 1931.
Líneas del urbano con tracción a sangre en 1905. Firman todos los
miembros de la comisión. El Gobierno no se hizo esperar, y al día
siguiente 16 de mayo pone en vigencia los siete puntos resueltos por la
comisión mediante Resolución Suprema.
"Vistos los informes y conclusiones del Tribunal Arbitral constituido
para solucionar el conflicto creado por la huelga del gremio de chóferes
y estando a lo dispuesto en él articulo 5° de la Resolución del 11 de
los corrientes.
Se resuelve:
1° Poner en vigencia las siete conclusiones sancionadas por el
mencionado tribunal; y
2° Agradecer a sus miembros la colaboración que han prestado para la
solución del conflicto.
Registrese, comuniquese y archívese. Rubrica, del Señor Presidente de la
Junta Nacional de Gobierno."
Ese mismo día aparece por vez primera el diario " La Tribuna" con el
titular "Victoria de los chóferes, crease el derecho de los colectivos"
2.
Las Empresas Eléctricas que explotaban él trafico de los tranvías
expresa claramente su posición en un aviso publicado en el Diario "El
Comercio" el miércoles primero de abril de mil novecientos treintaiuno:
La informalidad en el transporte se origina (ver capítulo ¿Cuándo se
inicia el transporte informal?) con los ómnibus, sin embargo el
colectivo ostenta el mérito de conferir a esta informalidad un marco de
organización gestado en los llamados PARADEROS DE COLECTIVO que dan como
resultado el nacimiento de los "COMITES", modelo de organización que
dura 35 años (1951-1986) regirá a los colectivos y por 21 años desde
1965 también a los microbuses, desgraciadamente este modelo no ha sido
sustituido fracasando hasta el momento el deseo de convertirlos en
empresas, por mandato del Concejo Municipal, produciendo un híbrido que
lo único que tienen de Empresa es la etiqueta, sin futuro en tanto no
exista un nivel de preparación de los obligados empresarios.
El Comité era una organización solidaria, preocupada no sólo del
rendimiento de sus máquinas o de la producción de la ruta sino también
del bienestar de sus asociados, era definitivamente más humana e
indiscutiblemente más eficiente que la sui-generis actual estructura
empresarial, tema que merece un trabajo especial, que Dios mediante
desarrollaremos algún día.
El primer COMITÉ fue constituido en 1951 por los transportistas
informales de la Av. Arequipa que venían prestando servicios desde el
año 1940 y creciendo paralelamente con las poblaciones de Surquillo,
Miraflores, San Antonio y San Isidro, así como de Risso y Lobatón, hoy
Lince, estos pioneros consiguen la autorización como COMITÉ DE PARADERO
Nº 81 LIMA-MIRAFLORES, el 24 de agosto de 1951, noticia que con algo de
atraso y desconfianza es publicada en la Revista VIA LIBRE, año II Nº 4
de mayo de 1952, órgano del Sindicato de Chóferes de Servicio Público
que en los primeros meses conceptuó equivocadamente a la nueva
organización como un competidor, sin sospechar que los COMITES se
convertirán en los pilares fundamentales de la estructura sindical del
Gremio de Chóferes. A modo de ilustración diremos que el viejo Comité
81-C es la hoy actual empresa de transportes TRANSLIMA S.A.
Concesionarias de las rutas SM-18, NM-29, IO-20, NM-47, NCR-01, SM-10, y
SCR-8.
El colectivo no debe ser considerado como un adversario del autobús,
error en el que incurrieron las autoridades que acabaron con él, sino
como un servicio alternativo para determinadas rutas. Desde su aparición
hasta el año 1965 en que se inicia su decadencia operó con una
eficiencia difícilmente comparada, el advenimiento de los primeros
microbuses, con iguales o más pequeños motores que los colectivos y con
mayor capacidad de carga de pasajeros que éstos rompió el equilibrio; y
los colectiveros luego de una oposición inicial aceptaron en mayoría
sumarse a los nuevos transportistas, "los microbuseros", tan es así que
su parque automotor que en 1964 ascendía a 6,806 unidades se reduce en
el año 1971 a 2314 distribuidos en 88 comités, en 1976 ya solo 506
unidades distribuidas en 25 comités y en 1979 a 422 en 16 comités, en
1990 subsistía el servicio colectivo prestado por el ex comité 96 C
Lima-Chorrillos, constituido en empresa, que brindaba un cómodo y veloz
servicio por la vía expresa, sin olvidarnos del Comité 1 C
Barranco-Surco, que con una perseverancia digna de encomio insiste en
resistirse al cambio, tal vez contagiado por ese prurito encantador de
Barranco de querer encerrar el tiempo en sus vivencias.
EL MICROBUS
La aparición del microbús, fue sutil y progresiva como todos los
transportes flexibles de la ciudad, recibiría su "alternativa" en esa
especie de "Alma Mater" de modalidades y transportistas, que es la Av.
Arequipa, en la que piratearon tímidamente desde finales del 63,
recibiendo las cerradas de los chóferes del Comité 81 Lima-Miraflores (
él más numeroso de la ciudad ) el cual defendía su ruta con hombres tan
caracterizados como Lizandro Chávez Saravia, "el negro Lizandro", fuerte
trompeados pero bueno como el pan, noble caballero y fraterno amigo,
José Álvarez Nuñure, arequipeño extraordinario, entregado a su
organización y al transporte con un desprendimiento difícilmente
superado, Julio Barreto, ejemplo de honestidad, que lograba retornar
cualquier objeto que el público olvidaba en su carro, buscando a su
propietario a costa de su tiempo y combustible sin esperar ninguna
recompensa y Elías Reque Cumpa, dirigente de principios, consecuente,
empecinado luchador norteño, maestro en las lides sindicales, así como
muchos otros transportistas anónimos que serán recordados con cariño por
los usuarios que los conocieron.
A mediados del 64 los microbuses se hacían notar con visos de
importancias, absorbiendo la demanda, no solo del alicaído y romántico
tranvía que meses después dejaría de operar con tan solo 26 máquinas en
circulación que trasladaba una cantidad insignificante de pasajeros,
sino para llenar el vacío que dejaban las colapsadas empresas
autobuseras y la ya insuficiente modalidad colectivera que no soportaba
el peso de una población que había crecido aceleradamente en comparación
con la capacidad de asientos, sumándose al problema la crítica situación
de la Empresa Municipal de Transporte (SMT) que contaba con exigua
flota, y que meses después desaparecería y reemplazadas por APTL.
En circunstancias como la descrita es que aparece el microbús, entre
aplausos y sentimientos de esperanza de un sufrido público y la
resistencia de un moribundo sistema.
La opción más agresiva la mostraron casualmente los autobuseros y
colectiveros. El "DIARIO EL COMERCIO", el 7 de enero del 65 pinta los
hechos en una caricatura que muestra a un microbús arrojado al
despeñadero por la Dirección de Tránsito ante la complaciente mirada de
los propietarios de ómnibus y colectivos, con la leyendo siguiente:
"Se ha suprimido el servicio – y con él su beneficio del microbús
popular - ¿Cuál ha sido la razón? De esta extraña decisión que da mucho
que pensar".
Ya el día anterior este mismo diario se había ocupado del tema en su
Editorial con los términos que transcribimos:
"...La ocasión es propicia por lo tanto, para analizar algunos de los
aspectos novedosos de los últimos días. Por de pronto está planteado un
caso muy original, Es el de los nuevos "Micro-Buses" cuya aparición
desordenada si se quiere, ha despertado la llama de una controversia. Un
numeroso sector del público los ha recibido con palmas, en unos casos
porque, efectivamente, han contribuido ha solucionar el problema de
movilización, y en otros porque los costos del transporte se han
reducido en razón de los menores gastos operativos que tienen estos
vehículos de mayor capacidad. Naturalmente ciertos sectores de
propietarios y de líneas de transporte, no han podido ocultar su
desagrado por la competencia y han iniciado así lo que podría llamarse
una declaración formal de guerra contra los "microbuses". La Dirección
de tránsito confiando poder ofrecer una solución y sin dar mayores
explicaciones, ha dispuesto una prohibición para que los pequeños
autobuses puedan circular libremente alegando que carecer de la licencia
respectiva.
Como es lógico, los microbuses necesitan de este instrumento para
hacerse a la calle y en este sentido es prudente la orden dictada por la
Dirección de exigir que sus propietarios cumplan con el trámite
reglamentario. Pero como es también aconsejable satisfecha tal condición
las autoridades deben autorizar su funcionamiento pues el nuevo servicio
redundará en provecho de miles de personas, diariamente, lo cual es ya
una ventaja para el público. En que se actúe con justicia y no, por la
presión de intereses creados debe impedirse que las condiciones de
movilización mejoren en Lima dentro de un clima de sana competencia, sin
privilegios ni favores especiales para nadie...".
El microbús, incursionaba en el transporte con auspicioso recibimiento
del público y de los medios de comunicación, mas no así de las
autoridades, que tardaron en otorgar la autorización respectiva. Antes
se esperó que se agudizaran los problemas y que autobuseros y
colectiveros amenazaran con bloquear la carretera central sino sé hacia
efectiva la prohibición al servicio microbusero; actitud que mereció el
unánime rechazo de la opinión pública, que acusó a las autoridades de
permitir un chantaje a costa del bienestar público, obligando a
reaccionar al entonces Ministro de Gobierno y Policía, Comandante Miguel
Rotalde que comunico a los transportistas, serían penados con dos años
de cárcel de cumplirse la intimidación, optando simultáneamente el 11 de
marzo del ´65 a otorgar la autorización provisional para el servicio,
dando un plazo de 30 días para la elaboración correspondiente, que tiene
fecha de nacimiento un 26 de abril de 1965,mediante Decreto Supremo Nº
009-65-DGT. Pero ya los micros se encontraban desperdigados por toda la
ciudad, explorando rutas y asentándose en las que respondían a sus
expectativas, sin ningún direccionamiento u orientación de la autoridad,
mereciendo este hecho otros editorial del diario "El Comercio" del 11 de
mayo.
"...según es de conocimiento público, hace ya algunas semanas se expidió
el reglamento para el funcionamiento de las líneas de microbuses. Sin
embargo, hasta el momento este tipo de vehículos no circula en forma
organizada, en recorridos precisos y de acuerdo a disposiciones claras
que garanticen el traslado de pasajeros en forma regular y cómoda...".
La falta de planeamiento y la inmoralidad de algunos funcionarios fueron
las causas de la red incoherente de rutas que heredamos, las que fueron
oficializándose trazadas por el olfato e inspiración de los
transportistas.
En ese año de 1965 el entonces Alcalde de Lima, Luis Bedoya Reyes,
encarga la importación de 19 microbuses a la compañía Motor Import, con
Resolución Nº 136 del Ministerio de Hacienda, marca Volkswagen tipo
combi; posteriormente vendrían los "OM" de Brescia Italia, con motor
diesel de 4 cilindros, carrocería de la fábrica "Borsani" y capacidad
para 18 pasajeros sentados, acompañando a otras marcas ya en circulación
como Chevrolet, Ford y Dodge, modelos todos que aún sobreviven en el
servicio rápido.
En los años ´70, la capacidad autorizada de 12 pasajeros que había sido
burlada en límites mínimos no satisfacía ya la demanda alimentada por
una migración sin precedentes, esta debía ser ampliada y conjugó a favor
de la autorización, el interés del Gobierno de mantener una tarifa
estática en lo posible, canjeando en pacto no escrito, el crecimiento de
las unidades por una tarifa barata, que por economía de escala,
transitoriamente podría tolerar el microbús al aumentar notablemente su
capacidad, dándose inicio a la época de los D-300, que estrenaron el
Comité 37-M y el José Granda.
Este modelo representó el boom hasta ahora no superado en lo que a
vehículos de transporte público se refiere, se encontraba montado sobre
un chasis Dodge de camión y ensamblado con carrocería Moravecco de
capacidad para 28 pasajeros y motor gasolinero.
En el año 1973, teníamos ya en Lima 1721 D-300 de un total de 4,538
microbuses, es decir el 3% y en el 76 sumaban 3,809 de un total de 6,657
con el 58%, compitiendo en esos años con unidades más grandes, como el
D-500 que no tuvo el mismo éxito que su hermano menor y con el BB-57 y
BB-58 de la Volvo.
Colaboró con el precipitado crecimiento de la modalidad, un considerable
ingreso de capitales, antes extraños al transporte. Comerciantes
profesionales, militares, etc., invierten en unidades, las que
mayormente explotaron en tanto éstas no precisaron de reparaciones
importantes, para luego vendérselas a sus chóferes o también en gran
porcentaje a agricultores de la sierra que vinieron a residir en la
capital.
El desfase tarifarlo fue haciéndose cada vez más evidente, el 30 de
Junio de 1976, los diarios anuncian el alza del combustible, tarifas
para el servicio público de transporte y de una serie de artículos de la
canasta familiar, la gasolina de 84 octanos a partir de entonces 100%
más, 50º soles y el 96% del parque microbusero la usaba. Ese mismo día
se reunían los transportistas en Asamblea General Ordinaria,
insatisfechos por los niveles tarifarlos aprobados de 4 a 6 soles y
acuerdan iniciar el 1 de julio una de las paralizaciones más duras en la
historia del gremio y sin lugar a dudas la más costosa en consecuencias.
El gobierno procedió a encarcelar a dirigentes y cancelar rutas,
rodeando el local de la Federación de Chóferes del Perú, en la Av.
Iquitos, con carros militares. Este inusual accionar rompe la unidad de
las organizaciones sindicales, levantando algunas de ellas la huelga del
5 de junio. Las bases aún paralizadas se reúnen en Asamblea General
Extraordinaria, al día siguiente en horas de la tarde, tomando los
acuerdos que se anotan:
1. Suspender la paralización decretada por las bases en Asamblea General
Ordinaria realizada el día 30 de junio del presente.
2. Solicitar la libertad de todos los dirigentes y trabajadores
transportistas detenidos en todo el país.
3. El Comité Ejecutivo Federal, y los dirigentes de los sindicatos y
Secretarios Generales de los Comités de Bases, que conforman la Comisión
de ancha base, quedan encargados de reanudar el diálogo con el Sr.
Ministro de Transporte y comunicaciones, con el fin de resolver todos
los problemas que afectan a sus representados.
4. Que se deje sin efecto el comunicado oficial 06-TC-76 por el que se
dispuso las pérdidas de las concesiones de líneas para los Comités de
microbuses legalmente autorizados.
Decíamos líneas arriba que esta medida de fuerza de los microbuses fue
la más traumática, no solo porque las autoridades se obstinaron en no
reducir el precio de la gasolina, en mantener la cancelación de las
rutas y los niveles tarifarlos originalmente aprobados, sino porque la
organización sindical de los chóferes quedó entonces fracturada,
dificultando posteriores defensas. A partir de esta huelga se inicia el
estancamiento del sector y posterior colapso. Esporádicas primaveras,
como la importación de buses, liberado de impuestos y la creación del
Fondo Financiero del Transporte, no lograron detener un alarmante
decrecimientos del parque automotor, por errores y diferencias de la
dirigencia e incumplimiento de los Gobiernos que se sucedieron.
Nótese que en el lapso de 4 años (1976-1980) solo se produce un
crecimiento de 444 microbuses, es decir 111 unidades por año frente a la
tendencia que se observaba antes de la paralización del 76 que se
aproximaba a un millar de unidades de incremento en el parque.
El período del 80 al 85 lo grafica el siguiente cuadro comparativo
aparecido en la revista "En Tránsito" Año I número 1, órgano del centro
de Investigaciones del Transporte Terrestre.
Para ver el cuadro seleccione la opción "Bajar trabajo" del menú
superior
En las decisiones que maltrataron esta modalidad, hubo mucho de olvido
de los méritos y sacrificios que orgullosamente puede jactarse el
microbús, él fue el que impulsó el desarrollo de los conos de la ciudad,
a los que sirvió abriendo trocha y enripiando en colaboración con las
organizaciones vecinales, rutas por las que jamás ingresaron APTL ni
ENATRU PERU S.A., que se dedicaban a circular por lugares mas
favorecidos (1) actitud que cambió en las presidencias de Carlos
Alvarado Contreras y Jorge Meneses Solís a partir de 1985, en el que se
le imprime un carácter social a la empresa del estado.
EL SERVICIO RAPIDO
En el año 1976 se inicia un reciclaje histórico en el transporte urbano
podría decirse que las frustraciones en el desarrollo espontáneo del
microbús, ocasiona el resurgimiento de los Micro pequeños de 10 a 12
asientos, otorgándole a las autoridades una oportunidad más de ser
protagonista de un papel orientador en el desarrollo de una nueva
modalidad.
Estas unidades en su reaparición "camionetas rurales" y posteriormente
"servicio rápido" siguen la tradición, incursionando los primeros
"PIRATAS CAMIONETEROS" en la Av. Arequipa; inicialmente en horas de la
noche produciéndose fuertes discusiones con los colectiveros, que no
pudieron evitar esta vez que las camionetas compartieran paradero desde
las 9 de la noche a las 6 de la mañana en la Plaza San Martín.
La tozudez del Comité de Colectivos más grande que tuvo Lima, el 81 C,
que no aceptó la conversión a microbuses, por estar condicionada al
abandono de la Av. Arequipa se venía desmoronando, cada día eran menos y
su capacidad ya era notablemente insuficiente a las demandas.
Esta conquista informal animó a muchos a otros a ingresar al servicio lo
cual produce una saturación en la oferta nocturna que obliga a las
camionetas a trabajar de día a pesar de las prohibiciones y
persecuciones que sufrían con la consiguiente detención de sus unidades.
En el parque Armendáriz en octubre de 1978 se constituye la primera
organización del servicio rápido, la Asociación de Transportistas en
Camionetas (ATC)", eligiendo a su Primer Presidente, Luis Alberto Castro
Carquin, organización ésta hoy convertida en empresa, concesionaria de
la ruta 24 Rímac-Miraflores, siendo su actual Presidente del Directorio
David Ochoa Alegre y Gerente Nicolás Mora Villanueva.
En los años 80, los colectivos, empecinados aun en mantener su "status
", se retiraban en las horas punta a trabajar de taxistas para retornar
a la Av. Arequipa en las horas valle. Al respecto Hans de Wit dice lo
siguiente:
"... en la ruta Lima-Miraflores estimó la relación de "pirata" – Miembro
de Comité en 95% - 55. En las horas – Pico, la demanda de transporte es
muy alta y aumenta la oferta de colectivos, Pero por otro lado la oferta
es insuficiente porque muchos colectivos han descubierto que es más
interesante trabajar como taxistas en las horas pico. Si no hay oferta
de omnibus (en la ruta solo funciona ENETRU PERU con pocas unidades en
relación con la demanda) o colectivos, la gente está obligada a tomar
taxi. Entonces el sistema de colectivos no es una solución para el
transporte porque el objetivo principal es el ingreso del chofer. Y con
la tendencia de aumento de "piratas" se empeora esto porque hay falta de
regularidad..."(1)
Los años siguientes significaron la expansión del servicio por toda la
ciudad y la acostumbrada resistencia de la autoridad a aceptar una nueva
modalidad. Los transportistas rechazados por las organizaciones
sindicales que agrupaban a las otras modalidades, que se sentían
afectadas por su operación, constituyen de hecho a fines del 83 la
"Central de Transportistas en Camionetas Rurales" (CENTRASER) bajo la
Presidencia de Carlos Cuadros de la línea Parque Universitario-Santa
Anita con bases fuertes que prestaban servicios en todos los conos. Esta
nueva organización consigue meses después el Decreto Supremo 026 del 30
de mayo de 1984 que permitiría la inscripción de las camionetas en la
Departamental de Lima del MTC, la transferencia del transporte al
municipio prácticamente invalidó él proceso de la autorización de los
servicios, iniciándose nuevos intentos de reconocimiento infructuosos,
hasta el Acuerdo de Concejo Provincial Nº 1110 del 8 de agosto de 1985
que declara en reorganización el transporte público y la R.D. Nº
133-85-MLM/SMTU de fecha 13 de agosto de 1985 que cancela todas las
concesiones anteriormente otorgadas.
A partir de entonces, por primera vez las camionetas estaban en igualdad
de condiciones que las demás modalidades y se prepararon para
presentarse a las licitaciones públicas que convocaría la Municipalidad
de Lima mediante la Secretaria Municipal de Transporte Urbano Sumaban 37
organizaciones la CENTRASER, había desaparecido y el intento de
organizar un Sindicato de Camionetas SUTRA LIMA (Sindicato Urbano de
Transportistas de Servicio Rápido) por parte del Comité 81 que
finalmente se había convertido al servicio rápido, fracasa.
En enero del 86 luego de una protesta de los transportistas se publican
las licitaciones de ruta siendo la 001, a de la Ruta 25 que ganaría la
empresa TRANS-LIMA S.A., Ex. Comité 81 Lima Miraflore. Paradójicamente,
el servicio rápido a pesar de haber obtenido las respectivas concesiones
no se le otorgaba la tarifa oficial correspondiente, habiendo
transcurrido varios meses.
Las empresas de servicio rápido constituyen una nueva organización
representativa en Diciembre de 1986, la Cámara Metropolitana de Empresas
de Transporte Urbano Rápido (CAMETUR) bajo la presidencia de Alvino Copa
Sánchez, de la empresa José Carlos Mariategui (JOCAMAR)Lima Tungasuca y
la Gerencia a cargo de Julio Morante Otero de la Cooperativa de
Servicios Especiales Transporte Sol y Mar Limitada, Lima-Ventanilla, la
que acuerda un alza tarifaría de todas sus organizaciones afiliadas a
partir del lunes 22 de diciembre, ocasionando una inmediata reacción a
partir de los medios de comunicación. El entonces Secretaria Municipal
de Transporte Urbano, amenaza con internar 1600 camionetas de no
regresar al cobro de los niveles aprobados. Los transportistas acusaban
a la Secretaria Municipal de no haber enviado la solicitud de estudio de
las Tarifas del Servicio Rápido a la Comisión Reguladora (ver anexo 8) y
de no poseer ningún nivel aprobado (ver facsímil de oficio Nº
03-21-CGC/EMC.C3, Oficio Nº 007-87/TC/GRTT/ST y Oficio Nº
017-87/TC/GRTT/P.A) en el transcurso del conflicto el 22.12.87 se
publica la Ley 24619 de fecha 10 de diciembre mediante la cual se
faculta a los Consejos Municipales Provinciales a fijar tarifas en los
servicios públicos de transporte urbano, y estando el Nuevo Alcalde
electo, Dr. Jorge Del Castillo Gálvez, por tomar el cargo, acción que
sufrió algo de retraso, los transportistas insistieron en el cobro de la
tarifa acordada por la CAMETUR, el nuevo Secretaria Municipal, Oswaldo
Morán, que fatalmente carecía de conocimientos sobre el tema es el que
finalmente presenta las tarifas del servicio rápido al Concejo
Provincial, los cuales son aprobados en marzo en niveles bajísimos,
bautizo tarifarlo que llevaría al mismo destino que el microbús a esta
nueva modalidad, que a partir de entonces comienza a tugurizar el
servicio. Una vez más la autoridad frustraba el desarrollo del
transporte.
Aún es tiempo de corregir y es posible que el servicio rápido se
reorganice y preste un servicio preferencial que brinde una alternativa
más al usuario.
2.3. BASE LEGAL DE LA INVESTIGACIÓN
· Ley Nº 27181 Ley General de Transporte y Tránsito Terrestre 07.10.99.
Modificación: - Ley Nº 28172
· Ley Nº 28226 Ley para Formalizar el Transporte Público Interprovincial
de Pasajeros y Carga 19.05.04. Modificación: - Ley Nº 28398 26.11.04
· Ley Nº 28253 Ley que declara de necesidad pública la continuación de
la Ejecución del Sistema Eléctrico de Transporte Masivo de Lima y Callao
11.06.04.
· Ley Nº 28325 Ley que regula el traslado de las inscripciones de
vehículos menores y su acervo documentario de las Municipalidades a la
Superintendencia Nacional de los Registros Públicos - SUNARP 11.06.04
· R.D. Nº 055-91-TC/15 Directiva Nº 002-91-TC/15.15 Reordenamiento para
la Asignación de Cupos en el tráfico fronterizo Tacna Arica 30.09.91
B.1.1.1 Normas sobre el Servicio de Transporte Terrestre
· D.S. Nº 004-78-TC Aprueban el Reglamento de Transporte Terrestre de
Trabajadores por Carretera fecha 23.01.78
· D.S. Nº 005-78-TC Aprueban el Reglamento de Servicio Especial Comunal
de Transporte Terrestre de Pasajeros por Carretera 23.01.78
· D.S. Nº 048-88-TC Reglamento Nacional de Transporte Escolar 26.10.88
· D.S. Nº 004-2000-MTC Aprueban Reglamento Nacional de Transporte
Público Especial de Pasajeros en Vehículos Motorizados y No Motorizados
22.01.2000
· D.S. Nº 006-2004- MTC Norma para erradicación del Bus Camión 20.02.04.
Modificación - D.S. 004-2005 MTC 11.02.05
· D.S. Nº 009-2004-MTC Reglamento Nacional de Administración de
Transporte 27.02.04 . Modificaciones: D.S. 023-2004-MTC
D.S. 031-2004-MTC. D.S. 038-2004-MTC
D.S. 025-2005-MTC
· D.S Nº 003-2005-MTC Reglamento Nacional de Transporte Turístico
Terrestre 21.01.05. Modificación: - D.S. No. 013-2005 MTC; D.S. Nº
018-2005-MTC; D.S. Nº 032-2005-MINCETUR
· R.D. Nº 030-2000-MTC/15.18 Directiva 001-2000-MTC/15.18 Registro
Especial de Transportistas de Carga de Explosivos de Uso Civil, Insumos
y Conexos 11.01.00 . Modificación - R.D. 1803-2000-MTC/15.18 13.10.00
· R.D. Nº 5145-2003-MTC/15 Directiva 002-2003-MTC/15.18 Procedimiento
Administrativo para la Actualización de Información de las
Concesionarias del Servicio Público de Transporte Terrestre Nacional de
Pasajeros en Ómnibus Interdepartamental e Intradepartamental en el
Registro Nacional de Transporte Terrestre de Pasajeros 16.09.03
· R.D. No. 5528-2003-MTC/15 Directiva 003-2003-MTC/15 Lineamientos
Generales para la correcta aplicación de la modificación del artículo
413° dada por los D.S. 040-2003-MTC y D.S. 052-2003-MTC, a efectos de
proceder a la elaboración de Actas de Entrega de Placas y documentos
para la liberación de unidades de transporte de mercancías intervenidas
e internadas con medida de internamiento preventivo al amparo del
artículo 413 03.10.03
· R. D. Nº 2489-2004-MTC/15 Directiva que regula a las Entidades
Certificadoras para el Bus Camión 26.05.04
· R.D Nº 2639-2004-MTC/15 Directiva 03-2004-MTC/15 Aplicación Oportuna
del Principio de Privilegio de Controles Posteriores 11.06.04
· R.D. Nº 2809-2005 MTC/15 Aprueban formato de Certificado de
Habilitación de Vehicular para el transporte Terrestre de Mercancías en
General 12.06.05
· R.D. Nº 4345-2005 MTC/15 Formato del Certificado de Habilitación
Vehicular para el Transporte Turístico 16.09.05
· R.D. Nº 4346-2005 MTC/15 Formato de Constancia de Empadronamiento a
expedirse de acuerdo a lo dispuesto por el D.S. Nº 006-2004 MTC 16.09.05
· R.D. Nº 4347-2005 MTC/15 Amplían información que contiene el Formato
de Certificado de Habilitación de Vehicular para el transporte Terrestre
de Mercancías en General 15.09.05
B.1.1.2 Normas de Tránsito Terrestre
· D. S. Nº 033-2001-MTC Reglamento Nacional de Tránsito 23.07.01
· D.S. Nº 055-2003-MTC Reglamento de Placas de Exhibición 11.09.03
· D.S. Nº 032-2004-MTC Regulan las Placas Transitorias de Ceticos y
Zofra Tacna 12.08.04
· D.S. Nº 015-2005 -MTC Establecen nuevas características y
especificaciones técnicas de la Placa Única Nacional de Rodaje 21.06.05
B.1.1.3 Reglamento de Licencias de Conducir
· D. S. Nº 015-94 MTC Reglamento de Licencias de Conducir 10.06.94
· D. S. Nº 027-2003 MTC Reglamento de Infracciones y Sanciones de
Centros Médicos 11.02.03
· D..S. Nº 063-2003 MTC Reglamento de Autorizaciones para Centros
Médicos que toman los Exámenes Psicosomáticos 28.11.03. Modificación -
D.S. Nº 024-2005-MTC
· R.D. No. 109-97-MTC/15.18 Directiva 001-97-MTC/15.18 Disposiciones
para el Control de los Centros de Salud Públicos y Privados autorizados
para la toma de Examen Psicosomático para la obtención de Licencia de
Conducir 02.05.97
· R.D. Nº 110-97-MTC/15.18 Directiva 002-97-MTC/15.18 Directiva para los
Exámenes de Aptitud Psicosomática de Postulantes a Licencias de Conducir
02.05.97
· R.D. Nº 1146-2000-MTC/15.18 Directiva 002-2000-MTC/15.18 Procedimiento
para la elaboración de actas de Verificación sobre las acciones de
control de establecimientos de salud públicos o privados autorizados
para tomar exámenes psicosomáticos – Licencias de Conducir 21.07. 00
· R.D Nº 6611-2003-MTC/15 Directiva 04-2003-MTC/15 Desempeño de labores
de control y Fiscalización de los Organismos Públicos de Salud o Centros
de Salud privados autorizados a realizar exámenes de aptitud
psicosomática para la obtención de Licencias de Conducir en todo el
país, excepto el departamento de Lima 24.11.03
· R. D. Nº 568-2004-MTC/20 Directiva Nº 013-2004-MTC/20 Aplicación de la
Medida Preventiva de Retención de Licencias de Conducir en aplicación
del Reglamento Nacional de Vehículos 10.09.04
B.1.1.4 Normas sobre Vehículos
· D. Leg. 842 Regula la reparación y reacondicionamiento de automotores
usados en Ceticos y Zofratacna 29.08.96
· D. Leg. 843 Restablecen la importación de vehículos usados que no
sobrepasen los 5 años 29.08.96 . Modificación: - D.S. 017-2005 MTC
15.07.05
· Decreto de Urgencia Nº 140-2001 Suspenden importación de vehículos
usados con mas de 3,000 kgms de peso bruto vehicular 28.12.01
· Sentencia Tribunal Constitucional-Exped. Nº 17-2004.AI-TC 13.07.05
· Decreto de Urgencia Nº 079-2000 Suspenden la importación de vehículos
de pasajeros de 9 asientos 19.09.00
· D. S. Nº 058-2003-MTC Aprueban el Reglamento Nacional de Vehículos
07.10.03. Modificaciones : - D.S.Nº 005-2004-MTC 18.02.04; - D.S.Nº
014-2004-MTC 28.03.04; - D.S.Nº 035-2004-MTC 27.08.04; - D.S.Nº
002-2005-MTC 22.01.05; - D.S.Nº 012-2005-MTC 23.04.05
· D. S. Nº 023-2005-MTC Suspenden hasta el 31 de marzo del 2006 los
Controles de Pesos y exigibilidad de balanzas 12-10-05
· R.D. Nº 1573-2002-MTC/15 Directiva que regula la emisión de
Certificados de Conformidad 03.12.02. Modificación: - R.D. Nº
1313-2005-MTC/15
· R.D. Nº 1574-2002-MTC Directiva que regula la emisión de Certificados
de Operatividad 03.12.02
· R.D. Nº 115-2004-MTC/20 Directiva Nº 007-2004-MTC/20 Normas para el
Procedimiento de Devolución de Multas Pagadas en Exceso o Anuladas en
Aplicación del Reglamento Nacional de Vehículos y Otros Dispositivos
Pertinentes 08.03.04
· R.D. Nº 3025-2004 MTC/15 Tabla de interpretación de defectos de
Revisiones Técnicas 20.07.04
· R.D. Nº 3094-2004 MTC/15 Directiva para las autorizaciones de
Entidades Verificatorias para la importación de vehículos usados
27.07.04
· R.D. Nº 3422-2004 MTC/15 Tabla de Infraestructura y equipamientos
mínimos para Plantas de Revisiones Técnicas Vehiculares 20.08.04
· R.D. Nº 193-2005 MTC/20 Manual de Instrucciones para los Inspectores
Nacionales y de Campo par la detección de infracciones en aplicación del
Reglamento Nacional de Vehículos 21.06.05
· R.D. Nº 3486-2005 MTC/15 Dictan normas complementarias para facilitar
verificación de requisitos contemplados en el artículo 29-A del
Reglamento Nacional de Vehículos 23.07.05
B.1.1.5 SOAT
· Ley Nº 28515 Ley que promueve la Transparencia de la información del
Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) 05.05.05
· D.S. Nº 024-2002-MTC Texto Único Ordenado del Reglamento Nacional de
Responsabilidad Civil y Seguros Obligatorios por Accidentes de Transito
13.06.02. Modificaciones: - D.S. Nº 001-2004 MTC 09-01-04; - D.S. Nº
021-2005-MTC 19.08.05
· D. S Nº 024-2004-MTC Aprueban el Reglamento del Fondo de Compensación
del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito 04.02.04
2.4. EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO
Las empresas de transporte urbano, son unidades económicas constituidas
por personas naturales o personas jurídicas, bajo cualquier forma de
organización o gestión empresarial contemplada en la legislación
vigente, que tienen como objeto desarrollar actividades de prestación de
servicios de transporte urbano.
Para efectos de este trabajo se va a tomar como referencia a una empresa
del tipo Sociedad Anónima Cerrada (SAC). Esta empresa para que pueda
funcionar tiene que considerar todos los aspectos contenidos en la Ley
General de Sociedades No. 26887, como por ejemplo la forma de
constitución (simultánea, por oferta a terceros), definir los deberes y
derechos de los fundadores, emisión de acciones, definir los órganos de
la sociedad (Junta General de Accionistas, Directorio, Gerencia y otros
órganos de acuerdo con el giro de transporte urbano y la magnitud de sus
operaciones), capital social (aumentos y reducciones), modificaciones
del estatuto, estados financieros, aplicación de utilidades y otros
aspectos relacionados con el gobierno empresarial.
Si asumimos que la empresa opera el servicio de transporte urbano con la
siguiente estructura organizacional: Junta General de Accionistas,
Directorio, Gerente, Administración, Contabilidad y Asesoría Legal.
Para operar el servicio de transporte urbano consta de 145 unidades de
transporte divididas en 03 rutas que cubre diferentes lugares de la gran
capital.
Para efectos de viabilizar la operatividad, cada accionista y/o
propietario de su vehículo, tiene la obligación de firmar un Contrato
Interno de afectación en uso de su vehículo con la empresa de transporte
urbano de pasajeros, donde se establecerán las disposiciones de
cumplimiento obligatorio relacionado con el servicio de transporte y la
empresa responsable. Todo accionista y/o propietario de los vehículos
que laboran en la empresa de transporte urbano, deberá firmar una Carta
de Presentación con su personal de tráfico (chofer, cobrador, otros).
También los accionista y/o propietarios tienen la obligación de firmar
una Carta de Baja al momento de sustituir a su personal de tráfico. Es
necesario la Carta de Baja para que el conductor pueda conducir otro
vehículo operativo de la empresa. La empresa opera obligando a cada
accionista y/o propietario a asumir la responsabilidad por las fallas
que cometa el chofer y/o cobrador de su vehículo por cuanto no existe
ninguna relación laboral de este personal con la empresa.
La empresa funciona obligando a acatar las disposiciones que acuerde la
Junta General de Accionistas en relación con la prestación del servicio
de transporte urbano, debiendo para el efecto cumplir las normas
expedidas por las autoridades competentes y las normas internas que se
emitan al respecto.
En el marco del cumplimiento de las normas laborales y para dar
confianza interna y externa, la empresa regulariza la situación laboral
de todo el personal asumiendo el pago de todos los derechos de los
trabajadores (remuneraciones básicas, familiares, bonificaciones,
asignaciones, horas extras; compensación por tiempo de servicios;
vacaciones; despidos injustificados y otros).
En este mismo contexto se ha empadronado a los choferes y cobradores
emitiendo fotocheck, ha facilitado la confección de uniformes lo que
permitirá la identificación de la empresa con los usuarios y la
comunidad. Asimismo la empresa ha organizado un plan de capacitación y
entrenamiento del personal en educación y seguridad vial según lo
normado por el Decreto Supremo No. 012-95-MTC.
Para poder operar es necesario contar con la Póliza de Seguros Vehicular
(SOAT).
Actualmente, las empresas necesitan obtener rentabilidad, para el efecto
deben diversificar sus inversiones, en este caso, además del servicio de
transporte urbano, la empresa presta diversos servicios que son
utilizados por los vehículos que operan con la empresa, así como es
facilitado a otras empresas; estos servicios lo constituyen la
reparación de vehículos, lavado de vehículos, revisión de motores, venta
de llantas y otros.
Si bien las empresas realizas esfuerzos por presentarse a las
autoridades y a la comunidad en las mejores condiciones; sin embargo,
todo esto no es posible solamente con el entusiasmo de los responsables,
si no que tiene que ver con aspectos técnicos que requieren por tanto de
la asesoría y/o consultoría del caso. Al respecto se ha determinado que
no se dispone de Manuales para llevar a cabo las distintas actividades:
Manual de Organización y Funciones, Manual de Políticas, Manual de
Riesgos, Manual de Procedimientos Administrativos, Manual de
Procedimientos Contables, Manual de Mantenimiento de vehículos, Manual
de Rutas, etc.
El hecho de no contar con estos instrumentos básicos de control interno,
tiene efectos en la planeación, organización, operación, coordinación y
el control empresarial.
Asimismo se ha determinado deficiencias en el llevado de la
contabilidad: Problemas de registro de libros auxiliares, centralización
de operaciones en libros principales, formulación de estados financieros
y otros aspectos relacionados. Las consecuencias en este aspecto afectan
la presentación de la empresa frente a clientes, proveedores,
acreedores, entidades fiscalizadores y otros agentes económicos. Estos
problemas son consecuencia de la falta de profesionalismo, criterio y
sentido de responsabilidad.
2.4.1. PROCESO DE GESTION EMPRESARIAL
Las empresas de transporte urbano deben planear adecuadamente sus
actividades, organizar los recursos disponibles, dirigir técnicamente la
operatividad de la empresa, coordinar y controlar las funciones y
actividades; por tanto es necesario tomar en cuenta los distintos
aspectos doctrinarios respecto a este importante aspecto empresarial.
Dice Terry (2000)[2], el gerenciamiento moderno está siendo desafiado
por fuerzas que se desarrollan por un ambiente cambiante. Factores
importantes entre estas fuerzas son la generación de cantidades enormes
de conocimientos, el desarrollo de una tecnología casi increíble, las
grandes alteraciones en el ambiente general en el cual opera la gerencia
y el diluvio de valores humanos cambiantes.
Continúa Terry, diciendo que las etapas de la gestión empresarial son:
planeación, organización, ejecución y control; las mismas que son los
medios por las cuales administra un gerente.
La planeación, se aplica para aclarar, ampliar y determinar los
objetivos y los cursos de acción que deban tomarse; para la previsión;
establecer condiciones y suposiciones bajo las cuales debe hacerse el
trabajo; seleccionar e indicar las áreas para el logro de los objetivos;
establecer un plan de logros; establecer políticas, procedimientos,
estándares y métodos de logros; anticipar los problemas futuros
posibles; modificar los planes a la luz de los resultados del control.
La organización, se aplica para distribuir el trabajo entre el grupo y
para establecer y reconocer las relaciones y autoridad necesarias;
subdividir el trabajo en tareas operativas; disponer las tareas
operativas de grupo en puestos operativos; reunir las posiciones
operativas entre unidades relacionadas y administrables; definir los
requisitos del puesto de trabajo; seleccionar y colocar al elemento
humano en puesto adecuado; delegar la debida autoridad en cada miembro
de la gestión; proporcionar instalaciones y otros recursos al personal;
revisar la organización a la luz de los resultados del control
La ejecución, se realiza con la participación práctica, activa y
dinámica de todos los involucrados por la decisión o el acto gerencial;
conduce y reta a otros para que hagan lo mejor que puedan; guía a los
subordinados para que cumplan con las normas de funcionamiento; destacar
la creatividad para descubrir nuevas o mejores formas de administrar y
desempeñar el trabajo; alabar y reprimir con justicia; recompensar con
reconocimiento y pago el trabajo bien hecho; revisar la ejecución a la
luz de los resultados del control.
El control de las actividades, esta fase se aplica para comparar los
resultados con los planes en general; evaluar los resultados contra las
normas de planeación y ejecución empresarial; idear medios efectivos
para medición de las operaciones; hacer que los elementos de medición
sean conocidos; transferir datos detallados de forma que muestren
comparaciones y variaciones; sugerir acciones correctivas, si son
necesarias; informar de las interpretaciones a los miembros
responsables; ajustar el plan a la luz de los resultados del control.
En la practica gerencial, estas etapas del proceso están entrelazadas e
interrelacionadas; la ejecución de una función no cesa enteramente antes
de que se inicie la siguiente. La secuencia debe adaptarse al objetivo
específico o al proyecto en particular. Típicamente un gerente está
comprometido con muchos objetivos y puede encontrarse con cada uno en
diferentes etapas del proceso.
2.4.2. TRANSPORTE URBANO
Las empresas de transporte urbano funcionan a nivel nacional en calidad
de concesionarias, cuya autorización es otorgada por la Dirección
Municipal de Transporte Urbano (DMTU). Las concesiones para el servicio
público del Transporte Urbano de pasajeros serán otorgados por un plazo
de 10 años. La autoridad competente podrá renovar las concesiones. La
empresa solicita renovación con una anticipación de 60 días calendario a
su vencimiento, sustentando su petición. Si la empresa no presenta
solicitud en el plazo indicado a la autoridad para su renovación dentro
de dicho término de plazo, se convocan mediante una publicación en el
diario “Oficial”, “El Peruano” y otro de mayor circulación. Una empresa
podrá obtener una o más concesiones siempre que acredite tener capacidad
referida para el servicio.
Las concesionarias están obligadas a participar, organizando anualmente
un cursillo de Educación Vial y comportamiento en el servicio para todo
el personal de conductores, cobradores, debiendo dar cuenta a la
autoridad de la ejecución y resultado del mismo.
Los concesionarios están obligados a remitir a la Dirección Municipal de
Transporte Urbano el Padrón de conductores – cobradores, cada 6 meses
además acreditar sus representantes legales ante la (DMTU) con poder
inscrito ante la Oficina Nacional de Registros Públicos de la
jurisdicción de Lima y Callao. (ONARP)
La Dirección General de Transporte (DGTR) es el órgano de ejecución de
la Dirección Municipal de Transporte Urbano (DMTU) responsable de
determinar, crear, modificar y ampliar, dar en concesión y supervisión
rutas urbanas e interurbanas de Transporte, en el ámbito de Lima –
metropolitana. Así mismo se ocupa de la inscripción, autorización y
registro de las empresas conductores, cobradores y unidades vehiculares
dedicadas al servicio de transporte de pasajeros en dichos autos.
El servicio público en Lima se ha incrementado en más del 300% en solo 6
años trayendo consigo una sobre oferta del servicio.
Actualmente, existe la tendencia marcada al uso en servicio de vehículos
pequeños. Estos problemas originan pérdidas en el sector, así como la
baja de mentalidad de transporte; trayendo consigo exceso en la hora de
trabajo de transportista de 14 horas diarias, lo que motiva, aumento de
tensión y violencia familiar.
Según la dirección Municipal de Transporte Urbano las rutas de
transporte urbano fueron en poco mas del 60% en menos de cinco años.
Este incremento se ha producido en mayor proporción en las rutas que
designan ser integradas directamente a las empresas interesadas en
cubrir ese recorrido o sea no licitadas. Todo esto se ha producido por
la liberación del Servicio decretado en el año 1991.
El Ministro de Transporte y Comunicaciones dispuso que las camionetas
rurales de servicio público con capacidad menor a 20 pasajeros y con más
de 18 años de uso dejaran de prestar este servicio.
2.5. EFECTIVIDAD DEL CONTROL INTERNO
2.5.1. FILOSOFIA DEL CONTROL INTERNO
Debido al mundo económico integrado que existe hoy en día se ha creado
la necesidad de integrar metodologías y conceptos en todos los niveles
de las diversas áreas administrativas y operativas con el fin de ser
competitivos y responder a las nuevas exigencias empresariales, surge
así un nuevo concepto de control interno donde se brinda una estructura
común el cual es documentado en el denominado informe COSO.
La definición de control interno se entiende como el proceso que ejecuta
la administración con el fin de evaluar operaciones especificas con
seguridad razonable en tres principales categorías: Efectividad y
eficiencia operacional, confiabilidad de la información financiera y
cumplimiento de políticas, leyes y normas.
El control interno posee cinco componentes que pueden ser implementados
en todas las empresas de acuerdo a las características administrativas,
operacionales y de tamaño; los componentes son: un ambiente de control,
una valoración de riesgos, las actividades de control (políticas y
procedimientos), información y comunicación y finalmente el monitoreo o
supervisión.
La implementación del control interno implica que cada uno de sus
componentes estén aplicados a cada categoría esencial de la empresa
convirtiéndose en un proceso integrado y dinámico permanentemente, como
paso previo cada entidad debe establecer los objetivos, políticas y
estrategias relacionadas entre si con el fin de garantizar el desarrollo
organizacional y el cumplimiento de las metas corporativas; aunque el
sistema de control interno debe ser intrínseco a la administración de la
entidad y busca que esta sea mas flexible y competitiva en el mercado se
producen ciertas limitaciones inherentes que impiden que el sistema como
tal sea 100% confiable y donde cabe un pequeño porcentaje de
incertidumbre, por esta razón sea hace necesario un estudio adecuado de
los riesgos internos y externos con el fin de que el control provea una
seguridad razonable para la categoría a la cual fue diseñado, estos
riesgos pueden ser atribuidos a fallas humanas como la toma de
decisiones erróneas, simples equivocaciones o confabulaciones de varias
personas, es por ello que es muy importante la contratación de personal
con gran capacidad profesional, integridad y valores éticos así como la
correcta asignación de responsabilidades bien delimitadas donde se
interrelacionan unas con otras con el fin de que no se rompa la cadena
de control fortaleciendo el ambiente de aplicación del mismo, cada
persona es un eslabón que garantiza hasta cierto punto la eficiencia y
efectividad de la cadena, cabe destacar que la responsabilidad principal
en la aplicación del control interno en la organización debe estar
siempre en cabeza de la administración o alta gerencia con el fin de que
exista un compromiso real a todos los niveles de la empresa, siendo
función del departamento de auditoria interna o quien haga sus veces, la
adecuada evaluación o supervisión independiente del sistema con el fin
de garantizar la actualización, eficiencia y existencia a través del
tiempo, estas evaluaciones pueden ser continuas o puntuales sin tener
una frecuencia predeterminada o fija, así mismo es conveniente mantener
una correcta documentación con el fin de analizar los alcances de la
evaluación, niveles de autorización, indicadores de desempeño e impactos
de las deficiencias encontradas, estos análisis deben detectar en un
momento oportuno como los cambios internos o externos del contexto
empresarial pueden afectar el desarrollo o aplicación de las políticas
en función de la consecución de los objetivos para su correcta
evaluación.
La comprensión del control interno puede así ayudar a cualquier empresa
a obtener logros significativos en su desempeño con eficiencia, eficacia
y economía, indicadores indispensables para el análisis, toma de
decisiones y cumplimiento de metas.
2.5.2. DOCTRINA DEL CONTROL INTERNO.
(1) CONCEPTO DE CONTROL:
Control es el proceso puntual y continuo que tiene por objeto comprobar
si la programación y gestión se ha efectuado de conformidad a lo
planificado y alcanzado los objetivos programados.
El control es puntual, cuando se aplica eventualmente a ciertas áreas,
funciones, actividades o personas.
El control es continuo cuando se aplica permanentemente. Comprende al
control previo, concurrente y posterior.
(2) CONCEPTO DE CONTROL EFECTIVO:
El control es efectivo, cuando no entorpece las funciones
administrativas y operativas y además cuando se toman en cuenta las
sugerencias y recomendaciones de los órganos responsables del mismo y
cuando se aplican las medidas correctivas necesarias para optimizar la
gestión empresarial.
Andrade (2000), sostiene la siguiente teoría: El control efectivo
consiste en evaluar un conjunto de proposiciones financieras, económicas
y sociales, con la finalidad de determinar si las metas, objetivos,
políticas, estrategias, presupuestos, programas y proyectos de inversión
emanados de la gestión se están cumpliendo de acuerdo a lo previsto.
El control efectivo, es el proceso de comprobación destinado a
determinar si se siguen o no los planes, si se están haciendo o no
progresos para la consecución de los objetivos propuestos y el proceso
de actuación, si fuese preciso, para corregir cualquier desviación. De
forma más concisa, E. Gironella Mac Graw, citado por el Informativo
Caballero Bustamante[3], denomina “Control interno efectivo al plan de
organización y el conjunto de métodos y procedimientos que sirven para
ayudar a los integrantes del gobierno de las empresas en el mejor
desempeño de sus funciones”
EFECTIVIDAD:
De acuerdo con el COSO[4], los sistemas de control interno funcionan a
distintos niveles de efectividad. De la misma forma, un sistema
determinado puede funcionar de manera diferente en momentos distintos.
De acuerdo con el informe COSO, cuando un sistema de control alcanza el
estándar a continuación, puede considerarse un sistema “efectivo”.
El control interno puede considerarse efectivo si: i) Se están logrando
los objetivos operacionales de la entidad; ii) Disponen de información
adecuada hasta el punto de lograr los objetivos operacionales de la
entidad; iii) Si se prepara de forma fiable la información financiera,
económica y patrimonial de la entidad; y, iv) Si se cumplen las leyes y
normas aplicables.
Mientras que el control es un proceso, su efectividad es un estado o
condición del proceso en un momento dado, el mismo que al superar los
estándares establecidos facilita el buen gobierno corporativo de las
empresas de transporte urbano.
(3) COMPONENTES DEL CONTROL INTERNO.
La determinación de si un sistema de control es efectivo o no y su
influencia en el buen gobierno corporativo, constituye una toma de
postura subjetiva que resulta del análisis de si están presentes y
funcionando eficazmente los cinco componentes: entorno de control,
evaluación de riesgos, actividades de control, información y
comunicación y supervisión.
Su funcionamiento efectivo proporciona un grado de seguridad razonable
de que una o más de las categorías de objetivos establecidos va a
cumplirse.
Por consiguiente, estos componentes también son criterios para
determinar si el control interno es efectivo.
(4) ESTANDARES DE CONTROL.
Son los mecanismos de control que forman parte de un Sistema de
Control.
Son Estándares de control, los Manuales de: Políticas, Riesgos, de
Organización y Funciones y Procedimientos; Reglamentos de: Control
Interno, Auditoria Interna, Auditoria Externa, De Organización y
Funciones; Plan Estratégico Institucional; Presupuesto; Programas de
Inversiones, Programas de Financiamiento y otros documentos
Otros Estándares de control son los documentos fuente, libros
principales y auxiliares, estados financieros y los estados
presupuestarios, las Memorias de los Consejos Directivos, los Informes
de Gerencia, etc.
(5) ELEMENTOS BÁSICOS DEL CONTROL INTERNO:
Puede considerarse como elementos básicos de control interno lo
siguiente:
a) Plan de organización:
b) Niveles de autorización
c) Prácticas Sanas
d) Personal Idóneo
e) Responsabilidad delimitada
f) Separación de funciones y carácter incompatible
g) Aplicación de pruebas de exactitud.
(6) OBJETIVOS DE CONTROL INTERNO
- Proteger los recursos de la organización
- Garantizar la eficiencia, eficacia y economía en toda las operaciones
de la organización.
- Garantizar la correcta y oportuna evaluación y seguimiento de la
gestión.
- Asegurar la oportunidad, claridad y confiabilidad de la información y
los registros que respaldan la gestión.
- Aplicar medidas para corregir y prevenir los riesgos.
(7) TIPOS DE CONTROL:
a) Control Gerencial
b) El Control Contable
c) Control Administrativo u Operativo
d) Control operativo de gestión.
e) El control Presupuestario
PLAN DE DESARROLLO DE LA FUNCIÓN DE CONTROL INTERNO:
El plan de desarrollo de la función de control interno debe ser un
producto concertado entre la oficina de control interno y las directivas
de la organización Dicho plan debe contemplar los siguientes elementos
básicos:
- Definición de la misión del sistema de control interno.
- División de trabajo entra la línea de la organización.
- Cronograma de formalización, documentación e implementación de los
procesos y procedimientos.
- Formulación de los documentos e implantación de las demás procesos y
procedimientos de la organización[5].
2.5.3. NORMAS DE CONTROL INTERNO.
1. NORMAS DE AMBIENTE DE CONTROL
INTEGRIDAD Y VALORES ETICOS
La autoridad superior del organismo debe procurar suscitar, difundir,
internalizar y vigilar la observancia de valores éticos aceptados, que
constituyan un sólido fundamento moral para su conducción y operación.
Tales valores deben enmarcar la conducta de funcionarios y empleados,
orientando su integridad y compromiso personal.
Los valores éticos son esenciales para el Ambiente de Control. El
sistema de Control Interno se sustenta en los valores éticos, que
definen la conducta de quienes lo operan. Estos valores éticos
pertenecen a una dimensión moral y, por lo tanto, van más allá del mero
cumplimiento de las Leyes, Decretos, Reglamentos y otras disposiciones
normativas.
El comportamiento y la integridad moral encuentran su red de
sustentación y su caldo de cultivo en la cultura del organismo. Esta
determina, en gran medida, cómo se hacen las cosas, que normas y reglas
se observan. Si se tergiversan o se eluden. En la creación de una
cultura apropiada a estos fines juega un papel principal la Dirección
Superior del organismo, la que con su ejemplo contribuirá a construir o
destruir diariamente este requisito de control interno.
COMPETENCIA PROFESIONAL
Los directivos y empleados deben caracterizarse por poseer un nivel de
competencia que les permita comprender la importancia del desarrollo,
implantación y mantenimiento de controles internos apropiados.
Tanto directivos como empleados deben:
-contar con un nivel de competencia profesional ajustado a sus
responsabilidades.
-comprender suficientemente la importancia, objetivos y procedimientos
del control interno.
La Dirección debe especificar el nivel de competencia requerido para las
distintas tareas y traducirlo en requerimientos de conocimientos y
habilidades.
Los métodos de contratación de personal deben asegurar que el candidato
posea el nivel de preparación y experiencia que se ajuste a los
requisitos especificados. Una vez incorporado, el personal debe recibir
la orientación, capacitación y adiestramiento necesarios en forma
práctica y metódica.
El Sistema de Control Interno operará más eficazmente en la medida que
exista personal competente que comprenda los principios del mismo.
ATMOSFERA DE CONFIANZA MUTUA
Debe fomentarse una atmósfera de mutua confianza para respaldar el flujo
de información entre la gente y su desempeño eficaz hacia el logro de
los objetivos de la organización.
Para el control resulta esencial un nivel de confianza mutua entre la
gente. La confianza mutua respalda el flujo de información que la gente
necesita para tomar decisiones y entrar en acción. Respalda, además, la
cooperación y la delegación que se requieren para un desempeño eficaz
tendiente al logro de los objetivos de la organización. La confianza
está basada en la seguridad respecto de la integridad y competencia de
la otra persona o grupo.
La comunicación abierta crea y depende de la confianza dentro de la
organización. Un alto nivel de confianza estimula a la gente para que se
asegure que cualquier tema de importancia sea de conocimiento de más de
una persona. El compartir tal información fortalece el control
reduciendo la dependencia de la presencia, el juicio y la capacidad de
una única persona.
FILOSOFIA Y ESTILO DE LA DIRECCION
La Dirección Superior debe transmitir a todos los niveles de la
organización, de manera explícita, contundente y permanente, su
compromiso y liderazgo respecto de los controles internos y los valores
éticos.
La Dirección Superior y las Gerencias deben hacer comprender, a todo el
personal, que las responsabilidades del control interno deben asumirse
con seriedad, que cada miembro cumple un rol importante dentro del
Sistema de Control y que cada rol está relacionado con los demás.
La filosofía y el estilo de la Dirección influencian y traducen la
manera en la que el organismo es conducido. Son ejemplos: la
transparencia de la gestión, la postura ante las innovaciones y el
aprendizaje, la forma de resolver los problemas y medir los desempeños y
resultados.
La actitud de interés de la Dirección, por un control interno efectivo,
debe penetrar la organización. Las declamaciones no son suficientes. Es
necesario sustentarlas con acciones y actitudes concretas.
Este ejemplo de la Dirección hacia el control interno suscita,
indefectiblemente, en todo el personal una actitud positiva hacia éste.
De esta forma los empleados se desempeñarán en un ambiente que les
facilite tanto la comprensión y respeto por el control interno, como la
motivación para la sugerencia de medidas que fomenten su
perfeccionamiento.
MISION, OBJETIVOS Y POLITICAS
La Misión, los Objetivos y las Políticas de cada organismo deben estar
relacionados y ser consistentes entre sí, debiendo estar explicitados en
documentos oficiales.
Dichos documentos deberán ser adecuadamente difundidos a la comunidad y
a todos los niveles organizacionales. En el primer caso, como antecede
para la posterior rendición de cuenta. En el segundo, como medio de
conseguir el encolumnamiento de las acciones organizacionales en la
persecución de aquéllos.
Una organización qué desconoce que es, hacia donde va, y que medios
utilizará en el camino, marcha a la deriva y con pocas posibilidades de
éxito. En esta condición el control interno carecería de sus más
importantes fundamentos y tan sólo se limitaría a la verificación del
cumplimiento de ciertos aspectos formales.
La Misión indica: ¿Qué somos? ¿Para qué estamos? ¿Qué necesidades
servimos? Generalmente esta fijada en las Leyes, Decretos, Cartas
Orgánicas o Estatutos.
Los objetivos indican: ¿Hacia dónde se va? ¿Cuál es nuestro propósito?
Son definidos periódicamente en los planes de acción y presupuestos.
Las Políticas delimitan la acción. Definen: ¿Cuáles son los medios
preferidos? ¿Qué valoramos? ¿Qué restricciones les imponemos?
La Misión tiene vocación de permanencia; los Objetivos se ajustan a la
realidad cambiante; las políticas, en general, también tienen
permanencia, aún cuando pueden modificarse o sustituirse al cambiar los
objetivos.
ORGANIGRAMA
Todo organismo debe desarrollar una estructura organizativa qué atienda
el cumplimiento de la misión y objetivos, la que deberá ser formalizada
en un Organigrama.
La estructura organizativa, formalizada en un organigrama, constituye el
marco formal de autoridad y responsabilidad en el cual las actividades
que se desarrollan en cumplimiento de los objetivos del organismo, son
planeadas, efectuadas y controladas.
Lo importante es que su diseño se ajuste a sus necesidades, esto es que
proporcione el marco organizacional adecuado para llevar a cabo la
estrategia disertada para alcanzar los objetivos fijados. Lo apropiado
de la estructura organizativa podrá depender, por ejemplo, del tamaño
del organismo. Estructuras altamente formales que se ajustan a las
necesidades de un organismo de gran tamaño, pueden ser desaconsejables
en un organismo pequeño.
ASIGNACION DE AUTORIDAD Y RESPONSABILIDAD
Todo organismo debe complementar su Organigrama, con un Manual de
Organización, en el cual se debe asignar la responsabilidad, las
acciones y los cargos, a la par de establecer las diferentes relaciones
jerárquicas y funcionales para cada uno de estos.
El Ambiente de Control se fortalece en la medida en que los miembros de
un organismo conocen claramente sus deberes y responsabilidades. Ello
impulsa a usar la iniciativa para enfrentar y solucionar los problemas,
actuando siempre dentro de los límites de su autoridad.
Existe una nueva tendencia de derivar autoridad hacia los niveles
inferiores, de manera que las decisiones queden en manos de quienes
están más cerca de la operación. Un aspecto crítico de esta corriente es
el límite de la delegación: hay que delegar tanto cuanto sea necesario
pero solamente para mejorar la probabilidad de alcanzar los objetivos.
Toda delegación conlleva la necesidad de que los jefes examinen y
aprueben, cuando proceda, el trabajo de sus subordinados y que ambos
cumplan con la debida rendición de cuentas de sus responsabilidades y
tareas.
También requiere que todo el personal conozca y responda a los objetivos
de la organización. Es esencial que cada integrante de la organización
conozca cómo su acción se interrelaciona y contribuye a alcanzar los
objetivos generales.
Para que sea eficaz un aumento en la delegación de autoridad se requiere
un elevado nivel de competencia en los delegatarios, así como un alto
grado de responsabilidad personal. Además, se deben aplicar procesos
efectivos de supervisión de la acción y los resultados por parte de la
Dirección.
POLITICAS Y PRACTICAS EN PERSONAL
La conducción y tratamiento del personal del organismo debe ser justa y
equitativa, comunicando claramente los niveles esperados en materia de
integridad, comportamiento ético y competencia.
Los procedimientos de contratación, inducción, capacitación y
adiestramiento, calificación, promoción y disciplina, deben
corresponderse con los propósitos enunciados en la política.
El personal es el activo más valioso que posee cualquier organismo. Por
ende, debe ser tratado y conducido de forma tal que se consigna su más
elevado rendimiento. Debe procurarse su satisfacción personal en el
trabajo que realiza, propendiendo a que en este se consolide como
persona, y se enriquezca humana y técnicamente. La Dirección asume su
responsabilidad en tal sentido, en diferentes momentos:
· Selección: al establecer requisitos adecuados de conocimiento,
experiencia e integridad para las incorporaciones.
· Inducción: al preocuparse para que los nuevos empleados sean
metódicamente familiarizado con las costumbres y procedimientos del
organismo.
· Capacitación: al insistir en que sean capacitados convenientemente
para el correcto desempeño de sus responsabilidades.
· Rotación y promoción: al procurar que funcione una movilidad
organizacional que signifique el reconocimiento y promoción de los más
capaces e innovadores.
· Sanción: al adoptar, cuando corresponda, las medidas disciplinarias
que transmitan con rigurosidad que no se tolerarán desvíos del camino
trazado.
COMITE DE CONTROL
En cada organismo deberá constituirse un Comité de Control integrado, al
menos, por un funcionario del máximo nivel y el auditor interno titular.
Su objetivo general es la vigilancia del adecuado funcionamiento del
Sistema de Control Interno y el mejoramiento contínuo del mismo.
La Sindicatura General de la Nación dictará las Normas particulares de
instalación y funcionamiento del Comité de Control.
La existencia de un Comité con tal objetivo refuerza el Sistema de
Control Interno y contribuye positivamente al Ambiente de Control.
Para su efectivo desempeño debe integrarse adecuadamente, esto es, con
miembros que generen respeto por su capacidad y trayectoria, que exhiban
un apropiado grado de conocimiento y experiencia que les permita apoyar
a la Dirección del organismo mediante su guía y supervisión.
2. NORMAS DE EVALUACION DE RIESGO
IDENTIFICACION DEL RIESGO
Se deben identificar los riesgos relevantes que enfrenta un organismo en
la persecución de sus objetivos, ya sean de origen interno como externo.
La identificación del riesgo es un proceso iterativo, y generalmente
integrado a la estrategia y planificación. En este proceso es
conveniente "partir de cero", esto es, no basarse en el esquema de
riesgos identificados en estudios anteriores.
Su desarrollo debe comprender la realización de un "mapeo" del riesgo,
que incluya la especificación de los dominios o puntos claves del
organismo, la identificación de los objetivos generales y particulares,
y las amenazas y riesgos que se pueden tener que afrontar.
Un dominio o punto clave del organismo, puede ser:
· un proceso que es crítico para su sobrevivencia;
· una o varias actividades que sean responsables de la entrega de
porciones importantes de servicios a la ciudadanía;
· un área que esta sujeta a Leyes, Decretos o Reglamentos de estricto
cumplimiento, con amenazas de severas puniciones por incumplimiento;
· un área de vital importancia estratégica para el Gobierno (ejemplo:
defensa, investigaciones tecnológicas de avanzada).
Al determinar estas actividades o procesos claves, fuertemente ligados a
los objetivos del organismo, debe tenerse en cuenta que pueden existir
algunos de éstos que no están formalmente expresados, lo cual no debe
ser impedimento para su consideración. El análisis se relaciona con la
criticidad del proceso o actividad y con la importancia del objetivo,
más allá que éste sea explícito o implícito.
Existen muchas fuentes de riesgos, tanto internas como externas. A
título puramente ilustrativo se pueden mencionar, entre las externas:
· desarrollos tecnológicos que en caso de no adoptarse, provocarían
obsolescencia organizacional;
· cambios en las necesidades y expectativas del ciudadano/usuario;
· modificaciones en la legislación y normas regulatorias que conduzcan a
cambios forzosos en la estrategia y procedimientos;
· alteraciones en el escenario económico que impacten en el presupuesto
del organismo, sus fuentes de financiamiento y su posibilidad de
expansión.
Entre las internas, podemos citar:
· la estructura organizacional adoptada, dado la existencia de riesgos
inherentes típicos tanto en un modelo centralizado como en uno
descentralizado;
· la calidad del personal incorporado, así como los métodos para su
instrucción y motivación;
· la propia naturaleza de las actividades del organismo.
Una vez identificados los riegos a nivel del organismo, deberá
practicarse similar proceso al nivel de programa y actividad. Se
considerará, en consecuencia, un campo más limitado, enfocado a los
componentes de las áreas y objetivos claves identificadas en el análisis
global del organismo. Los pasos siguientes al diagnóstico realizado son
los de la estimación del riesgo y la determinación de los objetivos de
control.
ESTIMACION DEL RIESGO
Se debe estimar la frecuencia con que se presentarán los riesgos
identificados, así como también se debe cuantificar la probable pérdida
que ellos pueden ocasionar.
Una vez identificados los riegos al nivel de organismo y de
programa/actividad, debe procederse a su análisis. Los métodos
utilizados para determinar la importancia relativa de los riesgos pueden
ser diversos, e incluirán como mínimo:
· una estimación de su frecuencia, o sea la probabilidad de ocurrencia.
· una valoración de la perdida que podría resultar.
En general, aquellos riesgos cuya concreción esté estimada como de baja
frecuencia, no justifican preocupaciones mayores. Por el contrario, los
que se estima de alta frecuencia deben merecer preferente atención.
Entre estos extremos se encuentran casos que deben ser analizados
cuidadosamente, aplicando elevadas dosis de buen juicio y sentido común.
Existen muchos riesgos dificultosos de cuantificar, que como máximo se
prestan a calificaciones de "grande", "moderado" o "pequeño". Pero no
debe cederse a la difundida inclinación de conceptuarlos rápidamente
como "no medibles". En muchos casos, con un esfuerzo razonable, puede
conseguirse una medición satisfactoria.
Esto se puede expresar matemáticamente en la llamada Ecuación de la
Exposición:
PE = F x V
en donde:
PE = Pérdida Esperada o Exposición, expresada en Nuevos Soles y en forma
anual.
F = Frecuencia, veces probables en que el riesgo se concrete en el año.
V = Pérdida estimada para cada caso en que el riesgo se concrete,
expresada en pesos.
DETERMINACION DE LOS OBJETIVOS DE CONTROL
Luego de identificar, estimar y cuantificar los riesgos, la Dirección
Superior y las Gerencias deben determinar los objetivos específicos de
control y, con relación a ellos, establecer los procedimientos de
control más convenientes.
Una vez que la Dirección Superior y las Gerencias han identificado y
estimado el nivel de riesgo, deben adoptarse las medidas para
enfrentarlo de la manera más eficaz y económica posible.
Se deberán establecer los objetivos específicos de control del
organismo, que estarán adecuadamente articulados con sus propios
objetivos globales y sectoriales.
En función de los objetivos de control determinados, se seleccionarán
las medidas o salvaguardas que se estimen más efectivas al menor costo,
para minimizar la exposición.
DETECCION DEL CAMBIO
Todo organismo debe disponer de procedimientos capaces de captar e
informar oportunamente los cambios registrados o inminentes en el
ambiente interno y externo, que puedan conspirar contra la posibilidad
de alcanzar sus objetivos en las condiciones deseadas.
Una etapa fundamental del proceso de Evaluación del Riesgo es la
identificación de los cambios en las condiciones del medio ambiente en
que el organismo desarrolla su acción. Un sistema de control puede dejar
de ser efectivo al cambiar las condiciones en las cuales opera.
A este proceso de identificar cambios efectivos o potenciales con vistas
a adoptar las decisiones oportunas, se lo denomina gestión de cambio.
Requiere un sistema de información apto para captar, procesar y
transmitir información relativa a los hechos, eventos, actividades y
condiciones que originan cambios ante los cuales el organismo debe
reaccionar.
Involucra la identificación de los cambios y el análisis de las
oportunidades y riesgos asociados. Esto es identificar causas
potenciales que faciliten o impidan alcanzar los objetivos, calcular la
probabilidad de su ocurrencia, evaluar sus probables efectos, y
considerar el grado en que el riesgo puede ser controlado o la
oportunidad aprovechada.
A título de ejemplo se señalan algunas condiciones que deben merecer
particular atención:
· Cambios en el contexto externo: legislación, reglamentos, programas de
ajuste, tecnología cambios de autoridades, etc.
· Crecimiento acelerado: un organismo que crece a un ritmo demasiado
rápido está sujeto a muchas tensiones internas y a presiones externas.
· Nuevas líneas de productos o servicios: la inversión en la producción
de nuevos bienes o servicios generalmente ocasiona desajustes en el
Sistema de Control Interno, el que debe ser revisado.
· Reorganizaciones: generalmente significan reducciones de personal que
ocasionan, si no son racionalmente practicadas, alteraciones en la
separación de funciones y en el nivel de supervisión.
· Creación del sistema de información o su reorganización: puede llegar
a generar un período de exceso o defecto en la información producida,
ocasionando en ambos casos la probabilidad de decisiones incorrectas.
El proceso de gestión de cambio es crítico para el Sistema de Control
Interno y no debe ser obviado en ninguna circunstancia.
3. NORMAS DE ACTIVIDADES DE CONTROL
SEPARACION DE TAREAS Y RESPONSABILIDADES
Las tareas y responsabilidades esenciales relativas al tratamiento,
autorización, registro y revisión de las transacciones y hechos, deben
ser asignadas a personas diferentes.
El propósito de esta norma es procurar un equilibrio conveniente de
autoridad y responsabilidad dentro de la estructura organizacional.
Al evitar que los aspectos fundamentales de una transacción u operación
queden concentrados en una misma persona o sector, se reduce
notoriamente el riesgo de errores, despilfarros o actos ilícitos, y
aumenta la probabilidad que, de producirse, sean detectados.
COORDINACION ENTRE AREAS
Cada área o subárea del organismo debe operar coordinada e
interrelacionadamente con las restantes áreas o subáreas.
En un organismo, las decisiones y acciones de cada una de las áreas que
lo integran, requieren coordinación. Para que el resultado sea efectivo,
no es suficiente que las unidades que lo componen alcancen sus propios
objetivos; sino que deben trabajar aunadamente para que se alcancen, en
primer lugar, los del organismo.
La coordinación mejora la integración, la consistencia y la
responsabilidad, y limita la autonomía. En ocasiones una unidad debe
sacrificar en alguna medida su eficacia para contribuir a la del
organismo como un todo.
Es esencial, en consecuencia, que funcionarios y empleados consideren
las implicancias y repercusiones de sus acciones con relación al
organismo global. Esto supone consultas dentro y entre las unidades
organizacionales.
Debe buscarse la optimización del conjunto organizativo y, una vez
lograda, no subvalorar las suboptimizaciones sectoriales de posible
aparición, y ser sumamente criterioso en la asignación de prioridades en
materia de acciones y recursos a las diferentes áreas.
DOCUMENTACION
La estructura de control interno y todas las transacciones y hechos
significativos, deben estar claramente documentados, y la documentación
debe estar disponible para su verificación.
Todo organismo debe contar con la documentación referente a su Sistema
de Control Interno y a los aspectos pertinentes de las transacciones y
hechos significativos.
La información sobre el Sistema de Control interno puede figurar en su
formulación de políticas, y básicamente en el respectivo manual.
Incluirá datos sobre objetivos, estructura y procedimientos de control.
La documentación sobre transacciones y hechos significativos debe ser
completa y exacta y posibilitar su seguimiento para la verificación por
parte de directivos o fiscalizadores.
NIVELES DEFINIDOS DE AUTORIZACION
Los actos y transacciones relevantes sólo pueden ser autorizados y
ejecutados por funcionarios y empleados que actúen dentro del ámbito de
sus competencias.
La autorización es la forma idónea de asegurar que sólo se llevan
adelante actos y transacciones que cuentan con la conformidad de la
dirección. Esta conformidad supone su ajuste a la misión, la estrategia,
los planes, programas y presupuestos.
La autorización debe documentarse y comunicarse explícitamente a las
personas o sectores autorizados. Estos deberán ejecutar las tareas que
se les han asignado, de acuerdo con las directrices, y dentro del ámbito
de competencias establecido por la normativa.
REGISTRO OPORTUNO Y ADECUADO DE LAS TRANSACCIONES Y HECHOS
Las transacciones y los hechos que afectan a un organismo deben
registrarse inmediatamente y ser debidamente clasificados.
Las transacciones o hechos deben registrarse en el momento de su
ocurrencia, o lo más inmediato posible, para garantizar su relevancia y
utilidad. Esto es válido para todo el proceso o ciclo de la transacción
o hecho, desde su inicio hasta su conclusión.
Asimismo, deberán clasificarse adecuadamente para que, una vez
procesados, puedan ser presentados en informes y estados financieros
confiables e inteligibles, facilitando a directivos y gerentes la
adopción de decisiones.
ACCESO RESTRINGIDO A LOS RECURSOS, ACTIVOS Y REGISTROS
El acceso a los recursos, activos, registros y comprobantes, debe estar
protegido por mecanismos de seguridad y limitado a las personas
autorizadas, quienes están obligadas a rendir cuenta de su custodia y
utilización.
Todo activo de valor debe ser asignado a un responsable de su custodia y
contar con adecuadas protecciones, a través de seguros, almacenaje,
sistemas de alarma, pases para acceso, etc.
Además, deben estar debidamente registrados y periódicamente se
cotejarán las existencia físicas con los registros contables para
verificar su coincidencia. La frecuencia de la comparación, depende del
nivel de vulnerabilidad del activo.
Estos mecanismos de protección cuestan tiempo y dinero, por lo que en la
determinación nivel de seguridad pretendido deberán ponderarse los
riesgos emergentes entre otros del robo, despilfarro, mal uso,
destrucción, contra los costo del control a incurrir.
ROTACION DEL PERSONAL EN LAS TAREAS CLAVES
Ningún empleado debe tener a su cargo, durante un tiempo prolongado, las
tareas que presenten una mayor probabilidad de comisión de
irregularidades. Los empleados a cargo de dichas tareas deben,
periódicamente, abocarse a otras funciones.
Si bien el Sistema de Control interno debe operar en un ambiente de
solidez ética y moral, es necesario adoptar ciertas protecciones para
evitar hechos que puedan conducir a realizar actos reñidos con el código
de conducta del organismo.
En tal sentido, la rotación en el desempeño de tareas claves para la
seguridad y el control es un mecanismo de probada eficacia, y muchas
veces no utilizado por el equivocado concepto del "hombre
imprescindible".
CONTROL DEL SISTEMA DE INFORMACION
El sistema de información debe ser controlado con el objetivo de
garantizar su correcto funcionamiento y asegurar el control del proceso
de diversos tipos de transacciones.
La calidad del proceso de toma de decisiones en un organismo descansa
fuertemente en sus sistemas de información.
Un sistema de información abarca información cuantitativa, tal como los
informes de desempeño que utilizan indicadores, y cualitativa, tal como
la atinente a opiniones y comentarios.
El sistema deberá contar con mecanismos de seguridad que alcancen a las
entradas, procesos, almacenamiento y salidas (1).
El Sistema de Información debe ser flexible susceptible de
modificaciones rápidas que permitan hacer frente a necesidades
cambiantes de la Dirección en un entorno dinámico de operaciones y
presentación de informes. El sistema ayuda a controlar todas las
actividades del organismo, a registrar y supervisar transacciones y
eventos a medida que ocurren, y a mantener datos financieros.
Las actividades de control de los sistemas aplicación están diseñadas
para controlar el procesamiento de las transacciones dentro de programas
de aplicación e incluyen los procedimientos manuales asociados.
CONTROL DE LA TECNOLOGIA DE INFORMACION
Los recursos de la tecnología de informar deben ser controlados con el
objetivo de garantizar el cumplimiento de los requisitos del sistema de
información que el organismo necesita para el logro de su misión.
La información que necesitan las actividades del organismo, es provista
mediante el uso de recursos de tecnología de información. Estos abarcan
datos, sistemas de aplicación, tecnología asociada, instalaciones y
personal.
La administración de estos recursos debe llevarse a cabo mediante
procesos de tecnología información agrupados naturalmente a fin de
proporcionar la información necesaria que permita a cada funcionario
cumplir con sus responsabilidades y supervisar el cumplimiento de las
políticas. A fin de asegurar el cumplimiento de los requisitos del
sistema de información, es preciso del actividades de control
apropiadas, así como implementarlas, supervisarlas y evaluarlas.
La seguridad del sistema de información es la estructura de control para
proteger la integridad, confidencialidad y disponibilidad de datos y
recursos de la tecnología de información.
Las actividades de control general de la tecnología de información se
aplican a todo el sistema de información incluyendo la totalidad de sus
componentes, desde la arquitectura de procesamiento -es decir grandes
computadores, minicomputadores y redes- hasta la gestión de
procesamiento por el usuario final. También abarcan las medidas y
procedimientos manuales que permiten garantizar la operación continua y
correcta del sistema de información.
INDICADORES DE DESEMPEÑO
Todo organismo debe contar con métodos de medición de desempeño que
permitan la preparación de indicadores para su supervisión y evaluación.
La información obtenida se utilizará para la corrección de los cursos de
acción y el mejoramiento del rendimiento.
La dirección de un organismo, programa, proyecto o actividad, debe
conocer cómo marcha hacia los objetivos fijados para mantener el dominio
del rumbo, es decir, ejercer el control.
Un sistema de indicadores elaborados desde los datos emergentes de un
mecanismo de medición del desempeño, contribuirá al sustento de las
decisiones.
1 Sobre estos aspectos consultar las Pautas de Control Interno -
Sistemas Computarizados y Tecnología de Información (Junio 1997).
Los indicadores no deben ser tan numerosos que se tomen ininteligibles o
confusos, ni tan escasos que no permitan revelar las cuestiones claves y
el perfil de la situación que se examina.
Cada organismo debe preparar un sistema de indicadores ajustado a sus
características, es decir, tamaño, proceso productivo, bienes y
servicios que entrega, nivel de competencia de sus funcionarios y demás
elementos diferenciales que lo distingan.
El sistema puede estar constituido por una combinación de indicadores
cuantitativos, tales como los montos presupuestarios, y cualitativos,
como el nivel de satisfacción de los usuarios.
Los indicadores cualitativos deben ser expresados de una manera que
permita su aplicación objetiva y razonable. Por ejemplo: una medición
indirecta del grado de satisfacción del usuario puede obtenerse por el
número de reclamos.
FUNCION DE AUDITORIA INTERNA INDEPENDIENTE
La Unidad de auditoria Interna de los organismos públicos debe depender
de la autoridad superior de los mismos y sus funciones y actividades
deben mantenerse desligadas de las operaciones sujetas a su examen.
Las Unidades de auditoria Interna deben brindar sus servicios a toda la
organización. Constituyen un "mecanismo de seguridad" con el que cuenta
la autoridad superior para estar informada, con razonable certeza, sobre
la confiabilidad del diseño y funcionamiento de su sistema de control
interno.
Esta Unidad de Auditoria Interna, al depender de la autoridad superior,
puede practicar los análisis, inspecciones, verificaciones y pruebas que
considere necesarios en los distintos sectores del organismo con
independencia de estos, ya que sus funciones y actividades deben
mantenerse desligadas de las operaciones sujetas a su examen.
Así, la Auditoria Interna vigila, en representación de la autoridad
superior, el adecuado funcionamiento del sistema, informando
oportunamente a aquella sobre su situación. Por su parte, los mecanismos
y procedimientos del Sistema de Control Interno protegen aspectos
específicos de la operatoria, para brindar una razonable seguridad del
éxito en el esfuerzo por alcanzar los objetivos organizacionales.
4. NORMAS DE INFORMACION Y COMUNICACION
INFORMACION Y RESPONSABILIDAD
La información debe permitir a los funcionarios y empleados cumplir sus
obligaciones y
responsabilidades. Los datos pertinentes deben ser identificados,
captados, registrados, estructurados en información y comunicados en
tiempo y forma adecuados.
Un organismo debe disponer de una corriente fluida y oportuna de
información relativa a los acontecimientos internos y externos. Por
ejemplo, necesita tomar conocimiento con prontitud de los requerimientos
de los usuarios para proporcionar respuestas oportunas, o de los cambios
en la legislación y reglamentaciones que le afectan. De igual manera,
debe estar en conocimiento constante de la situación de sus procesos
internos.
Los riesgos que afronta un organismo se reducen en la medida que la
adopción de las decisiones se fundamente en información relevante,
confiable y oportuna. La información es relevante para un usuario en la
medida que se refiera a cuestiones comprendidas dentro de su
responsabilidad y que el mismo cuente con la capacidad suficiente para
apreciar su significación.
La supervisión del desempeño del organismo y sus partes componentes,
opera mediante procesos de información y de exigencia de
responsabilidades de tipos formales e informales. La cultura, el tamaño
y la estructura organizacional influyen significativamente en el tipo y
la confiabilidad de estos procesos.
CONTENIDO Y FLUJO DE LA INFORMACION
La información debe ser clara y con un grado de detalle ajustado al
nivel decisional. Se debe referir tanto a situaciones externas como
internas, a cuestiones financieras como operacionales. Para el caso de
los niveles directivo y gerencial, los informes deben relacionar el
desempeño del organismo o competente, con los objetivos y metas fijados.
El flujo informativo debe circular en todos los sentidos: ascendente,
descendente, horizontal y transversal.
Es fundamental para la conducción y control del organismo disponer de la
información satisfactoria, en tiempo y en el lugar necesario. Por ende,
el diseño del flujo informativo y su posterior funcionamiento acorde,
deben constituir preocupaciones centrales para los responsables del
organismo.
Pero, además, debe atenderse a que por su contenido constituya un
verdadero apoyo a las decisiones. De nada serviría hacer llegar al punto
indicado y en el momento oportuno, antecedentes irrelevantes.
Los contenidos deben referirse a situaciones externas e internas,
alcanzar los aspectos financieros y no financieros, estar condensados de
acuerdo con el nivel al que se destinen (un Director General necesita
informes condensados mientras que un Gerente de Proyectos requiere
mayores detalles) y cuando se refiera a desempeños, deben estar
comparados con objetivos y metas prefijadas.
CALIDAD DE LA INFORMACION
La información disponible en el organismo debe cumplir con los atributos
de: contenido apropiado, oportunidad, actualización, exactitud y
accesibilidad.
Esta norma plantea los aspectos a considerar con vistas a formar juicios
sobre la calidad de la información que utiliza un organismo, y hace a la
imprescindible confiabilidad de la misma.
Es deber de la autoridad superior, responsable del control interno,
esforzarse por obtener un grado adecuado de cumplimiento a cada uno de
los atributos mencionados.
EL SISTEMA DE INFORMACION
El sistema de información debe diseñarse atendiendo a la Estrategia y al
Programa de Operaciones del organismo.
Deberá servir para: a) tomar de decisiones a todos los niveles; b)
evaluar el desempeño del organismo, de sus programas, proyectos,
sectores, procesos, actividades, operaciones, etc. y c) rendir cuenta de
la gestión.
La calificación de sistema de información se aplica, tanto al que cubre
la información financiera de un organismo como al destinado a registrar
otros procesos y operaciones internos. Aquí lo aplicamos en un sentido
más amplio por alcanzar también al tratamiento de acontecimientos y
hechos externos al organismo.
Nos referimos a la captación y procesamiento oportuno de situaciones
referentes a, por ejemplo:
cambios en la normativa, legal o reglamentaria, que alcance al
organismo.
conocer la opinión de los usuarios sobre el servicio que se le
proporciona,
sus reclamos e inquietudes en lo que hace a sus necesidades emergentes.
Tal sistema de información, deberá ser diseñado para apoyar la
Estrategia, Misión, Política y Objetivos del organismo.
En igual forma, sustentará la formulación y supervisión del Programa de
Operaciones Anual, con información sobre los aspectos operacionales
específicos y su comparación con las metas prefijadas. Toda esta
información, en definitiva, pasará a constituir el antecedente para la
rendición de cuenta de la gestión.
El organismo necesita información que le permita alcanzar todas las
categorías de objetivos: operacionales, financieros y de cumplimiento.
Cada dato en particular puede ayudar a lograr una o todas estas
categorías de objetivos.
La información se identifica, captura, procesa, transmite y difunde a
través de sistemas de información, que pueden ser computarizados,
manuales o combinados.
FLEXIBILIDAD AL CAMBIO
El sistema de información debe ser revisado y, de corresponder,
rediseñado cuando se detecten deficiencias en su funcionamiento y
productos. Cuando el organismo cambie su estrategia, misión, política,
objetivos, programa de trabajo, etc. se debe contemplar el impacto en el
sistema de información y actuar en consecuencia.
Si el sistema de información se diseña orientado en una estrategia y un
programa de trabajo, es natural que al cambiar estos, tenga que
adaptarse.
Por otra parte, es necesario una atención especial para evitar que la
información que dejó de ser relevante siga fluyendo en detrimento de
otra que pasó a serlo.
Además, se debe vigilar que el sistema no se sobrecargue
artificialmente, situación que se genera cuando se adiciona la
información ahora necesaria sin eliminar la que perdió importancia.
COMPROMISO DE LA AUTORIDAD SUPERIOR
El interés y el compromiso de la autoridad superior del organismo con
los sistemas de información se deben explicitar mediante una asignación
de recursos suficientes para su funcionamiento eficaz.
Es fundamental que la autoridad superior de un organismo tenga cabal
comprensión del importante rol que desempeñan los sistemas de
información para el correcto desenvolvimiento de sus deberes y
responsabilidades, y en tal sentido debe mostrar una actitud
comprometida hacia los mismos.
Esta actitud debe expresarse en declaraciones y acciones que evidencien
la atención a la importancia que se otorga a los sistemas de
información.
El ejemplo típico, en esta cuestión como en otras en las que debe
explicitarse la decisión de la autoridad relacionada con una inversión,
es su incorporación en el presupuesto con los debidos sustentos.
COMUNICACION, VALORES ORGANIZACIONALES Y ESTRATEGIAS
El proceso de comunicación del organismo, debe apoyar la difusión y
sustentación de sus valores éticos, así como los de su misión,
políticas, objetivos y resultados de su gestión.
Para que el control sea efectivo, los organismos necesitan un proceso de
comunicación abierto, multidireccionado, capaz de transmitir información
relevante, confiable y oportuna.
El proceso de comunicación es utilizado para transmitir una variedad de
temas, pero queremos destacar en este caso la comunicación de los
valores éticos a los que se refiere la norma 2220 - Integridad y valores
éticos y la comunicación de la misión, políticas y objetivos, cuya
necesidad de difusión se estableció en la norma 2220 - Misión, objetivos
y políticas.
Si todos los miembros del organismo están imbuidos de los valores éticos
que deben respetar, de la misión a cumplir, de los objetivos que se
persiguen, y de las políticas que los encuadran, la probabilidad de un
desempeño eficaz, eficiente, económico, encuadrado en la legalidad y la
ética, se acrecienta notoriamente.
CANALES DE COMUNICACION
Los canales de comunicación deben presentar un grado de apertura y
eficacia adecuado a las necesidades de información internas y externas.
El sistema se estructura en canales de transmisión de datos e
información. En gran medida el mantenimiento del sistema radica en
vigilar la apertura y buen estado de estos canales, que conectan
diferentes emisores y receptores de variada importancia, como ser:
La comunicación con los receptores de los bienes y servicios producidos
por el organismo, para que conozcan los valores organizacionales, se
detecte tempranamente el cambio en sus gustos y preferencias y se tome
nota de su opinión con relación al organismo.
La comunicación con los empleados, para que estos puedan hacer llegar
sus sugerencias sobre mejoras.
5. NORMAS DE SUPERVISION
EVALUACION DEL SISTEMA DE CONTROL INTERNO
La autoridad superior de todo organismo y cualquier funcionario que
tenga a su cargo un segmento organizacional, programa, proyecto o
actividad, periódicamente debe evaluar la eficacia de su Sistema de
Control Interno, y comunicar los resultados a aquél ante quien es
responsable.
La posibilidad y calidad del correcto descargo de su responsabilidad
para cualquier funcionario al que se la ha confiado la conducción de un
segmento de la organización, proyecto, programa o actividad, descansa en
gran medida en su Sistema de Control Interno.
Un análisis periódico de la forma en que ese sistema está operando le
proporcionará al responsable la tranquilidad de un adecuado
funcionamiento, o la oportunidad de su corrección y fortalecimiento.
EFICACIA DEL SISTEMA DE CONTROL INTERNO
El Sistema de Control Interno se considera efectivo en la medida en que
la autoridad a la que apoya cuente con una seguridad razonable en:
· la información acerca del avance en el logro de sus objetivos y metas
y en el empleo de criterios de economía y eficiencia;
· la confiabilidad y validez de los informes y estados financieros;
· el cumplimiento de la legislación y normativa vigente, incluyendo las
políticas y los
procedimientos emanados del propio organismo.
Esta Norma fija el criterio para calificar la eficacia de un Sistema de
Control Interno. Obsérvese que al mismo se le juzga en las tres materias
del control:
· Las Operaciones.
· La información financiera.
· El cumplimiento con las leyes, decretos, reglamentos y cualquier tipo
de normativa.
2.5.4. FUNCIONAMIENTO DE LOS COMPONENTES DEL CONTROL INTERNO Y
CUMPLIMIENTO DE LOS OBJETIVOS EMPRESARIALES.
Para que funcionen los componentes del control interno y faciliten el
cumplimiento de los objetivos empresariales, es necesario que la empresa
de transporte urbano, según su tipología legal adopte una adecuada
estructura organizacional y estructura funcional como aspectos básicos
para el funcionamiento del control interno.
Al respecto la empresa debe organizarse del siguiente modo:
ESTRUCTURA ORGANICA:
a) Organo decisorio: Junta General de Accionistas y Directorio;
b) Organo ejecutivo central: Gerencia;
c) Organos ejecutivos: Dpto. de Operaciones;
d) Organos de apoyo: Asesoría Legal y Contabilidad
e) Organo de control: Auditoría Interna.
ESTRUCTURA FUNCIONAL:
JUNTA GENERAL DE ACCIONISTAS:
La Junta General de Accionistas, es el órgano supremo de la sociedad.
Los accionistas constituidos en junta general debidamente convocada y
con el quórum correspondiente deben:
a) Pronunciarse sobre la gestión social y, los resultados económicos ;
b) Resolver sobre la aplicación de las utilidades, si las hubiere;
c) Elegir, cuando corresponda, a los miembros del Directorio;
d) Designar o delegar en el directorio la designación de auditores
externos, cuando corresponda;
e) Resolver sobre los demás asuntos que le sean propios conforme al
Estatuto.
También le compete:
a) Remover a los miembros del directorio y designar a sus reemplazantes;
b) Modificar el estatuto;
c) Aumentar o reducir el capital social de la empresa;
d) Emitir acciones;
e) Acordar la enajenación de activos cuyo valor exceda el cincuenta por
ciento del capital de la sociedad;
f) Disponer investigaciones y auditorías especiales;
g) Acordar la transformación, fusión, escisión, reorganización y
disolución de la sociedad, así como resolver sobre su liquidación;
h) Resolver en los casos en que la ley o el estatuto dispongan su
intervención.
DIRECTORIO:
Es el órgano colegiado elegido por la junta general. Puede ser removido
en cualquier momento, bien sea por la junta general o por la junta
especial que los eligió. Cada director tiene el derecho a ser informado
por la gerencia legal necesarias para la administración de la sociedad
dentro de su objeto.
El directorio debe proporcionar los estados financieros correspondientes
al ejercicio o a un periodo menor cuando se aprecia la pérdida de la
mitad o más del capital, o si debiera presumirse la pérdida, el
directorio debe convocar de inmediato a la junta general para informarla
de la situación. Los directores responden, ilimitada y solidariamente
ante la sociedad, los accionistas y los terceros por los daños y
perjuicios que causen por los acuerdos y actos contrarios a la ley, al
estatuto o por lo realizados con dolo, abuso de facultades o negligencia
grave.
GERENCIA:
La sociedad cuenta con uno o más gerentes designados por el directorio,
salvo que el estatuto reserve esa facultad a la junta general. El
gerente es responsable por:
f) La existencia, regularidad y veracidad de los sistemas de
contabilidad, los libros que la ley ordena llevar a la sociedad y los
demás libros y registros.
g) El establecimiento y mantenimiento de una estructura de control
interno diseñada para proveer una seguridad razonable de los activos,
operaciones y otros aspectos de la empresa;
h) La veracidad de las informaciones que proporcione al directorio y la
junta general;
i) El ocultamiento de las irregularidades que observe en las
actividades de la empresa;
j) La conservación de los fondos sociales a nombre de la empresa;
k) El empleo de los recursos sociales en negocios distintos del objeto
de la empresa;
l) El cumplimiento de la ley, el estatuto y los acuerdos de la junta
general y el directorio
DEPARTAMENTO DE CONTABILIDAD:
El Departamento de Contabilidad es un órgano de apoyo de la empresa de
transporte urbano: Son funciones de este departamento las siguientes:
a) Recepción de la información de las diversas dependencias de la
empresa;
b) Registrar las operaciones de la empresa, de acuerdo a los principios
de contabilidad generalmente aceptados;
c) Revisión, evaluación y archivo de los documentos fuentes de las
transacciones (comprobantes de pago, títulos valores, documentos
bancarios y otros documentos);
d) Revisión y control de planillas de sueldos y salarios; inventarios de
existencias y activos fijos;
e) Cálculo de los impuestos de la empresa;
f) Realizar arqueos de caja sorpresivos, informando los resultados;
g) Control y salida del personal;
h) Emisión de informes operativos para la gerencia;
i) Formular los roles de horas extras, vacaciones y otros;
j) Formular los estados financieros de la empresa;
k) Elaborar toda otra información relacionada con el aspecto contable,
financiero, tributario, comercial, etc.
FUNCIONAMIENTO DE LOS COMPONENTES DEL CONTROL INTERNO:
El denominado "INFORME COSO" sobre control interno, publicado en EE.UU.
en 1992, surgió como una respuesta a las inquietudes que planteaban la
diversidad de conceptos, definiciones e interpretaciones existentes en
torno a la temática referida. Plasma los resultados de la tarea
realizada durante más de cinco años por el grupo de trabajo que la
TREADWAY COMMISSION, NATIONAL COMMISSION ON FRAUDULENT FINANCIAL
REPORTING creó en Estados Unidos en 1985 bajo la sigla COSO (COMMITTEE
OF SPONSORING ORGANIZATIONS). El grupo estaba constituido por
representantes de las siguientes organizaciones:
· American Accounting Association (AAA)
· American Institute of Certified Public Accountants (AICPA)
· Financial Executive Institute (FEI)
· Institute of Internal Auditors (IIA)
· Institute of Management Accountants (IMA)
La redacción del informe fue encomendada a Coopers & Lybrand.
Se trataba entonces de materializar un objetivo fundamental: definir un
nuevo marco conceptual del control interno, capaz de integrar las
diversas definiciones y conceptos que venían siendo utilizados sobre
este tema, logrando así que, al nivel de las organizaciones públicas o
privadas, de la auditoria interna o externa, o de los niveles académicos
o legislativos, se cuente con un marco conceptual común, una visión
integradora que satisfaga las demandas generalizadas de todos los
sectores involucrados.
El Control Interno es un proceso integrado a los procesos, y no un
conjunto de pesados mecanismos burocráticos añadidos a los mismos,
efectuado por el consejo de la administración, la dirección y el resto
del personal de una entidad, diseñado con el objeto de proporcionar una
garantía razonable para el logro de objetivos incluidos en las
siguientes categorías:
Eficacia y eficiencia de las operaciones.
Confiabilidad de la información financiera.
Cumplimiento de las leyes, reglamentos y políticas.
Completan la definición algunos conceptos fundamentales:
El control interno es un proceso, es decir un medio para alcanzar un fin
y no un fin en sí mismo.
Lo llevan a cabo las personas que actúan en todos los niveles, no se
trata solamente de manuales de organización y procedimientos.
Sólo puede aportar un grado de seguridad razonable, no la seguridad
total, a la conducción.
Está pensado para facilitar la consecución de objetivos en una o más de
las categorías señaladas las que, al mismo tiempo, suelen tener puntos
en común.
Al hablarse del control interno como un proceso, se hace referencia a
una cadena de acciones extendida a todas las actividades, inherentes a
la gestión e integrados a los demás procesos básicos de la misma:
planificación, ejecución y supervisión. Tales acciones se hallan
incorporadas (no añadidas) a la infraestructura de la entidad, para
influir en el cumplimiento de sus objetivos y apoyar sus iniciativas de
calidad.
Según la Comisión de Normas de Control Interno de la Organización
Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI), el
control interno puede ser definido como el plan de organización, y el
conjunto de planes, métodos, procedimientos y otras medidas de una
institución, tendientes a ofrecer una garantía razonable de que se
cumplan los siguientes objetivos principales:
· Promover operaciones metódicas, económicas, eficientes y eficaces, así
como productos y servicios de la calidad esperada.
· Preservar al patrimonio de pérdidas por despilfarro, abuso, mala
gestión, errores, fraudes o irregularidades.
· Respetar las leyes y reglamentaciones, como también las directivas y
estimular al mismo tiempo la adhesión de los integrantes de la
organización a las políticas y objetivos de la misma.
· Obtener datos financieros y de gestión completos y confiables y
presentados a través de informes oportunos.
Para la alta dirección es primordial lograr los mejores resultados con
economía de esfuerzos y recursos, es decir al menor costo posible. Para
ello debe controlarse que sus decisiones se cumplan adecuadamente, en el
sentido que las acciones ejecutadas se correspondan con aquéllas, dentro
de un esquema básico que permita la iniciativa y contemple las
circunstancias vigentes en cada momento.
Por consiguiente, siguiendo los lineamientos de INTOSAI, incumbe a la
autoridad superior la responsabilidad en cuanto al establecimiento de
una estructura de control interno idónea y eficiente, así como su
revisión y actualización periódica.
Ambas definiciones (COSO e INTOSAI) se complementan y conforman una
versión amplia del control interno: la primera enfatizando respecto a su
carácter de proceso constituido por una cadena de acciones integradas a
la gestión, y la segunda atendiendo fundamentalmente a sus objetivos.
El marco integrado de control que plantea el informe COSO consta de
cinco componentes interrelacionados, derivados del estilo de la
dirección, e integrados al proceso de gestión:
· Ambiente de control
· Evaluación de riesgos
· Actividades de control
· Información y comunicación
· Supervisión
El ambiente de control refleja el espíritu ético vigente en una entidad
respecto del comportamiento de los agentes, la responsabilidad con que
encaran sus actividades, y la importancia que le asignan al control
interno.
Sirve de base de los otros componentes, ya que es dentro del ambiente
reinante que se evalúan los riesgos y se definen las actividades de
control tendientes a neutralizarlos. Simultáneamente se capta la
información relevante y se realizan las comunicaciones pertinentes,
dentro de un proceso supervisado y corregido de acuerdo con las
circunstancias.
El modelo refleja el dinamismo propio de los sistemas de control
interno. Así, la evaluación de riesgos no sólo influye en las
actividades de control, sino que puede también poner de relieve la
conveniencia de reconsiderar el manejo de la información y la
comunicación.
No se trata de un proceso en serie, en el que un componente incide
exclusivamente sobre el siguiente, sino que es interactivo
multidireccional en tanto cualquier componente puede influir, y de hecho
lo hace, en cualquier otro.
Existe también una relación directa entre los objetivos (Eficiencia de
las operaciones, confiabilidad de la información y cumplimiento de leyes
y reglamentos) y los cinco componentes referenciados, la que se
manifiesta permanentemente en el campo de la gestión: las unidades
operativas y cada agente de la organización conforman secuencialmente un
esquema orientado a los resultados que se buscan, y la matriz
constituida por ese esquema es a su vez cruzada por los componentes.
AMBIENTE DE CONTROL
El ambiente de control define al conjunto de circunstancias que enmarcan
el accionar de una entidad desde la perspectiva del control interno y
que son por lo tanto determinantes del grado en que los principios de
este último imperan sobre las conductas y los procedimientos
organizacionales.
Es, fundamentalmente, consecuencia de la actitud asumida por la alta
dirección, la gerencia, y por carácter reflejo, los demás agentes con
relación a la importancia del control interno y su incidencia sobre las
actividades y resultados.
Fija el tono de la organización y, sobre todo, provee disciplina a
través de la influencia que ejerce sobre el comportamiento del personal
en su conjunto.
Constituye el andamiaje para el desarrollo de las acciones y de allí
deviene su trascendencia, pues como conjunción de medios, operadores y
reglas previamente definidas, traduce la influencia colectiva de varios
factores en el establecimiento, fortalecimiento o debilitamiento de
políticas y procedimientos efectivos en una organización.
Los principales factores del ambiente de control son:
La filosofía y estilo de la dirección y la gerencia.
La estructura, el plan organizacional, los reglamentos y los manuales de
procedimiento.
La integridad, los valores éticos, la competencia profesional y el
compromiso de todos los componentes de la organización, así como su
adhesión a las políticas y objetivos establecidos.
Las formas de asignación de responsabilidades y de administración y
desarrollo del personal.
El grado de documentación de políticas y decisiones, y de formulación de
programas que contengan metas, objetivos e indicadores de rendimiento.
El ambiente de control reinante será tan bueno, regular o malo como lo
sean los factores que lo determinan. El mayor o menor grado de
desarrollo y excelencia de éstos hará, en ese mismo orden, a la
fortaleza o debilidad del ambiente que generan y consecuentemente al
tono de la organización.
EVALUACION DE RIESGOS
El control interno ha sido pensado esencialmente para limitar los
riesgos que afectan las actividades de las organizaciones. A través de
la investigación y análisis de los riesgos relevantes y el punto hasta
el cual el control vigente los neutraliza se evalúa la vulnerabilidad
del sistema. Para ello debe adquirirse un conocimiento practico de la
entidad y sus componentes de manera de identificar los puntos débiles,
enfocando los riesgos tanto al nivel de la organización (internos y
externos) como de la actividad.
El establecimiento de objetivos es anterior a la evaluación de riesgos.
Si bien aquéllos no son un componente del control interno, constituyen
un requisito previo para el funcionamiento del mismo.
Los objetivos (relacionados con las operaciones, con la información
financiera y con el cumplimiento), pueden ser explícitos o implícitos,
generales o particulares. Estableciendo objetivos globales y por
actividad, una entidad puede identificar los factores críticos del éxito
y determinar los criterios para medir el rendimiento.
A este respecto cabe recordar que los objetivos de control deben ser
específicos, así como adecuados, completos, razonables e integrados a
los globales de la institución.
Una vez identificados, el análisis de los riesgos incluirá:
· Una estimación de su importancia / trascendencia.
· Una evaluación de la probabilidad / frecuencia.
· Una definición del modo en que habrán de manejarse.
Dado que las condiciones en que las entidades se desenvuelven suelen
sufrir variaciones, se necesitan mecanismos para detectar y encarar el
tratamiento de los riesgos asociados con el cambio. Aunque el proceso de
evaluación es similar al de los otros riesgos, la gestión de los cambios
merece efectuarse independientemente, dada su gran importancia y las
posibilidades de que los mismos pasen inadvertidos para quienes están
inmersos en las rutinas de los procesos.
Existen circunstancias que pueden merecer una atención especial en
función del impacto potencial que plantean:
· Cambios en el entorno.
· Redefinición de la política institucional.
· Reorganizaciones o reestructuraciones internas.
· Ingreso de empleados nuevos, o rotación de los existentes.
· Nuevos sistemas, procedimientos y tecnologías.
· Aceleración del crecimiento.
· Nuevos productos, actividades o funciones.
Los mecanismos para prever, identificar y administrar los cambios deben
estar orientados hacia el futuro, de manera de anticipar los más
significativos a través de sistemas de alarma complementados con planes
para un abordaje adecuado de las variaciones.
ACTIVIDADES DE CONTROL
Están constituidas por los procedimientos específicos establecidos como
un reaseguro para el cumplimiento de los objetivos, orientados
primordialmente hacia la prevención y neutralización de los riesgos.
Las actividades de control se ejecutan en todos los niveles de la
organización y en cada una de las etapas de la gestión, partiendo de la
elaboración de un mapa de riesgos según lo expresado en el punto
anterior: conociendo los riesgos, se disponen los controles destinados a
evitarlos o minimizarlos, los cuales pueden agruparse en tres
categorías, según el objetivo de la entidad con el que estén
relacionados:
· Las operaciones
· La confiabilidad de la información financiera
· El cumplimiento de leyes y reglamentos
En muchos casos, las actividades de control pensadas para un objetivo
suelen ayudar también a otros: los operacionales pueden contribuir a los
relacionados con la confiabilidad de la información financiera, éstas al
cumplimiento normativo, y así sucesivamente.
A su vez en cada categoría existen diversos tipos de control:
· Preventivo / Correctivos
· Manuales / Automatizados o informáticos
· Gerenciales o directivos
En todos los niveles de la organización existen responsabilidades de
control, y es preciso que los agentes conozcan individualmente cuales
son las que les competen, debiéndose para ello explicitar claramente
tales funciones.
La gama que se expone a continuación muestra la amplitud abarcativa de
las actividades de control, pero no constituye la totalidad de las
mismas:
Análisis efectuados por la dirección.
Seguimiento y revisión por parte de los responsables de las diversas
funciones o actividades.
Comprobación de las transacciones en cuanto a su exactitud, totalidad, y
autorización pertinente: aprobaciones, revisiones, cotejos, recálculos,
análisis de consistencia, prenumeraciones.
Controles físicos patrimoniales: arqueos, conciliaciones, recuentos.
Dispositivos de seguridad para restringir el acceso a los activos y
registros.
Segregación de funciones.
Aplicación de indicadores de rendimiento.
Es necesario remarcar la importancia de contar con buenos controles de
las tecnologías de información, pues éstas desempeñan un papel
fundamental en la gestión, destacándose al respecto el centro de
procesamiento de datos, la adquisición, implantación y mantenimiento del
software, la seguridad en el acceso a los sistemas, los proyectos de
desarrollo y mantenimiento de las aplicaciones.
A su vez los avances tecnológicos requieren una respuesta profesional
calificada y anticipativa desde el control.
INFORMACION Y COMUNICACION
Así como es necesario que todos los agentes conozcan el papel que les
corresponde desempeñar en la organización (funciones,
responsabilidades), es imprescindible que cuenten con la información
periódica y oportuna que deben manejar para orientar sus acciones en
consonancia con los demás, hacia el mejor logro de los objetivos.
La información relevante debe ser captada, procesada y transmitida de
tal modo que llegue oportunamente a todos los sectores permitiendo
asumir las responsabilidades individuales.
La información operacional, financiera y de cumplimiento conforma un
sistema para posibilitar la dirección, ejecución y control de las
operaciones.
Está conformada no sólo por datos generados internamente sino por
aquellos provenientes de actividades y condiciones externas, necesarios
para la toma de decisiones.
Los sistemas de información permiten identificar, recoger, procesar y
divulgar datos relativos a los hechos o actividades internas y externas,
y funcionan muchas veces como herramientas de supervisión a través de
rutinas previstas a tal efecto. No obstante resulta importante mantener
un esquema de información acorde con las necesidades institucionales
que, en un contexto de cambios constantes, evolucionan rápidamente. Por
lo tanto deben adaptarse, distinguiendo entre indicadores de alerta y
reportes cotidianos en apoyo de las iniciativas y actividades
estratégicas, a través de la evolución desde sistemas exclusivamente
financieros a otros integrados con las operaciones para un mejor
seguimiento y control de las mismas.
Ya que el sistema de información influye sobre la capacidad de la
dirección para tomar decisiones de gestión y control, la calidad de
aquél resulta de gran trascendencia y se refiere entre otros a los
aspectos de contenido, oportunidad, actualidad, exactitud y
accesibilidad.
La comunicación es inherente a los sistemas de información. Las personas
deben conocer a tiempo las cuestiones relativas a sus responsabilidades
de gestión y control. Cada función ha de especificarse con claridad,
entendiendo en ello los aspectos relativos a la responsabilidad de los
individuos dentro del sistema de control interno.
Asimismo el personal tiene que saber cómo están relacionadas sus
actividades con el trabajo de los demás, cuáles son los comportamientos
esperados, de que manera deben comunicar la información relevante que
generen.
Los informes deben transferirse adecuadamente a través de una
comunicación eficaz. Esto es, en el más amplio sentido, incluyendo una
circulación multidireccional de la información: ascendente, descendente
y transversal.
La existencia de líneas abiertas de comunicación y una clara voluntad de
escuchar por parte de los directivos resultan vitales.
Además de una buena comunicación interna, es importante una eficaz
comunicación externa que favorezca el flujo de toda la información
necesaria, y en ambos casos importa contar con medios eficaces, dentro
de los cuales tan importantes como los manuales de políticas, memorias,
difusión institucional, canales formales e informales, resulta la
actitud que asume la dirección en el trato con sus subordinados. Una
entidad con una historia basada en la integridad y una sólida cultura de
control no tendrá dificultades de comunicación. Una acción vale más que
mil palabras.
SUPERVISION
Incumbe a la dirección la existencia de una estructura de control
interno idónea y eficiente, así como su revisión y actualización
periódica para mantenerla en un nivel adecuado. Procede la evaluación de
las actividades de control de los sistemas a través del tiempo, pues
toda organización tiene áreas donde los mismos están en desarrollo,
necesitan ser reforzados o se impone directamente su reemplazo debido a
que perdieron su eficacia o resultaron inaplicables. Las causas pueden
encontrarse en los cambios internos y externos a la gestión que, al
variar las circunstancias, generan nuevos riesgos a afrontar.
El objetivo es asegurar que el control interno funciona adecuadamente, a
través de dos modalidades de supervisión: actividades continuas o
evaluaciones puntuales.
Las primeras son aquellas incorporadas a las actividades normales y
recurrentes que, ejecutándose en tiempo real y arraigadas a la gestión,
generan respuestas dinámicas a las circunstancias sobrevinientes.
En cuanto a las evaluaciones puntuales, corresponden las siguientes
consideraciones:
a) Su alcance y frecuencia están determinados por la naturaleza e
importancia de los cambios y riesgos que éstos conllevan, la competencia
y experiencia de quienes aplican los controles, y los resultados de la
supervisión continuada.
b) Son ejecutados por los propios responsables de las áreas de gestión
(autoevaluación), la auditoria interna (incluidas en el planeamiento o
solicitadas especialmente por la dirección), y los auditores externos.
c) Constituyen en sí todo un proceso dentro del cual, aunque los
enfoques y técnicas varíen, priman una disciplina apropiada y principios
insoslayables.
La tarea del evaluador es averiguar el funcionamiento real del sistema:
que los controles existan y estén formalizados, que se apliquen
cotidianamente como una rutina incorporada a los hábitos, y que resulten
aptos para los fines perseguidos.
d) Responden a una determinada metodología, con técnicas y herramientas
para medir la eficacia directamente o a través de la comparación con
otros sistemas de control probadamente buenos.
e) El nivel de documentación de los controles varía según la dimensión y
complejidad de la entidad.
Existen controles informales que, aunque no estén documentados, se
aplican correctamente y son eficaces, si bien un nivel adecuado de
documentación suele aumentar la eficiencia de la evaluación, y resulta
más útil al favorecer la comprensión del sistema por parte de los
empleados. La naturaleza y el nivel de la documentación requieren mayor
rigor cuando se necesite demostrar la fortaleza del sistema ante
terceros.
f) Debe confeccionarse un plan de acción que contemple:
· El alcance de la evaluación
· Las actividades de supervisión continuadas existentes.
· La tarea de los auditores internos y externos.
· Áreas o asuntos de mayor riesgo.
· Programa de evaluaciones.
· Evaluadores, metodología y herramientas de control.
· Presentación de conclusiones y documentación de soporte
· Seguimiento para que se adopten las correcciones pertinentes.
Las deficiencias o debilidades del sistema de control interno detectadas
a través de los diferentes procedimientos de supervisión deben ser
comunicadas a efectos de que se adopten las medidas de ajuste
correspondientes.
Según el impacto de las deficiencias, los destinatarios de la
información pueden ser tanto las personas responsables de la función o
actividad implicada como las autoridades superiores.
CONCLUSION
En el marco de control postulado a través del Informe COSO, la
interrelación de los cinco componentes (Ambiente de control, Evaluación
de riesgos, Actividades de control, Información y comunicación, y
Supervisión) genera una sinergia conformando un sistema integrado que
responde dinámicamente a los cambios del entorno.
Atendiendo a necesidades gerenciales fundamentales, los controles se
entrelazan a las actividades operativas como un sistema cuya efectividad
se acrecienta al incorporarse a la infraestructura y formar parte de la
esencia de la institución.
Mediante un esquema de controles incorporados como el descrito:
· Se fomentan la calidad, las iniciativas y la delegación de poderes.
· Se evitan gastos innecesarios.
· Se generan respuestas ágiles ante circunstancias cambiantes
2.5.5. EL CONTROL INTERNO COMO HERRAMIENTA DE GESTION EMPRESARIAL
El control interno es un proceso integrado a los procesos, y no un
conjunto de pesados mecanismos burocráticos añadidos a los mismos. Estos
controles internos, son efectuados por el directorio, la gerencia y el
resto del personal de las empresas de transporte urbano, con el objeto
de proporcionar una garantía razonable para el logro de objetivos. El
control interno es un proceso, es decir, un medio para alcanzar un fin y
no un fin en sí mismo, lo llevan a cabo las personas que actúan en todos
los niveles, no se trata solamente de manuales de organización y
procedimientos, sólo puede aportar un grado de seguridad razonable y no
la seguridad total para la conducción o consecución de los objetivos. Al
hablarse del control interno como un proceso, se hace referencia a una
cadena de acciones extendida a todas las actividades, inherentes a la
gestión e integrados a los demás procesos básicos de la misma:
planificación, ejecución y supervisión. Tales acciones se hallan
incorporadas (no añadidas) a la infraestructura de la entidad, para
influir en el cumplimiento de sus objetivos y apoyar sus iniciativas de
calidad.
DISEÑO DEL SISTEMA DE CONTROL INTERNO PARA LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE
URBANO:
El diseño de un adecuado sistema de control interno implica no sólo un
dominio técnico sobre la materia, sino también un conocimiento del medio
específico en el cual se va a aplicar, por lo tanto, el diseño del
sistema de control interno debe comprender los siguientes aspectos:
a) Organización de la función de control interno;
b) Plan de desarrollo de la función de control interno;
c) Procesos y procedimientos críticos. Formulación y documentación;
d) Plan de trabajo para la formalización y documentación de los demás
procesos y procedimientos;
e) Mecanismos e instrumentos de control interno;
f) Mecanismos e instrumentos de reporte y seguimiento;
g) Plan de desarrollo de los manuales de control interno por áreas.
A pesar que en teoría no es necesaria la existencia de una oficina
especializada en el área de control interno, en la práctica resulta
conveniente crearla con el propósito que lidere el proceso de diseño e
implementación del sistema y, posteriormente, ayuden al gobierno de las
empresas de transporte urbano al cumplimiento de sus obligaciones en
este campo. Esto se debe porque la operación de un sistema de control
interno cuyo ejercicio sea intrínseco al desarrollo de las funciones de
todos los cargos existentes en la empresa, supone un cambio cultural muy
profundo y difícil de lograr en el corto plazo, especialmente si no se
cuenta con alguien que lidere el proceso y produzca resultados
rápidamente y, por esta vía, induzca y acelere el cambio de actitud
entre los miembros de la empresa.
El plan de desarrollo de la función de control interno debe ser un
producto concertado entre la oficina de auditoría y las directivas de la
empresa. Dicho plan debe contemplar los siguientes elementos básicos: i)
Definición de la misión del sistema de control interno; ii) definición
del alcance de las funciones de la Oficina; iii) División del trabajo
entre la línea de la empresa y la Oficina en el desarrollo de las
actividades de control; iv) Definición del cronograma de desarrollo de
las herramientas computacionales y de otra naturaleza que servirán de
apoyo en el ejercicio del control interno; v) Cronograma de
formalización, documentación e implantación de los procesos y
procedimientos críticos; vi) Cronograma para la elaboración y expedición
de los manuales de control interno; vii) Cronograma de formalización,
documentación e implantación de los demás procesos y procedimientos.
Cualquiera que sea el diseño adoptado para el sistema de control
interno, éste tiene como pre-requisito la existencia de procesos y
procedimientos formalizados. No todos los procesos y procedimientos
deben estar formalizados y documentados antes de poner en marcha el
sistema. Este es un proceso que al principio puede resultar lento, pero
que se irá agilizando a medida que las distintas áreas de la empresa
comprenda su importancia y comiencen a percibir los beneficios.
Por esta razón, es primordial iniciar la actividad con los procesos y
procedimientos que se consideren críticos para la empresa, es decir,
aquellos que pueden afectar de manera significativa la marcha de la
empresa y sus resultados. El levantamiento de estos procesos y
procedimientos debe ser una responsabilidad de las áreas, bajo la
premisa de que ellas son las que poseen la información y las que una vez
este operando el sistema, van a recibir mayores beneficios.
Los mecanismos e instrumentos de control interno son variables,
dependiendo no sólo de la naturaleza de la empresa, sino de las
características de área en la cual se estén aplicando. En algunos casos
estos pueden tener un carácter automático como validación de
información, verificación de consistencias y comparación de cifras
totalizadoras; en otros, pueden tener un carácter puntual y específico
como, por ejemplo, el proceso de contratación. El diseño de los
mecanismos e instrumentos debe ser una actividad compartida entre los
empleados responsables y la Oficina de auditoría interna, con el fin de
lograr un compromiso entre la seguridad y la eficiencia. Es así, que
cualquier esfuerzo de sistematización que permita reducir la
participación discrecional de las personas involucradas, mejorar la
información agregada, la posibilidad de hacer cruces y la automatización
del control., debe recibir el apoyo de los directivos de la empresa.
Los mecanismos e instrumentos de seguimiento y reporte varían según la
naturaleza de la empresa y de las dependencias. El sistema debe producir
información oportuna para la toma de decisiones. En general, el control
es ayudar a la gerencia a cumplir mejor sus obligaciones.
Los manuales de control interno son piezas básicas dentro del sistema.
Su elaboración debe ser una de las actividades centrales de la Oficina
de Auditoría Interna y debe estar explícitamente contemplado dentro del
plan de desarrollo de la función de control interno. Con la finalidad de
facilitar el proceso de actualización de estos manuales es recomendable
adoptar el sistema de hojas intercambiables.
Un sistema de control interno se podrá implantar debidamente y se
mantendrá si las demás funciones del proceso administrativo se
encuentran operando de manera correcta, en especial en los referente a
la estructura organizacional y racionalización de trámites.
El sistema de control interno requiere de la existencia de objetivos y
metas organizacionales que sean consistentes con el objeto social y las
funciones de la empresa y estén claramente formulados.
2.5.6. EL CONTROL INTERNO COMO HERRAMIENTA FUNDAMENTAL CONTABLE Y
CONTROLADORA DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO.
La importancia de tener un buen sistema de control interno en las
empresas de transporte urbano, se ha incrementado en los últimos años,
esto debido a lo práctico que resulta al medir la eficiencia y la
productividad al momento de implantarlos; en especial si se centra en
las actividades básicas que ellas realizan, pues de ello dependen para
mantenerse en el mercado. Es bueno resaltar, que la empresa que aplique
controles internos en sus operaciones, conducirá a conocer la situación
real de las mismas, es por eso, la importancia de tener una
planificación que sea capaz de verificar que los controles se cumplan
para darle una mejor visión sobre su gestión.
Por consiguiente, el control interno comprende el plan de organización
en todos los procedimientos coordinados de manera coherente a las
necesidades del negocio, para proteger y resguardar sus activos,
verificar su exactitud y confiabilidad de los datos contables, así como
también llevar la eficiencia, productividad y custodia en las
operaciones para estimular la adhesión a las exigencias ordenadas por la
gerencia. De lo anterior se desprende, que todos los departamentos que
conforman una empresa son importantes, pero, existen dependencias que
siempre van a estar en constantes cambios, con la finalidad de afinar su
funcionabilidad dentro de la organización.
Siendo las cosas así, resulta claro, que dichos cambios se pueden lograr
implementando y adecuando controles internos, los cuales sean capaces de
salvaguardar y preservar los bienes de un departamento o de la empresa.
El control interno es la base sobre el cual descansa la confiabilidad de
un sistema contable, el grado de fortaleza determinará si existe una
seguridad razonable de las operaciones reflejadas en los estados
financieros. Una debilidad importante del control interno, o un sistema
de control interno poco confiable, representa un aspecto negativo dentro
del sistema contable.
En la perspectiva que aquí adoptamos, podemos afirmar que un
departamento que no aplique controles internos adecuados, puede correr
el riesgo de tener desviaciones en sus operaciones, y por supuesto las
decisiones tomadas no serán las más adecuadas para su gestión e incluso
podría llevar al mismo a una crisis operativa, por lo que, se debe
asumir una serie de consecuencias que perjudican los resultados de sus
actividades.
Después de revisar y analizar algunos conceptos con relación al control,
se puede decir que estos controles nos permite definir la forma
sistemática de como las empresas han visto la necesidad de implementar
controles administrativos en todos y cada uno de sus operaciones
diarias. Dichos controles se deben establecer con el objeto de reducir
el riesgo de pérdidas y en sus defectos prever las mismas.
Sea cual sea la aplicación del control que se quiere implementar para la
mejora organizativa de las empresas de transporte, existe la posibilidad
del surgimiento de situaciones inesperadas. Para esto es necesario
aplicar un control preventivo, siendo estos los que se encargaran de
ejecutar los controles antes del inicio de un proceso o gestión
administrativa. Adicionalmente, se cuentan con controles de detección de
los cuales se ejecutan durante o después de un proceso, la eficacia de
este tipo de control dependerá principalmente del intervalo de tiempo
transcurrido entre la ejecución del proceso y la ejecución del control.
Para evaluar la eficiencia de cualquier serie de procedimiento de
control, es necesario definir los objetivos a cumplir.
Unido a esto, Poch (1992), expresa "el control aplicado de la gestión
tiene por meta la mejora de los resultados ligados a los objetivos."
Esto deduce la importancia que tienen los controles y en tal sentido,
(Leonard, 1990), asegura "los controles es en realidad una tarea de
comprobación para estar seguro que todo se encuentra en orden.". Es
bueno resaltar que si los controles se aplican de una forma ordenada y
organizada, entonces existirá una interrelación positiva entre ellos, la
cual vendría a constituir un sistema de control sumamente más efectivo.
Cabe destacar que el sistema de control tiende a dar seguridad a las
funciones que cumplan de acuerdo con las expectativas planeadas.
Igualmente señala las fallas que pudiesen existir con el fin de tomar
medidas y así su reiteración.
Una vez que el sistema está operando, se requiere de una previsión sobre
una base de pruebas para ver si los controles previstos están operando
como se planeó. Por esto el control interno no puede funcionar
paralelamente al sistema, por estar estos íntimamente relacionados, es
decir, funcionan como un todo, para lograr el objetivo establecido por
la organización.
Entrando más de lleno en el tema central, el control interno es todo un
sistema de controles financieros utilizados por las empresas, y además,
lo establece la dirección o gerencia para que los negocios puedan
realizar sus procesos administrativos de manera secuencial y ordenada,
con el fin de proteger sus activos, salvaguardarlos y asegurarlos en la
medida posible, la exactitud y la veracidad de sus registros contables;
sirviendo a su vez de marco de referencia o patrón de comportamiento
para que las operaciones y actividades en los diferentes departamentos
de la organización fluyan con mayor facilidad.
Tomando en cuenta que el control interno va a servir como base o
instrumento de control administrativo, y que igualmente abarca el plan
de organización, de procedimientos y anotaciones dirigidas con la única
finalidad de custodiar los activos y a la confiabilidad contable, la
Federación de Colegios de Contadores Públicos del Perú, la define como:
"El plan de organización, de todos los métodos y medidas coordinadas
adoptadas al negocio, para proteger y salvaguardar sus activos,
verificar la exactitud y confiabilidad de los datos contables y sus
operaciones, promover la eficiencia y la productividad en las
operaciones y estimular la adhesión a las prácticas ordenadas para cada
empresa".
Una vez establecido y dejado claro el significado del control interno es
bueno verlo también desde un punto de vista financiero donde (Holmes,
1994), lo define como: "Una función de la gerencia que tiene por objeto
salvaguardar, y preservar los bienes de la empresa, evitar desembolsos
indebidos de fondos y ofrecer la seguridad de que no se contraerán
obligaciones sin autorización".
Asimismo, el concepto de control interno emitido por (Redondo, 1993),
es: "se debe hacer un estudio y una evaluación adecuada de control
interno existente, como base para determinar la amplitud de las pruebas
a las cuales se limitarán los procedimientos de auditorías".
Tomando en cuenta los distintos conceptos de control interno pueden
dividirse en dos grandes grupos: Administrativos y Contables. En cuanto
al administrativo, es el plan de organización, y todos los métodos que
facilitan la planeación y control de la empresa (planes y presupuestos).
Con relación al contable, se puede decir que comprende de métodos y
procedimientos relacionados con la autorización de transacciones, tal es
el caso de los registros financieros y contables.
Dentro de esta perspectiva (Catácora, 1996), señala que: "un sistema de
control interno se establece bajo la premisa del concepto de
costo/beneficio. El postulado principal al establecer el control interno
diseña pautas de control cuyo beneficio supere el costo para implementar
los mismos". Es notorio manifestar, que el control interno tiene como
misión ayudar en la consecución de los objetivos generales trazados por
la empresa, y esto a su vez a las metas específicas planteadas que sin
duda alguna mejorará la conducción de la organización, con el fin de
optimizar la gestión administrativa.
Sin embargo sobre este punto, es importante señalar que, para que un
control interno rinda su cometido, debe ser: oportuno, claro, sencillo,
ágil, flexible, adaptable, eficaz, objetivo y realista. Todo esto
tomando en cuenta que la clasificación del mismo puede ser preventiva o
de detección para que sea originaria. El control interno contable
representa el soporte bajo el cual descansa la confiabilidad de un
sistema contable. Un sistema de control interno es importante por cuanto
no se limita únicamente a la confiabilidad en la manifestación de las
cifras que son reflejadas en los estados financieros, sino también
evalúa el nivel de eficiencia operacional en los procesos contables y
administrativos.
El control interno en una entidad está orientado a prevenir o detectar
errores e irregularidades, las diferencias entre estos dos es la
intencionalidad del hecho; el término error se refiere a omisiones no
intencionales, y el término irregular se refiere a errores
intencionales. Lo cierto es que los controles internos deben brindar una
confianza razonable de que los estados financieros han sido elaborados
bajo un esquema de controles que disminuyan la probabilidad de tener
errores sustanciales en los mismos.
Con respecto a las irregularidades, el sistema de control interno debe
estar preparado para descubrir o evitar cualquier irregularidad que se
relacione con falsificación, fraude o colusión, y aunque posiblemente
los montos no sean significativos o relevantes con respecto a los
estados financieros, es importante que estos sean descubiertos
oportunamente, debido a que tienen implicaciones sobre la correcta
conducción del negocio.
Según (Meigs, W; Larsen, G. 1994), el propósito del control interno es:
"Promover la operación, utilizar dicho control en la manera de
impulsarse hacia la eficaz y eficiencia de la organización". Esto se
puede interpretar que el cumplimiento de los objetivos de la empresa,
los cuales se pueden ver perturbados por errores y omisiones,
presentándose en cada una de las actividades cotidianas de la empresa,
viéndose afectado por el cumplimiento de los objetivos establecidos por
la gerencia.
El enfoque de este concepto consiste, en resguardar los activos contra
la situación que se considere en peligro de pérdida, es decir, si a
menudo se presenta esta situación tratar de eliminar o reducirlas al
máximo, su idea es tratar de fomentar la eficiencia en el manejo de las
operaciones que el desempeño realizado por las políticas fijadas de la
organización y por último procurar que el control interno establecido dé
como resultado, mantener a la administración informada del manejo
operativo y financiero y que dicha información sea confiable y llegue en
el momento más oportuno, para así, permitir a la gerencia tomar
decisiones adecuados a la situación real que está atravesando la
empresa.
Las deficiencias o debilidades del sistema de control interno detectadas
a través de los diferentes procedimientos de supervisión deben ser
comunicadas a efectos de que se adopten las medidas de ajuste
correspondientes. Según el impacto de las deficiencias, los
destinatarios de la información pueden ser tanto las personas
responsables de la función o actividad implicada como las autoridades
superiores. La autoridad superior del organismo debe procurar suscitar,
difundir, internalizar y vigilar la observancia de valores éticos
aceptados, que constituyan un sólido fundamento moral para su conducción
y operación. Tales valores deben enmarcar la conducta de funcionarios y
empleados, orientando su integridad y compromiso personal.
En conclusión podemos decir, que la importancia que está adquiriendo el
control interno en los últimos tiempos, a causa de numerosos problemas
producidos por su ineficiencia, ha hecho necesario que los miembros de
los consejos de administración asumieran de forma efectiva, unas
responsabilidades que hasta ahora se habían dejado en manos de las
propias organizaciones de las empresas. Por eso es necesario que la
administración tenga claro en qué consiste el control interno para que
pueda actuar al momento de su implantación.
2.5.7. CULTURA DEL AUTOCONTROL EMPRESARIAL.
El control interno de cada organismo o entidad debe organizarse con
arreglo a conceptos y principios generalmente aceptados de sistema y
estar constituido por las políticas y normas formalmente dictadas, los
métodos y procedimientos efectivamente implantados y los recursos
humanos, financieros y materiales, cuyo funcionamiento coordinado debe
orientarse al cumplimiento de los objetivos siguientes:
f) Salvaguardar el patrimonio público.
g) Garantizar la exactitud, cabalidad, veracidad y oportunidad de la
información presupuestaria, financiera, administrativa y técnica.
h) Procurar la eficiencia, eficacia, economía y legalidad de los
procesos y operaciones institucionales y el acatamiento de las políticas
establecidas por las máximas autoridades del organismo o entidad.
Los objetivos del control interno deben ser establecidos para cada área
o actividad de la empresa, y caracterizarse por ser aplicables,
completos, razonables, integrados y congruentes con los objetivos
generales de la institución.
El control interno administrativo lo conforman las normas,
procedimientos y mecanismos que regulan los actos de administración,
manejo y disposición del patrimonio público y los requisitos y
condiciones que deben cumplirse en la autorización de las transacciones
presupuestarias y financieras.
El control interno contable comprende las normas, procedimientos y
mecanismos, concernientes a la protección de los recursos y a la
confiabilidad de los registros de las operaciones presupuestarias y
financieras, así como a la producción de información atinente a las
mismas.
El costo del control interno no debe exceder el que resulte de la suma
de los beneficios esperados de la función contralora.
Son beneficios esperados del control interno, en general, los que
incrementen la protección del patrimonio, minimicen los riesgos de daños
contra el mismo e incrementen su eficiente utilización.
Los sistemas de control interno deben ser estructurados de acuerdo con
las premisas siguientes:
a) Corresponde a la máxima autoridad jerárquica de cada empresa
establecer, mantener y perfeccionar el sistema de control interno, y en
general vigilar su efectivo funcionamiento.
Asimismo, a los niveles directivos y gerenciales les corresponde
garantizar el eficaz funcionamiento del sistema en cada área operativa,
unidad organizativa, programa, proyecto, actividad u operación, de la
cual sean responsables.
b) El sistema de control interno es parte de los sistemas financieros,
presupuestarios, contables, administrativos y operativos de la empresa y
no un área independiente, individual o especializada.
c) Es responsabilidad del órgano de control interno de la empresa, sin
menoscabo de la que corresponde a la función administrativa, la revisión
y evaluación del sistema de control interno, para proponer a la máxima
autoridad jerárquica las recomendaciones tendentes a su optimización y
al incremento de la eficacia y efectividad de la gestión administrativa.
d) Sin menoscabo de que puedan aplicarse criterios técnicos de general
aceptación relativos a la unidad e integridad de los procesos y a la
forma unificada de su conducción gerencial, los deberes y
responsabilidades atinentes a la autorización, ejecución, registro ,
control de transacciones y custodia del patrimonio público, deben
mantener una adecuada y perceptible delimitación.
Los sistemas y mecanismos de control interno deben estar sometidos a
pruebas selectivas y continuas de cumplimiento y exactitud.
Las pruebas de cumplimiento están dirigidas a determinar sí dichos
sistemas y mecanismos permiten detectar con prontitud cualquier
desviación en el logro de las metas y objetivos programados, y en la
adecuación de las acciones administrativas, presupuestarias y
financieras a los procedimientos y normas prescritas.
Las pruebas de exactitud están referidas a la verificación de la
congruencia y consistencia numérica que debe existir en los registros
contables entre sí y en los estadísticos, y a la comprobación de la
ejecución física de tareas y trabajos.
Los niveles directivos y gerenciales de las empresas deben:
a) Vigilar permanentemente la actividad administrativa de las unidades,
programas, proyectos u operaciones que tienen a su cargo;
b) Ser diligentes en la adopción de las medidas necesarias ante
cualquier evidencia de desviación de los objetivos y metas programadas,
detección de irregularidades o actuaciones contrarias a los principios
de legalidad, economía, eficiencia y/o eficacia;
c) Asegurarse de que los controles internos contribuyan al logro de los
resultados esperados de la gestión.
d) Evaluar las observaciones y recomendaciones formuladas por los
organismos y dependencias encargados del control externo e interno, y
promover la aplicación de las respectivas medidas correctivas.
El órgano de control interno de las empresas debe estar adscrito al
máximo nivel jerárquico de su estructura administrativa y asegurársele
el mayor grado de independencia dentro de la organización, sin
participación alguna en los actos típicamente administrativos u otros de
índole similar.
Igualmente, la máxima autoridad jerárquica de la empresa debe dotarlo de
personal idóneo y necesario, así como de
razonables recursos presupuestarios, materiales y administrativos que le
faciliten la efectiva coordinación del sistema de control interno de la
organización y el ejercicio de las funciones de vigilancia y
fiscalización.
Las funciones y responsabilidades del órgano de control interno deben
ser definidas formalmente, mediante instrumento normativo, por la máxima
autoridad jerárquica de la empresa, tomando en consideración las
disposiciones legales y reglamentarias vigentes y las normas, pautas e
instrucciones que en materia de control dicten el directorio y demás
órganos competentes para ello.
Las funciones del órgano de control interno serán ejecutadas con base en
un plan operativo anual, en cuya elaboración se aplicarán criterios de
economía, objetividad, oportunidad y de relevancia material, y se
tomarán en consideración:
a) Los lineamientos establecidos en los planes nacionales estratégicos y
operativos de control.
b) Los resultados de la actividad de control desarrollada en ejercicios
anteriores.
c) Los planes, programas, objetivos y metas a cumplir por el organismo o
entidad en el respectivo ejercicio fiscal.
d) La situación administrativa, importancia, dimensión y áreas críticas
de la empresa.
e) Las denuncias recibidas.
f) Las propias recomendaciones, las que formulen las firmas de auditoría
y los órganos de control externo.
El órgano de control interno debe realizar la función de auditoría
interna de conformidad con las disposiciones legales aplicables, las
Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas, Normas Internacionales de
Auditoría, otros instrumentos reglamentarios y las normas de auditoría
de general y convencional aceptación.
Las políticas que dicten las empresas deben definirse por escrito.
Asimismo, deben adoptarse decisiones dirigidas a procurar la debida
concordancia y adecuación de la organización con sus planes y programas,
a establecer mecanismos para ejercer el control de las actividades de
acuerdo con lo programado y a motivar al personal en la consecución de
los objetivos y metas establecidos.
La planificación debe ser una función institucional permanente, sujeta a
evaluación periódica.
Los planes, programas y proyectos de cada empresa deben estar en
concordancia con los planes institucionales y formularse con base a
estudios y diagnósticos actualizados, teniendo en cuenta la misión de la
empresa, sus competencias legales o estatutarias, el régimen jurídico
aplicable y los recursos humanos, materiales y financieros que permitan
el normal desarrollo de las actividades programadas.
Los responsables de la ejecución de los planes, programas y proyectos,
deben informar a los niveles correspondientes acerca de la situación de
los mismos, con indicación de las desviaciones ocurridas, sus causas,
efectos, justificación y medidas adoptadas.
Las autoridades de la empresa y en general los funcionarios y empleados
bajo su supervisión, deben desempeñarse con arreglo a principios éticos
y demostrada capacidad técnica e idoneidad en el cumplimiento de los
deberes asignados.
En las empresas deben estar claramente definidas, mediante normas e
Instrucciones escritas, las funciones de cada cargo, su nivel de
autoridad, responsabilidad y sus relaciones jerárquicas dentro de la
estructura organizativa, procurando que el empleado o funcionario sea
responsable de sus actuaciones ante una sola autoridad.
El supervisor responsable de las empresas, debe comunicar claramente las
funciones y responsabilidades atribuidas a cada supervisado, examinar
sistemáticamente su trabajo y asegurarse que se ejecute conforme a las
instrucciones dictadas al efecto.
Los manuales técnicos y de procedimientos deben ser aprobados por las
máximas autoridades jerárquicas de las empresas. Dichos manuales deben
incluir los diferentes pasos y condiciones de las operaciones a ser
autorizadas, aprobadas, revisadas y registradas, así como lo relativo al
archivo de la documentación justificativa que le sirva de soporte.
Todas las transacciones y operaciones financieras, presupuestarias y
administrativas deben estar respaldadas con la suficiente documentación
justificativa. En este aspecto se tendrá presente lo siguiente:
Los documentos deben contener información completa y exacta, archivarse
siguiendo un orden cronológico u otros sistemas de archivo que faciliten
su oportuna localización, y conservarse durante el tiempo estipulado
legalmente.
Las autoridades competentes del organismo o entidad adoptarán las
medidas necesarias para salvaguardar y proteger los documentos contra
incendios, sustracción o cualquier otro riesgo, e igualmente, para
evitar su reproducción no autorizada.
El acceso a los registros y recursos materiales y financieros debe
limitarse a los funcionarios o empleados autorizados para ello, quienes
estarán obligados a rendir cuenta de su custodia o utilización. La
restricción del acceso a los mismos dependerá de su grado de
vulnerabilidad, del riesgo potencial de pérdidas, de la necesidad de
reducir la posibilidad de utilización no autorizada y de contribuir al
cumplimiento de las directrices de la organización.
Se establecerá un adecuado sistema de contabilidad para el registro
oportuno y funcional de las operaciones financieras realizadas por la
entidad u organismo, el cual deberá sujetarse a las Normas Generales de
Contabilidad.
Todas las transacciones que ejecute la entidad y que produzcan
variaciones en sus activos, pasivos, patrimonio, ingresos, gastos y, en
general en cualesquiera de las cuentas que conforman el sistema, deberán
ser objeto de registro contable en los libros principales y auxiliares
correspondientes, para facilitar de este modo la adecuada clasificación
y explicación de los respectivos rubros.
Las formas pre-impresas tales como recibos de caja, órdenes de compra y
venta, facturas, cheques, comprobantes de asientos de contabilidad y
demás documentos que se utilicen para la sustentación de operaciones,
serán numerados correlativamente al momento de su impresión y su uso
será controlado permanentemente.
Debe elaborarse un Manual de Contabilidad, a los efectos de asegurar el
correcto ordenamiento y clasificación de las transacciones, que incluya
un catálogo de cuentas acorde con el plan de cuentas, las instrucciones
actualizadas para la utilización de las mismas, la definición de los
registros auxiliares a utilizar, la estructura de los informes
financieros y finalmente, que describa el funcionamiento del sistema de
contabilidad.
El sistema de contabilidad debe proveer la información necesaria para
elaborar, en el tiempo previsto, el balance de comprobación y los
estados financieros de la empresa.
Como soporte de los sistemas y mecanismos de control interno se debe
implantar y mantener un sistema de comunicación y coordinación que
provea información relativa a las operaciones, confiable, oportuna,
actualizada y acorde a las necesidades de los organismos.
La máxima autoridad jerárquica de la empresa, deberá garantizar la
existencia de sistemas o mecanismos con información acerca del desempeño
de la organización, para controlar y evaluar la gestión..
Con respecto a los sistemas de información computadorizados la máxima
autoridad jerárquica del organismo o entidad y demás niveles
organizativos competentes deberán:
a) Adoptar las medidas que permitan, sólo al personal autorizado, el
acceso y la modificación de los datos y de la información contenidos en
los sistemas.
b) Asegurar que los sistemas automatizados tengan controles manuales y/o
automáticos de validación de los datos a ser ingresados para su
procesamiento.
c) Establecer controles para los sistemas administrativos, financieros y
técnicos, a los fines de asegurar que los datos procesados y la
información producida sean consistente, completa y referida al período
del que se trate.
d) Implantar los procedimientos para asegurar el uso eficiente, efectivo
y económico de los equipos, programas de computación e información
computadorizada.
e) Disponer de mecanismos o medidas para la creación de archivos de
respaldo de los registros correspondientes.
f) Establecer procedimientos relativos a:
1) La suspensión automática y oportuna del registro de operaciones que
no cumplan con los requisitos establecidos para su ingreso al
computador.
2) El funcionamiento y operación de los sistemas de información
computadorizados a nivel de usuarios.
3) La implementación de nuevos programas a ser incorporados en los
sistemas de información computadorizados, que se generen a partir de los
requerimientos formalmente tramitados.
4) Las modificaciones a los programas cuando ellas no impliquen el
desarrollo de nuevos sistemas o subsistemas.
5) La protección y salvaguarda contra pérdidas y sustracción de los
equipos, programas e información procesada.
6) El mantenimiento de equipos y programas.
2.5.8. MODELOS DE EVALUACION DEL SISTEMA DE CONTROL INTERNO
2.5.8.1. ACTIVIDADES DE SUPERVISION CONTINUADA
La supervisión continuada se inscribe en el marco de las actividades
corrientes y comprende unos controles regulares efectuados por la
dirección, así como determinadas tareas que realiza el personal en el
cumplimiento de sus funciones.
Existe una gran variedad de actividades que permiten efectuar un
seguimiento de la eficacia de control interno en el desarrollo normal de
las empresas de transporte urbano. Comprenden actividades corrientes de
gestión y supervisión, comparaciones, conciliaciones y otras tareas
rutinarias.
Los diferentes directivos comprueban que el sistema de control interno
continua funcionando a través del cumplimiento de sus funciones de
gestión. Al incluir o conciliar los distintos informes de explotación
con los informes financieros, empleando los mismos continuamente en la
gestión de la explotación es probable que se identifiquen de manera
rápida los errores importantes o las exepciones en los resultados
previstos. Se puede conseguir una mejora en la eficacia del sistema de
control interno presentando información financiera completa y oportuna y
resolviendo toda excepción identificada.
Las comunicaciones recibidas de terceros confirman la información
generada internamente o señalan la existencia de problemas. En este
sentido, los clientes corroboran los datos de facturación implícitamente
al pagar sus facturas. Por el contrario, las reclamaciones respecto de
la facturación podrían indicar la existencia de deficiencias en los
controles sobre el proceso de las transacciones empresariales. Asimismo,
los informes elaborados por el responsable de las inversiones, relativos
a las ganancias, pérdidas e ingresos, pueden corroborar los datos de que
dispone el servicio afectado o, por el contrario, poner en duda la
fiabilidad de las información de una u otra procedencia.
La estructura adecuada y unas actividades de supervisión apropiadas
permiten comprobar las funciones de control e identificar las
deficiencias existentes. En ese sentido, como rutina normal se
supervisarán las tareas administrativas que actúan de control sobre
exactitud y totalidad del proceso de las transacciones. Asimismo, se
establecerá una segregación de funciones de manera que se ejerza una
verificación recíproca, lo que servirá además de disuasión al fraude, ya
que dificulta el disimular las actividades sospechosas.
Los datos registrados por los sistema de información se comparan con los
activos físicos. Las existencias de producto terminado pueden ser
recontadas periódicamente. Los resultados de estos recuentos se comparan
con los registros contables y se comunican las diferencias detectadas.
2.5.8.2. EVALUACIONES PUNTUALES
Aunque los procedimientos de supervisión continuada suelen proporcionar
información importante sobre la eficacia de otros componentes de
control, de vez en cuando un replanteamaiento del sistema resultará
útil. Con ocasión de dicho replanteaamiento, se puede examinar la
continuidad de la eficacia de los procedimientos de supervisión
continuada.
El alcance y la frecuencia de las evaluacion es puntuales se
determinarán principalmente en función de una evaluación de riesgos y de
la eficacia de los procedimientos de supervisión continuada.
Las deficiencias en el sistema de control interno, en su caso, deberán
ser puestas en conocimiento de la gerencia y los asuntos de importancia
serán comunicados al primer nivel directivo.
El sistema de control interno y, en ocasiones, la forma en que los
controles se aplican, evolucionan con el tiempo, por lo que
procedimientos que eran eficaces en un momento dado, pueden perder su
eficacia o dejar de aplicarse. Asimismo, las circunstancias en base a
las cuales se configuró el sistema de control interno en un principio
también pueden cambiar, reduciendo su capacidad de advertir de los
riesgos originados por las nuevas circunstancias. En consecuencia, la
dirección tendrá que determinar si el sistema de control interno es en
todo momento adecuado y su capacidad de asimilar los nuevos riesgos.
El proceso de supervisión asegura que el control interno continua
funcionando adecuadamente. Este proceso comprende la evaluación, por
parte de los empleados de nivel adecuado, de la manera en que se han
diseñado los controles, de su funcionamiento, y de la manera en que se
adoptan las medidas necesarias. Se aplicará a todas las actividades
dentro de la entidad y a veces también a externos contratados.
Normalmente, los sistemas de control intewrno aseguran, en mayor o menor
medida, su propia supervisión. En este sentido, cuanto mayor sea el
nivel y la eficacia de la supervisión continuada, menor será la
necesidad de evaluaciones puntuales.
2.6. BUEN GOBIERNO (B.G.)
Según el Informativo Caballero Bustamante[6], en principio debemos
indicar que el Buen Gobierno es el sistema por el cual las entidades son
dirigidas y controladas. La estructura del buen gobierno especifica la
distribución de los derechos y responsabilidades entre los diferentes
participantes de las empresas de transporte municipal en nuestro caso,
tales como los directores, los gerentes, los trabajadores, la sociedad
civil y otros agentes que mantengan algún interés en el transporte
urbano. El buen gobierno también prevé la estructura a través de la cual
se establecen los objetivos de la entidad, los medios para alcanzar
estos objetivos, así como la forma de hacer un seguimiento a su
desempeño.
Las normas del Buen Gobierno surgen como respuesta a los escándalos
financieros que en última década conmovieron los mercados de capitales
internacionales (caso de las empresas Enron, Wordcom, Parmalat, etc.).
En el caso de los gobiernos locales, la comunidad vecinal, como
protagonista principal de los servicios que prestan estas entidades,
necesita de un buen gobierno, para protegerse, hacer valer sus derechos,
así como cumplir sus obligaciones.
Con el buen gobierno, se ha demostrado que las entidades pueden acumular
mayor valor institucional, reducen los costos de financiamiento, prestan
mejores servicios, todo lo cual es una ventaja competitiva para las
empresas de transporte urbano.
El buen gobierno, se define de múltiples formas, dependiendo del punto
de vista, convicciones y comprensión. Así, se puede decir que es la
fuerza que dirige una entidad y que es responsable de su éxito o
fracaso. Se puede decir que es el desempeño para concebir y lograr los
resultados deseados por medio de los esfuerzos de un grupo que consiste
en la utilización del talento humano y los recursos. Puede decirse que
es lograr que se hagan las cosas mediante la participación dinámica de
la gente. También que es la satisfacción de las necesidades económicas y
sociales, siendo productivo para el ser humano, para la economía y para
la sociedad. Que es un recurso para alcanzar los objetivos.
Para los propósitos de este trabajo de investigación, se usará la
definición: es un proceso distintivo que consiste en planear, organizar,
ejecutar, coordinar y controlar; desempeñado para determinar y lograr
los objetivos, mediante el uso de los recursos humanos y de otros
recursos.
El buen gobierno es una abstracción diseñado a convertir los recursos
desorganizados en el logro de objetivos útiles, efectivos y de total
provecho para los usuarios y la comunidad. Este se logra utilizando con
efectividad recursos no humanos, trabajando con personas y motivándolas
para usar su plena capacidad, en el caso de las empresas de transporte
urbano debe considerarse al propietario, directivos, funcionarios y
trabajadores.
2.6.1. PLAN DE BUEN GOBIERNO.
La prestación de servicios del transporte urbano, pueden ser brindados
mediante acción directa, gestión hecha vía la administración de la
municipalidad, o por acción indirecta, mediante terceros, lo importante
es que, en ambos casos, se asegure la eficiencia, eficacia y economía
del servicio; por lo que la empresa de transporte urbano debe mejorar
y/o perfeccionar sus mecanismos de control, sin afectar el presupuesto
de la entidad.
La administración de las empresas de transporte urbano está bajo la
dirección y responsabilidad del gerente , funcionario de confianza a
tiempo completo y dedicación exclusiva designado por los socios,
accionistas o propietarios.
El gerente no debe improvisar, si no más bien efectuar los planes,
programas, proyectos y actividades más convenientes para los usuarios y
la comunidad; está obligado a buscar buenos resultados y, cuenta para
ello con los elementos que la ciencia de la administración le provee tal
como la planeación, la organización, la dirección y control
administrativo y finalmente la evaluación. En tal sentido, se necesita
definir hacia donde pretende llegar donde los objetivos anuales deben
ser formulados sobre la base de un plan.
En tal sentido, y en sentido general, el gerente debe satisfacer las
siguientes características: i) Establecer objetivos en forma conjunta
entre directores y subordinados; ii) establecer objetivos para cada
departamento o unidad; iii) Interrelacionar los objetivos de los
departamentos o de las unidades; iv) Elaboración de planes tácticos y de
planes operacionales con énfasis en la medición o el control; v)
Continua evaluación, revisión y reciclaje de los planes; vi)
Participación activa de directores y de la gerencia; vii) apoyo de staff
a departamentos.
Para efectos de un buen gobierno, es necesario que el gerente, lleve a
cabo un plan que comprenda los siguientes aspectos:
a) Definir los principios más efectivos para concretar el buen gobierno;
b) Definir los recursos tangibles e intangibles que dispone para
concretar el buen gobierno;
c) Definir los estándares del buen gobierno, de modo que los programas,
proyectos o actividades tengan que esforzarse para llegar a dichos
estándares;
d) Definir las herramientas administrativas, financieras y psicológicas
para concretar el buen gobierno;
e) Establecer las estrategias mas efectivas para concretar el buen
gobierno que beneficie a los usarios del transporte y la colectividad;
f) Definir el proceso de organización y buen gobierno aplicable a las
empresas de transporte urbano, de modo que pueda cumplir con las
necesidades de la colectividad
OTRAS CONSIDERACIONES PARA EL BUEN GOBIERNO:
El gobierno de las empresas de transporte urbano se realiza en el marco
de la planeación, organización, dirección, integración y control.
Interpretando a Jhonson y Kevan (2000): el Buen Gobierno está
relacionado al cumplimiento de las acciones, políticas, metas,
objetivos, misión y visión de la empresa; tal como lo establece la
gestión empresarial moderna.
Para el Instituto de Desarrollo gerencial (2004): “El Buen Gobierno, es
el proceso emprendido por una o más personas para coordinar las
actividades laborales de otras personas con la finalidad de lograr
resultados de alta calidad que una persona no podría alcanzar por si
sola. En este marco entra en juego la competitividad, que se define como
la medida en que una empresa, bajo condiciones de mercado libre es capaz
de producir bienes y servicios que superen la prueba de los mercados,
manteniendo o expandiendo al mismo tiempo las rentas reales de sus
empleados y socios. También en este marco se concibe la calidad, que es
la totalidad de los rasgos y las características de un producto o
servicio que refieren a su capacidad de satisfacer necesidades
expresadas o implícitas”
Adecuando la opinión de Terry (1998), el Buen Gobierno, sería el
conjunto de acciones que permiten obtener el máximo rendimiento de las
actividades que desarrolla la empresa”.
El Buen Gobierno Corporativo, es hacer que los miembros de una empresa
trabajen juntos con mayor productividad, que disfruten de su trabajo,
que desarrollen sus destrezas y habilidades y que sean buenos
representantes de la empresa, presenta un gran reto para los directivos
de la misma.
Según Koontz & O”Donnell (1979), la planeación incluye la selección de
objetivos, estrategias, políticas, programas y procedimientos. La
planeación, es por tanto, toma de decisiones, porque incluye la elección
de una entre varias alternativas.
Continúan los autores, indicando que la organización incluye el
establecimiento de una estructura de funciones, a través de la
determinación de las actividades requeridas para alcanzar las metas de
la entidad y de cada una de sus partes, el agrupamiento de estas
actividades, la asignación de tales grupos de actividades a un jefe, la
delegación de autoridad para llevarlas a cabo y la provisión de los
medios para la coordinación horizontal y vertical de las relaciones de
información y de autoridad dentro de la estructura de la organización.
Algunas veces todos estos factores son incluidos en el término
estructura organizacional, otras veces de les denomina relaciones de
autoridad administrativa. En cualquier, caso, la totalidad de tales
actividades y las relaciones de autoridad son lo que constituyen la
función de organización.
Dicen los autores, que la integración es la provisión de personal a los
puestos proporcionados por la estructura de la organización. Por tanto
requiere de la definición de la fuerza de trabajo que será necesaria
para alcanzar los objetivos, e incluye el inventariar, evaluar y
seleccionar a los candidatos adecuados para tales puestos; el compensar
y el entrenar o de otra forma el desarrollar tanto a los candidatos como
a las personas que ya ocupan sus puestos en la organización para que
alcancen los objetivos y tareas de una forma eficaz.
En relación con la dirección y el liderazgo, los autores mencionados
anteriormente, dicen que aunque esta función parece sencilla, los
métodos de dirección y liderazgo pueden ser de una extraordinaria
complejidad. Los jefes inculcan en sus subordinados una clara
apreciación de las tradiciones, objetivos y políticas de las
instituciones. Los subordinados se familiarizan con la estructura de la
organización, con las relaciones ínter departamentales de actividades y
personalidades, y con sus deberes y autoridad. Una vez que los
subordinados han sido orientados, el superior tiene una continua
responsabilidad por aclararles sus asignaciones, por guiarlos hacia el
mejoramiento de la ejecución y desempeño de sus tareas y por motivarlos
a trabajar con celo y confianza.
Según los autores, el control, es la evaluación y corrección de las
actividades de los subordinados para asegurarse de que lo que se realiza
se ajusta a los planes. De ese modo mide el desempeño en relación con
las metas y proyectos, muestra donde existen desviaciones negativas y al
poner en movimiento las acciones necesarias para corregir tales
desviaciones, contribuye a asegurar el cumplimiento de los planes.
Aunque la planeación debe preceder al control, los planes no se logran
por sí mismos. El plan guía al jefe para que en el momento oportuno
aplique los recursos que serán necesarios para lograr metas específicas.
Entonces las actividades son medidas para determinar si se ajustan a la
acción planeada.
2.6.2. PRINCIPIOS DEL BUEN GOBIERNO.
El Buen Gobierno explica las reglas y los procedimientos para tomar
decisiones en asuntos como la prestación de servicios de transporte
urbano que beneficie efectivamente a la colectividad; el manejo de los
conflictos de interés; la estructura patrimonial, los esquemas de
remuneración de directivos, funcionarios y trabajadores; incentivos de
la institución, la adquisición del control, la revelación de
información, etc.
El buen gobierno, es la forma en que se dirigen y controlan las
entidades y refleja las relaciones de poder entre los directivos, el
gerente, los funcionarios, los trabajadores, la ciudadanía y otros
grupos de interés (stakeholders).
Por su parte el buen gobierno podemos definirlo como los estándares
mínimos adoptados por las empresas de transporte urbano para satisfacer
las necesidades de la colectividad. El propósito es contar con una recta
gerencia; reconocer el derecho de los usuarios, definir las
responsabilidades del directorio de las empresas; asegurar la fluidez de
la información, y reconocer las relaciones con otros grupos de interés.
Los principios del buen gobierno de las empresas de transporte urbano,
se inspiran en los principios del gobierno corporativo de la
Organización Internacional Intergubernamental (OCDE) que reúne a los
países más industrializados de economía de mercado. De acuerdo con esta
entidad el buen gobierno es el sistema por el cual las entidades son
dirigidas y controladas, su estructura especifíca la distribución de los
derechos y responsabilidades entre los diferentes participantes de las
empresas de transporte urbano, tales como el directorio, los gerentes,
trabajadores, los usuarios y otros agentes económicos que mantengan
algún interés en la entidad; provee la estructura a través de la cual se
establecen los objetivos de la entidad, los medios para alcanzar estos
objetivos, así como la forma de hacer un seguimiento a su desempeño.
Los principios del buen gerenciamiento corporativo para las empresas de
transporte urbano, están agrupados en seis títulos:
1) Los derechos de los usuarios; para proteger y facilitar el ejercicio
del derecho de los usuarios del servicio de transporte urbano;
2) Tratamiento equitativo de los usuarios del transporte urbano; para
asegurar el trato equitativo de todos los usuarios de las empresas de
transporte urbano;
3) La función de los grupos de interés en el gobierno de las empresas de
transporte urbano; para reconocer sus derechos establecidos por ley o
acuerdos mutuos y estimular la cooperación entre la sociedad y los
stakeholders para crear empresas de transporte urbano financieramente
sólidos;
4) Comunicación y transparencia informativa; para que se presente la
información de manera precisa y de modo regular acerca de todas las
cuestiones materiales referentes al servicio de transporte urbano
incluidos los resultados, la situación financiera, la propiedad y el
gobierno de la empresa;
5) La responsabilidad del directorio; para estipular las directrices
estratégicas de las empresas de transporte urbano, un control efectivo
de la gerencia por parte del directorio o la junta general de socios o
accionistas, y la responsabilidad del directorio hacia la entidad, los
usuarios y la colectividad en general;
6) Otros aspectos relacionados; para cumplir integralmente con los
usuarios del servicios de transporte urbano y la colectividad en general
en el marco de la responsabilidad social de las empresas.
2.6.3. RECURSOS DEL BUEN GOBIERNO.
El recurso humano, es el recurso mayor relevancia con que cuenta el buen
gobierno. Al respecto cabe resaltar que el buen gobierno es para las
personas y por medio de las personas. En el buen gobierno se sabe que
para alcanzar el objetivo deseado, las personas requieren dirección,
necesitan ser persuadidas, inspiradas, comunicadas y ser capaces de
desempeñar tareas de trabajo que sean satisfactorias.
Los recursos, distintos a las personas, son esenciales para el éxito del
gerenciamiento corporativo. El buen gobierno debe definir las líneas de
enlace para facilitar la coordinación de los recursos y para establecer
relaciones adecuadas y actualizadas entre ellos. Los objetivos
institucionales dan propósito al uso de recursos por parte del gobierno
institucional. Hay un objetivo que alcanzar, una misión que cumplir. El
buen gobierno está orientado al objetivo.
Los bienes, rentas y derechos de cada empresa de transporte urbano
constituyen su patrimonio de acuerdo a las diferentes normas sobre las
cuales se han constituido las empresas. El patrimonio empresarial se
gobierna por cada empresa en forma autónoma, con las garantías y
responsabilidades de Ley. Los bienes de dominio privado de las empresas
de transporte son inalienables e imprescriptibles. Todo acto de
disposición o de garantía sobre el patrimonio empresarial debe ser de
conocimiento interno y externo. Son bienes de las empresas: los bienes
inmuebles y muebles; los edificios y sus instalaciones; las acciones y
participaciones de las empresas, los caudales, acciones, bonos,
participaciones sociales, derechos o cualquier otro bien que represente
valores cuantificables económicamente; Los legados o donaciones que se
instituyan en su favor.
Según Valdivia (2006), la autonomía financiera de las empresas de
transporte, es la potestad que le corresponde en virtud de la cual
puede: gozar de su patrimonio, administrarlo y disponer de el, en la
medida permitida por la Ley; elaborar y administrar su propio
presupuesto; y, concertar empréstitos, etc.
2.6.4. ESTANDARES DEL GERENCIAMIENTO CORPORATIVO
Según Koontz & O´Donnell (1999)[7], ya que los planes son las base
frente a las cuales deben establecerse los controles, lógicamente se
deduce que el primer paso en el proceso sería establecer planes. Por
tanto dichos planes ya constituyen un estándar. Sin embargo, puesto que
éstos varían en nivel de detalle y complejidad, y ya que el buen
gobierno no suele observar todo, se establecen normas especiales. Estas
normas son, por definición, criterios sencillos de evaluación. Son los
puntos seleccionados en un programa total de planeación donde se
realizan medidas de evaluación, de tal modo que puedan orientar a los
gerentes respecto de cómo marchan las cosas sin que éstos tengan que
observar cada paso en la ejecución de los planes.
De acuerdo con el COSO (1997)[8], los sistemas de control interno
funcionan a distintos niveles de eficacia. De la misma forma, un sistema
determinado puede funcionar de manera diferente en momentos distintos.
Cuando un sistema de control alcanza el estándar a continuación, puede
considerarse un sistema “eficaz”. El control puede considerarse eficaz
si: i) Se están logrando los objetivos operacionales de la entidad; ii)
Disponen de información adecuada hasta el punto de lograr los objetivos
operacionales de la entidad; iii) Si se prepara de forma fiable la
información financiera, económica y patrimonial de la entidad; y, iv) Si
se cumplen las leyes y normas aplicables.
Mientras que el control es un proceso, su eficacia es un estado o
condición del proceso en un momento dado, el mismo que al superar los
indicadores o estándares establecidos facilita la eficacia del buen
gobierno empresarial..
Los Indicadores son parámetros cualitativos y cuantitativos que detallan
la medida en la cual un determinado objetivo ha sido logrado. Al ser
instrumentos de medición de las principales variables asociadas al
cumplimiento de los objetivos, constituyen una expresión cuantitativa de
lo que se pretende alcanzar y mediante la cual establece y mide sus
propios criterios de éxito, y proveen la base para el seguimiento de su
desempeño. Por lo general para medir una cadena estratégica representada
de política, objetivos generales, objetivos específicos, acciones
permanentes y temporales, se utilizan indicadores o estándares de
Impacto, Resultado y Producto, los cuales en conjunto permiten medir la
evolución del desempeño de la entidad.
Indicadores de Impacto: Se asocian a los lineamientos de política y
miden los cambios que se espera lograr a mediano y largo plazo. Muestra
los efectos (directos o indirectos) producidos como consecuencia de los
resultados y logros de las acciones sobre un determinado grupo de
clientes o población. Usualmente medidos de manera más rigurosa y
profunda y requiere de una definición precisa del tiempo de la
evaluación ya que existen intervenciones cuyo impacto sólo es medible en
el largo plazo.
Indicadores de Resultado: Se asocian a objetivos generales y específicos
y se relacionan con las distintas dimensiones que abarca el propósito
del objetivo. Indica el progreso en el logro de los propósitos de las
acciones, reflejando el nivel de cumplimiento de los objetivos. Por lo
general, el resultado de las acciones no puede ser medido sino hasta el
final de las tareas que componen (en el caso de tratarse de proyectos,
que por definición tienen un tiempo definido) o hasta que las tareas
hayan alcanzado un nivel de maduración necesario en actividades de
carácter permanente.
Indicadores de Producto: Se asocian a las acciones permanentes o
temporales, y miden los cambios que se van a producir durante su
ejecución. Refleja los bienes y servicios cuantificables provistos por
una determinada intervención y en consecuencia, por una determinada
institución.
Línea de Base: Es la primera medición de los indicadores seleccionados
para medir los objetivos de una acción permanente o temporal, debe
realizarse al inicio del Plan con la finalidad de contar con una “base”
que permita cuantificar los cambios netos ocurridos en razón de su
intervención.
La determinación de si un sistema de control es eficaz o no y su
influencia en la eficacia del buen gobierno, constituye una toma de
postura subjetiva que resulta del análisis de si están presentes y
funcionando eficazmente los cinco componentes del nuevo enfoque de
control interno: entorno de control, evaluación de riesgos, actividades
de control, información y comunicación y supervisión.
Su funcionamiento eficaz proporciona un grado de seguridad razonable de
que una o más de las categorías de objetivos establecidos va a
cumplirse. Por consiguiente, estos componentes también son criterios
para determinar si el control interno es eficaz.
Por otro lado, se ha determinado que el control es eficaz, cuando no
entorpece las funciones del gerenciamiento corporativo y además cuando
se toman en cuenta las sugerencias y recomendaciones de los grupos de
interés del mismo y cuando se aplican las medidas correctivas necesarias
para optimizar el gerenciamiento corporativo de los gobiernos locales.
Interpretando a Andrade (1990)[9], se puede decir que el control eficaz
consiste en evaluar un conjunto de proposiciones financieras, económicas
y sociales, con la finalidad de determinar si las metas, objetivos,
políticas, estrategias, presupuestos, programas y proyectos de inversión
emanados del buen gobierno se están cumpliendo de acuerdo a lo previsto.
Según Koontz & O´Donnell (1990)[10], control eficaz, es el proceso de
comprobación destinado a determinar si se siguen o no los planes, si se
están haciendo o no progresos para la consecución de los objetivos
propuestos y el proceso de actuación, si fuese preciso, para corregir
cualquier desviación.
De forma más concisa, E. Gironella Mac Graw, citado por el Informativo
Caballero Bustamante[11], denomina “Control eficaz al plan de
organización y el conjunto de métodos y procedimientos que sirven para
ayudar buen gobierno en el mejor desempeño de sus funciones.
2.7. OPTIMIZACION DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO.
2.7.1. EFICIENCIA DE LAS EMPREAS DE TRANSPORTE URBANO.
La eficiencia, está referida a la relación existente entre los servicios
de transporte urbano prestado o entregado por las empresas y los
recursos utilizados para ese fin (productividad), en comparación con un
estándar de desempeño establecido..
La eficiencia, también puede ser conceptualizada como la virtud para
lograr un efecto determinado; tal como sucede con las empresas de
transporte urbano al facilitar la solución de los problemas que
enfrentan los usuarios y la colectividad en general.
La eficiencia, es la relación entre costos y beneficios enfocada hacia
la búsqueda de la mejor manera de hacer o ejecutar las tareas (métodos),
con el fin de que los recursos (personas, vehículos, suministros
diversos y otros) se utilicen del modo más racional posible.
La racionalidad implica adecuar los medios utilizados a los fines y
objetivos que se deseen alcanzar, esto significa eficiencia, lo que
lleva a concluir que las empresas de transportes urbano va a ser
racional si se escogen los medios más eficientes para lograr los
objetivos deseados, teniendo en cuenta que los objetivos que se
consideran son los organizacionales y no los individuales. La
racionalidad se logra mediante, normas y reglamentos que rigen el
comportamiento de los componentes en busca de la eficiencia.
La eficiencia busca utilizar los medios, métodos y procedimientos más
adecuados y debidamente planeados y organizados para asegurar un óptimo
empleo de los recursos disponibles. La eficiencia no se preocupa por los
fines, como si lo hace la eficacia, si no por los medios.
La eficiencia, se puede medir por la cantidad de recursos utilizados en
la prestación del servicio de transporte urbano. La eficiencia aumenta a
medida que decrecen los costos y los recursos utilizados. Se relaciona
con la utilización de los recursos para obtener un bien u objetivo.
2.7.2. EFICACIA DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO.
La eficacia o efectividad, se refiere al grado en el cual las empresas
de transporte urbano logran sus objetivos y metas u otros beneficios que
pretendían alcanzarse fijados por los los directivos o exigidos por la
sociedad.
La eficacia, es la virtud, fuerza y poder para gestionar, en nuestro
caso, las empresas de transporte urbano.
La eficacia o efectividad es el grado en el que se logran los objetivos
empresariales. En otras palabras, la forma en que se obtienen un
conjunto de resultados refleja la efectividad, mientras que la forma en
que se utilizan los recursos para lograrlos se refiere a la eficiencia.
La eficacia, es la medida normativa del logro de los resultados. Las
empresas de transporte urbano disponen de indicadores de medición de los
logros de los servicios de transporte. Cuando se logren dichos
resultados o estándares, se habrá logrado el objetivo del buen gobierno
aplicado por este tipo de empresas.
Para obtener eficacia tienen que darse algunas variables como:
i) Cualidades de la organización humana;
ii) Nivel de confianza e interés;
iii) Motivación;
iv) Desempeño;
v) Capacidad de la Organización;
vi) Información y comunicación;
vii) Interactuación efectiva;
viii) Toma de decisiones efectiva.
Si una empresa de trasnporte urbano dispone de estas variables, refleja
el estado interno y la salud de dicha entidad. Las empresas de
transporte urbano, dependen de la fuerza financiera o económica; pero
deben tener en cuenta algunas medidas de eficacia administrativa, como
por ejemplo:
i) capacidad del gerenciamiento corporativo para encontrar fuerza
laboral adecuada;
ii) Elevados niveles de moral de los empleados y satisfacciones en el
trabajo;
iii) Bajos niveles de rotación;
iv) Buenas relaciones interpersonales;
v) Percepción de los objetivos de la entidad;
vi) Buena utilización de la fuerza laboral calificada.
Para que los gobiernos locales alcancen eficacia, deben cumplir estas
tres condiciones básicas:
i) Alcance de los objetivos institucionales;
ii) Mantenimiento del sistema interno; y,
iii) Adaptación al ambiente externo.
El alcance de la eficacia tropieza con la complejidad de exigencias de
una entidad como sistema abierto. La eficacia y el éxito empresaril
constituyen un asunto muy complejo debido a las relaciones múltiples que
se establecen con los elementos ligados a la entidad.
Cuando el buen gobierno se preocupa por hacer correctamente las cosas
está transitando a la eficiencia (utilización adecuada de los recursos
disponibles) y cuando utiliza instrumentos para evaluar el logro de los
resultados, para verificar las cosas bien hechas con las que en realidad
debían realizarse, entonces se encamina hacia la eficacia (logro de los
objetivos mediante los recursos disponibles).
La eficiencia y la eficacia no van de la mano, ya que un gobierno local
puede ser eficiente en sus operaciones, pero no eficaz, o viceversa;
puede ser ineficiente en sus operaciones y sin embargo ser eficaz,
aunque sería mucho más ventajoso si la eficacia estuviese acompañada de
la eficiencia, con lo cual el presente y la prospectiva sería positiva.
También puede ocurrir que no sea ni eficiente ni eficaz, por tanto la
prospectiva sería negativa.
Según Koontz & O´Donnell (1999)[12], los gerentes del buen gobierno
tienen diversidad de técnicas para lograr que los resultados se ajusten
a los planes. La base del buen gobierno y control de las empresas radica
en que el resultado depende de las personas.
Entre las consideraciones importantes para asegurar los resultados y por
ende la eficacia de los gerentes tenemos: la voluntad de aprender, la
aceleración en la preparación del equipo gerencial, importancia de la
planeación para la innovación, evaluación y retribución al equipo
gerencial, ajustes de la información, necesidad de la investigación y
desarrollo gerencial, necesidad de liderazgo intelectual, etc.
Los resultados obtenidos por el buen gobierno, no sólo debe darse para
la propia institución, sino especialmente debe plasmarse en mejores
servicios y en el contento ciudadano, especialmente en el contexto
participativo que tiene el buen gobierno.
2.7.3. ECONOMIA DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO.
La economía, está relacionada con los términos y condiciones bajo los
cuales las empresas de transporte urbano adquieren recursos, sean estos
financieros, humanos, físicos o tecnológicos, obteniendo la cantidad
requerida, al nivel razonable de calidad, en la oportunidad y lugar
apropiado y, al menor costo posible.
La importancia creciente de la implantación de un sistema de calidad
total en la gestión institucional, es evidente. Teniendo como eje de
todos los esfuerzos la satisfacción de los vecinos, se debe poner
especial énfasis en una relación más participativa y comprometida con
los trabajadores de la entidad, a fin de lograr su apoyo en la mejora
continua, sin descuidar sus intereses, dentro de un marco de
rentabilidad y calidad de vida.
2.7.4. SINERGIA ENTRE LOS COMPONENTES DEL CONTROL INTERNO Y LOS
PRINCIPIOS DEL BUEN GOBIERNO.
Adecuando el concepto de Encarta ® 2005. Sinergia, es la acción conjunta
de dos o más instrumentos, en nuestro caso los componentes del sistema
de control interno y los principios del Buen Gobierno. El término se
aplica de manera especial a la acción combinada de 2 o más actividades
que resulta más poderosa que la suma de sus efectos cuando se gestionan
por separado.
Por otro lado, sinergia, es la acción de dos o más causas cuyo efecto
es superior a la suma de los efectos individuales.
También es el concurso activo y concertado de varios órganos,
actividades, recursos, actividades, procesos, procedimientos para
realizar una función.
Los componentes del sistema de contro interno según el Informe COSO, en
sinergia, con los principios del Buen Gobierno de las empresas de
transporte urbano, tiene el propósito que la empresa utilice sus
recursos financieros, humanos y materiales de manera eficiente, eficaz y
económica. Por esta razón los encargados del control interno deben
detectar las causas de cualquier práctica ineficiente o antieconómica,
incluyendo deficiencias en los sistemas de información gerencial,
procedimientos administrativos o estructura organizacional y los
responsables de la gestión deben utilizar ventajosamente las
recomendaciones para obtener una gestión efectiva.
RELACION SINERGICA
PRINCIPIOS DEL BUEN GOBIERNO
COMPONENTES DEL SISTEMA DE CONTROL INTERNO
Responsabilidad del directorio
Entorno de control
Evaluación de riesgos
Supervisión
Derechos de los usuarios
Tratamiento equitativo de los accionistas
La función de los Grupos de interés
Actividades de control
Comunicación y transparencia informativa
Información y comunicación
2.7.5. PRODUCTIVIDAD DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO.
La productividad es la producción de bienes y servicios con los mejores
estándares.
Las empresas de transporte urbano, van a obtener mayor productividad
cuando dispongan de una organización, administración y dirección
adecuadas; lo que permitirá disponer de mejores unidades vehiculares,
personal capacitado para prestar el servicio en las mejores condiciones,
cumplimiento de rutas, costos asequibles y otros aspectos que resalten
frente a otras empresas.
La productividad, es la combinación de la efectividad y la eficiencia,
ya que la efectividad está relacionada con el desempeño y la eficiencia
con la utilización de los recursos. Esto se pude representar de la forma
siguiente:
Productividad = Efectividad / eficiencia.
El único camino para que un gobierno local pueda crecer y aumentar su
credibilidad social es aumentando su productividad y el instrumento
fundamental que origina una mayor productividad es el gerenciamiento
corporativo, la utilización de métodos, el estudio de tiempos y un
sistema de pago de obligaciones adecuado.
2.7.6. CUMPLIMIENTO DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LAS EMPRESAS DE
TRANSPORTE URBANO.
Considerando el modelo económico neoliberal en el contexto de la
globalización (y de la perdida de poder de los Estados y de la
fragilidad de la sociedad civil), la tendencia parece ser la
concentración del poder y de la riqueza por grandes empresas. Aumentan
los desequilibrios entre el Norte y el Sur y el modelo y la
globalización, más allá de uniformizar los patrones de producción y
consumo, no resuelve y parece generar aún más problemas ambientales, de
pobreza e injusticia social.
La sostenibilidad global, el ejercicio pleno de los derechos humanos, la
superación de la pobreza y la profundización de la democracia demandan
un nuevo tipo de empresa y un orden nacional e internacional que lo
asegure.
Esto significa que las empresas tienen que observar los siguientes
aspectos:
• Cumplir con estándares nacionales e internacionales en el ámbito de
los derechos humanos, sociales y ambientales, diversidad étnico-racial y
género;
• Incorporar comportamientos éticos en su relación con el Estado y el
propio sector, respetando la ley y normas internacionales, a fin de
contribuir a la lucha contra la corrupción;
• Incluir procedimientos de fiscalización y monitoreo independiente que
aporten credibilidad al comportamiento empresarial;
• Limitar el crecimiento monopólico de grandes empresas, protegiendo las
cadenas productivas, la empresa local y el desarrollo y existencia de
las pequeñas y medianas empresas (PYMES).
Las empresas multinacionales y todas las empresas deben hacerse
responsables por que los estándares internacionales se apliquen a toda
la cadena productiva. Es fundamental cumplir con condiciones comerciales
justas con los proveedores y socios comerciales para que estos puedan
también observar los estándares apropiados.
La empresa debe incorporar en su gestión, decisiones, políticas e
inversiones la participación continua de los grupos de interés en
función de sus derechos y de la sostenibilidad de sus operaciones. Este
diálogo y participación debe incidir realmente en las decisiones de la
empresa.
En definitiva, el modelo económico y las empresas deben tener límites
estrictos para su operación.
El papel del Estado debe ser promover y demandar a las empresas la
aplicación de criterios sociales y medioambientales. Y por otra parte,
considerando que el Estado es un gran comprador e inversor (educación,
salud, obras públicas, defensa, servicios básicos etc.), en los
procedimientos de compras y contrataciones públicas se deben incluir
requisitos y normativas de Responsabilidad Social de la empresa (RSE).
Igualmente, el Estado debe recuperar e incrementar sus roles de
fiscalización y regulación de las empresas en beneficio del conjunto de
la sociedad. El Estado tiene también la posibilidad de aportar
información sobre las empresas (laboral, ambiental, sanitario y
tributario) que pueden dar cuenta también del real comportamiento de
estas.
La Sociedad Civil también tiene su papel en la Responsabilidad social de
las empresas.
Sin sociedad civil activa que demande una nueva forma de operar de las
empresas no habrá una RSE real. Gran parte del desarrollo de la RSE se
origina como una reacción a las acciones de trabajadores y trabajadoras,
grupos ambientales, de consumidores, de derechos humanos, políticos, de
movilización ciudadana y de opinión pública frente a acciones de
irresponsabilidad empresarial.
Entonces, ¿cuál debería ser el papel de la sociedad civil en el tema?
• Un papel activo en la evaluación y monitoreo del comportamiento de las
empresas, lo que requiere que conozca y domine tanto los conceptos como
los instrumentos de RSE, y una constante información hacia las
organizaciones de la sociedad civil.
• Una demanda e influencia constantes hacia el Estado para que
implementa políticas de RSE y ejerza sus roles de regulación,
fiscalización y control; y participar en forma vinculante en los
procesos de toma de decisión de políticas públicas en esta materia.
• Una activa relación con organizaciones políticas y agencias
gubernamentales para avanzar el desarrollo de procedimientos y
regulaciones a la actividad empresarial que exijan y mejoren su
desempeño laboral, ambiental, tributario, de inversión comunitaria,
investigación y desarrollo tecnológico.
• Presión y demanda para que las empresas contribuyan permanentemente a
la resolución de problemas sociales, laborales y ambientales a nivel
local, nacional e internacional, garantizando la participación
democrática, efectiva y transparente de los grupos de interés e
iniciativas conjuntas desde la inversión comunitaria hasta procesos de
sostenibilidad de las empresas de largo plazo.
• Promover y actuar para que en las áreas de servicios públicos básicos,
(agua, electricidad, comunicaciones, salud, educación y previsión
social) las empresas garanticen el acceso de bajo costo y la calidad de
los servicios a todos los ciudadanos.
La sociedad civil, sus organizaciones y los ciudadanos, al involucrarse
y apropiarse del tema, generan una nueva dinámica de profundización y
credibilidad de éste.
Al mismo tiempo, se contribuye a una cultura de responsabilidad, que
guía las acciones y decisiones de las personas como consumidores y
ciudadanos, que refuerza a su vez a aquellas empresas que implementen
modelos de gestión relativos a la RSE.
Las orientaciones para la acción de la sociedad civil son las
siguientes:
1. La prioridad debe ser concienciar a las organizaciones de la sociedad
civil sobre el concepto de RSE y los instrumentos vinculados a éste de
modo que se adopte el tema como prioridad y como instrumento para los
derechos ciudadanos. Especialmente la acción debe orientarse a
organizaciones sindicales, de consumidores y medioambientales.
2. El seguimiento y el monitoreo de las actividades de las empresas debe
ser un tema prioritario y articulador del trabajo. La comunicación, el
intercambio de información y la cooperación entre organizaciones es
fundamental en esta tarea.
2.7.7. MEJORA CONTINUA DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE URBANO.
1. Introducción
El proceso de transferencia de tecnologías y administración en la última
década ha venido creciendo paralelo al proceso de modernización del
país, entrar a evaluar la eficacia de estas tecnologías necesariamente
implica: revisar en primera instancia de manera exhaustiva el contexto
socio económico en el cual emergen, de igual forma analizar las
problemáticas que se presentan en el proceso de implementación y
finalmente delimitar las características fundamentales de su objetivo o
razón de ser.
Según los grupos gerenciales de las empresas japonesas, el secreto de
las compañías de mayor éxito en el mundo radica en poseer estándares de
calidad altos tanto para sus productos como para sus empleados; por lo
tanto el control total de la calidad es una filosofía que debe ser
aplicada a todos los niveles jerárquicos en una organización, y esta
implica un proceso de Mejoramiento Continuo que no tiene final. Dicho
proceso permite visualizar un horizonte más amplio, donde se buscará
siempre la excelencia y la innovación que llevarán a los empresarios a
aumentar su competitividad, disminuir los costos, orientando los
esfuerzos a satisfacer las necesidades y expectativas de los clientes.
La base del éxito del proceso de mejoramiento es el establecimiento
adecuado de una buena política de calidad, que pueda definir con
precisión lo esperado por los empleados; así como también de los
productos o servicios que sean brindados a los clientes. Dicha política
requiere del compromiso de todos los componentes de la organización.
2. Mejoramiento Continuo
Es evidente que las tendencias mundiales muestran como las naciones se
integran en comunidades que buscan fortalecerse mutuamente y fusionar
sus culturas, esta integración va mas allá de tratados de libre
comercio, apertura de importaciones y exportaciones, delimitación de
políticas unificadas sobre el sector privado y penetra en la vida
cotidiana de los miembros de la sociedad, en las practicas de las
organizaciones y genera cambios sustanciales en la forma de vida del
hombre moderno. La integración busca también la consolidación de bloques
que aspiran a tener la hegemonía política, militar, ideológica en el
reordenamiento internacional. El resultado de este proceso es un nuevo
mapa económico, ideológico y político donde claramente se diferencian
los países altamente competitivos y por consiguiente privilegiados en el
mercado mundial.
Este panorama nos muestra claramente como las reglas de la
competitividad han cambiado, el rompimiento de fronteras en el ámbito
geográfico, insita a un rompimiento en las mentalidades y una serie de
imperativos que debemos atender si queremos trascender la condición de
país periférico y en vía de desarrollo.
Penetrar en este nuevo orden implica reconocer el papel del conocimiento
y de la información como generadores de desarrollo. Ahora mas que nunca
es necesario asumir que el conocimiento y quien posee la información
tiene poder en el plano empresarial, es claro el papel protagónico del
conocimiento en el crecimiento de los sectores productivos. Por ejemplo
la incorporación de tecnología de punta, conocimiento aplicado, de
capacitación y calificación de mano de obra, los niveles cada vez mas
especializados de división del trabajo, las habilidades y capacidades
altamente calificadas requeridas para un optimo desempeño, la
sistematización de practicas empresariales convertidas en modelos de
gestión, los nuevos métodos y técnicas administrativas, entre otras son
indicadores de la relación intima entre conocimiento, manejo racional de
la información y crecimiento económico empresarial.
Para llevar a cabo este proceso de Mejoramiento Continuo tanto en un
departamento determinado como en toda la empresa, se debe tomar en
consideración que dicho proceso debe ser: económico, es decir, debe
requerir menos esfuerzo que el beneficio que aporta; y acumulativo, que
la mejora que se haga permita abrir las posibilidades de sucesivas
mejoras a la vez que se garantice el cabal aprovechamiento del nuevo
nivel de desempeño logrado.
Conceptos:
James Harrington (1993), para él mejorar un proceso, significa cambiarlo
para hacerlo más efectivo, eficiente y adaptable, qué cambiar y cómo
cambiar depende del enfoque específico del empresario
y del proceso.
Fadi Kabboul (1994), define el Mejoramiento Continuo como una conversión
en el mecanismo viable y accesible al que las empresas de los países en
vías de desarrollo cierren la brecha tecnológica que mantienen con
respecto al mundo desarrollado.
Abell, D. (1994), da como concepto de Mejoramiento Continuo una mera
extensión histórica de uno de los principios de la gerencia científica,
establecida por Frederick Taylor, que afirma que todo método de trabajo
es susceptible de ser mejorado (tomado del Curso de Mejoramiento
Continuo dictado por Fadi Kbbaul).
L.P. Sullivan (1994), define el Mejoramiento Continuo, como un esfuerzo
para aplicar mejoras en cada área de las organización a lo que se
entrega a clientes.
Eduardo Deming (1996), según la óptica de este autor, la administración
de la calidad total requiere de un proceso constante, que será llamado
Mejoramiento Continuo, donde la perfección nunca se logra pero siempre
se busca.
El Mejoramiento Continuo es un proceso que describe muy bien lo que es
la esencia de la calidad y refleja lo que las empresas necesitan hacer
si quieren ser competitivas a lo largo del tiempo. Es algo que como tal
es relativamente nuevo ya que lo podemos evidenciar en los las fechas de
los conceptos emitidos, pero a pesar de su reciente natalidad en la
actualidad se encuentra altamente desarrollado.
La importancia de esta técnica gerencial radica en que con su aplicación
se puede contribuir a mejorar las debilidades y afianzar las fortalezas
de la organización, a través de este se logra ser más productivos y
competitivos en el mercado al cual pertenece la organización, por otra
parte las organizaciones deben analizar los procesos utilizados, de
manera tal que si existe algún inconveniente pueda mejorarse o
corregirse; como resultado de la aplicación de esta técnica puede ser
que las organizaciones crezcan dentro del mercado y hasta llegar a ser
líderes. Hay que mejorar porque, "En el mercado de los compradores de
hoy el cliente es el rey", es decir, que los clientes son las personas
más importantes en el negocio y por lo tanto los empleados deben
trabajar en función de satisfacer las necesidades y deseos de éstos. Son
parte fundamental del negocio, es decir, es la razón por la cual éste
existe, por lo tanto merecen el mejor trato y toda la atención
necesaria. La razón por la cual los clientes prefieren productos del
extranjeros, es la actitud de los dirigentes empresariales ante los
reclamos por errores que se comentan: ellos aceptan sus errores como
algo muy normal y se disculpan ante el cliente, para ellos el cliente
siempre tiene la razón.
La búsqueda de la excelencia comprende un proceso que consiste en
aceptar un nuevo reto cada día. Dicho proceso debe ser progresivo y
continuo. Debe incorporar todas las actividades que se realicen en la
empresa a todos los niveles. El proceso de mejoramiento es un medio
eficaz para desarrollar cambios positivos que van a permitir ahorrar
dinero tanto para la empresa como para los clientes, ya que las fallas
de calidad cuestan dinero. Asimismo este proceso implica la inversión en
nuevas maquinaria y equipos de alta tecnología más eficientes, el
mejoramiento de la calidad del servicio a los clientes, el aumento en
los niveles de desempeño del recurso humano a través de la capacitación
continua, y la inversión en investigación y desarrollo que permita a la
empresa estar al día con las nuevas tecnologías.
La base del éxito del proceso de mejoramiento es el establecimiento
adecuado de una buena política de calidad, que pueda definir con
precisión lo esperado por los empleados; así como también de los
productos o servicios que sean brindados a los clientes. Dicha política
requiere del compromiso de todos los componentes de la organización, la
cual debe ser redactada con la finalidad de que pueda ser aplicada a las
actividades de cualquier empleado, igualmente podrá aplicarse a la
calidad de los productos o servicios que ofrece la compañía, así es
necesario establecer claramente los estándares de calidad, y así poder
cubrir todos los aspectos relacionados al sistema de calidad. Para dar
efecto a la implantación de esta política, es necesario que los
empleados tengan los conocimientos requeridos para conocer las
exigencias de los clientes, y de esta manera poder lograr ofrecerles
excelentes productos o servicios que puedan satisfacer o exceder las
expectativas. La calidad total no solo se refiere al producto o servicio
en sí, sino que es la mejoría permanente del aspecto organizacional,
gerencial; tomando una empresa como una máquina gigantesca, donde cada
trabajador, desde el gerente, hasta el funcionario del mas bajo nivel
jerárquico están comprometidos con los objetivos empresariales.
2.7.8. EL BUEN GOBIERNO Y LA OPTIMIZACION DE LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE
URBANO.
La optimización de las empresas de transporte urbano, está referida a la
eficiencia, eficacia y economía del proceso de buen gobierno de los con
una incidencia en la satisfacción de los usuarios y de la colectividad.
Optimizar una empresa, es trazarse planes y lograr los objetivos
deseados a pesar de todas las circunstancias. Es lograr el desarrollo
pleno de las potencialidades de los directivos, funcionarios,
trabajadores y usuarios. Las empresas de transporte urbano deben
desplegar optimización en sus procesos internos, con el fin de lograr
que ellos reflejen o produzcan la calidad que el usuario de transporte
urbano necesita. Una manera de entender el buen gobierno es que se
refiere a las filosofías y procesos de una entidad que permiten a su
gente medir los objetivos, retos y oportunidades, y, constantemente,
encontrar el balance y dirección adecuado.
Compañías en todo el mundo están retando a su gobierno y quieren
fortalecer sus prácticas en donde lo consideran necesario. ¿Pero, dónde
deben comenzar los directorios y la gerencia mientras llevan a cabo este
esfuerzo? El primer paso es conocer cuatro fundamentos importantes:
· El gobierno de las empresas no es una cosa nuevo. Es la falta de un
buen gobierno lo que ha hecho que muchos se den cuenta de su
importancia. No se trata de comenzar de nuevo sino de mejorar
procedimientos ya existentes en la entidad.
· Enfocarse en los principios que soportan el buen gobierno, no sólo en
cumplir las nuevas leyes y reglamentos. El buen gobierno se basa en la
confianza y ésta no se puede regular.
· Reconocer que detrás de los principios del buen gobierno corporativo
hay gran cantidad de trabajo duro y, algunas veces, desagradable.
· Entender que al final todo es un tema de la gente. Las mejores
intenciones y los mejores procesos no servirán de nada a menos que las
personas en todos los niveles tengan la inteligencia, capacidades
técnicas y de negocios y, sobretodo, la fortaleza de carácter para tomar
las decisiones correctas aunque algunas veces sean difíciles.
PARTE II:
RESULTADOS DE LA INVESTIGACION
CAPITULO III:
PRESENTACION, ANALISIS E INTERPRETACION DE LA ENTREVISTA REALIZADA
La entrevista se realizó al siguiente personal:
PREGUNTA 1:
¿ La gestión o gobierno de las empresas de transporte puede utilizar
ventajosamente el control interno empresarial ?
INTERPRETACION:
Los entrevistados en un 10% no saben y por tanto no responden sobre el
tema preguntado. En un 5% argumentan que son aspectos muy técnicos. En
un preocupante 25% dicen que gobierno y control son antagónicos. Sin
embargo un 60% dice que se es posible interrelacionar ventajosamente la
gestión o gobierno de las empresas de transporte y el control interno
empresarial.
Al respecto debemos indicar que el control es parte de la gestión o
gobierno de una empresa. Forma parte del proceso de gobierno. Dicho
procesos está compuesto por la planeación, organización, dirección,
coordinación y control.
PREGUNTA NR 2:
¿ Es posible mejorar el gobierno de las empresas de transporte urbano a
través de la efectividad del control interno?
INTERPRETACION:
Los entrevistados en un mayoritario 70% responde que si es posible
mejorar el gobierno de las empresas de transporte urbano a través de la
efectividad del control interno, por tanto debe reforzarse dicho
elemento mediante la implementación de los componentes establecidos en
el Informe COSO. El resto del personal entrevistado responde
proporcionalmente contesta que no es posible, que el gobierno es
cuestión solo de recursos financieros y finalmente otro tanto demuestra
que no sabe del tema preguntado.
Cuando un elemento del proceso de gobierno, como el control sea
efectivo, dicho atributo rebota en los otros elementos del gobierno, por
tanto se convierte en un facilitador para que exista un buen gobierno.
El hecho de que haya un buen gobierno significará para las empresas
eficiencia, eficacia, economía, productividad, mejora continua y
competitividad.
PREGUNTA NR 3:
¿ En la actualidad se viene hablando del buen gobierno de las empresas.
El mismo tiene como base un conjunto de principios para viabilizar la
participación y el uso adecuado de los recursos. Es posible aplicar el
buen gobierno en las empresas de transporte urbano y además establecer
una sinergia con los componentes del control interno para que estas
empresas obtengan los mejores indicadores de productividad ?
INTERPRETACION:
Al respecto un 50% responde si es posible aplicar el buen gobierno en
las empresas de transporte urbano y además establecer una sinergia con
los componentes del control interno para que estas empresas obtengan los
mejores indicadores de productividad. Sin embargo preocupa que un 20%
diga que no es posible realizar dicha aplicación; además un 20% conoce y
comprende que esto se aplica solo en las grandes corporaciones; un
comprensible 10% dice que no hay un entorno favorable por el grado de
informalidad con que funciona el sector y otro 10% dice que la receta
para superar todo esto son los recursos financieros.
PREGUNTA NR 4:
¿ El control interno se aplica mediante evaluaciones continuadas y
puntuales. Es posible que estas evaluaciones contribuyan a mejorar los
estándares de productividad e incluso la responsabilidad social de las
empresas de transporte urbano ?
INTERPRETACION:
Lo cierto es que el control interno es parte importante del buen
gobierno de las empresas. El 80% contesta que está totalmente de acuerdo
que las evaluaciones continuadas y puntuales contribuyen a mejorar los
estándares de productividad e incluso la responsabilidad social de las
empresas de transporte urbano. Estas evaluaciones facilitan la
eficiencia, eficacia y economía de los recursos humanos, materiales y
financieros lo que permite alcanzar y superar los estándares de
productividad empresarial
Los entrevistado en un 20% responden estar de acuerdo con la
proposición, lo cual es buen indicador por el grado de comprensión que
le dan al control y su contribución en el buen gobierno de las empresas.
PREGUNTA NR 5:
¿ La implantación y funcionamiento de un sistema de control interno
efectivo, facilitará la seguridad razonable del cumplimiento de los
objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento de normas
empresariales ?
INTERPRETACION:
A un altísimo 90% los entrevistados contestan que la implantación y
funcionamiento de un sistema de control interno efectivo, si es un
verdadero facilitador de la seguridad razonable del cumplimiento de los
objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento de normas
empresariales. El resto contesta en sentido contrario.
De acuerdo con el Informe COSO, en un sentido amplio, el control interno
se define como un proceso efectuado por el directorio, la gerencia y el
resto del personal de una empresa, diseñado con el objeto de
proporcionar un grado de seguridad razonable en cuanto a la consecución
de objetivos.
Aunque sus sistemas de control pueden ser menos formales y
estructurados, las pequeñas y medianas empresas de transporte urbano
también pueden tener un control interno eficaz, con lo cual pueden
disponer de seguridad razonable del cumplimiento de sus objetivos.
PREGUNTA NR 6:
¿ Es posible propiciar la mejora del gobierno de las empresas de
transporte urbano, mediante el funcionamiento de los componentes del
control interno y el cumplimiento de objetivos empresariales ?
INTERPRETACION:
Los entrevistados al 100% responden que si es posible propiciar la
mejora del gobierno de las empresas de transporte urbano, mediante el
funcionamiento de los componentes del control interno y el cumplimiento
de objetivos empresariales. Al respecto los entrevistados han sido
orientados en el sentido que los componentes del control son: entorno de
control, evaluación de los riesgos, actividades de control, información
y comunicación y supervisión. El hecho que funcionen sinérgicamente
estos componentes trae como consecuencia el cumplimiento de los
objetivos lo que culmina con la mejora del gobierno de las empresas, lo
que se concretará en mejores indicadores de gestión, liquidez, solvencia
y rentabilidad.
PREGUNTA NR 7:
¿ Podemos decir que un sistema de control interno efectivo es un
verdadero facilitador del buen gobierno de las empresas de transporte
urbano, lo que asegura la continuidad y optimización de este tipo de
entidades ?
INTERPRETACION:
Los entrevistados el 100% responden que si se puede decir que un sistema
de control interno efectivo es un verdadero facilitador del buen
gobierno de las empresas de transporte urbano, lo que asegura la
continuidad y optimización de este tipo de entidades.
Los controles internos se implantan con el fin de detectar, en el plazo
deseado, cualquier desviación respecto a los objetivos de gestión,
liquidez, rentabilidad y solvencia empresarial. El control interno
permite al directorio hacer frente a la rápida evolución del entorno
económico y competitivo, así como a las exigencias y prioridades
cambiantes de los usuarios del transporte urbano y adaptar su estructura
para asegurar el crecimiento, continuidad y optimización de los
servicios que facilita.
Los controles internos fomentan la eficiencia, reducen el riesgo de
pérdida de valor de los activos y ayudan a garantizar la fiabilidad de
la información.
CAPITULO IV:
PRESENTACION, ANALISIS E INTERPRETACION DE LA ENCUESTA REALIZADA
La encuesta se realizó al personal de funcionarios y trabajadores de :
PREGUNTA 1:
¿ Existe un adecuado control interno en las empresas de transporte
urbano, para facilitar el cumplimiento de los objetivos operacionales,
financieros y de cumplimiento de las leyes ?
INTERPRETACION:
Los encuestados en un 75% contesta que no existe un adecuado control
interno en las empresas de transporte urbano, lo que no facilita el
cumplimiento de los objetivos operacionales, financieros y de
cumplimiento de las leyes de este tipo de empresas.
Por otro lado un 25% de los encuestados dice que si ha podido
experimentar la existencia de un adecuado control interno.
El control interno lo llevan a cabo el directorio, la gerencia y los
demás miembros de la entidad. Lo realizan los miembros de las empresas
de transporte urbano, mediante sus acciones y palabras. Son las personas
quienes establecen los objetivos de la empresa e implantan los
mecanismos de control. El control interno tiene en cuenta que las
personas no siempre comprenden, se comunican o realizan sus cometidos de
una manera uniforme. Cada individuo trae consigo un historial y unos
conocimientos técnicos únicos, y sus necesidades y prioridades difieren
de las de los demás.
PREGUNTA NR 2:
¿ El gobierno de las empresas cuando utiliza diversas herramientas de
gestión y control tiende a mejorar sustancialmente. En el caso de las
empresas de transporte si se aplica los principios del BUEN GOBIERNO y
los componentes del Control Interno, podría facilitarse el cumplimiento
de los objetivos y la productividad ?
INTERPRETACION:
El 75% de los encuestados contesta que las empresas de transporte podrán
cumplir sus objetivos y alcanzar los estándares de productividad
aplicaran sinérgicamente los principios del BUEN GOBIERNO y los
componentes del Control Interno.
El gobierno de una empresa es la forma en que se dirige y controla dicha
empresa. El gobierno refleja las relaciones de poder entre los
accionistas, el directorio, la gerencia, trabajadores, usuarios y otros
grupos de interés denominados stakeholders.
El buen gobierno es un conjunto de estándares mínimos adoptados por las
empresas líderes del mercado.
PREGUNTA NR 3:
¿ Los componentes del control interno son: entorno de control,
evaluación de riesgos, actividades de control, información y
comunicación, y supervisión. Es posible que estos componentes faciliten
el buen gobierno de las empresas de transporte ?
INTERPRETACION:
Los encuestados en un 87.50% ha llegado a conocer y comprender que los
componentes del control interno son: entorno de control, evaluación de
riesgos, actividades de control, información y comunicación, y
supervisión; en tal sentido contestan que si es posible que estos
componentes faciliten el buen gobierno de las empresas de transporte.
El entorno de control aporta el ambiente en el que las personas
desarrollan sus actividades y cumplen con sus responsabilidades de
control. Sirve como base de los otros componentes. Dentro de este
entorno, los directivos evalúan los riesgos relacionados con el
cumplimiento de determinados objetivos. Las actividades de control se
establecen para ayudar a asegurar que se pongan en práctica las
directrices para hacer frente a dichos riesgos. Mientras tanto, la
información relevante se capta y se comunica por toda la organización.
Todo este proceso es supervisado y modificado según las circunstancias.
PREGUNTA NR 4:
¿ El control interno se plasma en evaluaciones permanentes y puntuales.
Este tipo de evaluación facilitaría alcanzar los estándares mínimos de
un buen gobierno de las empresas de transporte urbano ?
INTERPRETACION:
El 100% de los encuestados ha llegado a conocer y comprender que el
control interno se plasma en evaluaciones permanentes y puntuales. Por
tanto contesta positivamente que este tipo de evaluación si facilitaría
el logro de los estándares mínimos de un buen gobierno de las empresas
de transporte urbano.
La evaluación continuada se inscribe en el marco de las actividades
corrientes y comprende unos controles regulares efectuados por la
dirección, así como determinadas tareas que realiza el personal en el
cumplimiento de sus funciones.
El alcance y frecuencia de las evaluaciones puntuales se determinarán
principalmente en función de una evaluación de riesgos y de la eficacia
de los procedimientos de evaluación continuada
Existe una gran variedad de actividades que permiten efectuar un
seguimiento de la eficacia del control interno en el desarrollo normal
del negocio. Comprenden actividades corrientes de gestión y supervisión,
comparaciones, conciliaciones y otras tareas rutinarias.
PREGUNTA NR 5:
¿ La efectividad del control interno consiste en la contribución al
logro de los objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento
normativo. Puede alcanzarse la efectividad del control interno en las
empresas de transporte urbano ?
INTERPRETACION:
Los encuestados son funcionarios y trabajadores de las empresas de
transporte urbano y ellos no necesariamente comprenden los temas de
gobierno y control empresarial por tanto se les da las explicaciones del
caso. La respuesta en un 95 % nos da a entender que han llegado a
comprender que la efectividad del control interno consiste en la
contribución al logro de los objetivos operacionales, financieros y de
cumplimiento normativo y por lo tanto si puede alcanzarse dicha
efectividad en las empresas de transporte urbano para facilitar el buen
gobierno de este tipo de empresas.
El control interno es relevante para la totalidad de la entidad o para
cualquiera de sus unidades o actividades. La efectividad se da como en
la medida que se comprenda que los cinco componente del control interno
son aplicables e importantes para conseguir los objetivos de las
operaciones.
PREGUNTA NR 6:
¿ El control interno tiene sus componentes. El buen gobierno tiene sus
principios. Es posible establecer una sinergia entre ambos para alcanzar
estándares mínimos; alcanzar objetivos operacionales, financieros y
normativos; y por tanto obtener mejora continua y optimización en el
servicio de transporte urbano ?
INTERPRETACION:
Los encuestados saben que sus empresas no vienen siendo gobernadas
adecuadamente; sin embargo tienen que en establecer una sinergia entre
los componentes del control interno y los principios del buen gobierno
para de esa forma poder alcanzar estándares mínimos; objetivos
operacionales, financieros y normativos; mejora continua y finalmente la
optimización del servicio de transporte urbano.
El propósito del buen gobierno es contar con una recta gerencia;
reconocer el derechos de todos los interesados; definir
responsabilidades, asegurar la fluidez de la información y reconocer las
relaciones con los grupos de interés. El buen gobierno sirve para tener
la confianza interna y externa mediante la prestación del servicio en
las mejores condiciones y con los costos mas asequibles a la comunidad.
CAPITULO V:
CONTRASTACION Y VERIFICACION DE LOS OBJETIVOS PLANTEADOS
5.1. OBJETIVO PLANTEADO
Los objetivos, son los propósitos o fines esenciales que se pretende
alcanzar para lograr la misión se nos hemos propuesto en el marco de la
estrategia de trabajo llevada a cabo. En este sentido, el objetivo
general de la investigación fue: Propiciar la mejora del gobierno de las
empresas de transporte urbano mediante el funcionamiento de los
componentes del control interno y el cumplimiento de los objetivos
operacionales, financieros y de cumplimiento de las normas de este tipo
de entidades.
5.2. RESULTADOS OBTENIDOS
El hecho de haber identificado la problemática de las empresas de
transporte y haber propuesto a la efectividad del control interno en
sinergia con los principios del buen gobierno, significa que estamos
propiciando la mejora y optimización de este tipo de empresas; en el
planteamiento teórico, se ha realizado el estudio analítico de los
diferentes aspectos de las empresas de transporte urbano, la efectividad
del control interno, el buen gobierno y la forma como propician la
optimización de estas empresas. Asimismo se hace referencia a las
estrategias para gestionar y controlar con eficiencia, economía y
eficacia los recursos de las empresas de transporte. Por otro lado, los
entrevistados y encuestados formulan un conjunto de respuestas
relacionadas al tema de investigación, las mismas que en promedio al 90%
concuerdan con nuestras proposiciones.
5.3. CONTRASTACION Y VERIFICACION
De acuerdo con los resultados obtenidos, queda contrastado que el
objetivo ha resultado congruente con la realidad y el futuro de las
empresas de transporte urbano, por tanto es factible de verificación en
el contexto del trabajo llevado a cabo.
El buen gobierno está relacionado al cumplimiento de acciones,
políticas, metas, objetivos, misión y visión de las empresas de
transporte urbano.
El buen gobierno, es el proceso emprendido para coordinar las
actividades con la finalidad de lograr los estándares mínimos de la
empresa.
La aplicación del buen gobierno, no es una moda, si no una forma de
continuar en el mercado. La implantación del buen gobierno sirve para
que las empresas de transporte puedan tener la confianza de los
clientes, proveedores, acreedores, el estado y otros agentes económicos.
El control interno es un proceso efectuado por toda la empresa, diseñado
con el objeto de proporcionar un grado de seguridad razonable en cuanto
a la consecución de objetivos relacionados con la eficacia y eficiencia
de las operaciones, fiabilidad de la información financiera y
cumplimiento de las leyes y normas que sean aplicables.
El sistema de control interno de las empresas de transporte urbano
funciona en tres niveles distintos de eficacia. El control interno se
puede considerar eficaz en cada una de las tres categorías,
respectivamente, si disponen de información adecuada, se preparan de
forma fiable los estados financieros y se cumplen las leyes.
Si bien el control interno es un proceso, su eficacia es el estado o la
situación del proceso en un momento dado; el mismo que es un verdadero
facilitador del buen gobierno de los recursos de las empresas de
transporte urbano y el instrumento que encamina a las empresas al logro
de los objetivos, estándares y otros indicadores hasta la optimización
empresarial.
CAPITULO VI:
CONTRASTACION Y VERIFICACION DE LAS HIPOTESIS PLANTEADAS
6.1. HIPOTESIS PLANTEADA
Las hipótesis son guías de la investigación. Indican lo que se está
buscando o tratando de probar y se definen como explicaciones tentativas
de la investigación, formuladas a manera de proposiciones. Al respecto
nuestra proposición general fue: Es posible alcanzar un buen gobierno en
las empresas de transporte urbano, mediante la implantación y el
funcionamiento efectivo del control interno, lo que se concretará en la
seguridad razonable del cumplimiento de los objetivos operacionales,
financieros y de cumplimiento de los principio, normas y procedimientos.
6.2. RESULTADOS OBTENIDOS
En el marco teórico de la investigación se ha tratado la filosofía,
doctrina, normas y funcionamiento de los componentes del sistema de
control interno; asimismo se ha relacionado al control interno como
herramienta contable, de gestión y buen gobierno de las empresas de
transporte urbano. También los propietarios, directivos y gerentes
entrevistados; así como los funcionarios y trabajadores encuestados
mencionan que debe establecerse una sinergia de los componentes del
control interno y los principios del buen gobierno para poder alcanzar
productividad y cumplir la responsabilidad social de las empresas de
transporte urbano.
6.3. CONTRASTACION Y VERIFICACION
El proceso de contrastación de las hipótesis de la investigación se ha
llevado a cabo en base a los objetivos propuestos y cumplidos en el
proceso del desarrollo del trabajo.
En el marco teórico de la investigación se ha definido todos los
aspectos para facilitar el buen gobierno que permita la eficiencia,
eficacia y economía, productividad y optimización de las empresas de
transporte urbano.
El modelo de investigación por objetivos, ha consistido en partir del
objetivo general de la investigación, el mismo que ha sido contrastado
con los objetivos específicos, los que nos han llevado a determinar las
conclusiones parciales del trabajo, para luego derivar en la conclusión
final, la misma que ha resultado concordante en un 90% con la hipótesis
planteada; por tanto se da por aceptada la hipótesis del investigador.
Lo antes indicado se puede reflejar en el siguiente esquema:
PARTE III:
OTROS ASPECTOS DE LA INVESTIGACION
CAPITULO VII:
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
7.1. CONCLUSIONES
CONCLUSION GENERAL:
El entorno de control aporta el ambiente en el que las personas
desarrollan sus actividades y cumplen con sus responsabilidades. Dentro
de este entorno, el directorio y la gerencia evalúa los riesgos
relacionados con el cumplimiento de determinados objetivos. Las
actividades de control se establecen para ayudar a asegurar que se
pongan en práctica las directrices para hacer frente a dichos riesgos.
Mientras tanto, la información relevante se capta y se comunica por toda
la empresa. Todo este proceso es supervisado y modificado según las
circunstancias para proporcionar un grado de seguridad razonable en
cuanto a la consecución de objetivos operacionales, financieros y
normativos. Finalmente todo se consolida en el buen gobierno y la
optimización de las empresas de transporte urbano
CONCLUSIONES PARCIALES:
1. La sinergia entre los componentes del control interno y los
principios del buen gobierno repercute en la optimización del proceso de
gobierno de las empresas de transporte urbano.
2. La evaluación continuada se inscribe en el marco de las actividades
corrientes y comprende los controles regulares efectuados por el
directorio y la gerencia, así como determinadas tareas que realiza el
personal en el cumplimiento de sus funciones. Comprende actividades
corrientes de gestión y supervisión, comparaciones, conciliaciones y
otras tareas rutinarias. Cuanto mayor sea el nivel y la eficacia de la
evaluación continuada, menor la necesitad de evaluaciones puntuales. Es
facilitadora del logro de los estándares mínimos del buen gobierno y de
la responsabilidad social de la empresa.
3. El control interno es el proceso efectuado por el directorio, la
gerencia y el resto del personal; diseñado con el objeto de proporcionar
un grado de seguridad en cuanto a la protección de activos, cumplimiento
de obligaciones, logro de objetivos y el buen gobierno de las empresas
4. el buen gobierno de las empresas de transporte urbano, es la forma
como se dirigen y controlan dichas empresas. El buen gobierno refleja
las excelentes relaciones entre los grupos de interés. El buen gobierno
está orientado a facilitar los estándares mínimos de eficiencia,
eficacia, economía y productividad en la prestación del servicio de
transporte urbano.
5. el propósito del buen gobierno aplicado en las empresas de transporte
urbano es contar con una recta y eficaz gerencia; reconocer el derechos
de accionistas, trabajadores y usuarios; definir las responsabilidad del
directorio; asegurar la fluidez de la información y reconocer las
relaciones con los grupos de interés.
6. Las prácticas del buen gobierno deben ser iniciativas del directorio,
el mismo que tiene responsabilidad de su implementación. Dicha
implementación sirve para que las empresas de transporte urbano puedan
obtener capitales y créditos al menor costo del mercado, obtener
créditos en condiciones competitivas y para atraer y retener a los
mejores cuadros profesionales para cumplir los objetivos y estándares
del servicio de transporte urbano.
7. El buen gobierno es hacer que los miembros de las empresas de
transporte urbano (directivos, gerentes, funcionarios, empleados,
choferes, cobradores y otros) trabajen formando una sinergia para
alcanzar mayor productividad, disfruten de su trabajo, desarrollen sus
destrezas y habilidades y que sean los mejores representantes de la
empresa ante los diferentes agentes del entorno.
8. Por más problemas que tenga una empresa, cuando existe la
predisposición de mejorar; el control interno y el buen gobierno van a
facilitar salir de esta problemática y enrumbarse en nuevos desafíos.
9. El control interno, por muy bien diseñado e implementado que esté,
solamente puede aportar un grado de seguridad razonable a la dirección y
a la gerencia acerca de la consecución de los objetivos de la empresa.
7.2. RECOMENDACIONES
RECOMENDACIÓN GENERAL:
Los propietarios, directivos y gerentes de las empresas de transporte
urbano deben facilitar el funcionamiento de los componentes del control
interno y la aplicación de los principios del buen gobierno para
conseguir los objetivos operacionales, financieros y normativos.
RECOMENDACIONES PARCIALES:
1. Las empresas de transporte urbano deben disponer de buen sistema de
control interno para poder conseguir sus objetivos de rentabilidad y
prevención de pérdidas de recursos; puede ayudar a la obtención de
información financiera fiable; también puede reforzar la confianza en
que la empresa cumple con las leyes y normas aplicables, evitando
efectos perjudiciales para su reputación y otras consecuencias. En
resumen, el control interno puede ayudar a que la empresa llegue adonde
quiere ir y evite peligros y sorpresas en el camino.
2. Las empresas de transporte urbano deben comprender que el control
interno consta de cinco componentes relacionados entre sí que son
inherentes al estilo de gobierno de la empresa. Estos componentes están
vinculados entre sí y sirven como criterios para determinar si el
sistema es eficaz.
3. Las empresas de transporte deben buscar la efectividad del control
interno mediante el logro de los estándares. El control interno puede
considerarse eficaz si se dispone de información adecuada sobre hasta
que punto se están logrando los objetivos operacionales de la empresa;
se preparan en forma fiable los estados financieros; y, se cumplen las
leyes y normas aplicables.
4. La base para el buen gobierno es el entorno de control, por tanto los
directivos y gerentes deben abocarse a que exista en sus empresas un
entorno facilitador tanto del control como del gobierno de la empresa.
El entorno marca las pautas de comportamiento en una empresa y tienen
una influencia directa en el nivel de concienciación del personal
respecto al control y buen gobierno. Constituye la base de todos los
componentes del control interno, aportando disciplina y estructura.
Entre los factores que constituyen el entorno de control se encuentran
la honradez, los valores éticos y la capacidad del personal; la
filosofía de la dirección y su forma de actual; la manera en que la
dirección distribuye la autoridad y las responsabilidades y organiza y
desarrolla profesionalmente a sus empleados, así como la atención y
orientación que proporciona el directorio.
5. Las empresas de transporte urbano deben propiciar la utilización de
los principios del buen gobierno para garantizar el derecho de los
accionistas; el tratamiento equitativo de los accionistas y usuarios del
servicios de transporte urbano; la función de los grupos de interés; la
información y comunicación transparente; responsabilidad de los
directivos y otros aspectos relacionados con un gobierno que permita
alcanzar los estándares mínimos y la optimización del servicio que
prestan.
6. Con la finalidad alcanzar un buen gobierno, los directivos de las
empresas de transporte deben promover la efectividad, eficiencia y
economía en las operaciones y, la calidad de los servicios que prestan;
proteger y conservar los recursos contra cualquier pérdida, despilfarro,
uso indebido, irregularidad o acto ilegal; cumplir las leyes,
reglamentos y otras normas empresariales
7. Para operar la estructura de control interno que facilite el buen
gobierno de las empresas de transporte urbano, se requiere la
implementación de sus componentes, que se encuentran interrelacionados e
integrados al proceso de gobierno. Los componentes pueden considerarse
como un conjunto de normas que son utilizadas para medir el control
interno y determinar su efectividad.
8. Se recomienda tener en cuenta que el control interno es efectuado por
diversos niveles, cada uno de ellos con responsabilidades importantes.
Los directivos, la gerencia, los auditores internos y otros funcionarios
contribuyen para que el sistema de control interno funcione con
efectividad, eficiencia y economía de los recursos del buen gobierno.
9. Se recomienda tener en cuenta que una estructura sólida del control
interno es fundamental para promover el logro de sus objetivos y la
eficiencia y economía en las operaciones de cada empresa de transporte
urbano. Por ello, la dirección de la empresa es responsable de la
aplicación y supervisión, así como del apoyo que facilite para la
consolidación del buen gobierno.
10. Los directivos y todo el personal de la entidad deben mostrar y
mantener una actitud positiva y de apoyo a los controles internos. La
actitud es una característica de la alta dirección de cada empresa de
transporte urbano y se refleja en todos los aspectos relativos a su
actuación. Su participación y apoyo favorece la existencia de una
actitud positiva.
11. Los funcionarios y empleados de las empresas de transporte urbano
deben aplicar los controles internos y adoptar medidas que promueven su
efectividad. El respaldo de la alta dirección sobre los controles
internos repercute sobre el nivel de rendimiento y favorece la calidad
de éstos.
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En español
http://www.metabusca.com
htpp://www.telepolis.com
http://www.buscopio.com
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En ingles:
www.metacrawler.com
www.google.com
www.dogpile.com
Buscadores en español:
http://www.es.lycos.de/
http://www.elbuscador.com
http://www.ozu.com/
http://www.ozu.es
http://www.ole.es/ (de telefónica)
http://www.donde.uji.es
http://www.sol.es
http://www.brujula.net (buscador latino)
http://www.yahoo.es
http://espanol.yahoo.com
http://busqueda.yupimsn.com/
ANEXOS
ANEXO No. 1: ENTREVISTA
PREGUNTA 1:
¿ La gestión o gobierno de las empresas de transporte puede utilizar
ventajosamente el control interno empresarial ?
PREGUNTA NR 2:
¿ Es posible mejorar el gobierno de las empresas de transporte urbano a
través de la efectividad del control interno?
PREGUNTA NR 4:
¿ El control interno se aplica mediante evaluaciones continuadas y
puntuales. Es posible que estas evaluaciones contribuyan a mejorar los
estándares de productividad e incluso la responsabilidad social de las
empresas de transporte urbano ?
PREGUNTA NR 5:
¿ La implantación y funcionamiento de un sistema de control interno
efectivo, facilitará la seguridad razonable del cumplimiento de los
objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento de normas
empresariales ?
PREGUNTA NR 6:
¿ Es posible propiciar la mejora del gobierno de las empresas de
transporte urbano, mediante el funcionamiento de los componentes del
control interno y el cumplimiento de objetivos empresariales ?
PREGUNTA NR 7:
¿ Podemos decir que un sistema de control interno efectivo es un
verdadero facilitador del buen gobierno de las empresas de transporte
urbano, lo que asegura la continuidad y optimización de este tipo de
entidades ?
ANEXO No.2: ENCUESTA
PREGUNTA 1:
¿ Existe un adecuado control interno en las empresas de transporte
urbano, para facilitar el cumplimiento de los objetivos operacionales,
financieros y de cumplimiento de las leyes ?
PREGUNTA NR 2:
¿ El gobierno de las empresas cuando utiliza diversas herramientas de
gestión y control tiende a mejorar sustancialmente. En el caso de las
empresas de transporte si se aplica los principios del BUEN GOBIERNO y
los componentes del Control Interno, podría facilitarse el cumplimiento
de los objetivos y la productividad ?
PREGUNTA NR 3:
¿ Los componentes del control interno son: entorno de control,
evaluación de riesgos, actividades de control, información y
comunicación, y supervisión. Es posible que estos componentes faciliten
el buen gobierno de las empresas de transporte ?
PREGUNTA NR 4:
¿ El control interno se plasma en evaluaciones permanentes y puntuales.
Este tipo de evaluación facilitaría alcanzar los estándares mínimos de
un buen gobierno de las empresas de transporte urbano ?
PREGUNTA NR 5:
¿ La efectividad del control interno consiste en la contribución al
logro de los objetivos operacionales, financieros y de cumplimiento
normativo. Puede alcanzarse la efectividad del control interno en las
empresas de transporte urbano ?
[1] Arroyo Ferreyros Juan Carlos, autodenominado el "El Cochero del
Virrey", JCAF18@hotmail.com . Administrador .Asesor de Empresas. Autor
de libros relacionados al Transporte Urbano.
[2] TERRY George (2000) Principios de Administración. México. 2000. Pág
11.
[3] Informativo Caballero Bustamante (Informativo Auditoria). (2002).
[4] Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway
Commission(COSO).
([5]) Cepeda Alonso, Gustavo – Auditoria y Control Interno
[6] Informativo Caballero Bustamante-Segunda Quincena-Diciembre 2005.
Pág. H3.
[7] Koontz & O´Donnell. Curso de Administración Moderna (1999). México.
Pág. 716.
[8] Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway
Commission(COSO) (1997).
[9] Andrade E., Simón (1999) Planificación de Desarrollo. Lima.
Editorial Rhodas.
[10] Koontz & O´Donnell (1990) Curso de administración Moderna: Un
análisis de sistemas y contingencias de las funciones administrativas.
México, D.F.. Litográfica Ingramex SA.
[11] Informativo Caballero Bustamante (Informativo Auditoria). (2002).
[12] Koontz & O´Donnell (1999). Curso de Administración Moderna..
México.
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